Nada fue lo que debía…

Se puso la camisa rosa a cuadros para estar en la casa, le dio pachó que alguien la pudiera ver de la calle al salir de cuarto con aire tres horas y media después de la llegada. El día iba a pasar así: llegaba temprano, íbamos a comer esas empanadas que le he contado tanto que el primogénito y este servilleta comemos todos los fines de semana que nos toca janguear. Luego de las empanadas era ir a un lugar con naturaleza, un lugar para irnos, para despejarnos, para recargar, para dejar cosas atrás y la energía verde, azul y blanca de la arena entraran a nuestro ser. Regresaríamos al depa pa’ bañar, cambiar e ir al segundo lugar que le he contado, uno de los lugares con los mejores tacos de puerto no tan rico. En mi mente, ese momento intermedio de regresar al depa era donde se abriría la ventana de posibilidades de que algo más pasara.

Bien lo dice alguien muy famoso, que no recuerdo quién, pero de seguro fue alguien más que lo dijo, porque estoy claro que mi grado de inventiva no llega a tanto, «Las cosas nunca ocurren como las planeas (¿planificas?)». Por mi mente no estaba lo que en realidad pasó. Sabía de la existencia de la fiesta de navidad, ya me había dicho en la cuarta que  hoy se bebe, hoy se gasta,  hoy se fuma como un rasta,  por lo que imaginaba que algo del plan iba a cambiar. Luego el clima, desde el día anterior ya  estaba dando señales de que la playa iba a valer madre también. Recibo el mensaje, me doy un wash y salgo, eso fue cerca de las 10. La lluvia y el frío que venía de la gran nación no iban a dar tregua para ir a la playa, dos planes menos. Entonces mi idea fue, wey, ponte a trabajar y cuando Sagi llegue improvisamos, así como a ella le gusta.

Entre mensajes, llamadas y regaños, porque me fijo, me dice que viene de camino. Como experto en mapas y siendo ex ingeniero, saco cálculos matemáticos donde tiempo es igual a distancia entre veolcidad, por lo que ella iba a estar llegando a las 12:06 PM, pero a las 11.45 recibo una llamada, llegué…what the fuck, dejo de trabajar en las parcelas para ir a recibirla. Le digo, deja subo a apagar la computadora que dejé todo prendido porque según yo usted llegaba en varios minutos más. Entonces sube, ve mi espacio mientras yo apago el programa de parcelas. Con la silla que da vueltas, volteo hacia ella, qué vamos hacer, no hay empanadas, playa tampoco y…. el beso que esperaba, el beso que quería aparece. Se sienta en mis piernas mientras daba la vuelta en la silla; nos vemos a los ojos, sabemos lo que va a pasar.

Los rastros de ropa se quedaron en el piso, fueron marcando el camino que seguimos hacia la cama, hacia el aire, hacia el cuarto. Yo había desayunado, ella había tomado su café y unas frutitas, según dijo. Cerca de las 4 nos sentamos a comer la bandeja de como 60 dólares, según nuestro expertís en bandejas. Cavas, Jugo de naranja, Hummus, Chips, fresas, Salmón ahumado de un lugar con bandera que tiene rojo, Queso con algo rojo también, para terminar unas bolitas de tamarindo con chile. Comer y hablar, eso lo dominamos. La botella se acabó, la bandeja se acabó. Lo que no se había acabado eran las ganas de continuar explorando, explorándola. 10 lunares, uno de ellos rojo, signos de vida, piel suave, la luz prendida, espejo reflejando el vaivén y eso que dice Perro Negro, confirmado.  

Los tacos llegaron hasta luego de las 7 y regresamos muy cerca de las 9. Ya no podría decir vámonos porque estábamos aquí, subamos dije, no me cuques dijo. Nada salió como lo pensé, pero todo salió mejor, 24 horas después ese Preview sigue estando en mí y mi cabeza.

YO

Es una «mielda» me dice el director

Tuve una noche fatal ¿por qué? Ni idea, ya esto es una costumbre la cual quiero ir cambiando. Al pasar por los videos Youtubianos, vi un título de cómo romper con tus malos hábitos y uno que tengo craso es el tener un mal sueño, problemas al dormir. Creo que esto comenzó cuando llegué a PR y comencé a vivir solo y valerme con los propios recursos que podría generar bajo una visa de estudiante por muchos años y ganar como 250 dólares quincenales. Luego vino el trabajar de verdad.

