Navidad

Este fin de año ha sido un tanto diferente. En el trabajo por primera vez no nos dieron días libres porque ese proyecto que tenemos, no ha salido como esperábamos. Estaremos trabajando hasta el fin de semana para lograr llegar a la meta.  Pero bueno, espero que no se vuelva rutina, porque ya se dieron cuenta, me lo advirtieron “me preocupa que esto sea una constante y no tengas el tiempo para él” sabiendo que nunca ha sido una constante. Pero bueno, cada quien prepara su caso, unos para impedir la custodia y otros para lucharla.

He tratado de manejar la ansiedad lo mejor posible, hasta he pensado en sacar la licencia medicinal de nuevo, para poder hacer capsulones relajantes, así como entrar en un sauna de pensamientos profundos y risas. Mi fin de año me ha llevado a pensar en esto, aunque sé que algunas veces esta práctica me ha llevado a la paranoia y elevar mi ansiedad a un mil por ciento, así la desesperación.

Sé y tengo claro que todo tiene su final y nada dura para siempre, y este proyecto tiene fecha de caducidad. Sin embargo, tengo momentos de relajación y presencia. Cuando el bombero viene a visitar me la paso jugando tirado en el piso, corriendo por la casa, escondiéndome, haciendo de monstruo, de constructor de cajas de reyes, de papá, cocinero, cuenta cuentos, inventor, policía profesional y bañador. También saco tiempo para saber de ella, de verla, de hablar, de cenar, de reír, de sentir, de planificar, de visualizar.

Estoy practicando, estoy aprendiendo a ser una nueva persona, mejor dicho una versión mejorada. Mi vida ya es bastante complicada como para preocuparme por el futuro. Le he dicho que quiero estar aquí, de sentir. Fue algo que se me perdió, pero con ella lo practico. Aún parte de mi día pasa en piloto automático pero cuando estoy con estos dos seres, paro, respiro profundo y estoy.

Ayer era otra primera vez, llegó justo a tiempo, subió al baño, porque dos horas del día ella está ahí. Llega, me levanto, la beso y apago todo. Me pongo la camisa y estamos listos para irnos. Seleccionamos uno de cada uno, el de la carne y el de lechuga. Descubrí algo curioso, también admira lo que ella no puede hacer aún, porque si yo sé hacer o puedo hacerlo, no eres especial. 5 de los diez fueron un éxito total y de ellos, creo que, por lo menos a mí dos o tres me hicieron cerrar los ojos. Regresamos a la casa rodando. Al entrar, iba caminando descalza rumbo al pasillo, con ese vestido negro que flotaba al andar. Voy atrás, admirando el espectáculo, se detiene, voltea el rostro y encuentra mi boca. Otra primera vez, el pie derecho con las uñas perfectamente pintadas de rojo colocado en la pared de enfrente.

La presencia ha cambiado la forma en que vivo. Aunque mi cuerpo no lo acepte, porque mi espalda está destruida con los espasmos, los cuales unas terapias de mierda no han logrado resolver, mi cabeza y mi corazón están muy felices de poder disfrutar a plenitud a Batman y a la Mujer Maravilla. Mi navidad ha sido rara, pero ha tenido las mejores bendiciones, uno desde hace 111 días que ya duerme conmigo por lo menos tres noches, y otra hace 60 días que hablo con ella y que también ha dormido conmigo cuatro noches. La vida ya es compleja per se, con ellos, todo fluye más fácil.

