Un alivio parcial…

El olor me siguió toda la mañana, es verdad que hubo unos segundos el domingo en la mañana donde pudo haber sido la razón, pero creía, porque este fin de semana largo no había pasado tanto, quitando que un día en la mañana hubo bloqueo cock y ese mismo día por la tarde existió otro bloqueo cock. Otro más, me terminé durmiendo a las 8 de la noche y además me había bañado muy bien.  Por lo que no entendía la razón, la cantidad no fue suficiente y me había bañado ya luego del domingo matiné.

Me preparé para ir al gimnasio y comencé a sentir el olor, por lo que fui a lavarme las manos con jabón antes de salir. Cuando llegué todavía estaba sintiendo ese olor, al igual que la pariente de la novia, comencé a olerme obsesivamente las manos, la camisa, el short, los calcetines, los zapatos, incluso pensé que algo había caído de la comida de ayer en algo que no encontraba, olí los guantes, las vendas, pero ese olor no estaba por ningún lado, incluso me tallé la barba para ver si era de ahí de donde provenía ll olor a pescado, que eso era probable.

Esta gente que va a pensar era mi pensar. Cómo iba yo a estar con un olor a pescado y las personas que estaban cerca de mí, iban a estar buscando, moviendo su nariz, olfateando todo a su alrededor como mero canino en busca de orines en la calle. Llegó el momento de comenzar, me alivió un poco el saber que no me había puesto desodorante, por lo que el olor iba a cambiar y ya no sería pescado específicamente, sino una fusión más desagradable de sudor con indú.

Estaba pasando ya por el tercer ejercicio, el ejercicio tirado en el piso, levantando las caderas, apretando las nalgas y core, con las pesas de 20 en cada brazo realizando pecho cuando me vino a la mente la posible razón. Debió ser una mezcla del ejercicio, la creatina y la vitamina b que hizo un efecto en mi cerebro. Apareció de repente la posible causa. Mi día dio reversa, siguiendo paso a paso lo que había sucedido en el día. Fue el omega 3, eso fue. Al tomarme las pastillas matutinas, noté que el omega estaba churido y dañado, había roto la pastilla al cerrar el recipiente donde las guardaba, con la puertita, la había roto, arrancando un pedazo y permitiendo que el contenido del semen de salmón saliera. Y así mismo me lo tomé, pasando por la boca, la garganta hasta llevar al interior más profundo de mi ser la cápsula de la omega.

De ahí venía el olor, no de la ropa, sino de la profundidad de mi garganta. El lavado de boca con pasta y enjuague bucal no había sido suficiente, sino mi cuerpo estaba despendiendo el olor por los poros, uniéndose con los gases metanos y pegado con las palabras que salían de mi boca dando los buenos días. Logré encontrar la procedencia del olor, ya no era necesario seguir buscando, no había nada que pudiera hacer más que darle tiempo al tiempo. No iba a comer chicle en la mañana, me iba a dañar mi intermitencia semanal que aparece en la semana de mi hijo.

Por ahora, puedo estar tranquilo porque no fue ese olor a pescado del fin de semana largo ni la falta de lavado perfecto, tampoco fue que un trozo de camarón o jugo del ceviche cayó en alguna parte de mi ropa, sino que fue otra cosa ajena a mi voluntad, pero bueno, Al final, acepté mi destino. Ese día no fui un hombre: fui un aroma. Un concepto. Una presencia marina ambulante. Si alguien en el gimnasio sintió olor a pescado, que sepa que no era su imaginación ni un espíritu chocarrero del océano. Era YO, portador involuntario del aliento de Neptuno.

🌄 Y ahora, tú

Creo que tengo un gran potencial, pero al mismo tiempo también estoy muy cómodo en la posición que he llegado. Puedo hacer muchas cosas, además de todo lo que hago, sé perfectamente que soy capaz de lograr lo que me propongo, pero por ahora, por mi edad y por la flojera que me da, me propongo cosas chiquitas. De eso me di cuenta al hacer la introspección de qué voy a trabajar en esta nueva temporada de psicoanálisis. Además de los otros traumas de abuso sexual infantil, de problemas existenciales con la nula relación que existió con un papá que era un gran proveedor pero no un padre presente. Con la situación de no querer ningún tipo de relación con la mamá de mi hijo, que ni modo, eso le tocó a él o incluso con mi falta de desarrollo muscular, que ha sido así desde que nací, de ahí mi apodo infantil, “flaco”.

