Algo curioso pasó, luego de dejar a mi hijo en el campamento, y por supuesto que no quería hacer hoy porque estaba un poco triste ya que iba a pasar mucho tiempo sin vernos, llegué en el carro a un semáforo con la luz roja. Para dar un poco más de contexto, es un semáforo bastante inútil, no hay carros por ningún lado, en un lado está una tienda de cosas chinas y por el otro una oficina de la UPR que no tiene casi gente. Lo que hice fue pasarme el rojo con mucha precaución. Me llenó de alegría que después de pasarme yo la luz roja, veo por el retrovisor y uno, dos, tres, cuatro carros más se pasaron la luz también, nos unimos como grupo para cometer una infracción, algo que me llenó el corazón.
La semana ha sido una llena de adrenalina en mi cabeza. Tengo un viaje planificado y estoy en medio de proyectos que tienen su fecha de caducidad para el día 30 de junio por lo que he estado a marchas forzadas para poder terminar o por lo menos adelantar lo más posible las cosas. He sentido como mi cuerpo se siente muy ansioso y estresado, cosa que debe mejorar. Mejorar para poder mantener mi sano juicio en orden. Algo tengo claro, que es que más allá de tratar de adelantar y hacer el trabajo que tengo que hacer para no quedar mal los clientes, yo no estoy haciendo mucho ni por mí ni por mi hijo que ha estado viendo televisión más de lo que me gustaría.
Descubrí que en realidad si soy codo, codo conmigo mismo, porque por alguna razón, aunque maneje bien el dinero, me da un poco de cosa utilizarlo para mí y mis cosas, gastar gasolina, salir a hacer cosa para mí, comprar cosas para mí aunque no las necesite. Prefiero no hacer nada por mí para tenerlo disponible y hacer cosas y comprarle cosas a mi hijo o salir a algún date con mi novia.
Por lo menos, los días se ponen un poco mejor, en un par de días salgo de vacaciones, me escapo por más de una semana con mi novia, mi puchunguita, mi sweetie, mi monchi, mi cuchicuchi, mi titiritiri, mi loqui, mi ñiñi, mi titi, mi sweetie, Mi honey, my baby, mi chichi, mi topi topi, mi Mickey, mi Winnie, mi Barbie, mi very happy y sé que la vamos a pasar bien, sé que lo voy a disfrutar, sé que voy a dejar muchas de las cosas que tengo en este momento atrás y sé que a mi regreso, algo va haber cambiado en mí, porque una cosa aprendí esta semana y es que algo tiene que cambiar en mí, algo debo de modificar, encontrar y ser, eso mismo, algo más debo ser, porque tanto mi hijo como yo lo necesitamos y urgente.
YO