El instante donde todo se detiene, y el viento se lleva lo que pesa

Como parte de la recuperación de mi ser, de encontrar mi yo, había decidido aprovechar la oportunidad de estar por un par de minutos en concentración y presencia, algo que le hace falta a mi mente. Como parte de la conversación, siempre digo mis planes de lo que voy hacer, para que siga fluyendo la plática, que por lo general salta de un tema a otro. La novia me dice que hay posibilidades de que vaya a la práctica de yoga lunera que se lleva cada mes en las inmediaciones del Morro en San Juan.

Mi llegada fue algunos minutos antes de las 6 de la tarde, porque, durante m periodo en que estuve tomando clases de yoga por un poco más de cuatro años, me gustaba llegar varios minutos antes, sentarme en silencio, observar y tratar de escuchar a mi corazón, ver como sonaban los latidos, cómo se sentían en mi cuerpo. Esta vez, también lo escuché, pero fue diferente, quería saber qué me recomendaba, qué señal me daba para poder lograr la paz que tanto necesito en esto días, cerrar los ojos, sentir el aire, y que me guiara hacia donde está fluyendo la corriente.

Mientras estaba en mi espacio, escucho una voz diciendo si Me puedo sentar aquí al lado con usted, y era ella, que acababa de llegar de su viaje del otro lado de la isla. Me recibe con un beso y mi corazón, que estaba bastante tranquilo y relajado, comienza a acelerase con palpitaciones arrítmicas de la mera emoción de sentir lo que estaba pasando. Se coloca a mi lado y el aura se expande un poco más, unos grados a la derecha.

Mi plan estaba establecido, obtener presencia y claridad  y si de casualidad la práctica me daba una ñapita, pues mejor. Resulta que por un momento fue todo lo contrario. Estando a mi lado mi concentración se puso difusa, imagina, tenerla ahí tan cerca, con una ropa deportiva que dibujaba perfectamente su nalgura y claramente aproveché para ligarme todo eso que tiene. Era lo único que veía y pensaba, pero todo cambió cuando salió comenzó a asomarse detrás de las estructuras antiguas la dama de la noche, la perla celeste, la viajera saliente, ese ojo blanco del universo.

Mi mirada cambió, se fue toda mi atención a la dama de la noche que brillaba por cuenta propia. La energía comenzó a fluir y el sentimiento a desbordarse. El cuerpo comenzó a sentir un poco de temblor, una especia de escalofrío. Había cosas que soltar, cosas que dejar ir, permitir que el viento se lo llevara todo. Un ratito lleno de vibración alta y emoción desbordada. La experiencia continuó, siguió su camino, se necesitaba una explosión adicional…

En la silla que da vuelta, un cuerpo escultural se encontraba despojado de artificios, en un estado puro. Procede a sentarse en el suelo, la silla que da vuelta se coloca de frente, y comienza el arte de tocar el alma con la boca. Mientras cierra los ojos para vivir mejor la experiencia, se pregunta ¿Es sucio el sexo? Y haciendo esa pregunta de forma retorica se contesta solamente si se practica bien. Por lo que así comienza, dejando evidencia de lo que estaba pasando en cada uno de los pasos que estaban recorriendo, realizando paradas para sentir, para disfrutar. En una danza sagrada, en un sentir de piel, en una inyección de deseos, se llega al estallido de la luz interior con la melodía del instante íntimo cuando los dos llegamos al clímax, al momento donde el tiempo se detiene en esa cima del suspiro compartido.

Me siento ligero, energía ha fluido, y se ha escapado a la raíz que le pertenece. Ese trabajo seguirá compartiéndose y creándose, porque por ahora, en esta bajada, lo único que queda es ir para arriba.

YO          

Amar el caos: una carta desde el abismo para así, soltar.

Creo que es muy temprano en mi vida para estar cansado. Cansado de todo y sobre todo cansado de saber que la ansiedad va a vivir en mí ser por lo que resta de mi vida. Entiendo que es parte fundamental de nuestra existencia y parte vital para la supervivencia, pero ¡Wey, ya!  

No logro controlar mi vida ni mis pensamientos. Sé que necesito cosas y quiero cosas, pero no tengo la más remota idea de qué es exactamente lo que necesito. Ya van varias semanas en que mi cabeza se encuentra espaciada, viajando al pasado y al futuro. Comprendo el principio del bienestar, el fomentar la presencia y el disfrute. Mi idea es fluir y que se joda lo que se tenga que joder a largo plazo, pero a corto, ver lo lindo de la vida. 

