Ojitos rojos.

Cualquiera podría pensar que el título de este escrito hace referencia a la excelente canción de Grupo Frontera (Cierra los ojos y escucha el grito) de su disco El Comienzo. Pero no, no es por eso, hace referencia a la senda fumada que me puse el día jueves en el boricua que me vi con mis compas, los de los tatuajes iguales. Mis amigos fuman pasto, qué mucho pasto fuman, se arrebatan, se ajuman con un blón o con pluma, siempre andan feliz. Y ese día no fue la excepción, pero hubo una diferencia, ahora fueron con unos niños de 20 y tantos años, sus estudiantes universitarios de drama, quienes prepararon el fili. Al principio de la amistad, y muchos años pasaron,  yo, no le metía a eso, ellos hacían los capsulones, cuando nos íbamos de road trip, los fines de semana. Pero todo cambia, evoluciona. Llegó un momento en mi vida que decidí sacar la licencia medicinal como una forma alterna de tratar de manejar mi ansiedad.

Lo dejé, lo dejé porque nunca me resultó, me iba en unos viajes cabrones, unas paranoias hijas de puta que, la posible diversión que puede conllevar estar marihuano, en mi caso se convertían en delirio de persecución, miedo, pensamiento que me iba a morir. Así que la decisión fue dejarlo. Teníamos varios meses que no estábamos los tres juntos. Siempre la pasamos de show, hablamos pendejadas, nos reímos y jodemos. Mi compa, enrola y una de las nenitas, prende. El círculo que formaban las sillas blancas, fue la dirección en que la ganja pasó. Llega a mí y pienso, una cachá no creo que me haga na’.

Quería correr, quería irme de ahí. Pensé en la novia, quiero llamarla y que me dijera que todo va a estar bien. Le digo a mis compas cómo me siento y tratan de calmarme, me distraigo con la conversación, con la música, intento bailar en mi espacio, todo para bajar la nota de una sola aspirada. Entendí que sin saberlo, ni sentirlo cuando no estoy motorolo, mi cuerpo está bien tenso, está ansioso, y lo que estaba haciendo la mota, era simplemente tratar de relajar mis músculos, tratar de soltar todo eso que tengo metido en el subconsciente.

La nota de la juana, duró un chingo. Entro a la upi a recoger la X4 y luego salir a mi casa. Llamo a la prometida mientras manejo. Le cuento mi azaña, mi mente comienza a darse cuenta de varios detalles. El enamoramiento que siento hacia esa mujer es real. Es de valientes viajar sólo. Me falta creérmela, darme cuenta de lo cabrón que estoy. Mi novia es un mujerón y estoy bien orgulloso de ella. Ella también me ama y soy muy afortunado de haberla encontrado en esta vida. Mucha gente me quiere, y me quiere bien y bonito. Mis amigos están a otro nivel, ellos son mis hermanos, pero son mariguanos y los quiero yo así.

YO

Da Vinci

Tenía unos 16 años cuando dejé de andar en bicicleta, porque me la robaron. En ella me partí la madre como 20 veces, pero era lo que más me divertía hacer. Luego de eso, me fui a la prepa, usé el carro de mi amá, después pa’ Guadalajara a la universidad y ahí no iba a usar bicicleta en una ciudad de locos, con 6 millones de potenciales arrolladores. Entonces, la excusa perfecta, llegué a puertorro. Viví siempre a distancias caminables de los lugares importantes. No necesité ni bicicleta ni carro, porque por fortuna, con todas las chicas que salí o mis amigos, siempre me buscaban en sus carros. Tuve carro hasta que me casé y tuve bicicleta hasta luego de terminar mi maestría. Hice mi tesis pensando en la conectividad y movilidad del ciudadano metropolitano que utiliza el tren y generando una ruta de bicicletas, como las de Barcelona, o Ciudad de México. Para hacer este proyecto, no tuve bicicleta para realizar la ruta sugerida, me fui en carro de alguien más.

