Negocio

Nadie bailó, nadie bailó a frente a mí mientras yo iba creciendo. De ahí provenía mi falta de sentido rítmico que me ha venido atormentando hasta que decidí que no. El no bailar y el silencio para resolver problemas, fueron ejemplos dados por mis paternos. Y estos ejemplos los apliqué ya durante mi adultez.

Todo cambió, cuando me enamoré por primera vez en esta isla. La muchachita con la que estaba saliendo, muy fuera de mi liga, le gustaba bailar, lo hacía muy bien y lo hacía mucho. Con esta persona no tenía muchas cosas en común, por lo que, para dar una sorpresa y lograr tener algo que pudiéramos disfrutar juntos, fue como decidí inscribirme a unas clases de salsa, clases que las daba en un lugar llamado Taller C, por allá por el 2006/2007.

Comencé con miedo, con vergüenza, con nervios y pavor a que juzgaran mi a-ritmosidad que de familia y nacionalidad están inscritas en mis genes. Poco a poco fui cogiendo la técnica, sabiendo cuándo se da para la izquierda, y luego para la derecha, más no la sabrosura y ritmo de calle que veía en los taínos locales.

23 mil clases después, sigo son tener la sabrosura o ritmo, pero sí masterizada algunas vueltas, que, para un imberbe en el tema de la salsa, que me di cuenta de que hay muchos, en una isla donde se reinventó luego de Nueva York. Este dinero y horas invertidas en la práctica y perfeccionismos de mis pasos para adelante y atrás, debía de servir para algo, y así fue, llegó la señal.

Viendo un documental de asía, donde los asiáticos no quieren tener sexo, ni amigos, ni visa social, hay personas que se rentan como compañía. Compañía para comer, ir al cine, hablar o cualquier otra cosa que tenga que ver con un aspecto social, que tal si yo me rento para salir a bailar, no he visto nada de eso hasta ahora, es toda una mina de oro, que criptos ni qué nada. ¿No tienes pareja para mover el bote este fin de semana? Aprovecha la oferta, compañero de baile básico y gran conversador de temas psicológicos, está disponible. Compra dos horas y te regalo media y hasta un psicoanálisis incluido.

Ya lo vi, un espectacular en el expreso frente a plaza. La agenda está abierta para Enero. Y todo porque, sin Salsa no hay paraíso.

YO

Pensamientos sí pensados

Estoy en la tarea de remasterizar mi mente, de hacerla que cumpla con mis deseos. He estado viendo videos y “leyendo” (que según lo aprendido debo de leer de verdad) sobre el tema de controlar los pensamientos y lograr ir de lo negativo a lo positivo en un santiamén, el cacharme en pensamientos no adecuados y darle una calificación si pasa o no la prueba de positividad.

Entonces, decidí documentar qué tipo de pensamientos tengo durante un lapso de tiempo. Los resultados no sé si fueron lo que esperaba, porque según se dice que tenemos entre 1 y dos pensamientos por segundo, pero puedo confirmar que sí uno piensa mucho.

Abro los ojos luego de sonar el despertador. Debo de dar las gracias, por qué voy a dar gracias hoy, bueno primero por poder despertar. Necesito ir al baño, por lo que luego que termine debo ir al baño, me estoy orinando. Algo huele a sexo, volteo a ver mis partes, yo me bañé, cierto, sí me bañé dos veces, qué será lo que huele entonces. Qué rico es orinar. Debo apurarme que se me hace tarde, ah no aún no, falta, dónde están las cosas del gimnasio, tengo camisa limpia, deja veo. Ay se me hace tarde, debo acelerar.

