Animalístico

Mi burbuja es genial, y mi ser grupi es mejor. Ayer fui a un festival al segundo mejor barrio de Puerto Rico, el barrio Mameyal de Dorado, donde no se puede construir nada por el tipo de suelo. Dicen las malas lenguas, que las navidades borincanas comienzan cuando el festival Color Caribe, comienza, aunque apenas lleva cuatro años de existencia, creo que estos tipos se atribuyen demasiado.

Pues bien, resulta que el domingo era el día familiar, el día de los niños donde grandes grupos como un mago iba a estar y luego un payaso mago ahí. Llegamos temprano, y poco a poco se fue llenando de personas, familias que llevaban a sus hijos a que cogieran aire y sacarlos de la tele. Los dos primeros eventos estuvieron buenos, pero luego vino un evento que, me dejó anonadado, estupefacto, atónito, perplejo, desconcertado, pasmado, boquiabierto, pero sobre todo me dejó absorto.

Comienza una señora a animar, la tarima se comienza a congestionar, a llenar de niños y padres, pero de estos padres, que creo que, por la naturaleza del festival, de padres cuarentones hípsters, de estos que tienen tenis vans con calceta blanca alta, tatuajes, short cortos y tshirts con su gorra pícalo comprada en el Nido. La animadora manda traer a una lagartija y comienza a sonar una canción, todos, y cuando digo todos es todos los padres e hijos comienzan a cantar y bailar al unísono, haciendo la coreografía mientras yo, como ya dije, observo absorto lo que está pasando a mi alrededor.  Luego de eso llega un ángel que también hacen los pasos y al final un sapo, y fue ahí donde los gritos y ovación de chicos y grandes ocupó el espacio, mis ojos estaban grandes, muy grandes.

Ya esta es la segunda vez que me he sentido así, la primera fue cuando fui a ver un grupo de esos peludos de la UPI, de los bien nombrados grupos comunista, Fiel a la Vega. De los Vega de Ciales. Pues resulta que la difunta administración quería ir a ver a ese grupo al cuál, luego de casi 20 años de vivir en este país, de haber perdido mi mexicanidad fonética, no había logrado hacerme escuchar a este grupo izquierdista. Cuando fui, no me supe el 99.9% de las canciones y estaba en un limbo lirical, pues en menor proporción me sentí ahora. Estaba fascinado con el chorro de hípsters cantante y bailando al ritmo de un sapo, es-pec-ta-cu-lar.

Ahora, la misión es seguir al sapo a todos los rincones de la isla y comprarle una gorra pícalo y vans a un hijo que ya tendrá tatuajes de henna.

YO

Alfarero

Luego de colgar y escuchar la historia me vino algo a la mente.  Por un segundo pensé en la aplicación con la que, gracias a ella, ahora tengo novia. Ayer fue otro día con situaciones fuera de mi control. Había quedado de ir a la playa con mi amiga, y mi hijo primogénito e único que tendré, esa parte se podría poner en mayúsculas, estaba de acuerdo en ir. Me dijo que se estaba sintiendo raro y enfermo, pero no le dolía la garganta, cuerpo o alguna cosa, simplemente se sentía raro, le di la opción de no ir a darse el chapuzón pero desistió de la idea y nos fuimos, luego de ver a una grúa gigante por una hora bajar y subir lo que tenía que hacer hasta que se fue, llegamos al playa.

Ya con mi amiga, comenzó la plática, la interacción entre el primo, ella y yo y entre que escarbábamos en la arena y se creaba la protección para la piscina de las olas del mar, pues hablamos. Me cuenta que su amigo, este personaje conocido en el bajo mundo y en la dark web como papún, decidió abrir Tinder, luego de haber estado una semana completa soltero. Ella me dice que le pidió que no siguiera dando corazoncitos porque ella quería ver lo que había en ese lado de la aplicación por las palabras que dijo el personaje, “mira ésta, disque trato de princesa”. Me fui de la playa, llego a la casa, abro el termómetro, se lo pongo en la frente al chamaco, y resulta que está en 102.5, sale en rojo. Se duerme para recuperar energías, una siesta de 1.5 horas.