Decido comprar bicicleta, cuando una ex, también extranjera, pero del sur, me dice para irnos en bicicleta por aquí y por allá. Compro una, la cual la utilicé una vez, porque terminamos, y se la presté a mi amiga arrendadora, y se la robaron. Luego de 11 años de no usar bicicleta, hice un recorrido de Río Piedras hasta Condado, con un miedo cabrón. El tiempo pasa, la vejez llega y tengo un hijo a una avanzada edad. Llegó la etapa de desarrollo del heredero donde quiere andar en bicicleta, le compramos una y está bien emocionado con sus cuatro ruedas. Apá, con un acento genuinamente mexicano, cómprate una baica, para andar con migo, ajua. Le comento esto a 2008 antes conocida como 2009 y me dice, tengo una que te puedo prestar, porque con eso de mi espalda jodida, no la voy a usar por un tiempo.

Le comento eso al morrito, emocionado me pregunta desde el verde que si la bici pa’ cuando, le digo que mi amiga no tiene tiempo, pero llegó el blanco y ahí sí, me dice, pasa. Vamos por ella, este muchachito se emociona, la traemos a la casa para limpiarla, arreglarla, y prepararla para la tarde. Al echarle el aire, y llevarla al parque, yo caminando y la bici a mi lado, mi hijo no para de verme. Debo demostrarle confianza, debo quitar esta cara de cagado. 14 años han pasado desde la última vez que me subí a una, esa vez por calenturiento. Ahora es distinto, ahora es por amor, por compartir, por convivir, por tener tiempo con él y que se canse o mejor dicho cansarnos para dormirnos sin problema.

Frente a la pista, subo mi pierna con mucha dificultad hasta pasarla al otro lado. Me siento, con los pies en el piso, coloco el derecho en el pedal, le doy para atrás para que el pedal quede en posición perfecta para avanzar. Me preparo psicológicamente para el momento, pero salgo del trance cuando escucho, apá, dale pues, que te voy a ganar. Hago fuerza, para que la bici salga del reposo en el que la tuve por varios minutos, hago fuerza al pie, sube el otro, las manos fijamente en el manubrio, y…casi choco con el árbol, por poco me doy en la madre a las dos pedaleadas. Ya estoy viejo para estas aventuras.

Tengo un seguro de vida, para que mi hijo quede cubierto, para la novia, le dejo 3 boletos de lotería que están en el carro, que con la suerte que tengo, de seguro son ganadores. Aunque lo que bien se aprende, nunca se olvida, dejo esto por escrito. Porque ¿quién asegura que de verdad lo aprendí bien?

YO

Patinando

Me habían dejado tarea, pero creo que en este momento de mi vida, no estoy logrando tener un ritmo concreto de mi día. Al igual que mi examen de reválida para Planificación, que a pesar de dejar la tarea de estudiar para el final, no me fue tan mal, por 6 puntos y paso el examen. Un examen donde luego de 11 años, de no haber tenido contacto con el tema, unido con que yo pasé por planificación pero la planificación no pasó por mí, no lo hice tan mal. De este mismo modo intenté que fuera la titánica tarea de aprenderme las canciones de la Kany para el concierto. Puedo decir, que por 4 puntos y paso el examen, tarareé unas cuantas de las canciones.

El cinco de noviembre fueron las primeras letras que aparecieron en su celular, luego del match. Cuatro días después, ella ya sabía que ibamos a durar por lo menos hasta el día 23. Febrero es un gran mes, fueron las palabras. Resulta que mi ahora novia, antes jeva, pero antes antes match, me prestaba real atención a lo que “hablaba (escribía)” y compartía en esa aplicación. Febrero, nació el beibi, se acaba el proyecto del CRIM y también me va a acompañar al concierto de Kany al choli (carita coqueta guiñándome el ojo).