YO

Recap 2014 – A Silvana

Logramos identificar una bacteria en tu sistema lo cual al parecer está causando ese problema que tienes desde hace varios años. Después de cerca de 4 años que mi cuerpo sufría de una enfermedad recurrente que generó otra enfermedad, se logra encontrar una posible causa, luego de que el doctor me mandó hacer un millar de estudios. Lo siento, este resultado no estaba previsto, pero lo mejor es que lo sepas. La bacteria después de estar en tu cuerpo por varios años logró afectarte gravemente tu sistema y no vas a poder tener hijos. Se presentó un silencio incómodo por unos segundos y entonces, al parecer pensé en voz alta. Are you fucking kidding me? (en voz baja), Doc, usted sabe todo el sexo que puedo tener sin preocuparme? (con un grito de emoción) El doctor se queda extrañado por completo y dice, sí. Me contestó con una media sonrisa, creo que a una persona tan religiosa como él no debería decirle estas cosas.

El doctor salió por unos papeles y entra diciendo, Sabes qué, te voy a dar un consejo de un viejo a un joven, ya que creo que en Puerto Rico te va a servir. Si alguna vez le dices a una chica «me encantas» o que la adoras o que es especial y ella te responde «ay qué lindo eres» «eres el mejor» lo que debes hacer inmediatamente después de eso es tomar tu dignidad (abre los brazos y hace un círculo abrazándolo). Entonces ahora soy yo quien se le queda viendo con una cara de «qué pedo doctor, qué cosa más random» entonces me río y le digo, por eso usted me cae bien doctor, aunque me diga que adiós a Silvana, usted el mejor. Sin pensarlo, los dos levantamos la mano y la chocamos ( y quedó perrón). Tómate todas las pastillas que esa bacteria la vamos a sacar de ahí.

Por eso este doctor es bien chido…

YO

Intensa

La connotación había sido negativa hasta el momento. Al quitarse el cinturón  y poder remover ese onesie aparece escrita en rojo, rojo entre Cayey. Eso me decían, que así soy, pero en forma negativa, así que lo acepté, lo soy, yo soy intensita papi te lo advierto, pero yo creo que todo debemos hacerlo así, con intensidad. Si no, para qué vivir……….Y me convenció

En esta fecha hay mucho que agradecer y como dicen todos esos libros que he leído, y podcast que he escuchado, esto también va a pasar. Mi año estuvo lleno de emociones. No tuve a mi hijo tanto como quería, firmé un documento que dejaba en el pasado una saga, salí de una sala de tribunal a recargarme a una pared a romper a llorar por ese sentimiento de impotencia De todo he aprendido y gracias a todo mi pasado soy esta persona que ven ahora, un tipo en cambio constante, en crecimiento diario.

Soy un ser afortunado, se lo conté a la gaturrís, nuestras biografías han sido muy diferentes pero con muchos puntos de encuentro. En este año que termina hoy, han pasado y estado muchos seres en mi vida que me han ayudado en miles de cosas, mi fortuna comienza desde el beibi que me ama, el iluminador que me dio cuarto, la novia que me escuchó, el contable que me apoya en todo, la ex estudiante con el novio que me dieron hogar, 2006 y el novio y 2009 que han estado siempre ahí con chismes cabrones, la amiga del trabajo que me ama y apoya, la jefa y el jefe que me dieron libertad completa para hacer los arreglos para balancear el trabajo con ser padre, el administrador, la vecina de Cupey, las abogadas que ganaron todas, la de Texas que me escribe palabras y me escucha, la de San Diego que sus abrazos han estado en el momento perfecto, con la amá que supo qué pedo y vino corriendo en verano pa’ echarme la mano, la de Colombia que fue un viaje renovador. Gracias a todos estos seres de luz y todos lo que no recuerdo que han estado en esta vuelta solar.

No estaba en mis planes pero esto sucedió, mi año no podía terminar mejor. 56 días faltaban para que este viaje de aprendizaje terminara, para que el Sol volviera a comenzar con la cuenta regresiva, pero ahora con un día más, cuando de repente se dio el encuentro, el encuentro virtual de dos almas que estaban tratando de romper con sus viejas atracciones. Así los atraigo, me dijo cuándo me contó lo que había vivido con sus dos seres pasados. Mi atracción era, según me dijo mi Psico de Colombia que lo tengo escrito en la frente, el abuso. Pero esta vez es distinta, ahora sí que sí, atrajimos lo que estamos buscando. Mi ser de luz está a otro nivel, se lo repito una y otra vez, aunque no me cree mucho, pero va luchando con eso.