Voy guiando mis emociones, las veo, las acepto y sobre todo las transito. Lo hablo en el espejo y encuentro cosas que me llevan a cuestionar aún más. Siento que no he avanzado nada, siento que estoy en un abismo hondo y oscuro, eso fue lo que me dije, pero no. Mientras revisaba las acciones y las ganancias que han generado, me doy cuenta de algo. Las ganancias, aunque han tenido bajadas significativas, cuando lo ves a corto plazo, cuando coloco el historial desde que inicié, lo que veo es una subida constante. Una subida que ha tenido bajadas significativas, pero nunca ha llegado a ser menor de lo que invertí la primera vez. 

De ese modo hice las paces con lo que me está pasando y con lo que estoy sintiendo. Llevo más de seis años trabajando en mí y no soy ni remotamente lo que era en ese entonces ni tampoco lo que era cuando comenzó mi nueva etapa o la segunda nueva etapa. Ahora mismo estoy en un bear market, pero, aunque esté así, si expando mi vida a todos estos años, sigo teniendo ganancias que superan en un 111% la inversión inicial. De ese modo logré calmar mi mente hacia ese sentimiento. 

Mi autoconocimiento se encuentra en proceso, sigo buscando explorar mis fortalezas, debilidades, valores y creencias, poniendo un punto de seguridad y definición hacia cada uno de estos puntos, así como fundamental entender lo que me motiva y lo que me hace feliz para que mis necesidades emocionales sean cubiertas. Decidí que no iba a permanecer mucho tiempo en este estado, el principio de la caída al abismo tiene varias semanas y, no es que esté de mártir, pero, no es agradable. Comencé a priorizar mi bienestar. Tomar decisiones a largo plazo tanto físicas, emocionales y sentimentales. En especial, buscar el tener actividades que me brindan satisfacción con personas que sé que siempre han estado y estarán ahí. 

Estoy en proceso de regular mis emociones. He escrito mucho, palabras que reflejan sentimientos y necesidades que están dentro de mí. Escrito que no han visto la luz, pero que tienen un poder y un significado increíble. Me coloco los audífonos y pongo todo el día sonido curativos a distintas frecuencias, sobre todo las Alfa, que me llevan a un estado listo para hipnosis y es ahí que me hago las preguntas que necesito saber ¿Por qué? Ahora, que mi casa está sola y vacía, me quedo en silencio, silencio absoluto, tratando de ver qué se mueve dentro de mi alma.  Esto me permite responder de manera más adaptativa a las situaciones difíciles, como la que creo tener mi cabeza, y evitar reacciones impulsivas. 

Estoy repasando y enumerando mis límites y colocarlos, pero lo más importante es serle fiel a ellos, que, si es así, lo estaría haciendo conmigo también. Y lo que creo que es mi meta más importante y lo que pretendo conquistar este año es aprender a soltar. Hago todo lo que está en mis manos y ya, hago mi parte, mi esfuerzo, simplemente para no quedarme con la espina de que no hice suficiente, se hace y se deja ser. Esto implica dejar ir todo aquello que ya no sirve. Porque escuché en un podcast, que el soltar me va a permitir avanzar y a dejar abrirme a nuevas oportunidades y experiencias. Soltar el miedo, sobre todo, porque, en realidad mi nivel 5, me hace un ser especial. 

Por eso decidí meterle amor al caos, colocar mis ondas alfa y escuchar mis afirmaciones y realizar mi reprogramación y veré como todo se ordena. Saqué mi cita con mi terapeuta, para mostrarle mi lista y mis sentimientos. Me estoy escuchando y escuchando con atención, y muy fuerte, porque escucharme es una forma de amarme. Me propuse observar, observar todo, observar mis pensamientos, mis miedos, mis sentimientos y a mi alrededor. Las acciones de uno van más allá de las palabras que decimos. Me propuse a simplemente observar y no absorber para proteger mi energía. 

Y así, me paro del cubículo, me voy al baño y me veo al espejo, me miro fijamente. En mi cabeza aparece la gráfica de ganancias, donde le doy la opción de ver toda mi historia y me digo y repito varias veces, Qué bonito es ver mi propia evolución.  

