Lo que toca

Pasé un fin de semana, de esos donde estuve activo la mayor parte del día con el beibi, porque a la beibi le tocaba dar paleta todo el día. Entonces, en uno de esos lapsos que existieron de paz en el depa, mi hijo, al que creí que no podía llegar otro nivel de puertorriqueñidad, más allá de arrastrar la erre, por la mala influencia de su familia materna que son originarios del Oeste, pues me equivoqué. Alexa, pon burrito sabanero en Spotify, era lo único que se escuchó en los momentos que estábamos en casa, esa petición una y otra vez.

No creo que tenga que ver la interacción con el pueblo, más bien, es su relación con su compañero originario de Canovanas. De repente lo veo, en ese famoso pasillo donde se descansó la pierna en la pared contraria, salir hacia la cocina, se escuchaba el burrito sabanero y él cantando, pero en su canto estaba moviendo sus manos. Sus manos formaban una especie de pistolita, haciendo un movimiento de arriba hacia abajo a nivel de pecho y al ritmo de la música tuki tuki. Quedo en shock.

Le cuento eso a la beibi de mi conmoción al presenciar este acto, Ahora tiene una novia “Yal” y un hijo “caco” en su vida, usted, teniendo un estilo “intelectual”. Esto me ha tocado vivir, y pues, ya aprendí, acepta la vida. Pero, yo creo que se puede hacer un esfuerzo de influenciar de alguna otra forma el desarrollo infantil, ya el adulto, pues no tiene salvación, pero el niño, hay posibilidades. Ahora que pueda estar el primogénito conmigo la semana completa, voy a poner a Mozart de despertador.  

YO

PD: la chica de tendencia izquierdista, se autodenominó así, para mí, ella es lo mejor del mundo.

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