 ¿Qué cómo me siento? Hoy me siento cabrón ayer y hoy fueron, no sé, cierro los ojos y la veo. Lo dijimos mientras desayunábamos en tostado, no queremos que termine y haremos lo posible para que así sea.

Este año promete, este año va a estar muy bueno, lo dice el talismán, lo dicen las escrituras, pero lo más importante LO DIGO YO, este año VA A ESTAR, CABRÓN. Todo lo que he pedido ha sucedido, todo ha estado encaminado y ya con eso es suficiente. A partir de ahora, las 8:31 PM, que debería estar bebiendo, gastando y fumando, lo digo, hoy se vive todo con Intensidad, porque ¿para qué se vive si no se va a joder?

YO

te amo

Cuando los cierro

No he tenido una peor escena en mi vida que ver derrumbarse a mi hijo mientras le explicábamos en el sofá que ya no iba a estar en el mismo espacio que él. Se me quedó viendo, lloró y se fue de lado a poner la cabeza en el sofá mientras decía que no quería que me fuera, que quería que me quedara con él. Con el corazón roto y tratando de explicarle que siempre lo voy a amar y que estaré con él, trataba de mantener cordura y no llorar frente a él. Cierro los ojos al recordarlo y las lágrimas aún me escurren por los costados de la cara.

Ha sido el peor error que he cometido, el decidir separarme, el decir hasta aquí, el haber sido yo quien lo dijera. Lo que vino, fue una avalancha de situaciones que básicamente me obligaron a dejar de ver a mi hijo por meses, solo un par de horas a la semana era lo que podía verlo. Debido a traumas infantiles, de tener un padre proveedor pero no presente, mi imagen de paternidad siempre la tuve clara, mi hijo será mi todo y estaré ahí para él. Fue así que decidí bajar mi carga laboral y trabajar solo medio día, cuatro horas al día para poder quedarme con él todas las mañanas y crear un apego grande,  que tenga todo lo que me hizo falta. Tres años y medio estuve fuera de la oficina de ese modo. Lo que me faltó en lo económico lo gane en amor y unión con él.

La decisión, me costó caro, según su realidad, porque soy un cabrón y abusador psicológico…por quedarme callado. Esto le dio pie a, según lo siento yo, utilizarlo para hacerme daño, porque su poder hacía mí había terminado, pero aún le quedaba lo que más amo en este mundo, y lo utilizó. En su realidad, para protegerlo, en la mía, se estaba causando un daño terrible a un bebé que estuvo acostumbrado por años a ver a su figura paterna todos los días y escogerla, preferirla, “quiero que papá me bañe, quiero que papá me dé la comida, quiero que papá me lea el cuento”. El quitarme el tiempo con mi hijo “porque así lo digo yo” dijo, me llevó a la milla de oro y luchar por lo que más amaba, estaba y estoy dispuesto a quedar en las ruinas por lograr tenerlo conmigo el tiempo que él y yo queremos.

La inversión en tiempo y no en dinero valió la pena, me dice que por qué no se queda más tiempo conmigo, que quiere estar toda las semana aquí, que por qué no puede venir todos los días cuando él quiera. Qué difícil es explicar a un niño algo que ni yo entiendo, simplemente creo que la naturaleza humana de sentir abandono y el egocentrismo narcisista ha llevado a esto. Me ha costado caro, ha sido algo muy doloroso el haberme separado.

Pero también es cuestión de dejar pasar los sentimientos, de acoplarte a tu nueva realidad, al darte cuenta que es cuestión de organizarte, porque ya hacías todo, porque ya has comenzado de cero muchas veces, porque es posible salir adelante, no soy el primero ni el único que pasa por esto, peores realidades hay en el mundo, así que simplemente sigo, respiro y sigo.

