La de 31

He tenido varios hallazgos bien grandes estos últimos meses en mi vida. Primero, que aún me falta mucho por sanar. Tengo internalizado varios asuntos pendientes por resolver, esos silencios incómodos, detectar rápidamente lo que me pasa, saber que el pasado ya no es el mismo que mi presente. También he logrado detectar cómo mi cuerpo está acostumbrado a estar en modo alerta, ansioso y tenso. Cuando me descubro así, tenso, doy un respiro, bajo los hombros y hago mi tarea con calma. Así mismo lo hago cuando estoy con las personas que quiero. Me dedico a estar presente, estar ahí para poder ir mejorando esta situación que estoy seguro lograré domarlos en algún momento.

 La edad, es fundamental para ir solucionando las cosas que pasan. Me dijeron muchas veces y me aclararon que me estaba metiendo con una señora que pasaba de los cuarenta y me preguntaban si estaba seguro en lo que me estaba metiendo. Tanto así que mencionaban chamaquitas de 20s, pero hice una decisión. 30 o 31, alguna vez tomé la opción par, donde si hacemos la suma o resta, hay una diferencia de 16 ¿estoy seguro que quiero estar en esa rueda de la fortuna? Pensé en mi interior y todo pensando para poder mejorar mis problemas encontrados, voy a tener menos o voy a tener más o voy a tener los mismos si sigo esa opción. No había hecho ningún cambio.

31 dije, eso me genera un número de 15 en la diferencia, donde cinco más uno son seis, y tres por dos son seis y seis forma parte del cuarenta y seis. Decidí hacerlo así. Y fue mucho mejor, fue una experiencia distinta, me puse a ver, me puse a disfrutar del paisaje, los valles que al final topan con el inicio de una montaña. Los pastizales generar un paisaje distinto a lo que te va a ofrecer la otra, la 30, un lugar que lo único que hacía era ver hacia en frente y en ocasiones, pasarme de largo.

Disfruté más esa experiencia, bordeando la montaña, yendo en línea recta dentro de las complicaciones de la vida, pero todo estuvo mucho mejor. Iba cantando todas las canciones que salían del teléfono, observando lo que me ofrece la vida a mi alrededor, recordando el gran fin de semana que había tenido y sobre todo, dándome cuenta que mi vida es genial, tengo una gran vida, soy afortunado por tener todo lo que tengo, salud, pareja, amigos, trabajo en lo que me gusta y una libertad que estoy aprendiendo a amar y disfrutar. A lo mejor, algunas veces preferiré la de 30, pero la de treinta y uno, esa tiene mucha más personalidad.

YO

Mexicano y algo más: una historia en común

Me siento bien el ser mexicano, de hecho me siento con mucha suerte de serlo. Cuando la gente comenzó a decirme que si era de aquí o de allá o de acullá porque ya no sonaba de donde debía de sonar, me dio una especie de rareza, porque en realidad yo sentía que estaba hablando igual. Aunque en un periodo que vi mucha novela colombiana, noté que estaba hablando raro y lo “solucioné” cortando todo vínculo colombiano que tuve.

Ya me lo han dicho varias veces en viajes que he hecho al país que me dio vida y lo acepto, tengo 21 años fuera de los cuales he regresado menos de 10 veces, sumado que me he reusado a buscar mexicanos en el extranjero, así que algo tenía que cambiar en mí. Y agradezco haber decidido venir a esta isla, porque aquí, quitando a los dominicanos, todos los extranjeros son bien recibidos. No es lo mismo ser mexicano indígena en Puerto Rico que ser mexicano en Estados Unidos, España o el Israel latinoamericano, Argentina. Siendo mexicano me ha ido muy bien aquí, incluso puedo aceptar que me ha ido mucho mejor de lo que me hubiera ido en México como tal, a lo mejor no económicamente, pero sí en otros sentidos.

Así que no hay ningún tipo de arrepentimiento o culpabilidad de estar acá y no sonar mexicano, porque ahora, aunque no sea de aquí o ni de allá, soy de todos lados. Por ejemplo, el 3 de julio fui de Cabo Verde, el 7 fui de Egipto, el 11 de Suiza y el 15 me identifiqué no como perro o gato, sino como inglés. Así que ahora, son de todos lados, de donde quiera ser, de donde me quiera identificar, hasta ya puedo ser español este próximo 19, español o, como francés, como según contó mi abuela, que su abuela era blanca de ojos verdes, proveniente de Francia, pero no de la Francia africana, que a ella no le encantaban los indígenas o negros, solo el abuelo de mi abuela, porque pues, le tocaba.

