Self Care, La Vida No Se Recicla… Pero Yo Sí

Así ha sido y así debe ser. Dicen las escrituras y hasta el nuevo Daddy Yankee, Cuando me vaya de aquí nada me llevo, lo que quiere decir que llegaste solo, te vas así, sin nada y sin nadie. Y luego de iluminarse en el nirvana sin haber consumido sustancias ilícitas de ningún tipo decidió tomar cartas en el asunto, asunto que involucraba cubrir sus necesidades de tener tiempo para cultivar el crecimiento íntimo entre seres humanos. Es un trabajo completamente personal que debe ser cumplido meramente por él.

De ese modo volvió al gimnasio luego de casi morir por una gripa. Una muerte por gripa no ocurría desde los años 1200. Comenzando así a ser auto responsable con su sentir recientemente descubierto. Continuando con el ejercicio, también se fue al baile solo. Una actividad que le gusta y le llena el corazón de bienestar. Le preguntaron más por compromiso que por convicción, si quería un poco de movimiento. Al principio se negó con todo su fundamentalismo: en México solamente existen dos formas de bailar. Bien y mal. Y él baila mal. Y a los que bailan mal la gente los mira con sorna. Y ya bastante lo miraban por su estampa, su cara de asombro ante la revelación de un mundo exótico brotado de sabe Dios qué pliegues de la sociedad. Después se recuperó de la impresión y fue a buscarla y la sacó, si no para qué vienes, se dijo.

Luego vino la banda. Su amiga le dijo que no porque otra amiga tenía prioridad, por eso de nuevo se fue solo, algo le decía que debía salir. Allá llegó la pilatera y luego la amiga deja amigas, que dejó a la amiga por venir con el amigo finalmente. Fue una noche llena de recuerdos, pláticas y canciones. Gente en todos los extremos, jóvenes universitarios o menores y otros como él con canas en las barbas. En una parte, los artistas piden que todo mundo se pare y que la gente brincara al ritmo de la música. Él estuvo confiado, la app de música le había dicho que su edad musical era de tan solo 21 años, así que brincar no iba a ser un problema. Luego de hacerlo por un minuto, se mareó y decidió sentarse en la silla, junto a la persona que silla de rueda, que al igual que él, no siguió las instrucciones correspondientes.

Así continua su camino de bienestar. Utilizando una frase que la puso en su cuenta de las aplicaciones de mujeres. Self Care, era la opción que colocó en algunas ocasiones solamente porque sonaba espiritual. No es hasta ahora que cae en cuenta realmente lo que quiere decir y también las razones por la cual las debe aplicar. El sentirse bien, además de hablarse bonito y decirse cosas lindas, también se deben hacer cosas que le guste y le haga bien. La vida con los amigos, las salidas a los lugares que le gustan, hacer las cosas que llenan, son actividades que se deben realizar para que el espíritu, aunque se sienta bien, brille con mayor intensidad

Ya la semana que está con su bebé, va al gimnasio. Ahora también, buscará actividades más sociales y emocionales, para que, en todo momento, ese brillo no se apague, porque cuando papá está bien él estará bien. Así es que se dijo, así es que lo ha aplicado, viernes, amiga, sábado Gran Combo, domingo amigos y comida, lunes, el bebé de papá. La vida es un ciclo, y lo que no sirve yo no lo reciclo.

YO

Cuando el brillo no es oro: la dieta más corta del mundo

No todo es lo que parece, y mucho menos ahora que estoy juicioso escuchando información que tiene que ver el modelaje de nuevas estructuras cerebrales. En esta aventura de obtener nuevo conocimiento que me ayude al final ser un mejor ser humano, me di cuenta de que, aunque diga que cuando un mexicano promete, cumple, y por lo general es así al resto de las personas que me tienen cerca, con la persona que principalmente fallo es conmigo mismo.