Al mismo tiempo, ha sido la mejor decisión que he tomado en mi vida, decidir “abandonar la familia”, como me dijo. No me había sentido san ligero, tan en paz, tan decidido en mi vida. Tenía años de años que un beso no me electrificaba, que no sentía anhelo de verla, de hablarle, de filosofar, de estar ahí con ella, de fumarme su ser. Este nuevo comienzo me hace feliz, y él lo ve, “papá, estás muy feliz” y es que pusimos un columpio en el patio y el sonido especial que le puse, se escuchó, y eso me hace sonreír, eso me valida que mi vida no iba a ser lo que mi idea de felicidad era al quedarme allá, estaría perdido, no me reconocería, como me pasó. Ahora, hoy, en este momento de mi vida, me siento completo, deseoso de verla, de tener un date, de darle un beso y un abrazo de 2.5 minutos. Hoy estoy FELIZ, y esto le hace mucho bien a él y sobre todo a mí, cuando papá está bien, Tizoc está bien y esto gracias a la darle a la derecha del padre y que ella dijera, parece mexicano, y no le diera más casco de irse 90 días al extranjero… y amo lo que siento, lo que soy, lo que tengo, a ella. Y cierro los ojos, y ya no corren lágrimas, una sonrisa aparece como arte de magia. Mucha magia todo el tiempo.

YO          

10

El siguiente relato es uno totalmente ficticio, todo lo aquí descritos, están basados en hechos totalmente inexistentes.

Fue un viaje familiar, y según me dijo la escritora, también familia extendida. España es el país, Madrid la ciudad. Había un poco de incertidumbre por lo que se escribiría o pasaría estos días que se estaría de viaje, pero una subscripción solucionaba todo.

Según me cuenta un diseñador de teatro que estuvo viviendo muchos años por esos lugares, donde el único problema es que hay muchos españoles, la vida transcurre en paz, tranquila y te inmerges en la ciudad, en la vida cotidiana, en las caminatas, en la arquitectura, en los paisajes citadinos, en la cultura y con eso te transporta al presente y disfrute.

Habían pasado unos días ya, las cenas en distintos restaurantes era frecuente, cenas familiares tipo europeo, o sea cenas después de las 8. Sentados, viendo la carta de las próximas tapas que se pedirán, brindan con una copa de vino tinto. La conversación se segmenta por género, las nenas con las nenas y los nenes con los nenes.

El centro de conversación se había quedado en la Isla, no quiso ir al viaje por razones que me inventaré, el Jevo. También porque no le interesaba pasar 10 días corridos en un solo lugar, lo de ella es lo nómada, conocer cosas, lugares, comidas nuevas. Todas están felices por las aventuras que está viviendo la muchacha del labial rosa en la isla. Mostrando los escritos que dan una vaga imagen de la realidad, hablan del tema entre sorbos. De repente, mientras paseaban por la página, la misma se refresca sin querer, aparece algo nuevo, un escrito numérico. Que título tan naco, se pudo haber pensado al principio. La dinámica continuaba en la mesa, atentas al chisme comienza la familia extendida a leer el escrito, en voz baja, en voz alta, eso no está claro. Los nenes con las papas bravas, las nenas descifrando los mensajes ocultos del último escrito. “Le dijo te amo” se escuchó decir, el grito de emoción del lado izquierdo de la mesa hizo voltear a los nenes, que confusos querían saber qué era lo que estaba pasando con estos seres, que con saltos de emoción en las sillas del restaurante toman una foto y brindan por el motel.

El día siguiente, en la isla se enteran del escrito y llega la imagen sin que ella supiera qué estaba pasando. Ya lo presentía, ya tenía una remota idea de lo que podía ser porque esa plática se había tenido, las repercusiones de utilizar el cinco letras dentro de la narración. Al poderlo leer en la comodidad de su casa, surge una pregunta ¿será eso lo que también estoy sintiendo? La duda no duró mucho. Los moteles son contiguos, tienen un puente que los une, así como el Condado Plaza.