YO

La Magia vista desde la Ventana

Amanece pero en realidad el día parece como si ya se fuera a acabar. El Sol no ha brillado hoy, falta la magia de luz radiante que te acaricia el cuerpo y condensa tu agua mientras, comienzas a bañarte de nuevo, pero esta vez en tu propia agua salada. El tiempo se está terminando, como todo, el tiempo no se detiene y la fecha siempre llega. Quedan solamente tres días para que el regreso inminente a la tierra descubierta en 1519. Tlaloc nos impidió seguir con el turismo, íbamos al bosque lluvioso, pero se abortó la misión.

Regresamos a Cupey, y seguimos con la rutina. Cocinar, jugar, crear recuerdos y cumplir peticiones. Hoy se me encargué de todo, agradecido con mi progenitora por todo lo que hace por mí, y principalmente con mi sobrino, que, dentro de todo lo que he logrado conocer de él, se acopló muy bien con su primo, un primo que sin lugar a dudas los va a extrañar mucho más que yo. Seguramente tendré mi periodo de tristeza, algo común en mis julios o agostos de estos últimos años.

Mi mamá es la que se acopla, se monta en una bici de niño sin ruedas para intentar andar, mientras, emocionados los nietos, gritan y echan porras. Yo mientras tanto, disfruto a mi manera, genero los recuerdos que, seguramente, quedarán plasmados en la pared. Esta visita ha sido distinta a las anteriores, más especial. Mi hijo está más grande, está formando su carácter, lo que tendrá de base cuando sea mayor. Lo he conocido mejor, he aprendido cosas de él, cosas interesantes y otras no tanto, pero sobre todo, he aprendido a dejarlo ser, dejarlo formar su criterio, viendo dentro de lo que le rodea lo bueno y lo malo.

Por ahora, con lo que me quedo de este viaje, es tener un norte. He notado, que no soy un ser autodidacta, autosuficiente a lo mejor un poco, pero no autodidacta, prefiero tener un guía, un norte, una visión de un futuro, de un modelo a seguir…y para vivir, lo encontré, viendo a mi mamá a través de la ventana, colocarse un casco que mi hijo, preocupado por su bienestar, se lo lleva, se sube a una bicicleta abandonada en el parque a intentar andar en ella que no lo ha hecho en más de 55 años.  Seguramente.

La veo sonriendo, riendo, intentando algo nuevo, mostrando qué es vivir a los menores, pero sobre todo a mí. Por fin lo encontré. Veo a esa señora de 70 años cumplidos paseando en la bici sin rueditas y me dan ganas de llorar, pero de felicidad, de agradecimiento. Espera, deja lloro un poco. Gracias por mostrarme el camino, te dije que en tus manos me ponía y resulta que todo está más cerda de lo que uno cree, no hay que buscar afuera, al parecer, todo es desde adentro y por ahora no sé qué carajos hago aquí escribiendo y no en frente, en la cancha, corriendo y jugando con los míos. Iba a escribir de la turofilia de mi novia, pero esto está mejor.

Yo

La espalda en arco y el orgullo en alto

Caminaba entre los cuerpos tirados en el piso, cuando de repente hace unos cuantos días, toca una de mis pesas ¿de cuánto son? 20, Ya puedes con las de 25. Esas fueron las palabras de la entrenadora mientras estaba sufriendo  tirado en el piso con la espalda en el mat y las nalgas levantadas en casi arco mientras subía las pesas de 20, una en cada brazo, con los brazos junto al cuerpo y haciendo un movimiento de subir y bajar para hacer pecho.

Mucho he mejorado en cuestión de peso, luego de que le dije que estoy gordito y nada que rebajo y que necesitaba tips. Luego de decirme que dejara de comer porquerías, que desayunara y que subiera en las pesas, porque con mis 5 libras para brazo y 15 para peso muerto no iba para ningún lado. Como dice ella, me puse a actuar. Compré queratina y proteína natural.

Algo pasó un par de semanas después, que al tomar la queratina antes del ejercicio, comencé a sentir que los 5 ya no era suficiente y poco a poco fui subiendo, a 10 a 12 y luego a 15 hasta que llegué a tomar 15 y 20 para cuando no pueda con una, bajar a otra. Con el peso muerto me pasó igual, quitando el ejercicio que haces como columpio, lo otro ya estoy usando entre 40 y 45. En secreto la profe me ve y seguramente está orgullosa de mí. Sigo gordito, nada que rebajo pero es porque está mi mamá, de seguro.

