Ya tenía la mercancía que me iba a ayudar a llegar a ese fin de introspección y pensamiento profundo o simplemente ver qué pendejadas vienen a mi mente. La semana pasada estuve con mi primogénito por lo que no utilicé la medicina data de intercambio, riego las matas si me das las filis. Nada es gratis en este mundo papi, unos dirán “pero acaso no has visto los mensajes pendejos de tik tok, camina, respira, da tu tiempo, risa, todo conlleva gasto de energía.
Pero algo hace el ejercicio en mí, que cambia mi mente, hace que vea cosas que mi mente pura y casta no logra ver en lo cotidiano. Estaba en el ejercicio, sin haber fumado absolutamente nada y me puse a pensar, que tenemos un promedio de 80 años de vida, eso quiere decir que cada que cumplimos años, estamos consumiendo un 1.25% de tu vida, cada que decides celebrar tu natalicio, ya consumiste 1.25% más, que si sumamos eso las veces que ya giraste por el Sol, llevas o, mejor dicho, llevo un 57.5% de mi tiempo promedio en esta vida. Por lo que hace tiempo ya estoy en caída.
Y cada 1.25% del tiempo transcurrido, uno se pone a pensar, qué he hecho con mi vida, ya pasó otro año y sigo en este estado vegetativo sin poder hacer cosas que valgan la pena. Cada año es un punto colocado en tu canvas o tu lienzo en blanco. Que cuando lo ves en la forma que por lo general lo hacemos, no vemos mucho.
Existe en la pintura una técnica bien cabrona que se llama puntillismo, que en realidad consiste en crear imágenes mediante la aplicación de diminutos puntos en distintos colores si así se quiere, que tu retina no tiene la capacidad de ver algo dentro de ese 1.25% pero cuando te alejas, cuando en lugar de 1.25, alejas tu vida y te vas a un 57.5% puedes ver la imagen verdadera, tu retina ya puede formar las figuras, las luces y sombras, puede ver esa yuxtaposición de colores que has ido creando cada uno de esos instantes que has pasado, y entonces, tu percepción puede cambiar, cambiar para mejor en muchos casos. Al dar ese zoom out, me vi, me vi bien.
Es el mismo principio de los pixeles, pequeños puntos que crean la pantalla de la televisión y cada punto se coloca de cierto color según lo mande el cerebro del televisor, y si estás cerca, no ves nada, pero al estar sentado en el sillón con tu hijo, puedes ver cómo Lloyd, el ninja verde, puede salvar a Ninjago sin problema.
Esto hizo mi cabeza el día de hoy en el ejercicio, algo que hace, como saber qué quiere decir la mama, de la mama, de la mama y yo queriendo poner esa canción en una foto con mi amá, esa mujer que le debo tanto. O saber que DY le dijo a alguien para ver qué tan garganta profunda puede ser al decirle que quiere ver cuánto amor a ti te cabe. Mi mente virginal explota de repente, aunque al tener algo tan pequeño, a mi novia, toda.
YO