Tenga la historia que tenga España, el domingo me sentiré español, porque ser del mundo no está tan mal, así lo hace notar mi acento neutral de Univisión y mi cara indígena de las américas donde me han dicho colombiano, peruano, chileno, mexicano y de personas que no saben nada de geografía o acentos, de allá, del sur del atlántico. Voy intentar viajar a lugares lindos y sobre todo ser un ser humano del mundo, porque ser latinoamericano está de moda, latinoamericano de todo el mundo, menos de Argentina.

YO

Lo que realmente lograste

Es totalmente una prueba de que una persona puede pasar o sobre pasar sus traumas y madurar, por lo que, ese dicho de que las personas no cambian, podemos ponerle “a veces” porque soy prueba fehaciente de que ese cambio en un ser humano puede pasar.

Por muchos años, 15 para ser exactos, tuve un problema con el país de España, debido a una traición amorosa que pasó en ese país. Evité volver, evité ver cosas relacionadas con ese país mediterráneo, aunque solamente por la anécdota, tuve una situación de unos días con una española, pero eso no logró cambiar mi pensamiento sobre la gente o el país.

Hoy ya tengo 31 y ese sentimiento logró cambiar. Ya no tengo esa presión en el pecho, solo cuando camino rápido. Ahora tengo un compañero de ese país, un chamaco simpático y un tanto divertido. Aguanta mi humor raro y obscuro y eso me hace tenerle un aprecio un tanto distante. Sin embargo, en esta nueva etapa futbolera, donde fui a conocer el ambiente a México con mi novia, hizo un cambio en mí.

El hecho de que todo Latinoamérica esté unido en una misma causa, me hizo reflexionar. Prefiero que gane España que Argentina, lo prefiero con todo mi corazón.  Así, de ese modo, me di cuenta que ya hice las paces con  España, y que incluso puedo volver en algún momento de la vida a conocer algo más que ese lugar que me causó el segundo dolor más grande de mi vida.

Me gusta reconocer los cambios que voy teniendo y el crecimiento que voy logrando. Esta es una de las satisfacciones que más me da, después de coger con mi novia, de esas veces que le tengo unas ganas cabronas y me embarro la cara de sus flujos. Por ahora, me gusta crecer, me gusta superar, me gusta estar en sincronía con el mundo entero, porque cualquiera antes que Argentina.

YO

Ni de aquí ni de allá

Existió una gran revelación en esta última salida de la isla, esta vez a ver cómo estaba el ambiente futbolero en mi país de origen. Como siempre, fue un gran viaje, lleno de experiencias culinarias y buena vibra. Pero me volvieron a decir de todo menos lo que quiero ser. Vuelvo a recordar las palabras del gran Facundo Cabral, que no soy de aquí ni soy de allá. Chileno fue la última adquisición nacional, que, aunque esta vez fue por efecto rebote, ya que era ella quien estaba hablando y la pregunta de la vecina chismosa fue con un “ustedes”.  Así que, de ese modo, ahora sigo siendo de otro lugar que no es el mío.

Pero todo eso me tiene sin cuidado, porque al ponerme la camisa que ella me regaló, al estar en ese lugar con las personas que amo y adoro, al saborear todos esos manjares que hacen cerrar los ojos, vuelvo a ser de ahí, aunque mi voz diga lo contrario.

Al estar acá, tampoco soy de acá, ni me interesa serlo. Me gusta la playa, me gusta la música autóctona, me gusta ella y estoy aquí porque tengo a mi hijo, pero no soy de aquí y la gente lo sabe al verme o al hablar. Entiendo que existe gente con distinto nivel de conocimiento. Me lesioné el brazo, codo, músculo o algo dentro del izquierdo que no ha mejorado desde hace más de un mes. Terminé yendo al doctor porque el dolor continúa y me inhabilita en ir al gym y usar mis clases ya pagadas que me están guardando. Esta segunda visita, la doctora tiene una ayudanta ahora, que al yo decir una palabra se atrevió a preguntar si soy argentino, de dónde esta persona saca que soy argentino ¿que no me ve? Creo que eso fue peor que cuando me dijeron peruano.