Anoche el sueño no fue el mejor, mis prácticas para trabajar esta deficiencia a veces me dan un poco de resultados, a veces hay un retroceso gigante. Luego de dormir como 4.5 horas, explota el buen funcionamiento de un cliente y duramos más de una hora y media para “estabilizar” el sistema, pero recibimos un mensaje de texto donde mencionan que terminará temprano la capacitación porque “esa mielda, no funciona”.

Es una gran oportunidad para hacer unas preguntas que mi afirmación positiva me dijo en algún momento, pero no recuerdo si eso fue en la primera o en la segunda aplicación conversacional. Cómo hago para que no me afecte, para que no me domine, para dejar pasar el sentimiento de quedar mal con el cliente que puso la confianza en nosotros y que por alguna razón me siento culpable y responsable.

Lo bueno es que cada vez que veo el reloj, quedan menos horas para tener un abrazo apretao de ya saben quien.

YO    

Dulcito Michelín

Yo no sé si en lugar de haber estudiado ingeniería, o geografía, Planificación no licenciada, Analista GIS y ahora “arquitecto de soluciones” hubiese sido más feliz trabajando en una cocina como chef mexicano por el mundo con ese scrub blanco y los colores verde, blanco y rojo en el cuello dueño de una Michelín. Una vez, por allá en el año 2004 me enviaron a trabajar a EU para solucionar problemas con los receptores de Alta Definición de Dishnetwork, pero lo que no saben es que en el verano del 2006 me fui a Filadelfia y trabajé en una cocina de un restaurante, aprendí uno que otro secreto culinario que ya se me olvidó, pero la pasé genial.

 En la cocina se sorprendieron que un mexicano que entró a trabajar en una cocina de restaurante, “sin papeles” hablara un poco de inglés y luego de que mi amiga fue con el chisme que era ex ingeniero, me vieron con otros ojos, de sorpresa o algo similar, What the fuck are you doing working here man?

He tenido esta idea loca de tener un restaurante, de hacer un farm to table, de atender solamente dos horas con un guisado que dure 20hrs cocinarse y que las cosas estén ahí mismo en la finca. Que tenga sólo un plato siempre o por lo menos los mismos. Pero hasta ahora la tecnología sigue ganando y sigo de ex ingeniero, sin licencia y arquitectando cosas que a veces necesitan mejores soluciones a las que doy.

Ahora, la vida agregó una característica a mi manifestación, la comida. Le encanta comer, le encanta explorar restaurantes, le gusta experimentar nuevos sabores. Algo que disfruto mucho yo también, ella es y será un buen partner in crime, en esos asesinatos comidísticos. Hubo sorpresa, cuando de repente le cuento que hago mis viajes y busco lugares que tengan estrella Michelin para comer, entonces me dice que hay lugares que son geniales y que tienen mención honorífica Michelín, más lugares pa’ checal y engo-dar ¿ve-dá?

La cocina me produce emoción, alguna comida me hace cerrar los ojos, pero hay algo que me tiene flotando, encontrar un paquete todo incluido, la combi completa en un ser que, aunque estamos en proceso de conocernos, la irracionalidad se ha apoderado de nuestro ser. La mejor parte es que, aunque los dos deseábamos tener una nueva aventura un tanto más con la cabeza y menos con el corazón, lo que los encuentros comidísticos han provocado es un mariposeo cabronamente inesperado que siempre me provoca acercarla hacia mí, y eso lo hace doblemente delicioso.

YO

Me lo dice con canciones…

Mi visualización y yo no nos hemos limitados en expresar lo que estamos sintiendo, y creo que es porque ya estábamos listos para encontrarnos. Por eso decimos baby yo no tengo miedo, pero además de estar listos, no hemos dejado nada a la imaginación, hemos hecho las preguntas que se tienen que hacer. Hemos abierto temas del pasado, por qué creemos que no funcionó, qué aprendimos y cuáles fueron esos errores que no pensamos repetir. Según me cuenta mi ley de atracción, en algún momento le reclamaron que no expresaba muy bien lo que sentía.