¿Por qué luego de tan sólo cuatro días de charlar por un par de horas diarias, decide extender esa invitación? Si la dejamos contestar, ella contestaría con un simple ¿por qué no? Así que, mejor formaremos otra realidad. Hay dos tipos de hombres en esa app, los que inician una conversación con un simple y burdo ¡Hola guapa! Y los que observan. Creo que esa fue la razón por la cual hubo un buen inicio, ese día 5,  los comentarios vertidos en ese chat lograron una risa y un interés. Luego, en el día dos, hubo preguntas bien locas y profundas que la intrigó ¿y este tipo qué pedo?  Fue su pregunta retórica. Con eso llegamos al día tres, donde la vulnerabilización fue total. Al cuarto día, luego de haber resucitado, dijo, vámonos de aquí y escríbeme por acá, por el ¡qué onda! La mayor señal de que todo iba por buen camino, y aunque tenía la intriga de, no seas boba, todos los machos son iguales, y te va a decir lo que quieres escuchar, decidió continuar con la invitación. Y fueron esas sabias palabras de la antes hermana, luego hermana y ahora cuñada, que dijo, este tipo es el que se ganó el boleto.

Y fue así, que desde hace casi 4 meses como me dijo ella, pero para ser justo, fueron solo tres meses y 20 días, este personaje irresponsable no se aprendió la tarea, pero… a qué bien se la pasó. Ver a la ahora novia, antes jeva, antes date, antes match sonriendo, feliz, cantando, y si no fuera por la espalda baja, brincando, es maravilloso. Algunas veces volteaba descaradamente a verla y su cara era de pura felicidad, otras veces, la veía por el rabillo del ojo y su cara era la misma que la descarada.

Hice mi tarea, no fue el aprenderme una canción completa de la Kany, pero sí fue observarla, conocerla un poco más en otro de sus ambientes. Estar con ella es sumamente fácil. Sólo hay un resultado en todo esto, al siguiente día, a las 6.50 de la madrugada, y me salió, el tiro por la culata, terminé RE.

YO

Ella, patinando desde el 9.

El brillo

Ya es un tema recurrente, ay, otra vez este wey hablando de lo mismo, de lo mismo hasta cansarles. ¡Que se joda! Cinco años han pasado desde que soy un papasito, un pá, como me dice. Tomé la decisión consciente de que el dinero no fuera una prioridad, sino de darle algo más valioso para él que lo material, darle tiempo, mucho tiempo y mejor aún, tiempo de calidad. Estoy seguro y me corto un huevo si no, que este proceso ha sido tan difícil para mí como para él, por el simple hecho de tenerme y luego perderme, pero perderme por decisión adulta “Es que no te estoy preguntando, así va a pasar” fueron las palabras cuando decidió por sus cojones, que solamente podía ver a mi hijo 12 horas en 15 días.

Hoy es amarillo, miércoles de reunión de facultad. Gracias a esta necesidad, puedo ver a mi hijo todos los miércoles por un par de horas adicionales. Hoy, como todos los miércoles, me voy temprano del trabajo, pero a diferencia de otros amarillos, hoy un poco más temprano de lo normal, a la 12 y tantos ya estaba en mi casa comiendo una ensalada y luego tirándome a la cama. Suena la alarma a las 2.10 pm y salgo rumbo a la escuela. Al subir las escaleras para entrar, practico mi nuevo yo. Buenas tardes, digo en voz alta a un par de mamases que están en el chisme en la entrada.

Veo al plebillo sentado en el banco poniéndose sus botas de lluvia y estando listo para irnos a jugar. Toma su mochila de tractor, su botella de agua y me sonríe y dice ¡papa, llegaste! Hablamos un poco ¿Estás listo para irnos? damos la vuelta a la columna para bajar por las escaleras, rumbo a la salida. Paso de nuevo por el lobby, frente al aquelarre del chisme. Tizoc, creo que no te diste cuenta, pero no hiciste otra cosa que subir esas escaleras y la cara del primogénito le iluminó y una sonrisa gigante le salió. Ay, está tan grande y guapo. Total, lleno de piropos el chamaco, sin ellas darse cuenta que el 50% de esos piropos eran para mí también, gracias a mi excelente participación en la procreación.

Como siempre, nos ponemos a jugar, a hablar, hacer comida, a imaginar cosas, a correr, a dar caminata, a volverme ese chavo-ruco que soy con él. Pero lo que tuve toda la tarde en mi cabeza fue la imagen de mi hijo y las palabras de chisme 1 que logró ver en mi hijo ese esfuerzo que hago todos los días por ser el mejor papá que Gael pudo escoger. Me da un poco de emoción que sea esa la reacción que hay en él al verme, eso quiere decir que algo estoy haciendo bien.