Llevo años tratando de bajar centímetros a mi cintura, cintura que ha sido rellenada por grasa corporal que ha crecido gracias a las papas, a las galletas y a la comida chatarra, que, aunque no lo consumo constantemente, lo hago en horas de la noche, la peor hora. Por lo general sucede cuando siento que estoy un poco deprimido por alguna razón. Le había dicho a mi novia que me siento inflamado y que iba a comenzar a comer solamente proteína y verdura, que iba a comprar lechuga para hacerme unos tacos de carne. No hice más que colgar y me compré un paquete de madalenas de las cuales me eché como 8 seguidas. No solamente no comencé el proceso de desinflamación de mi cuerpo, sino que me re inflamé, me puse peor.

 No solamente salgo yo afectado en esta cruzada, también mi novia. Con un pasado de padre alcohólico funcional, al tomarme mis copas de vino y teniendo la novia cerca, ella sale perjudicada. Al tomar, me pongo un tanto imprudente y la utilizo de objeto. Su cabeza queda con huecos de los jalones de cabello y mis 3.5 minutos que duro, punto cinco más gracias al alcohol, le quedan moretones en las nalgas de los golpes propiciados mientras está arriba. Sin contar de la vez que hablé de más con mi hermano y la vomitada que me eché mientras ella estaba dormida.

Las intoxicadas mariguanísticas, que me he puesto con mis amigos y estando ella. Mi hijo también sufre de mis humores erráticos que trato de mejorar con la meditación que no hago o la cantidad de No que me he dado cuenta de que estoy diciéndole. Y ni hablar del mostrar afecto o empatía cuando me dice que no se quiere ir, que quiere que no trabaje y se quede conmigo más tiempo. Le digo que yo también me pongo triste cuando se va, que si por mi fuera estuviera todo el tiempo conmigo y que son bien feliz cuando él está en casa, pero que tiene que ir con mamá que también quiere pasar tiempo con él. Se queda en palabras y no salgo corriendo a abrazarlo, a que sienta mi calor, mi cariño. Me di cuenta de eso y lo voy a mejorar, mi cerebro hará una conexión nueva, eso sí que va a pasar.

Como ven, no todo lo que brilla es oro, no creo tener tanta luz, pero si tengo un montón de defectos más. Algo tengo claro, que soy un ser humano en constante crecimiento y mejoramiento y que este ser que está escribiendo no es más que una mujer promedio que tiene que hacer todo en su casa y en la vida. Y de mi novia, ella es como el café me dicen, que quita el sueño y acelera el corazón. También con ella debo mejorar, para que no sufra tanto a mi lado. Es de lo mejor que tengo en esta isla y debo de cuidarla más, porque personas como yo hay miles por ahí, pero como ella, como ella hay muy pocas.

YO

De la reacción a la reflexión: De gota en gota, se forma el océano

La semana ha pasado demasiado lenta para mi gusto. No entiendo la razón. Creo que le falta algo a mi vida pero no sé exactamente qué o simplemente es que Urano está retrógrado. Me levanto a hacer la merienda que me voy a llevar y la de mi hijo, además de su desayuno. Quiero echarle la culpa a la edad, de que no está comiendo bien, de que todo es guácala y de lo difícil que resulta esta situación. Buscar la forma en que le entre proteína a su cuerpo, esa es mi tarea principal.

Así que me levanté, igual dando mis brinquitos para ayudar a mi drenaje linfático, dando gracias por las bendiciones y con prisa de no sé qué. El día no había comenzado del todo bien. Tengo a mi hijo que le hago el desayuno y le doy la oportunidad de escuchar un cuento mientras come. Ya le había dado la oportunidad de hacerlo porque me dijo que podía comer y escuchar al mismo tiempo, por lo que pusimos el cuento. Le expliqué cómo se ganaba la confianza, que pensara en un bote de vidrio y unas canicas, que cada vez que diga algo y lo cumpla una canica entra al bote de vidrio y es así como papá puede estar confiado de que él va a cumplir su palabra.