Así que lo que más me interesa trabajar en esta tercera temporada es romper la barrera del sedentarismo, de la animadversión a saber que puedo más pero al mismo tiempo no quiero. Encontrar la pregunta que está bien enraizada es una de mis metas, me encantaría lograr ese propósito. Ya me estoy haciendo cargo de otras cosas. Ahora en esta segunda temporada, donde la emoción inicial de toda relación disminuye y se comienza a ver sin tapujos o viseras a la otra persona, es en ese momento que una persona puede lograr ver las banderas rojas que las hormonas y  ese mar de sustancias químicas no nos dejaba ver. Mi relación con la sagi ya llegó a ese instante. Aunque en algún momento se tuvo una relación muy mental, atenta a todo lo que pudiera estar mal, en un momento se colocaron las viseras en los ojos, para solamente ver hacia el frente.

Ahora, las circunstancias han cambiado, el tiempo que existía para estar juntos disminuyó desde hace varios meses, y detecté mi necesidad de más tiempo contacto así que me tomé la libertad de ser yo quien esté allá desde antes, y poder tener algunas horas de más. De ese modo, se cubren todos los campos, se limpian los meados, se cuidan los perros y se pasa más tiempo juntos para seguir madurando la segunda parte de la relación. Así fue como me invité sin pedir permiso, sin pedir opinión, la vida es corta y hay que aprovecharla, luego así de la nada te puede ir saliendo un tumor en un riñón  de tres kilos y tú valiendo madre en tu casa los viernes esperando que sean las cuatro de la tarde del sábado.

Siento que ya la confianza está un tanto madura, esa confianza de pedirle que me explote un grano que apareció incrustado en el costado derecho y que luego de dos intentos logró sacar el gusano que estaba adentro. Y la confianza está que era un grano horriblemente apestoso, no lo logré oler el día que ella hizo el procedimiento quirúrgico, pero sí un par de días después en que yo lo hice solo y me di cuenta de lo que huele mi cuerpo, fue ahí que dije, ya, estamos del otro lado.

Por ahora, iba a ser desde el lunes, pero para su menor crisis de ansiedad, será desde el miércoles, para así poder ayudar a los preparativos del cántico de la suegra.

YO

Elegiste volver a casa…

Aunque quería con todas las ganas del mundo poner el anuncio del tren de Nuevo pero con un Cancelado en rojo, no lo hice. Tuve la oportunidad de coger un crédito de 1000 dólares en el avión y llegar hoy también pero más cansado que de costumbre, tampoco lo hice. No me arrepiento. Esta nueva rutina comenzó en el 23, no hace mucho. Este día no era uno que me importara tanto, era uno más en el calendario, pero cosas han pasado y me di cuenta que hay personas que me quieren un poquito y la verdad, es que me emociona y me gusta estar rodeado por esta gente. La gente que me quiere ver y quiere pasar tiempo conmigo un ratito. Aunque sé que otros les gustaría, pero siempre es emocionante.

Así que decidí salir de Texas el día 13 y no el 14 para poder descansar un poco más. La semana ya fue larga. Mi mamá me preguntó que por qué tan rápido. La verdad es que ya conozco, conozco a un radio de dos horas del epicentro conferencistico. ¿Para qué iba a estar más tiempo? Mejor decidí volver, volver rápido y aprovechar mis días aquí en la isla. Hay veces que uno dice ¡ay ya wey, ya! Como que hace falta estar en tu espacio de nuevo, y fue así como a las 5 y 18 de la mañana en punto, aplaudí, aplaudí por primera vez en las tres veces que me he subido a un avión para salir de la isla.

Me di cuenta de ese evento un poco antes de que terminaran los pocos aplausos de la gente no spring breakquistica que estaba en el avión, de los locales. Luego de ese evento, voltear hacia abajo y ver como mis manos estaban aplaudiendo y que por unos segundos pasaran por mi cabeza un ¿Qué carajos? Sonreí, no hice nada más que sonreír al recordar a mi hijo que por alguna razón y por decisión propia bajó con el vecino a hablar por más de 20 minutos, y luego se quedó él solo con la abuela hablando por un rato más luego de yo colgar y hasta felicitando a su primo 11 o 12 años mayor que él y que no ha visto nunca, mostrando palabras de afecto con él. Eso me llenó de emoción y alegría. Al igual que saber que hoy, unas cuantas personas estarán llegando, las que tengan que llegar, al lugar que decidí que sería el lugar.

Ahí estaré tratando de ser la persona que soy, que al parecer, es una gran persona para algunas almas caritativas de este mundo que gracias a ellos, es un poco más llevadero.

YO

Un retrato

Más se seis mil personas, sin contar a los que viene de la compañía matriz. Las personas venían de muchas partes del mundo. Conocí a gente de Japón, España, Argentina, Nueva Zelanda, Colombia, Venezuela, Suecia, Tailandia, Filipinas y por supuesto, un chorro de gringos. Con esa variedad de nacionalidades, se sigue dando un poco de emoción ver hombres que son más bajitos que yo. Solamente tienes una pulgada más Y que no se te olvide, es lo que les digo en mi cabeza cuando pienso en esa conversación imaginaria.