Por qué hago esto, por qué me levanto tan temprano para esto. Me duele todo. Debo salir corriendo, van a llevar a mi hijo a las 8, de seguro se le hace difícil hoy también, se le hará difícil el lunes que lo lleve yo? Mi novia me invitó a cenar, a qué hora era? Tengo hambre, pero es lunes y debo tomarme el té y comer hasta las 12, pero tengo hambre. Piensa en otra cosa y así se te va el hambre. Ay, no quiero escuchar el podcast de política hoy, deja pongo… ay nada, vamos en silencio.  A lo mejor y esto puede ser costumbre de ir los lunes y llegar a tiempo a bañarme y a la ronda y ver al chamaco. No es buen momento para medir el tiempo, ya no hay escuela. Ibas a ir en silencio.

Recomiendan estar presente en cada cosa que haces en el día, ok, voy manejando. Pon las dos manos en el volante, qué lento va el de enfrente, deja lo paso. Ah es una viejita, dito. Mi novia me dijo de comprar bitcoins y también mi amigo, pero debo meter como 10 mil. Si pongo mucho, gano mucho. Y si comienzo a comprar y vender, a ver qué tal sale, meto unos 500, pero eso es mucho en este momento, pero es que cada vez sube más, si me dan al fin de año en el trabajo, meto un poco y compro y vendo.

Ah, llegué a casa, me voy a poner a caminar para cool down, que me fui corriendo de allá. Ah, ya tengo 5 mil pasos, me falta la mitad. Bueno no llegó, voy a subir. Ah, ya llegó, voy a bajar.

Y es así como en un ratito tengo tantas cosas en mi cabeza. Mi cabeza no para, pero está divertido per cómo tantas cosas distintas aparecen y cómo salto de una cosa a otra y estoy seguro que las cosas que no me acuerdo están más locas aún,

Pero llegaré, llegaré, de eso estoy seguro.

YO

Las historias que me cuentan

Bueno, ya sé que mi aura es de un color ahí medio violetita, mis dos auras, y creo que es ese tipo de energía que hace que la gente confíe en mí y me cuenten sus cosas. Como que les genero confianza, no entiendo. Y estas últimas semanas se han acordado de mí y llamado para contarme sus cosas o invitado cervezas para psicoanalizarnos mutuamente. De este modo fue que comenzó esta historia, de otra persona que me contactó y me contó su proceso. Tenía muchos años sin saber de él, mi amigo Niego, y por casualidad nos encontramos en el gimnasio.

Me dijo que se había casado, pero que también divorciado y que tenía una niña de casi seis años y le hice la pregunta de rigor, y cómo estás, me dijo que bien, que estaba trabajando sus cosas con una psicóloga y que llevaba más de 5 años con ella que me la recomendaba, se llamaba libis. Me dijo que había comenzado gracias a que su esposa, en ese tiempo, le había insistido en que tenía que ir a terapia porque si no las cosas se iban a terminar. Ella ya tenía experiencia en esa rama, por lo que lograba “identificar” que él necesitaba hacer unos cambios. Por miedo de perder la relación, me dijo, fue a terapia y no paró desde entonces.

Poco a poco se fue metiendo más a fondo, seleccionando terapia de pareja como opción, leyendo de budismos y distintos libros de autoayuda. Se dio a la tarea de comprenderse y conocerse. Trabajó su inteligencia emocional, que viene del latín intellegere, que quiere decir “mirar adentro”.  Y fue así como poco a poco, fue sobrepasando en inteligencia emocional a esa persona que insistió en que fuera, y me dijo que le agradece por ese empujón. Aprendió a saber qué quiere, qué no quiere, a poner límites y sobre todo a sentir la energía de los otros.

