La masa

Mi tarea de esta eternidad de tiempo que la novia iba a estar en altamar, iba a ser ponerme en forma. Bajar unos cuantos kilitos de más, esos que he ido adquiriendo gracias a todo ese amor que como. Estoy feliz, contento, enamorado ¿cómo no va a pasar este incremento calórico? El plan que hice en mi cabeza era sencillo, punto número uno, controlar el alimento, no comer fuera. Punto número dos, tener una quema calórica mayor, el ejercicio de puños y patadas solamente elimina entre 300 o cuatrocientas y tantas en promedio, por lo que decidí salir a correr. Quitar las chucherías, azúcar y carbohidratos refinados. El plan se hizo rápido ¿la ejecución?…bueno

Ya tengo temas de psicólogo, han salido a relucir, luego de estar escuchando el libro ese, por cierto, hay gente que no tiene suerte en el amor, a ese pobre tipo, se le murieron dos jevas, un dolor cabrón que debe ser, lo bueno, que, según los expertos, luego de un año, todo comienza a mejorar. Dice el nuevo libro que los silencios son importantes, voy a comenzar a practicarlos en mi casa, llegar, comer, sentarme en la cama, espera, espera, debo bañarme primero antes de poner un pie en la cama, debo ir practicando para cuando viva con la novia. Así que, silencio total y hacer preguntas ¿qué he recibido de la persona? ¿Qué le he dado a la persona? ¿Qué problema le he causado a la persona?

Solo si entrenas con el corazón y la fuerza mental aparecerán los resultados, tu mente debe sentir el dolor cuando estás entrenando, es así como nace un guerrero extraordinario, ahora anda y entrena, eso era lo que quería hacer, pero al estar en el supermercado, mi mano pasó al lado de la fruta, legumbres y proteínas vegetales y abrió el refrigerador y sacó un helado de fresa Häagen-Dazs, luego en lugar de ir por los camarones y salmón ahumado, trajo unos doritos. Pareció como si tuvieran voluntad propia, porque mi mente tiene una meta, pero mis manos parece que no.

He subido, he subido unas cuantas libras más. Se suponía, la idea, el plan corría distinto en mi mente. Pero como he estado corriendo mucho, yendo al gym más de las dos veces a la semana y caminando los 8000 pasos, lo voy a ver en forma positiva y lo llamaré “estoy subiendo en masa muscular”. El peso no es lo mismo que la masa. La tierra, que tiene una masa muy grande, ejerce una fuerza sobre los objetos y los atrae. El peso mide esa fuerza que es proporcional a la masa que tenga el cuerpo. Cuanta más masa más pesa. Así que ahí lo tienen amiguitos, no estoy puerco, estoy maso.

YO

¿Ikigai?

El libro enseña algo bastante interesante, habla sobre la importancia de tener un sentido de la vida, un Ikigai, a qué vinimos a este mundo. Además habla de dos técnicas de psicología, donde la primera y más conocida es la que te hace ir al pasado, a investigar tus traumas que fueron causados en los primeros años de tu vida y otra técnica que te habla de tu futuro, de lo que quieres hacer de tu vida y en la vida. Esto me ha dejado pensando, buscando respuestas y haciendo muchas preguntas, se puede decir que analizando lo escuchado. Ya no puedo decir lo leído.

Me he dado cuenta que busco respuestas, busco conocer el origen, el por qué suceden las cosas, pero no esa curiosidad de cómo funciona el motor de combustión interna, o qué quiere decir una palabra, o tengo un cromosoma de más o me falta uno. Mi curiosidad y pregunta va al origen de la razón humana, Por qué me ama mi novia, por qué me siento tan amado, qué pasó por la mente de tal o cual para hacer tal o cuál. Ella me dice que sobre analizo las cosas, y a veces la pongo a pensar en las preguntas que hago, sin llegar a una respuesta o una probable razón.

Entonces, obviamente, después de esto, me puse a analizar mis pensamientos. ¿Por qué quiero saber las razones? ¿Por qué quiero ir en contra de todo lo que predican estos seres iluminados? Se habla de que las cosas pasan como tienen que pasar, cuando tienen que pasar y ya, pero mi mente siempre quiere ir más allá y no ignorar la situación. Así que, pensé, debe ser alguna razón narcisista de mi parte. Y de dónde sale esto, bueno, uno no puede creer que todo es su culpa, al menos también crea que uno es todo poderoso y eso es bastante perturbador.