No sé que pueden tener esos latinoamericanos que se mueren y les agrada lo argentino, no lo comprendo. Pero, ahora que hay mundial, logra incomodarme grandemente. Si ganan me molesto, si van perdiendo, me pongo sumamente feliz, tan feliz que todas mis enfermedades desaparecen por unos minutos. Al darme cuenta de estas afecciones luego de ver el robo más grande de la historia a Egipto, entendí los efectos que tienen en mi y lo superé, eso no quiere decir que voy a apoyar a un equipo que no quiere ser latinoamericano, eso quiere decir que me seguiré alegrando de decir “cualquiera menos Argentina” y cuando la FIFA siga ayudándolos para que salgan campeones como el mundial pasado, seguiré sintiendo ñáñaras en mi sistema linfático pero que al momento de apagar el televisor, todo vuelve a la normalidad.

Ya no me importa no ser de aquí ni ser de allá. Mi corazón sabe lo que tiene que saber y siente lo que tiene que sentir. Ni de aquí ni de allá, ahora soy del mundo, y puedo ser del mundo completo, como dice mi hijo, soy de Japón, ahora de Portugal, ahora soy puertorriqueño, pero mañana que juega España soy Lamine Yamal y hoy no me quito el traje del equipo de México. Así como él, acepto ser un ciudadano del mundo, de cualquier lado menos de Argentina.

YO  

Mereces existir más allá de cumplir

Algo curioso pasó, luego de dejar a mi hijo en el campamento, y por supuesto que no quería hacer hoy porque estaba un poco triste ya que iba a pasar mucho tiempo sin vernos, llegué en el carro a un semáforo con la luz roja. Para dar un poco más de contexto, es un semáforo bastante inútil, no hay carros por ningún lado, en un lado está una tienda de cosas chinas y por el otro una oficina de la UPR que no tiene casi gente. Lo que hice fue pasarme el rojo con mucha precaución. Me llenó de alegría que después de pasarme yo la luz roja, veo por el retrovisor y uno, dos, tres, cuatro carros más se pasaron la luz también, nos unimos como grupo para cometer una infracción, algo que me llenó el corazón.

La semana ha sido una llena de adrenalina en mi cabeza. Tengo un viaje planificado y estoy en medio de proyectos que tienen su fecha de caducidad para el día 30 de junio por lo que he estado a marchas forzadas para poder terminar o por lo menos adelantar lo más posible las cosas. He sentido como mi cuerpo se siente muy ansioso y estresado, cosa que debe mejorar. Mejorar para poder mantener mi sano juicio en orden. Algo tengo claro, que es que más allá de tratar de adelantar y hacer el trabajo que tengo que hacer para no quedar mal los clientes, yo no estoy haciendo mucho ni por mí ni por mi hijo que ha estado viendo televisión más de lo que me gustaría.

Descubrí que en realidad si soy codo, codo conmigo mismo, porque por alguna razón, aunque maneje bien el dinero, me da un poco de cosa utilizarlo para mí y mis cosas, gastar gasolina, salir a hacer cosa para mí, comprar cosas para mí aunque no las necesite. Prefiero no hacer nada por mí para tenerlo disponible y hacer cosas y comprarle cosas a mi hijo o salir a algún date con mi novia.

Por lo menos, los días se ponen un poco mejor, en un par de días salgo de vacaciones, me escapo por más de una semana con mi novia, mi puchunguita,  mi sweetie, mi monchi, mi cuchicuchi, mi titiritiri, mi loqui, mi ñiñi, mi titi, mi sweetie, Mi honey, my baby, mi chichi, mi topi topi, mi Mickey, mi Winnie, mi Barbie, mi very happy y sé que la vamos a pasar bien, sé que lo voy a disfrutar, sé que voy a dejar muchas de las cosas que tengo en este momento atrás y sé que a mi regreso, algo va haber cambiado en mí, porque una cosa aprendí esta semana y es que algo tiene que cambiar en mí, algo debo de modificar, encontrar y ser, eso mismo, algo más debo ser, porque tanto mi hijo como yo lo necesitamos y urgente.

YO

Si te dicen que NO

Hoy me toca hablar de aumento de salario, aumento que más allá de merecerlo o no, es una necesidad que tengo. Ese dinero pasará de un lugar a otro y es así como está escrito. Es una plática que me la he imaginado en distintos escenarios y ahora que puede que pase o no, porque me dijeron que ayer que era hoy, pero si no, pues ya pasó en mi cabeza y todo lo tengo en orden, sin estrés ni ansiedad y con plan B asimilado.

