Creo que es muy temprano en mi vida para estar cansado. Cansado de todo y sobre todo cansado de saber que la ansiedad va a vivir en mí ser por lo que resta de mi vida. Entiendo que es parte fundamental de nuestra existencia y parte vital para la supervivencia, pero ¡Wey, ya!
No logro controlar mi vida ni mis pensamientos. Sé que necesito cosas y quiero cosas, pero no tengo la más remota idea de qué es exactamente lo que necesito. Ya van varias semanas en que mi cabeza se encuentra espaciada, viajando al pasado y al futuro. Comprendo el principio del bienestar, el fomentar la presencia y el disfrute. Mi idea es fluir y que se joda lo que se tenga que joder a largo plazo, pero a corto, ver lo lindo de la vida.
Voy guiando mis emociones, las veo, las acepto y sobre todo las transito. Lo hablo en el espejo y encuentro cosas que me llevan a cuestionar aún más. Siento que no he avanzado nada, siento que estoy en un abismo hondo y oscuro, eso fue lo que me dije, pero no. Mientras revisaba las acciones y las ganancias que han generado, me doy cuenta de algo. Las ganancias, aunque han tenido bajadas significativas, cuando lo ves a corto plazo, cuando coloco el historial desde que inicié, lo que veo es una subida constante. Una subida que ha tenido bajadas significativas, pero nunca ha llegado a ser menor de lo que invertí la primera vez.
De ese modo hice las paces con lo que me está pasando y con lo que estoy sintiendo. Llevo más de seis años trabajando en mí y no soy ni remotamente lo que era en ese entonces ni tampoco lo que era cuando comenzó mi nueva etapa o la segunda nueva etapa. Ahora mismo estoy en un bear market, pero, aunque esté así, si expando mi vida a todos estos años, sigo teniendo ganancias que superan en un 111% la inversión inicial. De ese modo logré calmar mi mente hacia ese sentimiento.
Mi autoconocimiento se encuentra en proceso, sigo buscando explorar mis fortalezas, debilidades, valores y creencias, poniendo un punto de seguridad y definición hacia cada uno de estos puntos, así como fundamental entender lo que me motiva y lo que me hace feliz para que mis necesidades emocionales sean cubiertas. Decidí que no iba a permanecer mucho tiempo en este estado, el principio de la caída al abismo tiene varias semanas y, no es que esté de mártir, pero, no es agradable. Comencé a priorizar mi bienestar. Tomar decisiones a largo plazo tanto físicas, emocionales y sentimentales. En especial, buscar el tener actividades que me brindan satisfacción con personas que sé que siempre han estado y estarán ahí.
Estoy en proceso de regular mis emociones. He escrito mucho, palabras que reflejan sentimientos y necesidades que están dentro de mí. Escrito que no han visto la luz, pero que tienen un poder y un significado increíble. Me coloco los audífonos y pongo todo el día sonido curativos a distintas frecuencias, sobre todo las Alfa, que me llevan a un estado listo para hipnosis y es ahí que me hago las preguntas que necesito saber ¿Por qué? Ahora, que mi casa está sola y vacía, me quedo en silencio, silencio absoluto, tratando de ver qué se mueve dentro de mi alma. Esto me permite responder de manera más adaptativa a las situaciones difíciles, como la que creo tener mi cabeza, y evitar reacciones impulsivas.
Estoy repasando y enumerando mis límites y colocarlos, pero lo más importante es serle fiel a ellos, que, si es así, lo estaría haciendo conmigo también. Y lo que creo que es mi meta más importante y lo que pretendo conquistar este año es aprender a soltar. Hago todo lo que está en mis manos y ya, hago mi parte, mi esfuerzo, simplemente para no quedarme con la espina de que no hice suficiente, se hace y se deja ser. Esto implica dejar ir todo aquello que ya no sirve. Porque escuché en un podcast, que el soltar me va a permitir avanzar y a dejar abrirme a nuevas oportunidades y experiencias. Soltar el miedo, sobre todo, porque, en realidad mi nivel 5, me hace un ser especial.
Por eso decidí meterle amor al caos, colocar mis ondas alfa y escuchar mis afirmaciones y realizar mi reprogramación y veré como todo se ordena. Saqué mi cita con mi terapeuta, para mostrarle mi lista y mis sentimientos. Me estoy escuchando y escuchando con atención, y muy fuerte, porque escucharme es una forma de amarme. Me propuse observar, observar todo, observar mis pensamientos, mis miedos, mis sentimientos y a mi alrededor. Las acciones de uno van más allá de las palabras que decimos. Me propuse a simplemente observar y no absorber para proteger mi energía.
Y así, me paro del cubículo, me voy al baño y me veo al espejo, me miro fijamente. En mi cabeza aparece la gráfica de ganancias, donde le doy la opción de ver toda mi historia y me digo y repito varias veces, Qué bonito es ver mi propia evolución.
YO