YO

Pd. Estoy tan-re-ultra-super-duper-chingos enamorado.

2202024

Si quieres que esto dure tienes que cambiar. Si no veo cambios en ti, esto tiene fecha de caducidad. Tienes hasta tal fecha para mejorar esto. Si no vas a hacer esto, entonces para qué estás aquí. Si no vuelves en tantos días, entonces esto se acabó. Estás invadiendo mi espacio. Lo que dices no es cómo debe ser. Si no veo cambios, no voy a permitir que mi hijo esté ese tiempo contigo. Ahí fue donde sentí lo que es la verdadera ansiedad.

La llamada de emergencia a la línea paz de la psico fue corta. El abuso narcisista nace cuando le das poder. Ella no puede decidir cuando ves o no ves a tu hijo, Ella no tiene la potestad de hacerlo. No tienes que demostrar nada a nadie, los cambios los haces por ti y para ti, nadie tiene que verlos, debes sentirlos, sentirte y mucho menos a ella que te ve unos minutos a la semana. Al final, como último recurso, un juez decide el destino del chamaco.

Luego de esa verdad, mi tarde fue casi de quedarme dormido.

YO

Agua…

La idea era ir a la playa y ver cómo era una tarde de raqueta con la jeva, una de sus actividades de playa favorita. Ya en el pasado, pasado yo había jugado cosas que tenían que ver con raqueta, pero no este tipo de deporte raquetístico. Su día anterior y el anterior anterior, habían sido complicados, ambos días fueron difíciles por distintos tipos de excesos. Uno, por exceso de adrenalina y el otro por exceso de falta de vernos. El mío, estuvo también cansado sin dormir desde la una, mi cuerpo se estaba sintiendo raro, en algún momento pensamos en vernos para tirarnos a dormir acurrucados, pero no, hay que aprovechar el día.

A las 12 tenía que comenzar el viaje para llegar a la hora acordada al balneario. Llegué a tirarme y con ganas de no hacer nada. La chica de las raquetas me recibe con una paleta de mango y Tajín, Dios, gracias por ponerla en mi camino. Un par de horas pasaron, cuando decidimos darle una oportunidad a las raquetas, ya que me habían advertido, No nos vamos de aquí sin jugar.

El tiempo se dividió en dos partes, la primera, en ir por las pelotas más veces de las que logramos dar golpes seguidos, fue ahí donde quemamos más calorías. En el medio tiempo, se aprovechó para nitrificar el mar, descansar un poco y asimilar las heridas. Mis pies son vírgenes, por lo general no estoy descalzo en ningún lado, en mi casa uso chanclas, y parece que estas hermosuras no están acostumbrados a tocar tierra y sobre todo tener fricción entre la piel y la arena. Resulta que los primeros 30 minutos de raqueta me salieron bolsas de agua en mis dedos gorditos. En el segundo tiempo, todo fluyó mejor, parece ser que el cojear tuvo un efecto en la forma de sostener la raqueta y golpear la bola. Logramos un ritmo de hasta 30 golpes sostenidos y unas 400 K calorías.

Para ella, todo el día fue un Déjà vu, para mí, una reafirmación. Mientras esperaba sentado la llegada del pionono y el regreso de la campeona del baño, mi mente trajo una imagen y una afirmación. Vi lo cool que va a ser el resto de mi vida con esta persona, una vida con actividades, hobbies, salidas y mucha diversión. La imagen, el resto de mi vida. La afirmación, la chica de los 20 mil pseudónimos, es lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo de mi vida. Porque del uno al diez má, tú eres un ten.

Hoy fue otro de esos días, uno más, de los que no fallan, en los que la pasamos cabrón. Aunque ahora que lo pienso bien, no ha habido ninguno malo.