Pero si es un no, me da un poco de cosa, porque tuve una visita con un cliente que maneja el agua de la isla y hablamos de tantas cosas y futuras tareas que podemos hacer para mejorar el uso de la tecnología dentro de la oficina que llegué emocionado de todas las propuestas que quiero realizar con ayuda de esta persona. Hasta hice un ejercicio de gerente de cuenta, hablando con él, socializando, conociendo loque le gusta, lo que no, observando su oficina y hablando de cosas que vi que le interesan.

Hablamos de Japón, me recomendó una app para decir unas cuantas palabras en el próximo viaje que haga para allá, hablamos del comicón, de las cosas que imprime en su impresora 3d y que las vende en el comicón. Hablamos de caricaturas japonesas que he visto y me recomendó unas cuantas caricaturas que están en Netflix y que ahora las tengo en mi lista. Hice todo ese ejercicio para poder ganarme la confianza y lograr tener una conexión a otro nivel con él, más allá del laboral. Ahora tenemos una fecha donde él me va a ayudar a identificar oportunidades dentro de la oficina central y sus regionales y así yo hacer una propuesta. En esa conversación y momentos nerd me acordé de la palabra que me dijo una española (piensen ahora en acento español) “chico, eres un friki” por que le conté que veía ese tipo de caricaturas.

Al regresar ala oficina para tener la conversación que espero tenerla hoy, me pidieron ayudar a mover el carro de mi amiga. Y gracias a eso, tuve un momento emocionante en el día. Le doy vuelta a la llave y enciende el carro. La radio está prendida y está saliendo de ésta una canción bien dramática. Al colocar el carro en reversa, el volumen del radio baja automáticamente y me escucho decir Que ¿Quéeee? Vuelvo a colocar el carro en la P para hacer la prueba nuevamente y colocarlo en la R y darme cuenta de que realmente el carro baja el volumen del radio para que el conductor pueda ver bien hacia atrás. Hunday escuchó al conductor, bájale a eso que no veo, y lo hizo. No sé cuanta gente se pondría tan emocionada como yo por ese simple cambio, pero, gran trabajo Hunday, te mereces un premio. Por ahora, a seguir esperando el momento que se tenga para hablar sobre el tema que se debe de hablar.

Yo

Buscando entender…

Hola buenas noches. Hoy me presento así porque es la única forma que se me ocurre hacerlo luego de tener una tarde de pensamientos profundos. Todo comenzó en el trabajo, a eso de las cuatro y media de la tarde, cuando me volteé y dije en voz alta ¿Si ya estoy cansado de trabajar y quiero mandar todo a la chingada, eso quiere decir que no me gusta lo que hago? Porque hay un dicho que si trabajas en lo que amas, lo harías hasta sin cobrar, y este no es el caso. Hubo una interesante plática, un día como hoy que no hay jefes por ahí. Mencioné cómo un compañero que no habla para nada y siempre está viendo la computadora sin ninguna distracción como hacemos los otros siete individuos que estamos en la misma sección.

Por eso fue que el día de hoy borré de mi celular las aplicaciones que me distraen, que me tienen dando vueltas para evitar hacer cosas que no tengo un gran interés de hacer en ese momento. Pero entonces vino otro pensamiento que estuvo unido con el anterior, no siento emoción en el trabajo. No siento emoción en mi casa. No siento emoción con mi hijo. No siento emoción con mis hobbies. Lo único que hago sin cobrar es ser novio de mi novia, eso quiere decir que lo hago con y por gusto y puedo seguir haciéndolo, lo que puede significar que lo hago porque me gusta ¿verdad?

Se ha vuelto una verdadera preocupación esta introspección y un tanto una búsqueda de respuesta. Sé que uno no va por la vida feliz y contento, pero coño dame una por lo menos. Hay un famoso tipo Inglés, que lo encontré en Tic Toc que me ha llamado mucho la atención lo que hace. Este tipo es una especie de coach o psicoanalista o alguna mierda así, que hace preguntas, preguntas que hacen pensar y te remontan a un origen. Los ejemplos que he visto han sido de personas que realmente han logrado hacer un cambio. Dicen que los hombres no creen en terapia, no están es la búsqueda de respuestas porque el machismo está involucrado y hablan como el mostrar lo que uno siente o pasa es de homosexuales que cogen por el culo. Y eso no digo que esté mal, yo lo he hecho, pero bueno. El punto aquí es simple, estoy dispuesto a seguir buscando.