No fue así, tuve que apagar el cuento y colocar minutos para que terminara de desayunar porque ya se había hecho tarde. El despertador sonó y no se acabó la batida, por lo que le puse consecuencias. La forma de hablar no fue la mejor y la consecuencia creo que estuvo de más, lo dije por el enojo guardado que estaba sintiendo porque un niño de seis años no podía cumplir con su palabra.

Estando en el trabajo, me di cuenta de mi error, de lo exagerado que está la situación, cuando había podido comer todo pero le quedaba bien poco de la batida. Tengo una especie de culpabilidad en el momento y quiero remover la consecuencia exagerada pero de alguna forma en que no se vea que estoy incumpliendo con mi palabra. Me puse a verificar en mis nuevos conocimientos adquiridos de cómo hacerlo.

Escuchar y leer cosas de la maleabilidad del cerebro no se puede quedar ahí, tengo que poner en práctica para tener más paz, más visión panorámica de lo que está sucediendo y poder tomar decisiones correctas con un niño tan pequeño que aún está en proceso de aprender lo que es ser un buen ser humano. Para eso, debo de mejorar yo. También, debo leer sobre la edad en la que está, qué esperar y cómo lo han manejado otros padres. En mi caso, tuve la ayuda de una persona que se hacía llamar experta en crianza y estaba confiado, me hacía mucho sentido lo que me decía, pero ahora, es mi responsabilidad ponerme al día, porque, aunque intento hacer lo mejor que pueda como padre y modelo a seguir, también debo de estudiar y aprender para mejorar cada día. Sé que hago mi mayor esfuerzo y no me culpo ni me presiono tanto por hacer las cosas “mal”, pero está en uno poder mejorar por lo menos un 1% al día, porque como dice el dicho, de gota en gota, el agua se agota.

YO

De Plaza a la mecánica: una lección inesperada

Por fin la gira internacional de presentaciones terminó, San Juan, Santo Domingo, UPRRP y RUM era suficiente y ya me puedo dedicar a otras cosas más interesantes. Luego de la última presentación tenía que ponerme al día en las labores diarias, ya estaba atrasado y era necesario terminar lo comenzado, no porque me diera estrés ni mucho menor, pero las cosas que se tiene que hacer, se tienen que hacer, no hay de otra.

Estaba el ver cómo me puedo deshacer de todas las hormigas que están entrando en la casa, que según el don que mantiene a raya los insectos y roedores, solamente con echarle del mata cucarachas lo iba a hacer, pero no es verdad. Ahora, hasta duermo con ellas. También era parte fundamental darle el mantenimiento preventivo al carro, que yo se lo estaba ofreciendo a la novia para que lo usara para su viajes continuos a la metro, y terminó arreglando el de ella antes que yo hacer lo que tenía que hacer.

Le hicieron el cambio de aceite y filtro y me dijeron que era necesario hacer el cambio del aceite de la transmisión y también remplazar el filtro de aire del motor. Uno tenía un costo de 170 y el otro 80, le dije Cambia el aceite de transmisión, lo otro lo hago luego. Mi pensamiento fue, no tengo idea dónde en el motor está la transmisión ni mucho menos cómo cambiarlo, pero el filtro de aire, eso suena fácil y me quieren ensartar, lo intento hacer yo. Hice la búsqueda en internet, colocando el modelo, marca y año del carro y me dio un filtro en específico, la cual lo pasé a comprar a la tienda. 17 dólares era el costo del filtro ese, o sea que 60 eran de ensartada y 20 de material.