YO

Y sin querer, lo encontré…

Esta es una palabra, sólo una palabra que puede ser simple pero por alguna razón la estuve buscando por mucho años. Han pasado menos de dos meses, y aunque continuamos en el mes número 1, esto se siente como si fuera de siempre. Esta familiaridad que tenemos cuando estamos en el mismo espacio, cuando hablamos, es indescriptible. Nos hemos sentado a pensar en cómo esto puede estar pasando, en cuán afortunados somos, en cómo siendo niños en los 80’s aún podemos tener estas sensaciones en todo el ser y sobre todo muy evidentes en las zonas sur del hemisferio.

¿Cómo se puede sentir tantas cosas en tan poco tiempo? Es una pregunta recurrente, en nuestro aún afán de tratar de poner cordura  y raciocinio, tratar de encontrar una explicación a algo que no lo tiene. ¿Cómo puedes explicar el perfecto balance de agua y oxígeno para poder vivir en este planeta?  ¿Cómo puedes explicar el sentimiento de ver salir al mundo a un bebé del cuerpo de su madre? ¿Cómo puedo explicar esa sensación de un abrazo espontaneo del chilpayate? Sólo se siente, sólo se sabe, sólo está y se acepta la vida tal y cómo es. Lo único que resta es ser agradecido, muy agradecido porque finalmente, luego de mucho transcurrir, nuestras líneas de tiempo se encontraron, se cruzaron a la hora y momento exacto.

Esta intersección lineal me ha permitido sentir más felicidad. Le dije una vez que no me sorprendía en absoluto lo que estaba pasando o cómo pasó, luego lo dije que sí me sorprendía, luego volví a decir que no pero que sí. Mi mente no para, mi mente sigue buscando respuestas. Aceptar y agradecer es lo que debo hacer.

Una de las cosas que busqué, que puse en mi “lista” de manifestación fue lograr encontrar una complicidad con el próximo ser que transcurriera a mi lado por la vida. Ayer, mientras estávanos en el cuarto, recostados sobre la almohada y viéndonos a los ojos me di cuenta que la tengo, tengo la complicidad que pedí por tanto tiempo. En la cita del 18 me tocó conocer a sus amigos y familia cercana. En mi afán de crecimiento personal, me alejé de mi zona de confort y me fui con los adultos a hablar, ella estaba sentada en la banca socializando. Mientras estaba escuchando unas conversaciones profundas sobre botes y la importancia de poner un muelle frente a tu casa de playa y temas que no domino, la vi, volteé hacia ella, ella me vio, me sonrió, me preguntó con la mirada si estaba bien, asistí sin dudarlo, me guiñó el ojo… y sonreí. Otro día, ella entró a su no zona de confort, conociendo a 2006 y a 2009. La noche transcurrió bien, entre cerveza, vino, bandeja y conversaciones sin pausas incómodas. Yo sentado, ella en el otro extremo, levanta su copa, volteo a verla, se ve divina,  dibuja una sonrisa en su rostro mientras la copa de vino tinto se acerca a sus labios para degustar el saber de las uvas añejas. La veo a los ojos y mi corazón sonríe…me guiñé el ojo y muero de felicidad. No hay explicación, no hay palabras, no hay forma de saber el por qué o el cómo de todo esto, pero desde ahora simplemente la veré, le sonreiré y moriré de felicidad.

YO      

5

Tratamos de hacerlo lo más racional posible, entrar con el pie derecho. En mi mente debía hacerlo, pero una vez estoy en éstas me pregunto una y otra vez ¿para qué? ¿qué es lo peor que puede pasar? ¿vale de algo contener lo que uno está sintiendo? ¿por qué eres tan mamón?. Esa forma de pensar, qué es lo peor que puede pasar, me ha hecho dañar la base de datos completa de Luma y también la aplicación del Catastro Digital.