Entonces, comenzó a enviarme canciones, canciones con letras más profundas que lo normal, esa fue nuestra dinámica, decirlo con canciones. Y como al parecer soy este romántico de closet, cree un playlist con todas las canciones de que tienen un significado para este momento de luna de miel que estamos viviendo. Procuro escuchar las canciones todos los días para sentir sus palabras cerca.

El día 31, al hacer la entrega de la cafetera infantil, iba con el heredero hacia el punto de encuentro. Obvio que al prender el papa móvil estaba puesta en el playlist. Continuó sonando por varias canciones, hasta que llegó a una del conejo. Al final de la canción sale una chica donde dice fervientemente “Papi no me quites el @#$#@$ perreo”.

Papá qué es perreo. No es un perro? No, perreo, dijo perreo. A pues no sé. Entonces la descendencia se  pasa todo el camino desde Plaza hasta el mejor barrio de San Juan diciendo “no quiten el perreo” yo intenté contener mi risa lo más que pude e imaginar lo que iba a pasar hoy.

No me atrevo a preguntar cómo le fue en el kínder, porque de seguro ahora todo el corillo está usando la palabra de rocky the kid.

YO

Vámonos!!

Tiene razón, así lo pedí. Eso fue lo que visualicé. Son varias cosas que me han dejado anonadado. Resulta que estamos haciendo planes ya bien a futuro y dentro de ellos está el siguiente: Uno de mis mayores atributos es que no sé hacer café y tampoco tomo café, pero sabes quien sí le encanta, a mi visión. Tiene una rutina. Dos café en la mañana y uno por la tarde.

No sé hacer café y no tengo cafetera. No te apures yo te la regalo. El 18 se iba a hacer entrega pero se olvidó, todo lo demás estuvo más divertido que eso y la entrega pasó desapercibida. En la segunda cita, ahí se hizo entrega de la greca que será utilizada cuando amanezca a mi lado. Pero el regalo no vino solo. Le conté de mis males y sufrimientos por lo que pensó más allá. Una té para poder dormir y una miel mágica para acompañar.

La segunda fue una invitación. La invité a que formara parte de mi ritual de clausura. Debía terminar con lo que había comenzado en Colombia, mi constelación familiar, mis antepasados, mi linaje tenía que quedar en orden. Para esto debía quemar mis respuestas y dejar las cenizas en agua, agua que corre y se mueve. La playa fue lo elegido. Dentro de la plática y explicación de lo que pasaría, ella lleva aditamentos para la ceremonia.

La tercera fue una pregunta, dónde puedo buscar una greca pequeña porque el crío quedó loco con la que me regaló y él quiere tener una igual, resulta que ella movió cielo, mar y tierra para conseguir una pequeña y darla de reglo. La veo recargada/sentada, esperando a encontrarnos. Vestido negro y sandalias que pegan con el vestido. Linda como de costumbre. Un abrazo, necesario, y hace la entrega del paquete que el crío estaba loco por tener. Otro abrazo. Luego caminamos hasta su destino y otro abrazo más. Nunca son suficientes. En la caja, la cafetera, con papel rosa, sus colores favoritos de ambos. Y además otra cosa, adornos para el árbol, Papá, Hijo dicen las esferas.

Tres cosas en un mes, que desde la primera me hizo sentir querido, visto, especial. Sentir lo que no había sentido en mucho tiempo. Así la vi, así lo afirmé, así lo escribí en la carta y creo que me he portado bien, porque el universo no me hizo perder el tiempo en PR dando a la derecha o izquierda. Cada vez que la veo lo único que pienso es en un “Vámonos” porque no quiero despertar, no quiero que esto acabe.

YO

Cerrando los ojos…

Las estrellas hablaron y me dijeron que debo aprovechar esta semana. Esta semana hay conexión directa de tú a tú con Sagitario, así que tuve que hacerlo, escaparme al Este isleño y felicitarla en persona. Sí recuerdan, en el capítulo anterior nos quedamos en lo que iba a pensar algo para la número 4. Pues resulta que ésta fue la tres. Vestido azul, mi color favorito, abierto a los lados y espalda amplia, sandalias negras, uñas perfectamente pintadas en los pies y manos de rojo, labial rosa, su favorito, lentes de sol, cabello perfectamente peinado. Tal y como la recordaba de la dos. Hubo un abrazo, un abrazo de más de 15 segundos, apretado y eléctrico.