Entonces me pregunté ¿todos tenemos algo de narcisista en nuestro ser? En un capítulo anterior, había dicho que había encontrado un propósito en la vida, y era arreglar el mundo con mapas y aplicaciones. Pero, disfruto mucho esta pendejada, me gusta ir al fondo de las cosas, ver el interior de las mentes perturbadas, comenzando con la mía ¿y si en realidad esto es por lo que vine a este mundo y no a estar haciendo aplicaciones web con más de 60 millones de visitas? Eso de estar estupideando con mapas va a ser algo pasajero, mejor, comenzaré a inventar una nueva corriente filosófica ¿o es psicológica?

YO

Un supuesto

Había decidido salir, el tiempo seguía corriendo y la vida acabando. Se pone sus mejores garras, o mejor dicho, sus únicas garras. La salida estaba decidida, iba a ser en un lugar donde existiera alcohol, picadera y pudiera estar sentado en una barra. Llega un grupo de amigas a comer, beber y chismear, sentadas en una de las mesas que estaban al frente. La interacción era común, por lo general ¿qué hace un grupo de amigas que se van a comer y beber?

La medalla se había cambiado a whisky en las rocas. Se para y se acerca al grupo de amigas. ¡Hola! Saluda sin dejar de verla a los ojos. He estado sentado ahí, señalando el espacio que ahora estaba vacío, y no poder quitarte los ojos de encima, eso es un hecho. Lo sorprendente es, que en este lugar hay mujeres muy bonitas, tu amiga incluida, Es mi hermana, responde, Oh, me disculpo, tu hermana incluida, pero la pregunta es ¿por qué no he podido despegar mi vista de ti? La verdad es que no he podido hacerlo.

Esa es la interacción que hubiese tenido si no existiera la aplicación y la encuentro en un lugar. Lo hemos discutido ya antes, no creo que existiera forma de habernos conocido o enamorado si no fuera por una aplicación. Yo no hubiera interactuado y ella no hubiera respondido. La realidad es que existe la app, y gracias a ella la conocí, ella me da paz y me siento amado, y eso que mi mundo a veces es un caos.

He tratado de definir el sentirme amado, se lo he dicho a ella, pero también a otra gente, con ella me siento amado, y cuando me preguntan que cómo se siente eso, es muy difícil de explicar, diría que un poco imposible, solamente sé que se siente así, me siento así. Ella lo provoca, aunque da amor a todos por igual y ella es un ser de puro amor, pero yo, yo gozo de algo más.

Así no pasó, así no iba a pasar, pero, lo que pasó pasó entre ella y yo, y eso, eso no lo cambio por nada.

YO    

Amá

No hablo mucho de mí, de si tengo cualidades o no. Me considero un hombre de esos comunes y Corrientes. Solamente tengo un pequeño detalle que puedo asegurar, que siempre seré mejor que el anterior, no rico pero encantador, galante, con muy buen humor, un mango. Y lo más importante que deben saber es que no tengo mañas locas, ni ningún issue con mi mamá  y esa es la mejor parte. Mi mamá ha sido la figura más importante que he tenido en mi vida, el 99 por ciento de lo que soy, positivo y negativo, es gracias a ella. Cuidadoso con el dinero, responsable, un tanto limpio, ordenado, considerado, puntual, atento, poco machista, todo eso y cosas que no me vienen a la cabeza, es gracias a la crianza, de su crianza, su presencia y trabajo.

Ella fue, cuando yo tenía unos seis o siete años, a la escuela pública Francisco González Bocanegra a decirle a un niño que me hacía bulling, que si volvía a meterse conmigo ella iba a ir a darle una prendía. Oh, qué buen tema acabo de encontrar para hablar con la psicóloga, traumas infantiles. Ella es la persona que más amo en esta vida, nunca, pero nunca de los nuncas, me ha dicho o criticado alguna relación que he tenido, ella no se mete, no chismea, ni critica, me dice, Eso es tú elección. La respeto por eso. Pretendo seguir ese ejemplo con mi hijo, cuando traiga a ese persone a presenterme.  

Un día, en una llamada, me dice que fue a ver al doctor, que le habían sacado unas radiografías de un hombro que lo tiene jodido desde hace tiempo, que le dicen que tiene que parar de hacer movimientos, limpieza y todas esas cosas que le gusta hacer, pero, no para, sigue, aunque haya alguien que le ayude, no le gusta porque no lo hace como ella. Entonces, ese doctor le dice, hay algo raro en su hombro, parece cáncer, y ya metástasis. Un doctor, así, plácidamente le tira ese comentario, sin tacto y de la misma forma me lo dice ella a mí. A mí me da el patatús obviamente. Me calmaron dos cosas; la primera fue que mi amá estaba bastante tranquila con la noticia, y la segunda, que la novia estaba bastante tranquila con el chisme.