Veo un video, cojo los utensilios y hago comienzo con el proceso. El mero hecho de levantar la tapa ya era una emoción cabrona. Saco el desarmador de cruz de mi pantalón y la sangre comenzaba a circular con mayor velocidad, estaba respirando más rápido. Las manos comienzan a tener mangas de grasa y suciedad proveniente del motor. No podría con la adrenalina, al momento de aflojar esos 4 tornillos, que según internet, eran los que me separaban del filtro. Levanto la tapa luego de aflojarlos, batallé unos segundos para encontrar la forma correcta de hacerlo. Saco el filtro en la posición original colocándola al lado y abro la puerta de la novia para sacar el filtro nuevo. Hago la comparación y lo coloco en la posición del original. Mis manos ya están más manchadas y mi cara comienza a esbozar una emoción, comienzo a palpitar de felicidad, coloco el filtro en su lugar en la forma en que el original se sacó y coloco la tapa en su lugar. Doy vuelta a los tornillos para apretarlos lo suficiente para poderlos abrir la próxima vez y cierro el bonete, lo cierro dejándolo caer.

Espero unos segundos luego del ruido provocado por la tapa y mi cuerpo no puede más, veo mis manos llenos de grasa y me dan ganas de chuparlos por la excitación yo había cambiado el filtro de aire de motor, yo. Menos mal que mi novia no estaba en ese momento porque como estaba, si se lo metía, no duraba ni los tres minutos de rigor. Me ahorré dinero, pero sobre todo, me emocioné, hoy me emocioné. Luego voy a plaza a realizar un encargo, regresar una ropa que la novia no le encontró el suficiente chiste, era muy blah para su gusto, así que me dedico a cumplir con la misión Adelante, rocinante, me digo a mí mismo. Me dio una tristeza ir a plaza. Estoy tratando de practicar la presencia, de estar consciente de mi respiración, de hacerlo por la nariz y de sentir como el aire recorre su camino hacia los pulmones, ver el espacio, sentir las pisadas que doy. La gente está en sus teléfonos, todo el día a cualquier hora, en sus teléfonos, me incluyo, es triste ver mesas enteras de personas que están pero a la vez no, es más interesante los científicos de tik tok que la persona frente a ti.

La vida va a cambiar, estoy seguro, yo me dedico a lo mío, los otros hacen lo que quieras con lo suyo y espero que algún día algo cambie, paso a paso, poquito a poquito, con ejemplo, solamente con el ejemplo.

YO

Dos años después entiendo todo…

Pasaron dos años exactamente para enterarme. Lo que aceleró el proceso fue el confesar mi asexualidad a las tres semanas después de comenzar con la conversación digital y textual. También el detonante fue el enterarse de que una de las quejas que tenía la mamá de mi hijo fue la falta de sexo, a lo que su cabeza la llevó a interpretar que la mamá tenía una insatisfacción sexual y por esa razón, yo era un mal polvo. Esto meramente por hablar sobre el inexistente deseo de iniciar el acto por estar muy cansado de todas las otras tareas que tenía que realizar en mi diario vivir pasado.

Una cosa llevó a otra, el estar atenta y precavida de involucrarse demasiado sentimentalmente con una persona que la mayoría de sus palabras se veían reflejadas en acciones. Al parecer, hacer lo que se dice que se va a hacer, es algo muy extraño en esa parte de la isla. Por lo que, ella se estaba sintiendo emocionada con la situación, y esa situación era yo, pero resulta que ese yo no satisfijo, satisfixio, satisfasió a su pareja anterior, además, que de sus dedos había salido la palabra asexual.

La preocupación era entendible, nadie quiere una mala cogida por el resto de la vida. La emoción la había dejado saber y la preocupación, ahora luego de dos años, la puedo ver.  El 9 de diciembre del 2023 me envió un texto que ahora logro comprender las palabras de preocupación que existieron en su cabeza – Solo falta que me coja rico y listo (emoji cerrando el ojo)–  mostrando claramente la angustia y miedo en esas palabras.