Creo que el fin es encontrar el origen, es saber de dónde nace mi antipatía por la vida y lo necesito para mí y para mi hijo, que veo rasgos y cosas así en él y la verdad no quiero que se lleve eso de mí, quiero que sienta emoción y placer por las cosas simples de la vida y por todo, que sea feliz encontrando algo que le guste, que trabaje en algo que ame y no solo eso, que las cosas nunca dejen de emocionarlo, jamás, es lo que quiero para él y claro, que todo debe comenzar por mí.

YO    

… que se volvió existencial

¡Ay! ya fue el último día de clases, terminó primero y pasó a segundo. En un abrir y cerrar de ojos ha cambiado mucho y poco a poco se va viendo la esencia de ese ser humano que está en formación. Llevaba semanas planificando un día con su amigo, que yo le daba por su lado y en realidad no lo tomaba mucho en cuenta. Fue tanto la insistencia que le dije un día antes que yo no tenía claro si su mamá o papx’ sabían de este plan y que había posibilidad de no tenerlo porque a lo mejor nadie estaba enterado de esto. Resulta que hoy fue día de playdate y de hacerme cargo completo de todo el asunto logístico de comida, paseo, postre y hablar sobre las posibilidades de juegos que podían realizar. Todo ha sido un tanto estresante y cansado, tomando en cuenta que ayer no dormí muy bien, que hoy tampoco trabajé, además que hay una mierda grande con un municipio y parece que viene una llamada de atención porque le fueron con el chisme directamente al jefe y le dijeron de mi poca agilidad para resolver el problema que tienen. Algo hay en el ambiente, algo pasa con mi ser que este agotamiento me tiene la cabeza piense que piense a un nivel que no había tenido en mucho tiempo. Quiero que se vayan todos, quiero ir a comprar pique y papas y continuar manteniendo mis 155 libras perpetuas tirado con mi hijo viendo televisión. Utilizar esa herramienta o mejor dicho, la nueva niñera para que me permita descansar, tirarme por unos minutos mientras mi hijo está embobado ahí perdiendo unas cuantas neuronas. Por suerte es pequeño y aún está produciendo más.

Prefiero eso, tirarme con él, porque estoy seguro que puedo convertirme sin lugar a dudas en un mafutero profesional, uno de esos que sacan el fili y lo prenden viendo como el humo sube. Haría eso sin ningún problema en este momento. El inconveniente ahora mismo son tres, mi hijo, el uno y el otro. De otro modo, mi casa apestaría al olor de lucifer y yo me pondría bien locochón con mis tres cachás… de eso tengo ganas.

En ese momento pondría echarme unas papas y luego pensar en el origen de la papa, quién la inventó, en qué año nació la primera ¿será que las papas conocieron a los dinosaurios? ¿Serán tan viejas? ¿De esa edad? Pero el pensamiento más importante dentro de mi loquera mariguanera sería algo como esto: los chinos todos son igualitos. Cuenta la leyenda que un chino de Japón le pregunta al Maestro Chan ¿Por qué todos los de esta región del planeta somos tan parecidos, maestro?. Él se le queda viendo extrañado moviendo la cabeza de un lado a otro y le dice, Yo no soy el maestro Chan. De este modo queda comprobado que ni ellos se distinguen. Entonces, mi pregunta de seguimiento sería ¿los chinos ven igualitos a todos los latinos? ¿Los chinos no sabrían quién soy yo y quien es Alejandro Sanz?

Mi xenofobia está on fire, y va a sonar peor aun cuando mencione que no distingo entre Michael Ealy y Jesse Williams. En realidad busqué en internet afroamericano similares. En resumen, quiero que todos se vayan, quiero tragar porquerías, quiero poner a la niñera y quiero sentirme enajenado de mí. Me sorprende mucho mi bajón de humor viniendo de varias semanas estables gracias a la terapia, pero bueno, como dice el viejo y reconocido refrán, Uno nunca sabe mucho pero sabe lo que sabe, ya tú sabe’.

Yo

Una punta inesperada

No lo demuestra, es como su papá en ese sentido, luego de no saber que hoy era día de evaluación para colocar una nueva punta, al final mencionan su nombre. Pasa al frente y le dan la punta azul, esta significa que hace buen esfuerzo y patadas. Llega frente a mí, yo emocionado por él y la veo, veo una pequeña sonrisa casi clandestina que aparece en su cara, que deja escapar, así como que no quiere la cosa.