Fue así, gracias a todo esto que ha vivido, aprendido de él mismo y cambiado, que tomó una decisión. Había dos opciones, o seguir en un lugar donde sabía que las cosas no iban a cambiar, donde no iba a existir comunicación, no iba a existir empatía, donde el 90% del esfuerzo iba ser de él, donde nada de lo que hiciera iba a satisfacer las necesidades del otro, o irse. Me cuenta que se puso a meditar tres veces al día por 20 minutos por dos semanas sin parar, que le pidió ayuda al universo y que le decía, dame una señal. La señal llegó, tú estás cargando esta relación. Al despertar le llegó a su mente de cómo le habían aceptado que ella estaba de brazos caídos, de cómo los lenguajes del amor eran totalmente opuestos y que su niña merecía algo mejor. De este modo fue que le dijo que deben ir pensando en la separación. Otra cosa que le agradece es que ella dijera, pues dale ahora te vas, y eso hizo, se fue, porque si no fuera por ese empujón, si ella hubiera dicho, pero por qué, vamos a hablar, seguramente seguiría ahí.

Me dice mi compa, que todo esto que ha trabajado en conocerse, en identificar los sentimientos, en tratar de seguir a su intuición, todos estos años de terapia, le ayudo a darse cuenta de que la vida le había dado una gran lección y le había puesto a una persona en su vida de la cual, le agradece infinitamente este crecimiento, esta experiencia de vida. Seguramente, me dijo, por más que intentáramos esto no iba a funcionar, las heridas de ella y de él eran muy profundas y después de tanto tiempo estudiándose, ya estaban en lugares diferentes. Esto le ayudó a ser y estar feliz como una lombriz, soltero y dedicado a su retoño, me dijo. Viendo el futuro es como construimos nuestro presente, y yo no quería eso para mí por los próximos cuarenta soles, me veo sonriendo, me dijo.

Me alegré por él mucho y me puso también como lombriz. Yo escuché, escuché mucho, así como lo recomendó el libro y como lo recomendó el doctor Amen. Lo único que le dije fue, yo tengo novia y estoy enamorado, muy enamorado y emocionado. Pónganse los guantes, y comenzamos con Jab y Recta, se escuchó y dejamos de hablar.

A veces se nos olvida la grandeza que hay en nuestro interior, pero ya no.

YO

Una aguja en un caviar.

Fino como el haze

Mi novia me dice que, si cualquier mujer se da a la tarea de conocerme, ella está segura de que se enamora de mí. Algo a lo cual no estoy de acuerdo con esa premisa que ella trae. Pero, si se habla de mujeres que están trabajando en encontrar su razón y el conocerse a sí mismas bueno, esa es otra historia. También existe la posibilidad de que a esas mujeres que dice mi novia, no le gustan lo que ven.

Pero parece que esto es una crisis mundial, donde muchos de los hombres son una basura tóxica y muy pocos de ellos se toman a la tarea de trabajar si mismos. Según estadísticas y estudios dicen que los hombres de las nuevas generaciones tienen más a trabajar en su ser, pero que los que están de 35 en adelante, la cantidad de hombres baja sustancialmente, reduciendo las esperanzas de las mujeres de encontrar una pareja estable, si es lo que están buscando. Por eso, al escuchar las respuestas de las mujeres que les preguntaron, qué buscan, una de ellas dijo, un saludo a los hombres que están haciendo trabajo de sanación interior, ustedes son los nuevos sexys. Entonces me sonrojé.

La buena noticia es que, aunque tengo la oportunidad de tener muchas pretendientas por hacer trabajo de sanación, mi novia no tiene miedo y está segura. Está segura de que la amo, de que la seguiré escogiendo, de que sin tener algo que nos atrape, volveré y diré que la escojo a ella. Y así lo hago, la escojo una y mil veces, porque con ella encontré todo eso que estaba buscando, complicidad y más.

Ya lo dijo Cortázar, Existe algo que el tiempo no puede, a pesar de su innegable capacidad destructora, anular: y son los buenos recuerdos, los rostros del pasado, las horas en que uno ha sido feliz. Y esto ha sido mi vida con ella estos últimos días de mi vida, experiencias, muchas experiencias, rostros nuevos y un sinfín de felicidad.