YO

La duda

Este encuentro que me tenía guardado el destino ha sido uno muy agradable. Esta persona es un mujerón, un gran ser que ha traído cambios a mi vida, cambios sutiles pero de gran importancia para conocerme un poco mejor. Resulta que he tenido algunos capítulos que no me habían pasado antes. Uno de ellos fue el que describí en un episodio anterior, mí asexualidad. Esta mentira burda, carente de lógica, torpe y simple, había sido así: por lo general yo no propiciaba, buscaba o iniciaba un encuentro. Y por ejemplo, en la cita con amigos, sacó cuentas, en menos de 24 horas fue: después de la cena italiana, luego del baño, a las 6.45 AM, a las 10.20AM al despertar por segunda vez, luego del desayuno verde y dos veces antes de las arepas. Por lo que, tiene un poco de sentido la duda e incredulidad de esa afirmación mal lograda.

Por la misma línea va el bizcocho.

Pero algo que me tuvo muy preocupado fue, que después de los dos meses de estar conociendo a la chica del segundo nombre, mi cabeza comenzó a jugar en mi contra, comencé a tener muchas inseguridades. Aunque ella, me había demostrado de distintas maneras, que quería estar allí, yo estaba teniendo inseguridad de la situación por un posible abandono. Al hacer un recuento de mi realidad, padre presente, cambios en rutina de cuido del primogénito súbitos, viaje de trabajo por dos fines de semana, un empleo y una paternidad donde no tengo mucha opción de estar ausente en vacaciones largas, me tuvo un gran rato dudando y sin poder estar zen.

Ella es una persona sin compromiso mayor, un trabajo que le da una buena libertad, un deseo de salir y conocer nuevos lugares y un anhelo de realizarlo con su pareja. Así que, cabeza para qué te quiero. No tengo el tiempo que me gustaría para ofrecer, marzo va a ser una locura y abril una mierda, se va a cansar, se va a ir y voy a sufrir, me va a doler, no quiero perderla, maldita vida para qué me la muestras, por qué dejas que me enamore si no está para mí y se va terminar yendo. Por lo que, decidí, aun sabiendo todo esto e imaginándome todo esto y creyendo en mi cabeza todo esto, hacerle la pregunta si quería ser mi novia de ve-da, ve-da y guayar la vida al ritmo del dembow, juntos.

Le dejé saber todo lo que estaba sintiendo y cómo me estaba sintiendo, que por primera vez en todos estos años que tengo de existir, que con ninguna chicas que había pasado incluso teniendo «relaciones» a distancia de verdad, de miles de kilómetros. Mi ser había estado lleno de inseguridades y miedo, que mi vida por el momento no estaba como me la imagino, que no tengo tanto tiempo que ofrecer y que le agradezco que haga este esfuerzo por acoplar y dedicar su tiempo al mío. Le dije que me encanta cómo se mezcla su flow con mi flow, de cómo tenía mucho tiempo de no sentirme tan feliz con alguien. Al pensarlo por un par de minutos, que me parecieron días, me dijo que no va pa’ ningún lado, papi.

Se le quedaron mis palabras en su cabeza, investigó y me dio un ejemplo de dos semillas y dos personas. Me hizo clic. No tengo el control sobre lo que ella haga o quiera, solamente tengo el control de lo que yo hago para abonar esa semilla y dejarla crecer libremente. Estoy en mi mejor versión, con un deseo de superar lo que soy y crecer, y si lo que tengo que ofrecer en este momento no es lo que ella necesita y quiere, pues nada que hacer, lloro y sigo viviendo. Le dije, me dedicaré a amarte y quererte y ser esta persona, pero si tú te activas, pues yo me activo pa’ darte castigo, tú me das la-tí-go. La chica del segundo nombre, me dice que me ama, me demuestra que me ama. Porque, cuando la chica del segundo nombre, de repente se detiene en la rutina de ejercicios, saca de su muñeca derecha la liga color café claro, se arregla el cabello y se hace una cola de caballo, ahí sí que se jodió la cosa.

YO 

Mi cumpleaños

Cumplí años, y estos años han sido de un gran crecimiento. Resulta que llevo cinco años desde que soy papá y cinco años desde el inicio de mi proceso para lograr ser una mejor versión de mí para mostrarle a él. Cinco años cumplió y es un niño tan feliz, que, sin él saberlo, me llena de vida y emoción. Desde antes de él nacer, sabía que iba a ser este tipo de padre, estar ahí, guiarlo y dejarlo ser.