En mi vida he hecho las cosas de ese modo, sin pensar ni investigar, me tiro de una y resuelvo en el camino. Así llegué a Puerto Rico, renunciando a mi trabajo sin tener la certeza de que me iban a dar la visa de estudio. Así me hice novio, sin saber que la obsesión compulsión me iba a dejar soltero a unos meses de llegar. Así me metí a la maestría, sin saber qué estaba haciendo de mi vida y terminé con la misma duda. Así me casé, así tuve un hijo, así me metí a la app. Sólo en este tipo de cosas no pienso adelantado, en esto mi modo es resolver en el camino, y así estoy ahora, sin lo racional, sabiendo que, si algo no se da, hay curitas que uno se pone en el corazón y sigue con la vida.

La diferencia es que ahora, mi destino sabe, mi futuro está consciente y eso me pone un pie en tierra. Pero esa tierra en algunas cosas no es suficiente, y una de esas es cómo baila mi corazón al escucharla, al hablar, al comer, en los dates, en la imagen celular. Entonces, si el ser está en ese mood, si mi cuerpo siente esto ¿qué más hay que pensar? Si desde hace años mi humanidad no sentía un beso como el que me da mi presente, es por algo.

En 13 días van a ser dos meses desde el primer mensaje que se preguntó sobre la foto de Perú, sobre el columpio de Aguadilla. Dos semanas luego de ese primer mensaje vino el primer beso, ese beso que me descontroló, un beso que electrocutó mi alma. Recuerdo haber pensado, ´te jodiste´. Tres semanas después ya no había vuelta atrás, se lo dije a mi final, «¿estás preparada para lo que viene?»

Si no mal recuerdo ya he tenido unas cuantas primeras veces que he experimentado con mi Este, y siguen pasando. Otras veces en mi vida me he sentido algo parecido a lo actual, pero esas otras veces tienen algo en común, he expresado lo que siento en una borrachera, con mucho alcohol en mi sistema y según me contaron, ni me acuerdé que lo dije. Pero como ahora estoy en esta nueva forma de vivir, en ser esta persona diferente, ser mi mejor versión, pues, ahora fue diferente, lo dije sin una sola gota de alcohol en mi sistema. Expresé lo que ya estaba sintiendo hace tiempo y que lo estaba escondiendo detrás de otras vocales y consonantes, esta vez fue distinto, el cinco letras lo dije sobrio.

YO

Nada fue lo que debía…

Se puso la camisa rosa a cuadros para estar en la casa, le dio pachó que alguien la pudiera ver de la calle al salir de cuarto con aire tres horas y media después de la llegada. El día iba a pasar así: llegaba temprano, íbamos a comer esas empanadas que le he contado tanto que el primogénito y este servilleta comemos todos los fines de semana que nos toca janguear. Luego de las empanadas era ir a un lugar con naturaleza, un lugar para irnos, para despejarnos, para recargar, para dejar cosas atrás y la energía verde, azul y blanca de la arena entraran a nuestro ser. Regresaríamos al depa pa’ bañar, cambiar e ir al segundo lugar que le he contado, uno de los lugares con los mejores tacos de puerto no tan rico. En mi mente, ese momento intermedio de regresar al depa era donde se abriría la ventana de posibilidades de que algo más pasara.

Bien lo dice alguien muy famoso, que no recuerdo quién, pero de seguro fue alguien más que lo dijo, porque estoy claro que mi grado de inventiva no llega a tanto, «Las cosas nunca ocurren como las planeas (¿planificas?)». Por mi mente no estaba lo que en realidad pasó. Sabía de la existencia de la fiesta de navidad, ya me había dicho en la cuarta que  hoy se bebe, hoy se gasta,  hoy se fuma como un rasta,  por lo que imaginaba que algo del plan iba a cambiar. Luego el clima, desde el día anterior ya  estaba dando señales de que la playa iba a valer madre también. Recibo el mensaje, me doy un wash y salgo, eso fue cerca de las 10. La lluvia y el frío que venía de la gran nación no iban a dar tregua para ir a la playa, dos planes menos. Entonces mi idea fue, wey, ponte a trabajar y cuando Sagi llegue improvisamos, así como a ella le gusta.