No creo que se enamoren de mí, creo en que un hombre debe saber lo que busca y quiere y es por eso por lo que, cuando salí de nuevo al mercado local, ya sabía lo que buscaba, si algo llegaba. Cuando la conocí y fui hablando con ella, supe que era ella y espero que ella me siga escogiendo por mas tiempo de mi vida, y lo quiero mucho, jamás había estado tan seguro de algo en mi vida y es ella lo que quiero y con quien quiero estar en este momento de mi vida.

YO

Crecer

Hace un tiempito ya que escribí una nota donde explicaba la razón por la cual quería volver a ser niño, olvidarme de esta vida adulta llena de responsabilidades, problemas, miedos y adversidades y volver a los cuatro años que tenía mi sobrino en ese tiempo. El libro de caras me recuerda de esta nota del 2008 el día de hoy.

 Sorpresivamente un par de días atrás, mi hijo, que ya pasa de los cuatro, me dice Ya quiero ser un adulto, y yo pego un brinco de su cama en la que estaba platicando con él en su rutina de dormir, a eso de las seis y media de la noche, luego del cuento. Y cuál es la razón que quieres ser adulto, Para poder ver serios y cosas, me dice, Series le contesto, Sí, serios. Por lo que le respondo, Ay no, mejor ser niño más tiempo, así juegas y vas aprendiendo muchas cosas y te diviertes sin tener que trabajar aún y eso. Se me queda viendo serio, con el trozo de sábana que le queda en la mano y contesta, Quiero ver Moana.

El control, y el auto control es algo que quiero enseñarle, además de aprender a identificar lo que está sintiendo y poderlo expresar, quiero que pueda ver en mí confianza y que aprenda y comprenda que no necesita nada exterior y que el ser que es y se está convirtiendo es perfecto y que nada ni nadie lo haga cambiar, sino que sea fiel a lo que siente y quiere, todo eso quiero para él.

En el trabajo, luego de bajarme el salario en un 40%, me regalaron una televisión, la cuál la había sugerido para la rifa que se realiza en la fiesta de navidad, tenía fe, ya era mía, la visualización lo había hecho, pues tuvo efecto, porque me regalaron una sin tener que esperar a participar. Por lo que ahora en mi casa, luego de 20 años, voy a tener un televisor, donde mi plan es tener una tarde de película con mi hijo una vez a la semana y con eso su necesidad de querer ser un niño un poco más normal y ver películas o series que sean adecuadas para su etapa de desarrollo y con evite querer ser un adulto, un adulto tan pequeño, será satisfecha.

Y es así, como un adulto que le gusta ser niño, quiere que su niño no quiera ser adulto, o por lo menos tan pequeño. Lo que estamos claro es que los dos niños, el adulto y el niño se podrán a ver caricaturas y a comentarlas, juntos sentados viendo la tele nueva los sábados o domingos y eso si que no tiene precio. Chavoruco for life.

Yo

El Ch siempre se cuenta completo

La cosa es simple, la vida no se trata de ver para creer es más bien todo lo contrario, la vida es más fácil que eso, en la vida se trata de creer para ver, esa creo que es la magia de la visualización uno lo cree y luego lo ve. Mi novia y yo tenemos algo en común, nos encanta el chisme, pero a diferente nivel, por ejemplo, el mío es superficial, como cuando sabes una noticia por solo leer el encabezado, no pido mucho, no busco detalle, solamente me entero a grandes rasgos de los hechos.

En el caso de mi novia, a ella le gustan de distinta forma, le gustan jugosos, al punto, con pelos y señales de lo que pasa, una descripción gráfica, algo que no sé hacer, mis cuentos son cortos, conciso, sin mucho detalle, solo lo importante, tal se dejó, a tal la corrieron, éste hizo esto. Pero en realidad no, no soy chismoso, para mí no es el chisme per sé, es más bien ver en la cara de alegría que causa a otras personas al escuchar la información, por eso lo hago.