El tiempo de la escapada se tenía que aprovechar. Era él día. Su vuelta al Sol. De nuevo otro éxito en versión corta debido a compromisos previos.

Hoy son 30, ya el mes y la verdad que el tiempo ha volado. Todo ha sido tan rápido o para decirlo en mejores palabras, el tiempo no se ha sentido.

Escritor, qué está pasando, se supone que íbamos a tener otra aventura. Es que la estoy teniendo, es toda una aventura. Pero entonces, esto que estás diciendo es verdad? No estoy seguro si es real o no, mi vida a seguido su rutina, quitando el no hacer ejercicio. Pero, entonces es real o es un sueño, deja de perder el tiempo y vamos a escribir lo que es realmente importante. Algo aprendí, sabes, lo importante es lo que está pasando ahora, no mañana y no ayer. Pero precisamente fue ayer que la viste, ya podemos pasar a otra cosa. Pero ahora es que entran esos choques eléctricos que recorren mi cuerpo al recordar lo que hice ayer. Tienes idea de cómo es sentir sus manos con las tuyas, cómo se acopla su cuerpo al juntarse en un abrazo con tu cuerpo, el quedarte con todo el labial porque esos besos te hacen cerrar los ojos y te hace ir pensando en esos besos por una hora completa de camino y la mejor parte, que NO es un sueño, es real, no eres sólo tú, ella también lo siente y eso brodel, te hace cerrar los ojos y sonreír sin que tengas ganas; así , conforme vas cerrado los ojos, la boca va dibujando una sonrisa involuntaria.

Por más sonrisas espontaneas en los próximos 39-11

YO

Es llama pero yo le digo Llami

Ya había dejado lo exótico, esas tierras lejanas con escrituras irreconocible, y había decido darle una oportunidad a lo local, como dijo su amiga ¿por qué? Ni él mismo lo sabía. Ya la asignación al universo se había hecho y hasta olvidado.

La entrada fue triunfal, con minutos de diferencia a la hora acordada, pero qué se podía esperar si así lo dijo la revista, y por supuesto, si la revista lo dice es por una razón y hay que seguir las instrucciones.

Algo pasa en esta dinámica, que al parecer ninguno ha logrado identificar. Ya sea de modo virtual o ahora ya comprobado, de modo presencial, simplemente el tiempo pasa sin sentirse. Si así fuera en la oficina, sería un trabajo aún más emocionante. El tiempo vuela.

Los textos fueron interminables, las video llamadas de horas, la presencia de más horas. Con un universo juguetón que a la primera, de una, emulando el sentimiento que ha puesto en esta nueva etapa de su vida dijo, “Vamos a ver si aguantas el empuje y ahí te va la familia cercana, una de las personas que ama más en su vida”. Al parecer el chascarrillo universal no salió mal porque, según me llegó el chisme de muy buena fuente las palabras exactas fueron “oye, él es cool”.

El examen ya había pasado a segundo plano, por lo menos en este periodo. La excusa perfecta, la cantidad monumental de trabajo. El estrés se fue al decidir que iba a ser un test del test o sea, nomás pa’vel qué viene y así pasarlo a la próxima. Así que con esto, podía aprovechar para escaparse al Este isleño y poderla ver, una segunda vez.

Iba a decir “como era de esperarse” pero no, en realidad no me podía esperar esto, esto es una situación que no ocurre muchas veces (como me acabo de enterar, estas veces son como un Llamacorn). La vez pasada fue una jornada laboral, se fue volando el tiempo, y ésta un poco menos, pero ni se notó. Ya advirtió, que no se va a guardar nada y va a expresar todo lo que siente, cuando lo siente y cómo lo siente. Según descubrimos, ya estamos más allá de lo que nos queda de existencia en este plano existencial, por lo que no debemos perder tiempo ¿para qué? Lo digo todo, hago todo, siento todo y hasta ahora no ha salido corriendo, debe ser una buena señal.  

Podría decir que, si no fuera por mi dolor de brazo, lo que estoy sintiendo y cómo me estoy sintiendo es como si volviera a ser un jovencito emocionado por la jeva que le gusta. Siempre las primeras veces son bien buenas, y estoy segura que ésta no va a ser diferente. Lo hemos manifestado, consciente o inconsciente y por eso, nos emocionamos completos.