Mi proceso de crecimiento ha sido un tanto rápido y he cometido errores. Creo que uno de los más grandes logros que he tenido ha sido saber que él es una persona en desarrollo, que lo que hace no lo hace a propósito, sino que sus gritos, derrames, alegrías y emociones son parte de él irse conociendo y creando su yo. Al yo lograr no tomarlo personal e internalizarlo, mi vida cambió, mi visión hacia él es otra, es mucho más amorosa.

Su inocencia y pureza me ha enseñado a mí. Ahora, al estar con él o sin él, me emociono al ver los arcoíris, los guacamayos cupeyanos, la luna, me dedico a buscar tesoros ocultos que no tiene precio. He aprendido a que el dinero no sea mi prioridad, sí, ser responsable, sí tener lo suficiente para que vivamos relativamente bien, pero que no sea un disuasivo para yo poder vivir. Prefiero mi tiempo con él, tiempo para mí, para mi familia, para mis amigos, para mi novia. Prefiero vivir.

Ayer cumplimos años, y el heredero (de nada económico) recibió de regalo una bicicleta de GRANDE, con sus respectivas rueditas. Papá, cómprate una bici para estar iguales. Ahora a comenzado una nueva etapa, una etapa donde me toca estar más activo, más en la naturaleza, más viajes, más exploración. Qué buena suerte que tengo una novia que le mete al cañonismo, senderismo, raquetismo, playismo, narutalismo y comelismo, porque todo eso me va a ser útil para lo que viene con el chiquitín.

Mi cumpleaños número cinco ha sido genial, hasta ahora ha sido mi mayor logro. No puedo esperar a volver estar mucho más tiempo con él, eso sí que va a ser otra gran experiencia de vida.

YO

Puede que no tenga novia

Ella lo dijo en su cena de navidad, lo mencionó como parte de una plática casual con su familia, un novio que tengo. En mi caso, comencé a actuar y sentirme como novio luego de la segunda cita. Ya había dicho el “gracias por participar” a otras chicas con las que estaba hablando en la aplicación desde antes de la primera cita y toda mi atención estaba con ella. Luego de eso, entre una cosa y otra, le había dicho a mi amá, la novia que tengo, sin haber hecho la pregunta. Cuando le contaba esto a la chica de la risa hermosa, sólo sonreía. Comenzó el decir tengo novia/novio, como una especie de juego entre nosotros, pero hasta ese momento yo no le había hecho la pregunta, ni ella tampoco.

Una vez, luego de haberle dicho lo mucho que la amaba, en una llamada telefónica le digo de la nada, ¿Quieres ser mi novia? La toma de sorpresa la pregunta, y aunque me dice que sí, la forma y el lugar de esta importante pregunta no fue la esperada. Esta pregunta ya la había hecho en muchas ocasiones, en distintas llamadas telefónicas, y aunque siempre la respuesta ha sido afirmativa, ese sentimiento, que debería ser algo más personal y especial, estaba ahí.

Algo me pasa, quiero verla y saber de ella y estar a su lado más de lo que logramos estar por circunstancias fuera de nuestro control. Si fuera por mí, todos los días la beso. Había pasado más de una semana desde que estuve en presencia de su ser, y estaba loco por verla. Decido preguntar ¿tendrá tiempo de verme unos minutos el martes? No necesito mucho tiempo, solo voy, la beso y regreso al barrio. La idea no le pareció mal y dijo que Simona la cacariza, o sea, sí, así que ese día, salgo del trabajo y comienzo a manejar a 15 millas por hora por la calle Mayagüez, para dar vuelta a la Barbosa, y bajar a la Piñero, y para subir por la arterial B y luego de un rato largo, llegar a la 66. Por alguna razón en mi mente no estaba que era febrero, y que iba a ser 14 y que estaba enamorado, simplemente quería verla. Pero tuve una idea, creo que es un buen momento para pedirle en persona que sea mi novia.

Así pasó,  le dije que tengo una pregunta muy importante que hacerle, aunque de corazón ya éramos novios desde hace mucho tiempo, quería preguntarle en persona, la que está consagrada a Júpiter pequeño caudal de agua continua que corre por la tierra-terreno bajo, llano y fértil, regado generalmente por un río o un canal ¿Quieres ser mi novia?