Ahora, me tocó hacer circuito, un circuito matador. Uno de los ejercicios era, en un banco colocaba una mano, con el otro, una pesa y me colocaba como si me fueran a dar, así como pongo a la novia a veces. Creo que el ejercicio se llamaba remo. Había al lado del cajón pesas de 15, 20 y 25 y me dije, Mmm, deja veo si puedo con esto. En la primera tomada y subiendo el brazo pegado al costado del cuerpo hasta llegar al pecho, con la espalda recta y dejando la parte posterior lista y de libre acceso, sonreí, sonreí porque la de 25 no estaba tan complicado, los tres sets de minuto por brazo los logré hacer.

Los hombros, aún no, eso sí que no, intenté con la de 15 pero se me iban a romper, por lo que bajé a 10. Pero quién iba a pensar que de repente, la de 25 ya no está tan lejos de la imaginación, y quién sabe, quizás siga gordito, pero ahora levanto más que mis excusas. Nunca pensé que  una pesa de 25 me haría sonreír.

YO

Fluir y Soltar: Una Lección de Amor en Talla M

No creo que sea un déficit de atención ni mucho menos, ya que mi presencia en su presencia es casi total. Hay muchas cosas que presto cuidado a sus palabras, lo que hace que tenga información guardada en mi cerebro que luego de un tiempo, se hacen comentarios al respecto y por alguna razón, la atención hace que se ganen puntos.

Pero no todo tengo una plena seguridad. La novia ha cambiado mi guardarropa completo, ya que su bondad es grande y me ha regalado ropa, y no tiene que ser una ocasión especial, simplemente, le nace. Yo en cambio, mis regalos han sido gracias a que pongo cuidado, y luego anoto, otras cosas que me invento, pero nada está relacionado a compra de ropa femenina para regalar.

He estado tentado a tomarme un día, cuadrar algo con la ku, para que me de unas clases intensivas de gustos y disgustos. Ella me dice, que, por lo general, gente le compra ropa, le pide, quiero tal o cual cosa, y se lo llevan y saben casi el 100 por ciento de las ocasiones, tienen éxito en estilo o talla.

Yo, no tengo esa confianza. Este último mes, he estado atendiendo a muchas tiendas, debido a que mi amá, llega con maleta vacía, colocada abajo en el avión, y se va con maleta llena, busca las ofertas, las etiquetas rojas para maximizar los pesos convertidos en dólares y que su regreso pueda ser con exceso de equipaje. Debido a que, la llevo a que pase horas caminando de tienda en tienda, pues he visto ropa.

Miro fijamente, observo para ver qué puede ser algo que yo creo puede ser de su agrado. Mi tendencia son cosas que a mí me gustan, pero en realidad no se parece nada a ella. Hubo una vez, que yo creía que podía ser, pero resulta que el universo me dijo otra cosa, al irme de la tienda, porque dudé, fui a otra tienda para ver cuántas bolsas adicionales tenía que cargar, me da por regresar, pero al hacerlo ya la tienda estaba cerrada. Por alguna razón habrá sido, más allá de que eran las 9 de la noche.

Tuve otra oportunidad, estaba en Barceloneta, ya habíamos recorrido dos alas completas de centro comercial, cuando, estando al lado de la doña, saca una prenda, la observa y la vuelve a colocar en su sitio. Ey, espera, deja veo eso bien. Es una ropa de una sola pieza, de esas que usa más. Bueno, por lo general lo hacía, de ese modo me conquistó, usando ropa de una sola pieza, pero ya últimamente, son de dos…volviendo al asunto, oye, se parece a ella, dice mi amá, simón mijo, se parece un chingo a tu morrita.

Me fui, no lo compré, al estar en la tienda de en frente, salí, tomé talla M y me persigné dos veces, que sea lo que Dios quiera. Ahí fue el inicio del fluir y soltar. Llegó el fin de semana, lo coloco en una caja que ella me había dado un par de semanas antes y le pongo una notita.

Veremos el resultado.