Así comenzó el plan, el plan de validar esas letras salidas de mis dedos, falta de sexo, traducida por ella como un polvo fatal y asexual, traducida por ella como Esto no podía ser tan maravilloso, ahí está el meollo del asunto, como chinga mal, pues tiene que ser gracioso y hacer lo que dice, porque de qué otro modo una mujer se puede quedar ahí. Por lo que, procede a hacer su plan macabro de estropear mi visión de la quinta para poder decidir ese mismo día si se quedaba conmigo o no.

Es por eso que, aunque sabía que íbamos a ir a comer empanadas temprano y luego a respirar agua salina al mar, llegó tarde a propósito, usando el ejercicio y el baño tardío como excusa para así poder usarme sexualmente y aclarar sus dudas ocho días después del mensaje aquel. Todo indicó que el primer lengüetazo en la pájara fue una sorpresa mayor, pero sorpresa más grande fue para mí que, luego de planificar el usarme como un burdo trapo para sexual para dejarme o seguir en su búsqueda del nirvana, no pensara en traer condones. Yo no tenía porque llevaba mucho tiempo en celibato, todo el tiempo de separado más el tiempo de asexualidad y en mi pulcra y limpia mente jamás imaginaría el plan macabro que tenía entre manos.

Mayor fue la sorpresa, cuando luego de haber vaciado mis fluidos creadores de vida en su interior varias veces, le confesé que en algún momento de mi infancia adolecente, fui monaguillo de la iglesia y tuve planes grandes de entrar al seminario para convertirme en el Padre Didacus. No tuvo otro remedio que persignarse ante su santidad luego de la noticia.

El cinco fue el día exacto que se cumplieron dos años del primer mensaje y en dos días de hace dos años le dije que me gustaría volverla a ver en una segunda cita, con esto quiero decir, que le agradezco que siete semanas después, o 49 días, haya abusado de mí de ese modo tan espectacular y sobre todo que sus dudas se hayan disipado. Ha aportado grandes cantidades de emociones, risas, comidas, felicidad y cogidas a mi vida, que no tengo más que agradecer que su frecuenta haya estado a la misma que la mía desde entonces.

YO

(¡Ese olor traicionero!), celebrando el estár vivo, deseante, y conectado.

Creo que mi cuerpo está teniendo una confusión; a lo mejor es él quien está sintiendo como la crisis de la mediana edad y no mi mente queriendo comprar un carro deportivo, una moto o salir con veinteañeras. Ya se había puesto loco al volverse a enamorar de nuevo de la novia, sin pensar mucho, sin medir consecuencias, sin averiguar en qué se metía, hasta que una pequeña parte del lóbulo se asomó por ahí que fue entonces que la mente reacciona y comienza a ver más allá de lo evidente.

El amor fue de adolecente, comportándome como tal, saliendo a buscarla a las tres semanas de haberla visto por primera vez con mi hijo. Luego, después de la primera vez que hubo el revolcón que fue después en que me dijo que dejara el playlist para cuando consumemos esta situación, y me haya tenido que explicar de forma clara y contundente para cuando sea la primera vez que tengamos sexo, después de eso ha sido una calentura constante, donde me autonombré señor cogelón debido a la cantidad descomunal que estaba teniendo una persona que se creía asexual.

Ahora, mi cuerpo también, además de emocionarse cuando la besa, también tiene un olor que me recuerda a mi sobrino de 10 años, ahora 11, un apeste cabrón. Mi cuerpo ya estaba claro que el desodorante que utilizaba, hacía el efecto correcto en mis glándulas sudoríparas, pero parece que se le olvidó. Haga esfuerzo o esté sentado en la oficina bajo aire acondicionado que miss donas lo tiene debajo de 70, el olor aparece, colocándome desodorante todos los días a la hora correcta con uno que miente en la publicidad diciendo que tiene efecto por 72 hras, en mí, no funciona.