Y es por esta razón que les voy a contar un chisme jugoso. Mi novia se quedó sola por una hora y media con un grupo de personas que no conocía del todo, un chorro de amigos míos, que vienen desde el 2006. Y ya, es todo, no tengo más detalles. Quitando que tenía que ir a una actividad de mi hijo en el kínder por inicio de la navidad y que era un cumple de mi compa y mi novia fue conmigo y le dijeron que no se fuera y ella decidió quedarse, no hay mucho más que contar.

 Mis amigos están felices por mí, haber encontrado una gran mujer, y por ella, porque según mi amiga, se llevó lo mejorcito, siendo lo mejorcito, imaginen el resto del ganado. Por ahora soy muy feliz, ya todo va tomando forma y pues al final, haré mi mejor esfuerzo, estaré ahí para ella y él y todos los que amo y creeré y con eso crearé

YO

La transición

Las transiciones son fuertes, fuertes para un niño de casi seis años que ha vivido un tiempo de su existencia en una dualidad de poder ver a su papá y otro no, hasta que gané el derecho de poder estar un 50% del tiempo con él. Pasa tiempo conmigo y me dice que no quiere irse con su mamá, pasa un tiempo allá y no quiere verme. Hoy le tocó venir a casa y hacer ese cambio, esa transición aquí y no en la escuela y fue complicado. Llora, llora con sentimiento porque quiere estar con su mamá, que siento que aunque me dice que no quiere irse con su mamá, los días finales que está conmigo, no se pone así.

Estoy realizando este nuevo arreglo donde ya definitivamente mi hijo pasa la mitad del tiempo conmigo,  y en momentos como éste me cuestiono si estoy haciendo lo correcto, si no necesita la estabilidad de un solo lugar, que aunque me he esforzado de crearle un hogar en este espacio, dedicarle tiempo y presencia, parece que no es suficiente, me duele mucho verlo sufrir, no quiere ir de un lado a otro, no quiere que su papá y su mamá estén en lugares diferentes. Le explico las razones por las cuales la mamá y yo no podemos estar juntos, obviamente, en la mente de un niño no lo entiende aún.

 En situaciones como ésta me pregunto si será mejor luchar por el 100% de la custodia o mejor aún, dejarlo en el espacio donde él se siente más cómodo, un lugar que lo recuerda desde que tiene uso de razón. Pero dejarlo y no verlo más que un fin de semana, me estaría perdiendo de muchas cosas de su vida, crecimiento y desarrollo. Esto que siento, de querer estar con él, compartir, verlo crecer, ver los cambios en su etapa de desarrollo, aunque se sienta triste y pedido, lo hago por mí o lo hago para que él no tenga un trauma de abandono por el papá como lo tuve yo o simplemente es mi ego que de algún modo le está haciendo daño. Creo que necesito ayuda, ayuda como él me lo está pidiendo ahora para hacer un castillo de piezas de madera, ayuda para saber que el querer estar con mi hijo no es mi ego, sino el amor que siento por él y saber si como parte de mi amor, lo mejor es que se quede con su mamá como tanto lo quiere. El día de hoy, que estaré trabajando remoto, me dedicaré, además de las cosas laborales, buscaré ayuda para mí y para él, y esta vez lo hago por él, o será por mí y  de ese modo no sentirme  tan culpable de querer pasar tiempo con él?

YO

Empezando en casa

Ha pasado estos días que estoy un tanto alejado de la vida o mejor dicho, de la realidad así como quien dice, despistado, despistado. Me he encontrado reaccionando súbitamente mientras voy manejando, porque mi mente se fue a otro lado. La ventaja de ya tener el manejar impregnado en el cuerpo, que puedes manejar sin pensar.  Me han sucedido muchas cosas que no deberían pasar si realmente hiciera lo que debería hacer, como dice la negra.

Esta semana es de gimnasio, me despierto temprano para ir, llego al gym, comienzo hacer ejercicio y a los minutos noto que algo tan básico como el desodorante, se me pasó ponerme, una acción que jamás me falla, esta vez me pasó. Hay días que llamo a mi hijo para ver qué tal va la cosa, tengo aprobado que sea ciertos días a ciertas horas, estoy en mi casa, preparando un ceviche para cenar, cuando recuerdo, fuck, hoy es éste día y no éste otro y no lo llamé.

