Bueno, creo que puede ser la edad o el fog de mi cabeza por exceso de marihuana que estoy fumando en estas últimas semanas. Mis manos han estado comportándose de una forma extraña, no solo mis manos, sino también mis zonas más íntimas. Les cuento queridos lectores, que tomo una cantidad grande de pastillas, que en realidad la gran mayoría son suplementos, solamente una de ellas es la que me ayuda a dormir.
Uno de los suplementos es omega 3, que para resumir esto, es aceite de hígado de bacalao. Deben imaginar el olor tan atractivo que tiene. Para mí no es tan malo, porque procuro saborearlo cada vez que veo a mi novia, pero para otras personas, entiendo que puede serlo. Una de las pastillas se rompió y me cayó la materia viscosa en mi camisa azul que es la que voy a usar en el bautizo. Creo que hice un cuento de una vez que sentía que algo olía a pescado y resultó ser yo, porque la pastilla también estaba rota y me la pasé con todo y hueco con un trago de agua.
Estaba así, preocupándome por lo mío, cuando varias gotas caen, el olor es fuerte, tiro la pastilla este vez, pero mi camisa está manchada. Voy y le echo agua y jabón y trato de lavarla, quedando mojada completa. Me coloco un papel toalla entre mi cuerpo y la camisa, me coloco el suéter y me siento a trabajar. Pero el olor de mis manos y la camisa me daba cosa, cosa grande. Ese día en la mañana había ido al gimnasio, lo cual había utilizado una camisa. Pensé en mis adentros, es mejor el olor a bacalao o a sudor. La decisión fue fácil, me cambie de camisa.
Luego, el día de las madres, acompañé a mi novia con su madrecita. Ese día fue uno de grandes descubrimientos, la confianza ya llegó a un nivel como para contarme intimidades. Descubrí que mi suegra, en uno de sus viajes a la India, por la forma en que son los baños allá, se orinó todos los pantalones y estuvo así, meada, en todo el tour. Que al final, pasaba desapercibida y culturizada con la forma en que se huele por allá.
Yo, estoy tomando unas pastillas auto recetadas para manejar mis niveles hormonales. Un día del trabajo, fui al baño y me senté, a veces me senté, a veces me gusta descansar en el baño y jugar con el celular por unos minutos, parte de mi procrastinación diaria. Pero mis pastillas están teniendo un efecto secundario, que mi pilín, así de vez en cuando se erecta. Y estaba sentado con el pilín con el efecto secundario, mientras me pongo a jugar y dejo que el líquido comienza a nitrificar el agua de la taza, pero por alguna razón gran parte del chorro se salió entre la tasa de baño y el asiento cayendo en mis pantalones. Ahora voy a apestar a meados como mi suegra, fue lo que me vino a la mente, gran tema en común vamos a tener el próximo día de madres.
Y fue así que sustancias ajenas a mi cuerpa han afectado mi estado motor. Lo bueno de todo esto es que gracias a estas cosas ajenas a mi voluntad tengo tema para escribir, porque si no, mi vida sería un tanto aburrida. Por ahora, mañana me voy al nuevo oeste, que tengo unas ganas de bacalao absurdas…
YO