Ahora, tengo uno en el carro, otro en mi mochila, otro en la maleta de ejercicio y tres más en el baño. Todo para que no me confundan con español, de esos apestosos. Así que, le pido a mi cuerpo que sepa que no creo estar pasando por ningún tipo de crisis existencial por el momento, que puede volver a la completa normalidad, pero puede dejar el despertar listo para estacionar el auto en la chochera, tal como lo ha estado haciendo en esto últimos dos años, en que la vida me hizo el favor de que una mujer tan linda y deliciosa se fijara en mí y que la manía asexual esa se me pasara o tal vez fue que ella me la quitara.

YO

Ni de allá, ni de aquí – El tiempo que nos transforma

El tiempo pasa y no se detiene y era de esperarse que esto iba a suceder. Hace muy poco caí en cuenta que ya llevo más tiempo viviendo en la isla, que lo que viví en la Península de Baja California. Lo bueno es que, aunque llevo tanto tiempo viviendo aquí, el papá de un niño del parque contiguo identificó correctamente mi acento, que aunque ya no sueno de allá, y tampoco sueno de aquí, al parecer sigo sonando más de allá que de aquí, aunque ya no me sienta ni de allá ni de aquí, sino que me encuentro en un limbo de identidad.

Cinco de esos años viví con ella, ella me rentó un cuarto que quedaba a dos minutos caminando a mi trabajo. Siempre me ha gustado estar céntrico a las actividades que realizo, simplemente para que el tiempo pueda ser mejor aprovechado y el sueño mejor distribuido. Con ella llegaba del trabajo y le gritaba, salía a chismear un poco, le decía que iba a comprar si necesitaba algo, le contaba las cosas que hacía y simplemente bajada a platicar un poco, así por 5 años, hasta que un enero saqué cosas y tiré más, para irme al Viejo San Juan. Recuerdo que en la Catedral me dio una tarjeta con 20 dólares adentro.

Viviendo ya fuera, iba a visitarla, con menos frecuencia de la que me hubiera gustado, pero la visitaba. Conoció a mi familia de ese entonces. Llegó el día en que me dijo que las monjitas, con las que se había criado y fueron sus múltiples mamases, se la iban a llevar a su país natal, porque ya no veía bien y tampoco caminaba tanto. Pasaron muchos años de no saber de ella. Creo que no conoció a mi hijo, solamente a la nena. No fue hasta hace dos años, que me enviaron a presentar en la conferencia que la oficina hace en esas tierras, que hice las preguntas para saber dónde es que se estaba quedando. La visité, aún caminaba y veía un poco. Me conoció, platicamos un rato y la abracé.

No volví a saber de ella, hasta esta otra visita que hice la pregunta si seguía en el mismo lugar y me dijeron que sí, llamé y me dieron el visto bueno para irla a visitar. Ahora fue diferente, ahora se veía más viejita, más frágil, más decaída. Me dio sentimiento cuando la monjita me advirtió que ya no recordaba muchas cosas, pero sin embargo, ella, al yo comenzar a hablarle y tomarla de la mano, me pregunta por todo el mundo que ella conocía, me pregunta por mí, por la nena, por la mamá de Gael, le doy la noticia, le enseño a mi niño y comienza a escurrirme las lágrimas cuando en voz baja me dice que yo soy como si fuera su hijo, algo que no merezco. Le hago la pregunta que qué es lo que quiere que le lleve en el próximo viaje, me dice que quiere una leche en polvo que los viejos toman en esta latitud, La venden es Costo o en Sams, me dice, Y dulces, quiero dulces.

Por poco me regreso sin visitarla, sin buscarla, porque no había recibido respuesta. Al recibirla, cancelé cualquier plan de conocer la isla, para ir a visitarla, porque no puedo irme de esa otra isla sin verla. Ahora, tengo una misión, hacer que me envíen el año que entra a la conferencia y comprar esa leche y dulces para que ella pueda tener un poquito de su pasado, es su presente.