Entonces, llega la noche y la novia, luego de un largo día que no había culminado aún a eso de las nueve de la noche, me hace el cuento de cómo la conocida, le dice de la suerte que tuvo de encontrar pareja ahí porque la cosa está complicada en el oeste, es por eso que he decidido que el Este es el nuevo Oeste. Luego del comentario vertido por la sudamericana, me vino a la mente que no hubiera sido nada sin esa aplicación, de cómo era mi zona de confort. Qué clase de inseguridad vino a mi mente por un segundo, luego recordé, que no, que no he tenido problemas con conocer a personas en la vida real, que desde que llegué a PR conocí gente sin aplicación y no fue hasta el  2015, que, por que ésta estaba de moda y mi amigo iluminador le había dado una oportunidad, que nos metimos juntos en esto, simplemente por el FOMO, palabra aún no inventada en esa época. Incluso, con la aplicación prendida, había conocido gente fuera de ella.

Ahora, es otra historia, desde ese año, estuve fuera de circulación por un tiempo grande, y luego de separarme me fui por decisión propia a un retiro donde me arreglé primero yo y algunas de mis cosas, encontrar donde vivir, arreglar el lugar y lo más importante, firmar. Y no fue hasta que sentí que estaba listo y con muchas de las cosas terminadas, que usé la aplicación, pero esta vez, como una herramienta, como una herramienta que me ayudaba a no salir y hacer todas las tareas que tengo diarias mientras conocía un poco mejor a mi novia, a la única persona con la primera persona que hablé y que las demás ya no les hice mucho caso y les di un gracias por participar.

Ay mente, te pasas a veces, de veras. La aplicación no me define, la usé a mi favor. Al igual que tampoco me define el carro, el trabajo, la ropa, las cosas o los títulos que pueda tener. Me define mi palabra, mi seguridad, mi integridad, mis acciones, el respeto que le tengo a mi novia y la forma que trato a mi hijo y a mi amá, lo demás vale madre y sobre todo me vale tres toneladas de riata. Me gusta mi proceso de moldear mi mente y no que ella me moldee a mí.

YO

Café

Bueno, qué puedo decir, esto es parte de la vida. Uno va a un país que tiene fama de muchas cosas, entre ellas, que si comes en la calle te va a dar la churra de tu vida, pero no, no nos pasó. Lo que sí me pasó fue que dos semanas después de llegar, me da en un país Premium. No sé si fue el pedazo de pizza que comí o el sushi o el paquete completo de salmón ahumado, pero resulta que esa noche fue una muy mala.

Me siento fatal, anuncio que no voy a ir a la oficina para evitar posibles situaciones, así que me quedo trabajando en casa. Resulta que para abundar al día, me dicen que debo ir por mi hijo temprano al kínder porque ha hecho tan mal las cosas que no puede permanecer en la escuela. Así que mi plan de descansar luego de terminar lo de Bayamón, se me fue ya que tuve que poner consecuencias a mi hijo de no jugar con su amigo ni con nada ya que lo que hizo necesitaba una especie de castigo. Estuve sintiéndome mal por la consecuencia y por la intoxicación de la pisusal.

Entonces, me encontré una amazonita, una piedra cristal que se dice tiene poderes sanadores. Decido tirarme en la cama en horas laborales y casi me quedo dormido o incluso yo creo que dormité. Me llegó a mi mente lo que estoy pasando y lo que soy. Quien crea que me conoce porque me ha visto o hablado conmigo o pasado tiempo desde hace uno dos años atrás, déjenme presentarme de nuevo.  En solamente dos años y medio he tenido un cambio radical, un cambio que esas personas, al volver hablar van a preguntar quién es este ser, pues permítanme presentarme, mi nombre comienza con D y termina con iego, tengo 44 y son una persona sumamente feliz.

La vida es así, tiene sus altos y sus bajos, los míos han sido más altos que bajos y este último año, ha sido el más alto de todos. Me siento tan complacido de lo que ha sido mi vida hasta hora, y más aún por todo lo que me falta lograr. Por ahora, tengo un hijo que necesita de mí y estaré ahí. Ahora, me toca salir a andar en bicicleta con el chaval, con el pibe, con una de las luces de mis ojos, porque es una de las cosas que me hace feliz, compartir tiempo de calidad, aunque regrese pintado de café, por cualquier cosa que se pueda salir en el camino.

YO

Todo un adicto.

Ya estaba decidido, se había planificado y pensado así antes del viaje, comer, comer bien y comer de todo y así fue. Pan de muerto, conchas y de todo lo dulce que encontraba, iba para mi boca. Hacía más de 7 años que había dejado de tomar cualquier tipo de refresco, y en el viaje me llegó una fresca y una vita. Santa cachucha. Mi plan era simple, rebajaba para subirlo. Mi rutina de ayuno comenzó un mes antes, donde al momento antes de irme, había bajado 10 libras, de 160 a 150, por lo que el cuerpo estaba preparado para el viaje y subir de 150 a 170 en comida y todo lo inflamatorio que encontrara en mi camino.