Lo vi desde el inicio de la clase, él ha compartido poco tiempo con mi prometida, pero aun así se le pegó la competitividad, la trae por dentro. Siempre está volteando para ver a los demás y sentirse bien consigo mismo cuando se da cuenta que él lo hace primero que todos. Algo que le he dicho que es mejor que lo haga bien a que lo haga rápido, pero por alguna razón eso le encanta.

Por la tarde, antes de la clase de artes marciales, estaba preparando la comida y me dice, papá yo hago el arroz. En mi meta de nacionalizar mi léxico a uno más local le contesté, Claro que sí mijo, métele bellaco. Caí en cuenta en el infructífero deseo de boricuarización de mis palabras. El darme cuenta de esa meta impuesta desde el inicio que me casé, porque pues ya iba a estar definitivamente aquí por el resto de mi vida, me doy cuenta que no hay forma de que entre así de forma orgánica.

No me importó la falla de a similitud de la cultura, porque hoy tengo una razón de más peso para estar feliz, mi hijo se ha dado cuenta que puede lograr cosas, ponerse metas y lograr hacerlo cuando trabaja y se esfuerza. El sensei me habló de lo bien que lo está haciendo y que en junio que haga el examen del cambio de cinta, hablaremos de algunas alteraciones o modificaciones a lo que ahora está pasando. Se va a un grupo más avanzado, me pasaron el chisme. Hoy, duermo con el pecho inflado y una sonrisa en mi imaginación, porque eso de expresar cosas, como que no es lo mío.

YO

Aquí hay algo muy claro: no estabas solo cuando pasó.

Hoy lo hice, tenía mucho tiempo intentando tener este espacio y por fin lo hice, a eso de las cuatro de la tarde. Toda la tarde se fue muy lenta, por alguna razón así lo fue. Pero ayer no, ayer fue rápida y no solo eso, me dijeron que yo era el siguiente que iba a aparecer.

Así fue, realmente así fue, a las ocho de la noche lo pusieron. Ya me había emocionado el día anterior. Por alguna razón, que debo averiguar en terapia, ella fue la única persona en decirle lo que me habían invitado a hacer, también fue la única que me dijeron que el escrito había sido seleccionado y luego que lo pusieron.

No lo comenté, no dije nada sobre eso, no tengo una respuesta para ese por qué, solamente sé que fue ella la única persona en este planeta a quien le dije lo que estaba haciendo. Y no podía ser diferente, que fuera con ella la primera vez que lo vi colgado a la entrada de la estación. Fue con ella, ella estaba ahí. Es a ella quien le tengo que agradecer, ella cree en mí por alguna razón y no solamente eso, sino que dice que también le gusta lo que lee, por alguna otra razón. Desde que migré el blog a una página web, no he dejado de escribir más que en el 2018, pero luego del 19 no he parado de escribir. No dejé de escribir, pero no escribí como antes lo hacía, con ganas, con emoción, hay unos escritos de práctica de cuando fui a mi clase de escritura que pagué web, fuera de eso, recorres todos esos años con escritos  básicos en dos o tres escrineadas de dedo. No había escrito.

Y ella me dijo, Deberías hacerlo, me gusta. Porque había comenzado a leer, luego de darle la dirección del blog, había leído cosas viejas, pero 21 días después de eso, comencé a escribir, escribir mucho, tenía mucho que decir, de todo, frecuente, con ganas de hacerlo, por qué además de ayudarme y hasta un poco, gustarme, sé que hay alguien que disfruta de leer lo que tengo que decir, lo que tengo en la cabeza, de las ideas que me nacen, de lo que llevo por dentro, de todo lo que dejo en un papel y no en la cabeza. Hay alguien más que lo disfruta, no solamente yo, no solamente es mío.

Y no podía terminar de modo diferente, este era el final que debía escribirse, que sea ella quien lo vea primero, porque es gracias a ella que estoy aquí, gracias a ella he escrito 26 páginas del internet, 26 páginas en tan solo dos años y un chispo más, nada de esto estaría si no es por ella, no habría participado, no habría hecho nada, así que gracias, gracias por inspirarme y apoyarme en hacer esto, que son meros pensamientos, unos cuantos sentimientos y letras que salen de mí y se queden plasmadas ahí, en las rocas, para ser encontrados…si merecen serlo.

YO