Entre mensajes, llamadas y regaños, porque me fijo, me dice que viene de camino. Como experto en mapas y siendo ex ingeniero, saco cálculos matemáticos donde tiempo es igual a distancia entre veolcidad, por lo que ella iba a estar llegando a las 12:06 PM, pero a las 11.45 recibo una llamada, llegué…what the fuck, dejo de trabajar en las parcelas para ir a recibirla. Le digo, deja subo a apagar la computadora que dejé todo prendido porque según yo usted llegaba en varios minutos más. Entonces sube, ve mi espacio mientras yo apago el programa de parcelas. Con la silla que da vueltas, volteo hacia ella, qué vamos hacer, no hay empanadas, playa tampoco y…. el beso que esperaba, el beso que quería aparece. Se sienta en mis piernas mientras daba la vuelta en la silla; nos vemos a los ojos, sabemos lo que va a pasar.

Los rastros de ropa se quedaron en el piso, fueron marcando el camino que seguimos hacia la cama, hacia el aire, hacia el cuarto. Yo había desayunado, ella había tomado su café y unas frutitas, según dijo. Cerca de las 4 nos sentamos a comer la bandeja de como 60 dólares, según nuestro expertís en bandejas. Cavas, Jugo de naranja, Hummus, Chips, fresas, Salmón ahumado de un lugar con bandera que tiene rojo, Queso con algo rojo también, para terminar unas bolitas de tamarindo con chile. Comer y hablar, eso lo dominamos. La botella se acabó, la bandeja se acabó. Lo que no se había acabado eran las ganas de continuar explorando, explorándola. 10 lunares, uno de ellos rojo, signos de vida, piel suave, la luz prendida, espejo reflejando el vaivén y eso que dice Perro Negro, confirmado.  

Los tacos llegaron hasta luego de las 7 y regresamos muy cerca de las 9. Ya no podría decir vámonos porque estábamos aquí, subamos dije, no me cuques dijo. Nada salió como lo pensé, pero todo salió mejor, 24 horas después ese Preview sigue estando en mí y mi cabeza.

YO

Es una «mielda» me dice el director

Tuve una noche fatal ¿por qué? Ni idea, ya esto es una costumbre la cual quiero ir cambiando. Al pasar por los videos Youtubianos, vi un título de cómo romper con tus malos hábitos y uno que tengo craso es el tener un mal sueño, problemas al dormir. Creo que esto comenzó cuando llegué a PR y comencé a vivir solo y valerme con los propios recursos que podría generar bajo una visa de estudiante por muchos años y ganar como 250 dólares quincenales. Luego vino el trabajar de verdad.

Anoche el sueño no fue el mejor, mis prácticas para trabajar esta deficiencia a veces me dan un poco de resultados, a veces hay un retroceso gigante. Luego de dormir como 4.5 horas, explota el buen funcionamiento de un cliente y duramos más de una hora y media para “estabilizar” el sistema, pero recibimos un mensaje de texto donde mencionan que terminará temprano la capacitación porque “esa mielda, no funciona”.

Es una gran oportunidad para hacer unas preguntas que mi afirmación positiva me dijo en algún momento, pero no recuerdo si eso fue en la primera o en la segunda aplicación conversacional. Cómo hago para que no me afecte, para que no me domine, para dejar pasar el sentimiento de quedar mal con el cliente que puso la confianza en nosotros y que por alguna razón me siento culpable y responsable.

Lo bueno es que cada vez que veo el reloj, quedan menos horas para tener un abrazo apretao de ya saben quien.

YO