La parte comidística del viaje fue un éxito y el video así lo demuestra. “yo solo quiero que alguien me saboree como tú saboreas esa torta”, “jajaja, 4 libras más feliz” y así entre otros comentarios que llegaron dejando saber la emoción que provoca ver a alguien comer tan feliz de la vida. Pero todo esto tuvo una consecuencia, una consecuencia que la vi ayer, lo sufrí ayer.

Estaba yo muy a gusto, pasando mis horas de ayuno intermitente, cuando dan las 12 y me voy a calentar mi comidita y la termino, me voy a sentar a mi escritorio y unos minutos después mi cuerpo comienza a temblar un poco, me pongo bien trucha a ver qué era lo que me estaba pasando, tenía necesidad de azúcar, mi cuerpo me estaba pidiendo azúcar con unas ansias bárbaras. Estoy totalmente intoxicado, me dije, deja compruebo mi teoría. Cuando el pupilo iba saliendo a comprar comida, le dije que, si encontraba un postre, un flan de queso por ahí que me lo trajera, pero no hubo, así que mi mente, tecata de azúcar se puso peor, mi ser ya estaba gritando por dentro, luego llega otra que dice, no tienen un dulcecito, algo dulce, por lo que se armó una comitiva tecata para pedir una orden de galletas de un lugar que no recuerdo, pero que eran gigantes.

Esperé temblando en una esquina por varios minutos, en lo que el tipo del uber dejaba varias órdenes, antes de llegar a la oficina. En cuanto llega, recibo la caja, la abro y aspiro profundamente ese olor a azúcar refinada, colores artificiales, aceites altamente inflamatorios y mi cuerpo reacciona positivamente a eso. Al primer bocado, el pico de azúcar llega al cerebro y los corazones y los fuegos artificiales comienzan a brotar de todos lados, ya mi cuerpo estaba recibiendo lo que necesitaba, lo que aprendió a hacer en México al comer todas esas conchas, panes de difunto, dulces y hasta refrescos.

Desde que llegué ya me compré muchas cosas dulces y saladas y lo próximo es una bola de repollo para comenzar a hacerme los licuados en ayunas para volver a equilibrar mi cuerpo, equilibrar mi mente y sobre todo dejar la dependencia esa al azúcar, porque si se trata de ser tecato de algo, mejor que sea al tostón.

YO

Hulk

Mi amá es así, siempre en busca de cosas que le hagan bien, cosas que los científicos de Facebook o tik tok le enseñan, y entonces pos, ella lo intenta. Fue así como pasó, y de paso nos metieron una clavada. Al llegar a la casa de los 11 patios, una lujosa casona y ex convento de un grupo de monjas, y hoy un centro de comercio de artesanías, pasando por todos los distintos lugares chismeando pa’ ver qué se nos pegaba, mi amá vio el tesoro.

Según cuenta la leyenda y los expertos en sus videos, el cobre es la nueva ostia, con eso ya no te vas a morir. Se dice que, al tomar agua en recipiente de cobre, el agua entra en contacto con este metal y suelta iones que pueden destruir bacterias, hongos y virus. Ayuda a mantener la salud digestiva, curar heridas y aliviar rumores, esto lo encontré por internet y de verdad la doña esa no me estaba diciendo mentiras.

  Entramos en el patio 5, cuando mi amá ve el puesto lleno de cosas de cobre. Hace las preguntas de rigor, la doña insistente, yo débil. Al escuchar a mi amá que se quiere comprar una pulsera de cobre con imán, pues yo, de borrego la sigo y quiero un anillo y una pulsera también. Luego la mamá dice que el tomar agua en un vaso de cobre, uff que ni les cuento, así que cojo uno, luego la novia, también como que la convencen y coje un vaso de shot milagroso. Luego dejo unas cosas y qué ya no le gustó, mira que no miento, yo no les voy a mentir, usen su teléfono para que vean que no miento, así que vuelto a coger todas las cosas. Bueno pues, haga cuentas, 795 pesos por una tasa, un shot, un anillo y dos pulseras imantadas. Sentía la puntita, pero no fue hasta fuimos al tianguis que me di cuenta de que no fue la puntita, sino que me lo metieron completo, vendiéndome las cosas al doble.