  Le mandaron hacer muchos estudios, muchas mierdas que no sé nombrar, tuvo suerte, me dijo. Se había fijado mal la fecha de la cita para los estudios, era el día 3 pero pensaba que era el 8, te pasaste por la mitad má, le dije. La suerte estuvo que ese día hubo espacio para hacerse los estudios, bendita salud como la de Dinamarca. Ayer a las ocho de la noche, hora de La Paz, era su cita médica para leerle los resultados.

Le llamo para preguntar, me dice Ay mijo, te iba a escribir un mensajito pero se me olvidó. Falsa alarma, me dijo, y a mí se me salió un suspiro gigante al escuchar estas palabras, que por ahora, todo está bien, bien, dentro de lo jodido que tiene el hombro. Ya tiene el boleto de avión, se va a pasar un rato largo en la isla, en el calor. Me da mucha felicidad. No tengo issues con mi mamá, tampoco tengo un gran apego, he estado lejos de ella desde los 17, no llamo mucho, ahora un poco más por el chamaco, pero nada de eso quita todo el amor que siento por esa persona ¿un amor cactus? Hoy fue un buen día, un gran día, y un día menos. Lo bueno de la vida es que el tiempo no para, y solamente faltan 19 días para que aterrice mi novia, y un chingo más, para la amá.

YO

jueves 11 de abril

Hoy tampoco me peiné, como de costumbre, solamente pasé mis dedos por el cabello para darle un poco de orden al caos que siempre existe en mi cabeza. Se suponía que me iba a mi clase de puños y patadas por la mañana para así poder ir a una clase de yoga por la tarde, pero no pasó. Anoche, dejé todo muy ordenado y listo para mi madrugación, puse mi alarma, desperté cuando sonó. Hice todas las cosas que por lo generar hago antes de salir corriendo en el carro. Qué a tiempo voy, llegando a la caseta del guardia, para dar vuelta a la izquierda y dirigirme a la 177 para tomar mi camino, veo el reloj y aparecen las 6:30 AM, hora que debería estar en la clase. Puse el despertador mal, era 35 minutos antes que debía hacer sido colocada.

Aprovecho y me pongo a meditar por 20 minutos ya que la lluvia tampoco me dejaba ir a correr, si la vida te da limones, haz limonada. La lluvia paró un momento y aprovecho para correr un poquito y hacer medio cinco K. Algo he notado, siempre que corro por las mañanas y salgo de bañarme, continúo sudando por mucho tiempo, esto debe ser por el esfuerzo que realiza un cuerpo no acostumbrado a tanto movimiento.

Iba a ir a la yoga, pero creo que no va a pasar, prefiero ir a tirar puños, así que preparé mi maleta deportiva, con los aditamentos necesarios para irme corriendo al gym y esta vez llegar a tiempo. Pero hoy, aunque siento que realmente sí me he ganado el dinero, porque no he parado de trabajar en estas horas, la mejor parte de mi día fue la llamada, la vi por la pantalla y ya, ya todo está mejor, mucho mejor

YO   

Sea lo que sea

Me puse a escuchar un libro, Ikigai: The Japanese secret to a long and happy life, el cuál te explica qué hacen las personas que son felices para mantenerse así. No entiendo cómo llegue a esto ¿desde cuando no me es posible sentarme y leer? No lo sé, pero lo logro tener una concentración mayor a un par de minutos, ahora, mientras corro, escucho.

El libro habla de la longevidad, de cómo la gente, en distintas regiones del mundo, pueden vivir pasando los 100 años y estar activos y felices. Entonces vino a mi mente, ahora que cumplí los 44 ¿cómo debe sentirse o actuar una persona de 44? ¿Lo estoy haciendo cómo debería? La verdad no sé cómo debería de actuar, si hay cierta ropa que puedo o no puedo usar, si me estoy comportando como una persona de esta edad. Como dijo el libro, a los 20 soy joven, a los 30 sigo siendo joven, pero a los 40 todavía estoy joven, subrayando el todavía ¿hasta cuando?. Pero lo cierto es que ya no, no tan joven si lo comparo con mi hijo, que le llevo 39 años.