YO

24 meses después: La neblina que no quiero que se disipe

Creo que tengo la fecha exacta cuando comienza a disminuir la actividad de esa parte. Si lo tengo bien documentado, fue un 25 de noviembre luego de una visita de casi una jornada laboral, de una manoseada y  de una insinuación directa de que se fuera conmigo a Cupey a continuar acrecentando con el eclipse de la corteza.

La liberación de dopamina a causa de lo que estaba sucediendo, el conocer a un ser maravilloso, estaba afectando la toma de decisiones, la lógica y el control de mis impulsos. Así fue como la mamá de mi hijo se enteró que yo estaba saliendo con una amiga, o como la mamá le dijo, una amiga especial, que luego de 24 meses terminaría siendo un ser especial y maravilloso.

Entiendo perfectamente que tengo un tanto bloqueado el lóbulo frontal gracias al exceso de liberación del neurotransmisor químico C8H11NO2 y que a lo mejor idealizo de una forma no objetiva lo que estoy viviendo, aun así lo disfruto. Me di cuenta, que puedo tener una especie de adicción o tecates dopaminística, pero mi capacidad de discernir entre lo cierto y lo incierto, entre lo vivido y lo que vivo, entre la idealización y la verdad, me mantiene en un estado de alerta. Solamente, porque el fin de crecer, es no repetir patrones y mucho menos errores.

Había planificado mi semana para que no confligiera con la escapada que hice al nuevo oeste. Había planificado lo que iba a hacer, lo que necesitaba conseguir y cómo iba a ir. Estaba un tanto nervioso y espaciado, aún no logro encontrar la razón de ese estado. Todo salió como estaba visualizado, hasta llegar al lugar. La circulación de la sangre comenzó a bombear e irse a 100 kilómetros por hora, perdiendo por un instante la presencia y concentración de lo que estaba haciendo. Había encontrado el estacionamiento y por alguna razón decidí que lo mejor sería estacionarse de reversa para así tener espacio, que había de más, para salir. Al estar yendo para atrás comencé a hacerme una imagen en la cabeza y perdí la mirada a la cámara que me decía que iba de reversa. No fue hasta que carro hizo un sonido cuando hizo contacto con la estructura de metal, que reaccioné. Saqué al carro del beso que tenía con la estructura, colocando la palanca en la D. Al caminar hacia la puerta fue que vi la abolladura nueva que tiene el caro, jo, jo, jo.

Fue una gran emoción verla, abrazarla un miércoles y darle un beso enorme, más aún cuando es el aniversario número dos y mi corteza prefrontal sigue tan eclipsada y llena de neblina, que por lo que he visto hasta ahora, quiero que siga igual por las próximas décadas, porque hasta hoy, han sido de los mejores años de mi vida en esta isla.

YO

Un corte de alto riesgo

Acababa de  pasar el tercer mesiversario desde que lo había visitado a él por primera vez, a él, porque no el lugar, el lugar ya lo conocía, ya tenía el gusto de haber ido. Le había enviado una señal para que me guardara un espacio para el sábado pero me había contestado que a esa hora no podía, ya lo tenía comprometido, pero que media hora después era todo mío. Aún tenía viva la imagen de sus manos lavándome la cabeza, para que la cosa estuviera más fácil.

Esa noche no pude dormir bien, era una reunión en un lugar bien pesado. Por lo que me puse a pensar como mexicano, como mexicano nacido en Sinaloa, según sus papeles. Me levanté de la cama y mientras caminaba por la sala para ver si lograba bajar la ansiedad, vi mi respuesta. Ya había desayunado, el desayuno fue alto en proteína, porque lo que estaba por venir no era nada fácil. Faltaba un poco menos de 20 minutos, en lo que me arreglaba, estaba seguro que se iba a cumplir la hora para poder llegar justo a la cita.