Pues, ya, ya acepté el hecho de que la ensartada ya había pasado y pues, comienzo a utilizar lo comprado para el inicio de la sanación corporal. Solo tomó 7 minutos, una caminata del exconvento hacia las caritas Las Plazas para que el efecto curativo mágico se viera reflejado. Mi dedo comenzó a ponerse verde, comenzó a oxidar todo el chamuco que tengo dentro. Mi dedo estaba verde, pero verde, verde intenso que me eché un poco de saliva para ver si se limpiaba, pero nel, la curación estaba en proceso, el exorcismo había comenzado.  

Mi dedo se puso fuerte, mi dedo fue sacando las toxinas, mi dedo tomo la forma del dedo verde, dedhulk, que, por desgracia, ese día de curación acabó a las tres y tantos de la mañana y caímos rendidos a la cama directos a dormir luego de andar todo el día en la calle y no se pudo probar todo el poder del dedo.

Ahora tengo un plan, el jueves voy a comenzar a usar el anillo, pero en mi lengua, así saco los malos espíritus de la boca, curo los males y así la preparo y convierto en la lenghulk y que esté más que lista para el fin de semana que estaré con la chiquibeibi y se capture el cocodrilo.

YO  

Un paseo espiritual.

Me contó parcialmente la sorpresa, y claro, que no me fui a chismear de más, no es mi estilo. Quizá es porque, no son TAN chismoso, o porque me da hueva pero seguramente es porque confío mucho en ella y sus gustos. Fue una gran elección porque al parecer tengo mucho, pero mucho qué mejorar aún que hay cosas que causan que mi cuerpo se sienta muy mal por lo que este día fue uno excelente para bajar a toda esa tensión que ya está en mi sistema y que al parecer vivo en constante modo de supervivencia.

El hotel es uno espectacular, se respira paz en todos lados. Llegamos, dejamos las cosas, nos cambiamos y de inmediato nos fuimos al cuarto de masaje. Ella para ella, él para mí. Nos dan las instrucciones, me dice que puedo estar totalmente en pelotas. A ella no le importa, por lo que dejo mi pudor por un lado y me quito todo metiéndome entre las sábanas. La música, el lugar, todo emanaba paz. El tipo me dice en voz y frecuencia baja que qué me duele hoy, por lo que le digo que la espalda superior y las escápulas son mi dolencia del día. Me comienza a tocar, la cabeza, espalda, brazos, piernas, todo poniéndome en un estado hipnótico. Me fui a otra dimensión mientras me estaban dando esa manoseada monumental. Lo único que me venía a la cabeza era que ella me montara como le gusta.

De repente, me piden que voltee hacia arriba, se había acabado la manoseada. Me acomoda el cuerpo, las manos, las piernas entre los cojines y me volví a ir, no supe qué estaba pasando ni tampoco supe nada de mí por no sé cuánto tiempo. Recuerdo haber sentido unas hojas olorosas que me dieron golpecitos por el cuerpo y después una voz suave que me hablaba. Ahí fue que regresé cuando me pidió que, vestido de blanco, me viera caminando hacia la montaña. Aún medio ido,  comenzó a decirme cosas de mi papá, cosas que por alguna razón tenía guardado.

Me dijo que vio toda la bondad y buena persona que “soy”, me dijo que mis dos auras son de color violeta, me dijo que debo aprender a perdonar, algo que realmente debo hacer, me dijo que tengo al colibrí, al dragón y al lobo como animales de mis chacras. Fue ahí que los sentimientos corrieron por mis mejillas, las lágrimas descendieron atraídas por la gravedad por mi cara. Decidí perdona, decidí que no voy a dejar que mis pensamientos decidan sino que lo dejo todo en manos del señor, del señor y de la vida. Tengo muchas cosas en mis manos que no puedo con todo. Entendí que no puedo abrir la sombrilla desde ahora esperando la lluvia, con una persona egocéntrica y narcisista no se puede discutir, no se puede esperar otra cosa que no sea un beneficio personal. Así que, no a la virgen ni a la vida, sino en la mano de los abogados.