Hoy no iba al ejercicio, porque dicen los científicos que debes dejar reposar al músculo porque si no, esas 5 libras que levantas no harán efecto alguno al crecimiento del músculo, así que no fui, aprovecho que hay comida en el trabajo, no debo preparar nada para llevar y pongo la alarma para las 7 am.  Salgo rumbo al trabajo, que sorpresivamente no hay tanto carro en la calle, por lo que llego relativamente temprano. Me voy a estacionar, colocando la direccional a la derecha, la mano del tatuaje, moviendo ya el volante para dar esa vuelta cuando recuerdo que no me lavé los dientes en la mañana luego de tomarme mi vaso con agua y una cucharada de vinagre. Así que olvido el estacionamiento y me voy rumbo al walgreens mas cercano y compro un cepillo y pasta de viajero.

Al llegar a la oficina, estaciono el carro, lo apago, respiro hondo y, aún con las manos en el volante me digo, estás mal, y tú diciéndole a tu novia que se pone a repensar cosas porque no medita, con qué derecho, recuerda, el buen juez por su casa empieza. Así que ahora, me coloqué los audífonos que me separan del mundo y me dejan en el mío, entro a la aplicación, busco a Carín León para ponerlo a todo volumen, pero qué pasó con la meditación se preguntarán intrigados, bueno, ya casi se acaba el año, y ese es un buen momento para comenzar de nuevo.

YO

Animalístico

Mi burbuja es genial, y mi ser grupi es mejor. Ayer fui a un festival al segundo mejor barrio de Puerto Rico, el barrio Mameyal de Dorado, donde no se puede construir nada por el tipo de suelo. Dicen las malas lenguas, que las navidades borincanas comienzan cuando el festival Color Caribe, comienza, aunque apenas lleva cuatro años de existencia, creo que estos tipos se atribuyen demasiado.

Pues bien, resulta que el domingo era el día familiar, el día de los niños donde grandes grupos como un mago iba a estar y luego un payaso mago ahí. Llegamos temprano, y poco a poco se fue llenando de personas, familias que llevaban a sus hijos a que cogieran aire y sacarlos de la tele. Los dos primeros eventos estuvieron buenos, pero luego vino un evento que, me dejó anonadado, estupefacto, atónito, perplejo, desconcertado, pasmado, boquiabierto, pero sobre todo me dejó absorto.

Comienza una señora a animar, la tarima se comienza a congestionar, a llenar de niños y padres, pero de estos padres, que creo que, por la naturaleza del festival, de padres cuarentones hípsters, de estos que tienen tenis vans con calceta blanca alta, tatuajes, short cortos y tshirts con su gorra pícalo comprada en el Nido. La animadora manda traer a una lagartija y comienza a sonar una canción, todos, y cuando digo todos es todos los padres e hijos comienzan a cantar y bailar al unísono, haciendo la coreografía mientras yo, como ya dije, observo absorto lo que está pasando a mi alrededor.  Luego de eso llega un ángel que también hacen los pasos y al final un sapo, y fue ahí donde los gritos y ovación de chicos y grandes ocupó el espacio, mis ojos estaban grandes, muy grandes.

Ya esta es la segunda vez que me he sentido así, la primera fue cuando fui a ver un grupo de esos peludos de la UPI, de los bien nombrados grupos comunista, Fiel a la Vega. De los Vega de Ciales. Pues resulta que la difunta administración quería ir a ver a ese grupo al cuál, luego de casi 20 años de vivir en este país, de haber perdido mi mexicanidad fonética, no había logrado hacerme escuchar a este grupo izquierdista. Cuando fui, no me supe el 99.9% de las canciones y estaba en un limbo lirical, pues en menor proporción me sentí ahora. Estaba fascinado con el chorro de hípsters cantante y bailando al ritmo de un sapo, es-pec-ta-cu-lar.