Quedan 40 años, pero por ahora, veremos qué nos tiene deparada la número 4, porque la tres, ya lo sé.

YO

Familia

“Sintió miedo desde el día uno del acontecimiento. El sueño se había perjudicado por el estrés y la ansiedad, la meditación y ejercicios no estaban funcionando. La incertidumbre del futuro era grande, qué iba a pasar ahora, qué iba hacer, cuándo lo iba a tener con él. Por suerte, en su vida está rodeado de ángeles y uno de ellos le recordó –Eres un ser que hace todo por estar, por comenzar de nuevo. No tienes un lugar, no tienes un estado, no tienes una raíz y sin embargo tus hojas son siempre verdes. Luego de esas palabras mágicas, el miedo desapareció y la visualización de su futuro era más clara. Un nuevo espacio, un nuevo lugar, una nueva forma, un nuevo futuro, un nuevo comienzo y una nueva vida. Ya ha tenido muchos de estos comienzos y en cada uno de ellos han sido para mejorar. Ahora no iba a ser diferente. Él y el heredero van a estar bien porque lo ve, porque lo siente, porque lo desea, porque lo afirma. Toda esta tormenta bajará, regresará a su estado natural y entonces seguirá sonriendo, como la primera vez con la ayuda de toda esta gente y los que faltaron que también son su familia” 

CEVICHITO…

Yo como narrador les digo que la historia va a ser simple. Imagina nos amigos sentados en un restaurante. El bullicio es ensordecedor que para hablar casi tenían que gritar. Estuvieron un momento tratando de controlar las miradas matadoras o el decirle al mesero que les pidiera hablar un poco más bajo ya que el restaurante, aunque era español, no era un aplaza del mercado. El pan con ajo llegó, al mismo tiempo que el agua de carraizo y el menú. Se me antoja el calamar al limón, dijo. Puedo comerlo, le dejó saber.

La cara al primer bocado fue de pura felicidad, no sabe si era la salsa, el empanado o la cocción del calamar lo que lo llevó a cerrar los ojos y degustarlo. Narrador, pst, pst ¿por qué crees que fue una de esas cosas? Me cayó limón en el ojo. Anda, me gusta más mi idea, pero si eso pasó, pues eso pasó. Al momento de probar el calamar, una gota de limón se le fue a los ojos que le hizo cerrarlos. Perfecto narrador, así está mejor.  Como buen restaurante español, las papas bravas y la paella era la especialidad, así que pidieron para compartir.

Creo que le gustas, no para de voltear a verte, a quién ¿a mí? Sí, a ti. En la mesa de enfrente estaba una mujer en sus treinta finales o cuarenta iniciales. Blusa blanca fina, cabello negro recogido en una cola de caballo, bolso al lado de la silla, Mahón deslavado y unas tacas de esas que tienen la suela color roja. Llegaron las papas y la paella, cada quien con su plato se sirve con una cerveza al lado, o una Coca Cola, lo que mejor quede. Ya que sabía que le estaban viendo, presta más atención a la mujer. Cuando estaba a punto de cerrar la boca para comer el camarón que se lo había llevado con la mano a la boca, la mujer con cola de caballo voltea, de algún modo escapa de las palabras y atención de los hombres sentados en la mesa. Las miradas se encontraron, ninguno la esquivó por lo menos unos 4 segundos. Una sonrisa se le escapa y regresa su atención a la mesa.

¿Y por qué me vio narrador? Fluye broder. Le toca el brazo para que voltee, es verdad me está viendo, te lo dije le debes gustar. Ahora ya que sabía que era verdad que lo veían,  comenzó a observarla con detenimiento, estudiarla, por lo menos lo que lograba ver. Otra mirada se escapa. Al parecer tenía muchas horas en el lugar y el vino había comenzado hacer efecto. Estaban levantándose, ella se levanta lo ve, la ve, se ven, sonríen los dos. Estaba acompañada por dos hombres mayores, ambos calvos. Al tomar confianza con las miradas y la sonrisa, ella se separa de los hombres, se acerca a la mesa y le pregunta ¿de casualidad eres de Perú? No existe ofensa más grande que le digan Peruano.

YO