El dinero ha fluido, ha llegado sin falta, por lo que así seguirá, ya no le tengo miedo a la vida, al dinero, al ego, al narcisismo ni siquiera al futuro, tengo mi piedra y me veo al espejo y me digo, soy un lobo, lobo mexicano y con esas palabras dichas por la chamana y mi con mi piedra, me da fuerza. Mi novia, ella es la culpable de todo esto, ella es la energía que sale de mi interior, ella es la de las ideas, la de las experiencias, el amor que siento a cada instante. Podemos vivir cada quien con su vida, con su tipo de vida, pero qué chula es la vida a su lado, y esa la quiero por lo que dure mi existencia en este plano, la buena noticia, es que, como confirmó la chamana, que ya logramos encontrarnos en esta vida luego de muchos años, pero de una forma u otra, nos íbamos a encontrar en donde fuera.

YO

De lo más feliz.

Hoy lo puse y lo he visto más de 50 veces… y me llena de alegría. Antes de irnos al viaje, le dejé una encomienda a mi novia, debes tomarme una foto cada vez que esté comiendo. Mi proyecto de viaje sería proponer o que me propusieran,  y comer. Varios de esos proyectos no funcionaron pero comí desde taco en el puesto de la calle hasta papaya a la tostón y arrachera.

Ayer, mientras hablaba con mí casi prometida, me enseñó a crear un video hecho por el teléfono y se lo envié. Ayer lo vi al terminarlo y me agradó el producto final. Hoy, siguiendo con la tendencia de poner las fotos que me gustan más del viaje, coloqué el video y le puse música de esa app, y ha sido una alegría verlo y re verlo.

Me siento bien feliz, tanto con el video del resumen del viaje y la foto de nosotros con el Ángel, no he podido parar de verlo y me siento afortunado, me siento querido, me siento amado y muy pero muy feliz de haber tenido este viaje con ella, ha sido una gran aventura que por fortuna, continúa.

YO

Y se marchó

Fue una gran fecha, gran fecha para aprender de redes de acueductos y para estar en El país, ese país que me vio nacer y que, mexicano por fortuna, regreso. Me da mucho orgullo todo lo que tiene México, toda la comida y sobre todo, las tradiciones. Por alguna razón, mientras recorría ese “parque de diversiones” conmemorando la muerte mi pecho logró inflarse, luego ir al panteón donde la noche no existía sino que existía un atardecer perpetuo por dos días, un atardecer naranja creado por las flores y las velas que iban dibujando el camino a esas almas que querían pasar un buen rato por unos minutos con los suyos. Esto fue una locura, una locura buena y un amor por lo que soy y sobre todo un amor de donde soy mucho mayor.

Luego de eso vino la comida, qué básicamente fue lo que nos pasamos haciendo, comiendo, comiendo de todo, oliendo de pasada y llenando el alma de sabores imaginarios. Mis papilas gustativas nunca estuvieron tan activas como en esta ocasión, salivé como perro de Pavlov con cada imagen que me venía a la cabeza y que terminaba comiendo. La comida vino de todas las formas y de una gran gama de lugares. Desde tacos de la calle, elotes en todas las paradas, panes de todos tipos, papas con chiles, restaurantes tradicionales, restaurantes no tradicionales, lugares recomendados por los reels hasta unos con estrella Michelin. Cada uno de esos actos, era un gusto por estar ahí.

Este viaje lo disfruté más que la última vez. En esa época yo ya estaba perdido, no disfruté a mi familia, no disfruté del lugar, no estuve presente, fue uno lleno de estrés y enajenamiento por querer salvar algo que no tenía ni por qué comenzar. Ahora, fue diferente, con ella la pasé genial, me dejó ser, ella fue y fuimos, nos integramos y disfrutamos. Comimos, vivimos, chingamos, conocimos y vivimos. Agradezco tanto que haya llegado a mi vida una persona así, tan extraordinaria y sobretodo empática y considerada. Estuvimos 8 días de los cuales conoció a casi todo lo que me representa, lo que me importa, amo y enorgullece. Le di las gracias por el viaje, también le dije que el próximo será con ella nada más.

Todo lo vivido en los pasados días, tradiciones, comida, familia me dio mucho orgullo de mi origen, mucho orgullo de mi pasado, mucho orgullo de lo que soy y en lo que me he convertido. También muchas ganas de quedarme allá, muchas ganas de regresar, con ella, pero regresar. Aunque, los mexicanos dejaron claros que no sueno mexicano, pero mi novia, que por cierto, tuvo la oportunidad en varias ocasiones de pedir mi mano, dejó claro que mi cara dejaba saber que sí lo era, ese nopal en la frente no se quita ni se borra con 20 años fuera. Ya no soy de aquí, no soy de allá, pero lo bueno es que soy, y soy una persona feliz, así me lo hizo saber mi tía, esa tía que advirtió y predijo mi infelicidad que duraría muchos años. Ahora sonrió y volteo a ver mucho a mi amá diciendo que me veo feliz, que nos vemos felices, que le da mucho gusto que volví, pero no por ir al país, sino por volver a ser ese ser con mucha luz, luz que re apareció poco a poco luego de la administración anterior y que ahora, con la nueva administración parezco un puto faro que ilumina a todos lados.