Yo

Eso no se hace…

Tengo una forma peculiar de ver la vida. He vivido con poco, no necesito mucho para estar en este plano. He querido ir en una tendencia en mi vida, esto se trata en llevar una vida minimalista. No soy una persona muy gastadora, gasto en cosas que realmente quiero o necesito y no soy de seguir tendencias. Desconozco de marcas y ropa y cosas de ese estilo. Lo más estiloso que puedo utilizar o más bien, utilizaba era de banana y J Crew, fuera de eso, no tengo nada ni busco tener. En mi vida entra algo nuevo, sale algo viejo. Mi novia, en estos 362 días que llevamos, ha sido la persona que me ha ido cambiando mi ropa con los regalos que me ha dado.

No sé si el decidir vivir con poco, lo hace un pensamiento limitante y no me permite ver más allá, porque con mis 23 mil dólares anuales, prefiero vivir así en este modo para dedicarle tiempo a mi hijo, que dejarlo en cuido horas extendidas e irme a un trabajo mejor remunerado. A lo mejor es una situación de no merecimiento o alguien de mi linaje no me deja crecer, aunque no creo, creo que es actitud, porque mis dos hermanos han logrado superar esa barrera, pero claro, su prioridad no ha sido compartir tanto con los hijos, estar tan presentes como decidí yo. Es una cuestión de decisión entonces, pero por si sí o por si no, pronto comenzaré con una nueva psicóloga especializada en hipnoterapia, qué tal si sí hay un bloqueo en algún lado.

Anyway mi situación viene cuando mi mamá, la mujer que me parió y me hizo lo que soy, me pregunta sobre mis tenis, tenis que tengo 4 pares, dos de ellos que la novia de regaló, un para entrenar, otro para correr y dos por si acaso. Mi mamá los ve, y me pregunta si no los lavo, ya estaba dándole ñañaras el verlos sucios, debido a que mis tenis de correr y entrenamiento son blancos, yo le contesto que nunca los lavo, que no hay necesidad. La cara de decepción fue grande, fue con esa cara que puso mi novia cuando le dije que no planchaba.

Me dio cosa, me dio situación mental haber decepcionado a mi mamá de tal forma, ella ya estaba planificando de qué modo ponía mis tenis a lavar. Por lo que decidí poner manos a la obra, ya que está a punto de irse, le quedan 7 días solamente. Sin que me vea, tomo tres de los 4 pares de tenis que tengo, y los llevo a la lavadora. Qué pusiste a lavar, tu ropa, me pregunta. No, puse los tenis, vi tu cara que pusiste, he fallado como madre y decidí echarlos a lavar. Entre la sonrisa y la cada de emoción sin expresión, pero que entre nosotros, los cara de culo logramos identificar, me hizo el día feliz. Logré reconciliar su esperanza en mí, y ya con eso hace que todo valga la pena.

Yo

La Visión Después del Caos

Siento que es demasiado pronto en mi vida para estar tan cansado. Cansado de todo, y sobre todo, de saber que la ansiedad parece haber venido para quedarse.. Entiendo que es parte fundamental de nuestro organismo y un instinto de supervivencia, pero ¡ya wey! No logro controlar mi vida ni mis pensamientos. Sé que necesito cosas y quiero cosas pero no tengo la más remota idea de qué es exactamente lo que necesito de mí, de ella, de mi futuro. Mi intención es fluir, y que lo que deba romperse, se rompa con el tiempo, pero a corto, intentar ver lo lindo de la vida.

Tuve una visión, una visión luego de una plática bastante constructiva. Hay un experimento social que estoy en proceso de realizar, algo que me va a dar pie a validar que existe forma de controlar la mente, una mente que por lo general siempre se va a lo conocido y estable. Luego de salir victorioso de esto, el resto es pan comido. En esta nueva etapa, esta nueva forma de llevar la vida, una vida ya conocida, tan conocida que conozco el desenlace y es algo que todo mí ser quiere evitar.

 Y todo parece indicar que luego de eso surgió el dragón del miedo, un miedo distinto, un miedo diferente al anterior, pero al final, todos los miedos son lo mismo. Mi conducta TDAH, que prefiere prevenir, prefiere evitar, antes que resolver, se apoderó de mí, se apoderó por un instante, pero, al mismo tiempo, me pone feliz haberlo identificado a tiempo y sobre todo haber logrado llegar a saber exactamente lo que sucede.

Existe un miedo a la perdida, un miedo a la aceptación, un miedo a dejar de sentir o mejor dicho, dejar de sentirme del modo actual cuando se encuentra en el mismo espacio. Se va de forma cuidadosa, se va de forma pensada, se va y se dice todo meticulosamente estudiado, porque la imagen de la cabeza me lleva a un final que quiero evitar.