Termino de lavar el último plato y dejarlo escurriendo –that’s what she said- por lo que comienzo con los preparativos. Cogí mi chaleco lleno de plomo, ese de 15 libras que utilizo para caminar. Lo aprieto hacia mi cuerpo, que no quede nada suelto, esto me iba a funcionar como chaleco antibalas, porque uno nunca sabe cuándo aparece la ganga rival de peluqueros a querer ganar territorio. Me coloco la capa de lluvia que mi novia me había reglado para que mi chaleco blindado se disimulara.

Entro a esperar un par de minutos, la gente voltea a ver quién está entrando y más porque tengo el hoodie puesto, pero no para ir desapercibido sino para que no se notara mi cabello afro recién levantado. Me siento, me quito la parte de arriba de la capad e lluvia y se deja ver el cabello completamente alborotado. Los demás peluqueros voltean a ver con cara de sorpresa el matojo que está en mi cabeza, ¿cómo alguien puede dejar pasar tanto tiempo sin ir al peluquero?

Kenny, procede a hacer su trabajo, le enseño la imagen, Ah, al estilo Sanz me dice. Te paso entonces con la cuatro, Mejor con la dos, así me dura más tiempo el corte. Hago una medio sonrisa, la cual no les causó ninguna gracia a los demás peluqueros, que colocaron su mano cerca de la cintura palpando la empuñadura. No sé qué fue lo que pensaron, pero rápido continuaron con su trabajo peluqueando a los clientes.

Al igual que la otra vez, Kenny, me corta los laterales, me hace los arreglos pertinentes a la barba y luego me lava la cabeza, me hace el corte con las tijeras y al final me hace el peinado que llevaré por varios días. Me paro de la silla, pago lo que debo y me da la mano para despedirse, Espero verte pronto, levantando la camisa un poco, lo suficiente para dejar ver lo que se encuentra enganchado en la cintura. No sé qué es mi próximo evento, que a lo mejor sí lo veré antes de tiempo porque mis visitas a ese calentón están relacionado a los eventos importantes con ella. Porque llegar a un acuerdo con sagitario, es sagrado.

YO

A carachas, y ese tipo…

¿Para qué?  Esa es la pregunta que aprendí que ayuda a que tu cerebro deje de pensar y pueda llegar al fondo del sentimiento, más bien, al fondo de la programación subconsciente. Luego de escuchar la herramienta poderosa, salió del subconsciente al consciente que llevo más tiempo viviendo en esta isla tan cara, que lo que viví en mi ciudad pacífica de origen.

He aprendido que las personas viven con programaciones que no solamente aparecen o las integras a tu ser en esos primeros siete años de vida en que tu cerebro se encuentra completamente en estado alfa y luego de pasar esa edad, se vuelve consciente. La programación existe de generaciones pasadas que tuvieron tus ancestros y que, dependiendo del tipo de programación si te afecta o no, al momento de hacerla consciente, te toca tomar acción y desprogramarla. Entonces me vino a la mente, será por alguna programación que decidí salir de mi país, será que esa es la razón por la cual soy el único de mi familia cercana que decidí salir.

El termino de oveja negra de la familia, es totalmente peyorativo, pero al igual que mi novia le cambió el significado a su escrito cenal rojo, así mismo lo modifiqué yo. La oveja negra es quien no sigue el curso de la familia, el que va en contra de lo establecido, el que decide, por voluntad propia, a romper el ciclo ancestral, a desaprender y colocar una nueva programación en su mente.

Entonces, me pregunté ¿para qué escribo? ¿Para qué tengo novia?, pero luego de terminar de lavarme las manos después de sacudir el ganso luego de nitrificar el baño después de el consumo de tanta agua, al verme al espejo entendí la razón. Mi vida aumenta de valor con ella a mi lado, es distinta a lo que soy y ve cosas que no me importan. Mi arreglo de barba quedó exquisito. Al verme en el espejo me dije A carachas, qué bien me veo. Ella hizo un arreglo previo de visitar al Kenny, un arreglo que no ha sucedido en más de tres meses. Definitivo, mi vida mejora a su lado, porque si no ¿para qué?    

YO