Pero, la verdad es que, estoy irreconocible, no pensé sentirme así al tener 44. No por los achaques físicos que de repente aparecen, sino el cómo me siento al verla, pensarla, llamarla, abrazarla. No sabía que tenía guardado ese poder de amar a alguien así, el deseo. Es muy emocionante saber, que no importa en qué etapa de tu vida estés, puede haber alguien que te provoque que la electricidad recorra tu cuerpo con el solo hecho de tomarla de la mano.

No me sentía así desde hace mucho tiempo, tan en paz, tan feliz, tan amado, tan completo. Gran parte de esto es gracias a ella, pero el resto, son estos 44 que han sido bien vividos. Por ahora, no sé qué o cómo debería sentirme o actuar en esta edad o si lo estoy haciendo bien o mal, pero sea lo que sea o como sea, lo de ahora, el presente se siente cabrón. El tiempo se va, se escapa, estamos muriendo, cada día es uno menos, así que, me alegro de estas reservar amorosas que renacieron en mí.

YO    

Volando

Ayer hice tacos, no lo vuelvo hacer. Fueron tacos de carne de vaquita no feliz, uno de maíz y otro de harina de trigo, quedaron malos, no sé si fue la carne o el pico de gallo, pero de seguro fueron las pocas ganas de hacerlo como lo manda un mexicano. Me los comí, tenía hambre. Esta vez, las personas con el cabello riso que llegaron a la casa, esas que ve mi hijo, no prendieron las luces por la noche, aunque no me di cuenta de eso, porque pude dormir bien. Desperté hasta las 6 desde el último mensaje que recibí de mi cuñada, mostrando las habilidades histriónicas que tiene mi novia, sigo descubriendo cosas nuevas.

No contesté una llamada, la vi perdida cuando desperté. Me hizo sentirme acongojado el no haber podido contestar. Le achaco la culpa a la gomita que dejó mi novia en mi cuarto, a la cual me la comí completa. Quería provocar una nota, una nota que me llevara a encontrar traumas infantiles o de alguna otra índole. A lo mejor, encontrar la raíz de la situación que tengo con mi apá. Le dije a la psicóloga que no tenía mucho de qué hablar, le hice la pregunta de ahora qué sigue, cómo puedo lograr resolver alguna otra cosa que tenga por ahí oculto. Me insultó sutilmente. La vida ya es compleja, disfruta de estos momentos, las heridas salen solas o por alguien o algo que lo provoque, espera el momento. Parece que no le hice mucho caso, poque me metí la madre esa completa.

Dormí, me levanté fumado aún, debe ser porque es de lo que se come y no de lo que se fuma, que el sistema le toma más tiempo en sacarlo. Creo que apenas me estoy reponiendo. Me fui a correr cinco kilómetros, y uno adicional caminando con el perro. No sentí dolor en mis piernas luego de eso. Tampoco sentí ansiedad, eso sí, me la pasé riendo en la presentación que tuvimos con la gente de acueductos para venderles un sistema que les ayude a mitigar la perdida de agua potable que asciende a un 60% de su producción.

¿Estás bien? Me preguntaron al llegar a la oficina los chamaquitos que trabajan conmigo, No, creo que estoy fumado aún. Hubo más risas. No tuve respuesta a mi pregunta, los traumas ocultos no salieron a la superficie. Tampoco creo que activó la serotonina o la oxitocina. Prefiero la otra droga, la que me provoca ella cuando estamos juntos, esa acción que hacemos tan bien y me genera adicción a ella, una lluvia de oxitocina. Por ahora, me iré al gimnasio por la tarde, a terminar de sacar los residuos del sistema, de la sangre.

YO

Más que ayer

Anoche, el insomnio retorna, como un visitante inquieto que se deslizó entre los pliegues de mi sueño. Al despertar, escucho un ruido, veo una luz que atraviesa por debajo de la puerta. La puerta había sido cerrada, para que no se escapara el frío aire que llenaba el cuarto que me recordaba a ella. Era de madrugada, la luz del comedor estaba prendida ¿la había dejado yo prendida? ¿Alguien había entrado a la casa por la noche? ¿Cerré la puerta con llave, o se quedó abierta como a veces pasa? No recuerdo haber prendido esa luz, abro la puerta del cuarto, me coloco una almohada que cubriera el miembrito para que el ladrón no me viera desnudo y salgo a explorar ¡¿Hola?! Nada, nadie contesta, apago la luz, me dirijo a la puerta y le doy vuelta a la llave que estaba pegada a la puerta.

