Aquí hay algo muy claro: no estabas solo cuando pasó.

Hoy lo hice, tenía mucho tiempo intentando tener este espacio y por fin lo hice, a eso de las cuatro de la tarde. Toda la tarde se fue muy lenta, por alguna razón así lo fue. Pero ayer no, ayer fue rápida y no solo eso, me dijeron que yo era el siguiente que iba a aparecer.

Así fue, realmente así fue, a las ocho de la noche lo pusieron. Ya me había emocionado el día anterior. Por alguna razón, que debo averiguar en terapia, ella fue la única persona en decirle lo que me habían invitado a hacer, también fue la única que me dijeron que el escrito había sido seleccionado y luego que lo pusieron.

No lo comenté, no dije nada sobre eso, no tengo una respuesta para ese por qué, solamente sé que fue ella la única persona en este planeta a quien le dije lo que estaba haciendo. Y no podía ser diferente, que fuera con ella la primera vez que lo vi colgado a la entrada de la estación. Fue con ella, ella estaba ahí. Es a ella quien le tengo que agradecer, ella cree en mí por alguna razón y no solamente eso, sino que dice que también le gusta lo que lee, por alguna otra razón. Desde que migré el blog a una página web, no he dejado de escribir más que en el 2018, pero luego del 19 no he parado de escribir. No dejé de escribir, pero no escribí como antes lo hacía, con ganas, con emoción, hay unos escritos de práctica de cuando fui a mi clase de escritura que pagué web, fuera de eso, recorres todos esos años con escritos  básicos en dos o tres escrineadas de dedo. No había escrito.

Y ella me dijo, Deberías hacerlo, me gusta. Porque había comenzado a leer, luego de darle la dirección del blog, había leído cosas viejas, pero 21 días después de eso, comencé a escribir, escribir mucho, tenía mucho que decir, de todo, frecuente, con ganas de hacerlo, por qué además de ayudarme y hasta un poco, gustarme, sé que hay alguien que disfruta de leer lo que tengo que decir, lo que tengo en la cabeza, de las ideas que me nacen, de lo que llevo por dentro, de todo lo que dejo en un papel y no en la cabeza. Hay alguien más que lo disfruta, no solamente yo, no solamente es mío.

Y no podía terminar de modo diferente, este era el final que debía escribirse, que sea ella quien lo vea primero, porque es gracias a ella que estoy aquí, gracias a ella he escrito 26 páginas del internet, 26 páginas en tan solo dos años y un chispo más, nada de esto estaría si no es por ella, no habría participado, no habría hecho nada, así que gracias, gracias por inspirarme y apoyarme en hacer esto, que son meros pensamientos, unos cuantos sentimientos y letras que salen de mí y se queden plasmadas ahí, en las rocas, para ser encontrados…si merecen serlo.

YO

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