Incluso pensar en expresar lo que siento me hace cuestionarme: ¿me convierte eso en alguien controlador? ¿O en alguien que teme tanto perder, que prefiere callar y desaparecer?, que quiero moldear a mi conveniencia y si no lo hago, si no hablo, me convierte en un mártir que dejo de ser yo por miedo a perder. Me llevó a una zona oscura, una zona de la cual logré salir  pensando ¿por qué tengo que mencionar algo, si se supone que el proceso es de aceptación, de querer tal y cómo es? Y luego, viene el sentimiento de pérdida, donde vino a mi cabeza, el ¿por qué debo de cuidarme de no perder, si también estoy cabrón?

Y fue así como llegué a la conclusión, Acepto, Fluyo, Suelto…y me libero. Tres actos libres pero poderosos. Aceptar lo que no puedo cambiar. Fluir con lo que la vida me presenta. Y dejar ir lo que ya no. Porque Porque cada vez que suelto, vuelo más ligero. Cada vez que fluyo, soy más libre. Y cada vez que acepto, me reconcilio conmigo. Hoy, elijo respirar… y dejar que la vida me lleve y yo disfrutar de ella. Al mismo tiempo al soltar, me veo gordito nada que rebajo, obtengo esa ligereza que he mencionado desde hace muchos años, que por fin se podrá hacer realidad luego de esto.

YO

Una noche normal

Quien les habla ahora, es un borracho que primero tomo unos Titos con parcha con la amiga del 2008 y fue eso porque una medalla no daba para pagar con tarjeta porque el mínimo es 10. Entonces la vida sigue así, luego de poner la historia de donde estoy, la gente me dice, no te vayas que voy para allá.

Mucha gente llegó y otra no llegó. Era una noche de salsa, salsa donde la que tocó el piano al entrar en la catedral en mi boda, estaba tocando con la banda y cuando me vio, se puso bien feliz, o mejor dicho, nos pusimos muy felices porque hacía casi 9 años que no nos veíamos.

Me emborraché, porque, viniendo de familia alcohólica, no podía para de comprar tragos. Mi amiga me dijo que la emborraché, pero no recuerdo haber puesto una pistola en la cabeza para acepar los tragos con parcha y luego con la otra cosa roja.

La pasé bien, pero, en realidad la extrañé, la extraño mucho, hay algo que me tiene mal que deseo que momentos como estos esté a mi lado. Pero cumplí una de esas cosas que me había propuesto, salvé a una chica, que me dio las gracias por ponerme a bailar y quitarle a un tipo que la ponía incómoda, y bailé con una gordita que bailaba muy bien y luego no bailó tan bien cuando lo hizo conmigo.

Esto borracho, borracho pero feliz. Mi amiga me dijo que se la debo, porque según yo la emborraché, pero en realidad yo le dije voy a comprar, quieres y dijo que sí, por lo que creo que en realidad no es tanto mi culpa, pero si así fuera, fue un gran día, me reencontré con mucha gente que, desde  mis tiempos de universidad no los veía. Solo faltó ella. Pero hoy vencí un miedo, y creo que fue porque estaba borracho, saqué a bailar a una de las amigas de antaño y a una gordita que bailaba bien, además de decirle a una lesbiana que la admiraba por lo bien que bailaba, poco a poco voy resolviendo mis traumas.

Yo

516 Días Después

Pues sí, se acabó. Tenía que pasar, y finalmente llegó el momento de decir adiós, Good bye, sayonara. Es un proceso totalmente natural, ya lo sabía y estaba atento, con los ojos bien abiertos de cuando esto pudiera pasar, y todo parece indicar que ya hemos llegado al final de temporada de esta primera parte, el amor es así, si se da, pues se da y si no, pues también. Vamos a disfrutar… y hasta donde tengo entendido, lo hemos disfrutado, bueno, por lo menos yo.

La primera fase del amor puede definirse como una «ebullición de químicos» en el cuerpo, ya que implica la liberación de varias sustancias químicas que generan intensas emociones y sensaciones. Pensamos todo el tiempo qué hará, se extraña mucho, se desea estar al lado de la persona en todo momento, y cuando eso sucede, llegamos a puerto seguro, todo está en paz y se siente bien, muy bien. Pero como todo, existe un ciclo alto y luego una estabilización, que, según los expertos, puede durar de seis meses hasta dos años. En nuestro caso, ella me mencionó algo que estaba notando el cambio hace unos meses y yo un poco después.