Esto ya estaba escrito, estaba pre destinado a que pasara que nos encontráramos, el hilo rojo por fin se había intersecado en el momento que debía ser. Ya habíamos estado en los mismos países, en los mismos lugares, en los mismos conciertos, pero con personas equivocadas. No fue hasta que llegó el desliz a la derecha que esto fue tomando forma. El universo lo sabe bien, lo planifica bien, tiene claro el momento perfecto, la fecha y hora, qué un 11 del mes 11 iban a ser la fecha seleccionados para celebrar el primer aniversario. Qué tan cabrón puede estar el universo y cuan acertado puede ser, es una gran jugarreta del destino porque, cuál es la probabilidad de que yo siendo PNP, escoja para mí una chica con un tatuaje de una palma en su brazo. Me saqué la lotería. Al final, ella me dijo de nuevo que sí, que no va a ningún lado, aunque después de esto, quién sabe.

YO

Esos Pants

Hace poco me re leí, algo que hago muy poco. De repente me sale en el baúl de los recuerdos en Facebook uno de los viejos escritos que por alguna razón pensaba que ya no existían, que Meta los había desactivado las notas y había perdido todo lo escrito. Me tomo a la tarea de investigar dónde había colocado todo lo que yo había escrito desde el 2006. Lo encuentro y re leo, me re leo y no mames, estoy bien loco. Me río de mí mismo y mis ocurrencias de antes y actuales. Resulta que este escrito tiene demasiadas coincidencias a mi vida actual,  habla de cómo estaba haciendo ejercicio por una razón meramente de salud y no por vanidad, algo que ni yo mismo me lo creo, siendo un escrito del 2011. También estaba en un proceso de migración con el CRIM, algo que estoy haciendo ahora también. Comento en ese escrito de cómo últimamente las migraciones en agencias de gobierno son mi némesis y que debería de migrar yo también, algo que hoy  en día ya no va a pasar.

Ese periodo de ejercicio, supuestamente era para tener condición y lograr entrar a las olas sin agotarme y poder disfrutar del bodyboarding. Ahora, mi ejercicio es para bajar mi nivel de ansiedad. El día azul fue uno de mucho frío, así que decido ponerme un pants y sudadera para mi viaje a las empanadas San Juaneras. Me voy a ver al espejo, ese mismo espejo que muestra quincenalmente el vaivén amoroso, y el espejo muestra una figura rara, extraña. La parte de atrás estaba rellena, rellena sin yo haber puesto la cartera en la bolsa trasera del pants. Me observo de nuevo, levanto la playera, me veo de un lado, luego volteo del otro y una pequeña forma abultada le da forma al pants, lo bajo y veo la misma forma con el bóxer.

El primogénito ya estaba listo, y se queda viendo extrañado cómo su papá está incrédulo viendo la forma de su pequeño trasero. Qué guapo estás condenao, me digo en voz alta y me tiro un besito, el morrito se ríe a carcajadas cómo si hubiera hecho el mejor chiste del mundo. Le hago un nudo al lado a la playera y quede a la cintura, para que los atributos ganados por todos esos squats hechos en el gym de las estrellas, dice mi novia, se vean.  

El día blanco, sigo con eso en la cabeza, Ring, ring, contesta la creadora de esta belleza. Amá, te voy a enseñar algo y necesito que confirmes o rechaces. Me conoces desde que nací y debes tener un vago recuerdo de la forma exacta, mira. Me bajo el pantalón dejando al descubierto los Calvin y escuchando la risa del plebe al ver a su apá hablar más mexicano para obtener esa confirmación o rechazo. Yo creo que no eran así ¿verdad ma? ¡Ay, mijo! Pregúntale a tu novia.

No recuerdo cuando comencé a ir al gym de nuevo luego de mi brazo dañado, si ella ya estaba en mi vida durante ese periodo o no, pero lo que sí estoy claro es que me voy a comprar otros tres pares de pants de invierno y usarlos hasta en los 98 grados de Cupey, porque, por lo menos lo que me deja ver el espejo, los cabrones hacen milagros.

YO