Así que no duermo, dormito y sueño, sueño mucho, entre las dos y las seis, sueño con ella. Mis pensamientos se enredan en un abrazo íntimo. Allí, en la penumbra de la mente, las pasiones despiertan y se despliegan como pétalos de deseo, y me dice ¡Te Amo! … Despierto.

 Me lo hizo saber alguna vez, No soy cariñosa, no soy expresiva de ese modo. Las palabras comenzaron con canciones, canciones que expresaban todo lo que estaba en su cabeza ¿o era en su corazón? Nos estábamos mirando, y de repente movió los labios para decir dos palabras, dijo, te amo. Ella lo había dicho una vez, la necesaria. Quizá ya no precisa decirlo más, porque no es un juego, es una esencia.

Así comenzó, de a poco, sus palabras fueron fluyendo, saliendo, transformando las vibraciones de su garganta en sonidos de amor, llenos de amor. Comenzó para equilibrar los sentimientos, yo lo digo siempre que lo siento, y ella, quería hacerlo igual ¿Creía que era una necesidad, mi necesidad el escucharlo? Estoy seguro que no lo decía, no porque no me amara, sino que ignoraba el por qué me amaba. Ahora lo sabe. Sabe que donde no hay equilibrio, siempre hay una fuga energética.

Me ama, me ama mucho, lo siento en mi pecho y en todo mi cuerpo. Lo repite por la mañana, por la tarde, por la noche, por teléfono, en persona, en los sueños. Hoy, hoy me ama más que ayer, y yo, la extraño más que nunca, pero bueno, eso es psicológico, lo otro, el amor, eso sí es real.

YO

La mentira

Algo pasó, una inquietud vino a mi mente cuando recibí el mensaje de texto para confirmar mi cita con la psicóloga el día lunes a las 5.30 de la tarde. Pensé ¿qué le voy a decir? ¿Qué tengo que decir? ¿Qué ha pasado en este tiempo que ella no sepa? Después de un rato de meditarlo, tuve un plan. Mi plan era decirle a la psicóloga que no veía la razón de continuar viéndonos, por lo menos no por un tiempo, no tengo mucho que decirle.

Después apareció este sentimiento, un sentimiento que creo lo tenía guardado debajo de la alfombra desde no sé cuándo,  donde al hacer la limpieza, uno pasa la escoba por al lado y no remueve lo sucio del interior. Estoy seguro que la chica con la que salgo movería la alfombra y le pasa la aspiradora, pero yo, a veces sólo barro por el lado. Siento un estancamiento, eso fue lo que logré identificar, voy a cumplir un año en este nuevo espacio, y no veo un progreso, me siento en el mismo lugar donde comencé ese día que decidí no seguir con mi vida como estaba pasando.

Mi situación económica no es como lo imaginé, tengo miedo, la mamá de mi hijo está buscando excusas para no hablar sobre el tiempo que quiero que él pase en mi vida, el único hijo que voy a tener y no estoy presente como quisiera. El trabajo me está aburriendo, no tengo energía para seguir. Mi papá, que aunque no tengo la mejor relación, está valiéndole madre la vida y lo único que busca es la muerte. Soy un egoísta, porque me preocupa esta situación más porque puede afectar el viaje de mi mamá a la isla ¿soy un mal hijo? Ella le dijo, mi mamá le dijo, que no va a detener su vida por él si él no quiere vivir ¡Mi amá está cabrona!

Todo esto lo tenía oculto, guardado, escondido, y salió hoy, luego del mensaje, luego de dejarla en el barco, luego de pasear al perro, luego de comerme un manjar. Sigo pensando, sigo con los audífonos “leyendo” un libro que, mi atención no me da para leer, pero sí para escuchar. Sigo dándole vuelta al asunto.

No soy el mismo que llegó a este espacio hace un año, he crecido sustancialmente en mi autoconocimiento, ya no tengo miedo a lo desconocido, a que no voy a poder, no he parado de generar dinero, la relación con el plebe va mejorando, me extraña, llora porque quiere dormir conmigo, me lo hace saber. Mi forma de enfrentar las dificultades o mis cambios de humor, ahora son más racionales, más tranquilas. Mi forma de ver la vida es más abierta, más agradecida, más emocionante. El estancamiento quedó resonando, pero más el miento, miento. Es una mentira que esté estancado, mi cabeza me está mintiendo, me está queriendo llevar por un lado que no es el correcto. Estoy bien, estoy vivo, estoy en proceso de terminar con una vida pasada, estoy teniendo un gran presente, que el 25 de noviembre era un futuro, le dije que faltaban 40.