Pero que se podía esperar, si esta talasofilia, también es por ella, un amor, una fascinación y una admiración gigante. Hubo una cosa buena adicional, no llovió, no llovió en todo el viaje, en cada uno de esos lugares que se visitaron, y menos mal, porque la lluvia y yo teníamos las mismas intensiones, mojarla.

Dicen que se perdió, que no parezco, que no sueno, pero hoy más que nunca lo tengo y lo llevo tan impregnado en mi ser, que ya no me importa que digan mi amigo mexicano, mi novio mexicano o ese pinche mexicano.

YO

Sin avisar.

Por alguna razón, y probablemente una razón muy válida, se tenía un respeto a Moctezuma y a su mal, o mejor dicho a la venganza de Moctezuma y esa diarrea del viajero que sufren los turistas que visitan México por su comida o agua. Entonces, ya se había llegado al país, a la patria, a reconectar y a re mexicanizar el cuerpo, el alma y el hablar.

 El viaje fue uno largo pero fluido, no existió problema alguno y se llegó al destino a tiempo, cansado y hambriento. Una comida a las 10 de la noche, dos opciones, tacos de lengua, sesos, ojos y todo lo demás o comenzar con unos tacos de carne asada, tortillas de harina estilo Sinaloa, y por supuesto, esa fue la elección ya que, uno, ya habían sido aprobados por los sudcalifornianos y dos, no se podía perder esa oportunidad, ya que de los taquitos esos hay por todos lados.

Después de manejar por varios minutos, se llegó al lugar, a meter esa primera comida al cuerpo. Nos recibe un puesto, un lugar cercado, abierto a la lateral de la calle, con las salsas y cosas sobre la mesa. El nervio estaba presente, su cara lo dejaba notar, era evidente. Me da un poco de nervio que sea el primer lugar que va, inmediatamente baja del avión, pero mi boca lo quería, ya estaba salivando simplemente de oler esa carne, por lo que nos sentamos.

Se le da una pequeña explicación de la diferencia entre una chorreada, un vampiro, un taco toreado y de asada de maíz o harina. La duda estaba aún, pero un par de tacos de tortilla de harina y una cosa con nombre raro fue lo que se seleccionó, además de una botella de agua, para no tentar al destino ni a Moctezuma. Una experiencia fuerte para una recién llegada donde, de viajes anteriores a la tierra prometida, la habían traumatizado con comentarios y miedos de comer en la calle o hielo o ensalada o cualquier cosa que no se viera remotamente limpio.

Entonces, se lleva a la novia desde el 25 y prometida desde el 30 a un lugar, que para parte de su combo hubiera sido un sacrilegio. Pero bueno, lección aprendida, nunca confíen en un hombre que te haga reír, porque entre risa y risa te pone en cuatro y no te avisa.

Hasta la próxima.

Yo.

Llegó

Llegó

En un poco más de 11 horas estaré ya con ella en tierras mexicanas listos para comenzar con la comedera. No sé por qué lo único que me viene a la mente es lo mucho que vamos a comer. Hay un documento firmado y certificado por la secretaría de la gobernación que hizo mi novia con lo que vamos a hacer, y eso no lo he internalizado, pero le lo advirtió que no iba a gastar y que yo era el encargado para cumplir con todo lo que hay planificado.

Mi emoción es grande, ya trabajé, dejé todo y estaré incomunicado hasta nuevo aviso. Por ahora, bajo la lluvia espero que la novia llegue y que comience la aventura, una aventura que ni Coco tuvo pero que estoy seguro de que va a ser lo mejor que he hecho en mucho, mucho tiempo.

En 11 horas ya estoy allá, en 11 horas estaré con ella por más de 7 días seguidos, con ella y la familia. Sonrío de pensarlo, de imaginarlo, de imaginarnos en esto, lo próximo ya vendrá, lo de ahora, a vivirlo pleno.

YO