Ahora, la misión es seguir al sapo a todos los rincones de la isla y comprarle una gorra pícalo y vans a un hijo que ya tendrá tatuajes de henna.

YO

Alfarero

Luego de colgar y escuchar la historia me vino algo a la mente.  Por un segundo pensé en la aplicación con la que, gracias a ella, ahora tengo novia. Ayer fue otro día con situaciones fuera de mi control. Había quedado de ir a la playa con mi amiga, y mi hijo primogénito e único que tendré, esa parte se podría poner en mayúsculas, estaba de acuerdo en ir. Me dijo que se estaba sintiendo raro y enfermo, pero no le dolía la garganta, cuerpo o alguna cosa, simplemente se sentía raro, le di la opción de no ir a darse el chapuzón pero desistió de la idea y nos fuimos, luego de ver a una grúa gigante por una hora bajar y subir lo que tenía que hacer hasta que se fue, llegamos al playa.

Ya con mi amiga, comenzó la plática, la interacción entre el primo, ella y yo y entre que escarbábamos en la arena y se creaba la protección para la piscina de las olas del mar, pues hablamos. Me cuenta que su amigo, este personaje conocido en el bajo mundo y en la dark web como papún, decidió abrir Tinder, luego de haber estado una semana completa soltero. Ella me dice que le pidió que no siguiera dando corazoncitos porque ella quería ver lo que había en ese lado de la aplicación por las palabras que dijo el personaje, “mira ésta, disque trato de princesa”. Me fui de la playa, llego a la casa, abro el termómetro, se lo pongo en la frente al chamaco, y resulta que está en 102.5, sale en rojo. Se duerme para recuperar energías, una siesta de 1.5 horas.

Entonces, llega la noche y la novia, luego de un largo día que no había culminado aún a eso de las nueve de la noche, me hace el cuento de cómo la conocida, le dice de la suerte que tuvo de encontrar pareja ahí porque la cosa está complicada en el oeste, es por eso que he decidido que el Este es el nuevo Oeste. Luego del comentario vertido por la sudamericana, me vino a la mente que no hubiera sido nada sin esa aplicación, de cómo era mi zona de confort. Qué clase de inseguridad vino a mi mente por un segundo, luego recordé, que no, que no he tenido problemas con conocer a personas en la vida real, que desde que llegué a PR conocí gente sin aplicación y no fue hasta el  2015, que, por que ésta estaba de moda y mi amigo iluminador le había dado una oportunidad, que nos metimos juntos en esto, simplemente por el FOMO, palabra aún no inventada en esa época. Incluso, con la aplicación prendida, había conocido gente fuera de ella.

Ahora, es otra historia, desde ese año, estuve fuera de circulación por un tiempo grande, y luego de separarme me fui por decisión propia a un retiro donde me arreglé primero yo y algunas de mis cosas, encontrar donde vivir, arreglar el lugar y lo más importante, firmar. Y no fue hasta que sentí que estaba listo y con muchas de las cosas terminadas, que usé la aplicación, pero esta vez, como una herramienta, como una herramienta que me ayudaba a no salir y hacer todas las tareas que tengo diarias mientras conocía un poco mejor a mi novia, a la única persona con la primera persona que hablé y que las demás ya no les hice mucho caso y les di un gracias por participar.

Ay mente, te pasas a veces, de veras. La aplicación no me define, la usé a mi favor. Al igual que tampoco me define el carro, el trabajo, la ropa, las cosas o los títulos que pueda tener. Me define mi palabra, mi seguridad, mi integridad, mis acciones, el respeto que le tengo a mi novia y la forma que trato a mi hijo y a mi amá, lo demás vale madre y sobre todo me vale tres toneladas de riata. Me gusta mi proceso de moldear mi mente y no que ella me moldee a mí.

YO