Poco a poco, en este proceso de estabilización, los mensajes disminuyen, la emoción por estar a la hora de la llamada deja de serlo, nos podemos quedar dormidos antes de la hora del face, si nos vemos, nos vemos, si no pues, ta bien, las que eran prioridades, vuelven a serlo y todo vuelve a la calma y normalidad, a la rutina ordinaria, podría decirse. De repente, me cayó el 20 y entré en pánico, porque esto ya lo he pasado, ya he vivido un hype de emociones y se ha terminado, y la realidad me golpea a la cara, y un tiempito después, bye. Luego de esto, con las rutinas hechas, sentí el pavor de que esto no aguante con solamente un día cada 15 y me quedé atrapado en un bucle de pensamientos, hasta que me fui en una loquera que, hasta ataque de pánico me habrá dado mientras dormía y soñaba que nos asaltaban.

Un día, pedí una señal, desperté y la tuve. Deja de pensar, han sido 516 y viviremos si no se da. La señal me tranquilizó. Me puse a investigar de las fases. La primera es el enamoramiento, que ya terminó, pero en los futuros pasos se habla de que hay más realismo, más profundidad, menos intensidad, más confianza y respeto mutuo, además de crecer en conjunto. Aceptación, comunicación y respeto. Respuestas que, aunque no afectaron mi paz, me dejaron igual de perdido. Y qué hacer cuando pasa la emoción, pregunté y según psicólogos y estudios hablan de cuidar la intimidad emocional y física, tener comunicación abierta, recordar lo que nos unió.

Entonces, un día se habló se habló y pues todo va a seguir su rumbo y se esperará que todo se estabilice y la rutina que teníamos previo a perder la emoción, regrese. Se dejará a que la vida siga, que el momento fluya. Entonces, cerré los ojos y vino “por qué tienes tanta prisa, si la belleza está en el recorrido”, y de nuevo todo fue claro, todo regresó a su nivel en mí, ya me puse en sus manos, y él sabe lo que hace conmigo, porque yo, aunque investigue, sigo sin tener respuestas claras.

YO

La fortuna

45, son 45, suenan mucho, pero me siento que son menos, aunque específicamente hoy, me siento de 90. Ayer fue un día matador de playa con la novia, suegra y familia, y aunque el reloj dice que “dormí 9 horas” mi cuerpo dice que sigue queriendo cama por otras 9 más. En estos tres años que mi amá ha venido seguido, luego que después de quien sabe cuánto tiempo me abrí y le dije por lo que estaba pasando, sale corriendo para acá, han sido unos geniales y maravillosos, especialmente éste.

Mi mamá, no deja de ser mamá, y mi mamá no deja de ser abuela y sentirse jovial y querer vivir. Mis días con mi hijo, salgo temprano y llego y escucho risas y gritos de emoción porque están jugando algún juego de mesa. Me dice que qué se me antoja para comer y lo hace. Su vida fluye sin prisa y hace lo que puede hacer, mientras juega con los niños y yo trabajo y se ve tan, pero tan fácil cuando estoy con ella.

Me desperté un día a las 5.20 am para irme al gimnasio y vi mi sesta de ropa, estaba casi llena. Recibo un mensaje, mijo, cómo se prende la secadora, porque ella no usa secadora, ella usa la luz del sol desde que tengo uso de razón, de hecho, regaló una que le habían dado porque no la usaba. Le doy las instrucciones, pensé que estaba lavando su ropa y la de mi sobrino, pero resulta que Es que estaba lleno tu bote de ropa y el del chamaco, y lo lavé. Mi plan era esa tarde que llegara, lavar mi ropa y la de mi hijo, pero la mamá, ve la forma en que me “Puede facilitar la vida” y se pone a lavar mis calzones cagados. Ay má, no hagas eso, pero simplemente sonríe y me dice, qué quieres comer.

La vida es muy linda, y sigo viendo que es muy fácil, y me doy cuenta de lo fácil que puede ser, porque con ella así es, muy ligerita y todo sale bien.

Soy muy afortunado, afortunado de tener esta vida, una vida sin carencias y llena de oportunidades, muchas oportunidades que me quedan por tomar y llegar.

YO