La cabeza me miente, pero con la ayuda celestial, logré identificar la falacia. He estado bien, y seguiré estándolo, todo va a llegar en el momento que tenga que llegar y será como debe ser. Por ahora, descubrí la mentira y eso, ya es un gran avance.

YO

La 32

Era casi el último encuentro que vamos a tener, antes de ella partir en un barco a tierras europeas, emulando el viaje del Colón ese pero al revés, y prepararse para gritar “tierra a la vista”, esta vez siendo ella quien grite con alegría esas palabras y no Rodrigo de Triana. Así que el plan fue sencillo. Pedí medio día para alejarme del trabajo, ella llegaba a la casa y pasábamos unas horas juntos. Me advierte que iba a llegar un poco tarde, porque el correo está bien mamón y no le lleva los paquetes, además de dejar preparado todos los pagos necesarios a los federicos y los cocorocos.

Estaba cansado, agotado de mi semana, tenía días que mi buen dormir se había visto afectado por razones no claras hasta el momento. Al recibir el mensaje del atraso, me tiro a la cama, para aprovechar el tiempo y descansar. Despierto con ella a mi lado, vestida con sus prendas doradas, y sus cuarzos energéticos, su cabello intachable y un vestido blanco y verde de lino, o algo parecido. La alegría de ser lo primero que veo al despertar de una siesta minutera, se observa a leguas. Sin esfuerzo él ya está listo, mientras yo, apenas estoy despertando.

La beso, me besa. Ella tiene más dificultad para quitarse la ropa, yo ya estaba muy adelantado…en todo. Su emoción se comienza a notar también. Inicio a recorrer su cuerpo con mis manos y la boca, deteniéndome y poniendo énfasis en algunos lugares más que otros. Mételo ya, escucho pedir, sería un estúpido si no hago caso a semejante demanda. ¿Y Cómo no hacerlo? si ella es irresistible, dicho en sus propias palabras entre chascarrillos y juegos, y confirmado por mí.

Me gusta ella, y mucho, creo ya lo he escrito en alguna otra ocasión. El mundo lo sabe. ¿Mi pretensión con ella? a parte de la muy explicable de sentirme feliz o lo más aproximado a eso, es tratar de que ella también lo sea, y eso es lo difícil. Ella tiene todas las condiciones para concurrir a mi felicidad, pero yo, tengo muy pocas para concurrir a las suyas. Nos fuimos, teníamos que hacerlo ya habían pasado 5 horas desde su llegada. Teníamos que recuperar energía, recargar baterías, el tanque, eso ya estaba lleno.

¿No me veo muy chichá? Me hace la pregunta de forma muy sería al subirme al carro para ir a nuestro destino. Volteo a verla, la exploro, de pies a cabeza, el cabello acomodado, las prendas de vuelta a su lugar, maquillaje perfecto, el traje olivo, olvidado en la gaveta, vuelve a ver la luz del día… le queda espectacular, las sandalias, que tienen otra oportunidad más. No, no se ve de ese modo, se ve regia. Así iba a comenzar este escrito, con esa pregunta.

La cena, la cena fue una ambrosía, más allá del vino Hungario, o los platillos seleccionados, la cena tuvo todos los componentes necesarios para hacer de una cita, una gran cita. Comida, servicio, lugar, ambiente, conversaciones, risas, sabores, ojos de corazón. Una pequeña caminata por las calles antiguas, donde alguna vez existieron carrosas, caballos, ahora estábamos nosotros. Un grupo improvisado de salsa nos esperó en la plaza, movimos el bote con un par de canciones, cada vez lo hacemos mejor.

Al llegar a casa, el postre, el otro prostre. Aporté al daño de sus pies, no recordaba la eterna batalla que existen entre ese calzado y las afecciones que provoca en sus pies. Volví a dormir bien, ahora con ella. Dormimos hasta tarde, caí rendido. Comimos de nuevo, los dos platillos, para desayunar y para realmente desayunar. Puedo regresar sin problema a ese lugar, esos lugares.

Esa es nuestra vida actual, comer y dormir. Engordé, nos decimos, el amor engorda, la felicidad engorda, la emoción engorda, la buena vida engorda, y hoy, en este momento de mi existencia, tengo todo, lo tengo todo, la tengo a ella.

YO