Esta es mi quinta vez que he venido, unas mejores que otras. Pero en la mayoría de estas tengo una foto que salgo igual que en la otra. Mi suéter gris, mi suéter azul y mi bufanda azul. No veo la necesidad de comprar cosas que solamente uso una vez al año cada dos años. Y además, salir igual vestido con diferente número de canas me da una especie de orgullo escondido. ¿Cuántos árboles habré salvado en estos últimos años? Lo mismo me pasó con mi pijama. Por lo general duermo sin ropa o un short, por si tiembla y tengo que salir corriendo. Por el frío que vi iba a estar sintiendo en este lado del país, traje una de las dos pijamas que tengo desde hace más de 7 años, de una vez que compré en un viaje a Nueva York de baby moon. Cuando me lo pongo, lo estiro y comienzo a escuchar el sonido del elástico que estaba tostado y ya no cumplía con su función de elasticar nunca más, suerte que tenía hilos para poder amárralos y que no se cayera de mi abundante cintura.

Veo que tengo que hacer cambio de ciertas prendas de ropa, pero esta es una buena forma de saber cuándo es suficiente, si el elástico está tostado y ya no elastiquea, creo que ese es el mejor momento de dejarlo en el bote de la basura. Aunque aún me daba sparkle of joy, como dice la chinita de Netflix, decidí dejarlo ahí, tirado en el bote de la basura que será recogido por una de las tantas paisanas que saludé en el transcurso de los días en que iba a la conferencia.

Por ahora, tengo una nueva foto con la misma ropa de hace mucho tiempo. Una de esas fotos como si estuviera caminando por plaza.

YO

Bien loco…

Lo noté desde la oficina, y la forma en que me estaba sintiendo me recordaba al teniente harina, ese cortometraje que había visto en YouTube. Comencé a tomar Complejo B, ese que tiene desde la B1 hasta la 99, de todo tipo de Bes. No paro de hacer cosa, de hacer todo lo que tengo atrasado y lo que aún no viene. Digo en voz alta pero también para mis adentros, No mames, parece que me metí una tacha. Por lo menos eso es lo que veo en las películas, que así se ponen los tipos que se la meten.

La productividad ha llegado muy alta, de hecho, creo que hasta debo pedir mi 15avo aumento, porque estoy seguro que con esto que estoy haciendo, seguramente me va a venir un desgaste físico y me van a tener que internar por algunos días y voy a necesitar pagar la sala de emergencias.

Así, de este modo estoy ahora en California, haciendo todo lo que no he logrado resolver en GMT por falta de conocimiento, pues ahora vengo a estas tierras a trabajar con esos problemas, simplemente los problemas viajaron conmigo pero a lugares donde la gente realmente sabe lo que hacen…bueno, algunos. Por ahora, tengo reuniones cada media hora y lugares a donde entrar para poder aprender una que otra cosita adicional

Esa vitamina, parece otra cosa, pero si hay personas vitamina, por qué no decir que puede haber vitaminas mágicas que te van a poner en el espacio sideral, y hasta de pueden poner a bailar un pinche cumbión bien loco.

YO

Cuando un día se tuerce… y tú también te das cuenta

¡Aaaay la vida! Dice una canción del ritmo de moda al final, aunque probablemente la estoy confundiendo. Pero la verdad es que ya tengo tiempo aprendiendo que la vida es solo una, que el tiempo que pasamos con la gente que nos importa es muy poco y que el tiempo de disfrute real es mucho menos, por lo que en mi muy mal resultado, estoy tratando de hacerlo, ver lo bueno de todo en cualquier momento. Pero, ¡Aaaay la vida!

Hay días y hay días. El domingo fue uno de ellos. Muchas cosas estaban saliendo como no se tenía planificado y creo que mucho tiene que ver con la ansiedad que llevaba teniendo desde hace varios días por cuestiones que ya sé, pero que no entraré en detalles en esta ocasión. Me fui con el nene a pasear a Bayamón, mi nuevo municipio favorito. Nos fuimos a cumplir el reto de atravesar todo el Paseo Lineal en bicicleta. Ya el día me estaba diciendo que me tomara la cosa con calma. Estaba siendo demasiado apresurado con las cosas y las cosas estaban saliendo mal.

No fue hasta que llegamos al paseo, saco la bicicleta del carro, peleando con ella y con la llanta del frente para ponerla de nuevo, saco el cuadro de la bici y algo pasa que se engancha en uno de los shorts que la novia me había dado, de hecho el favorito. Fue la estrella quien se enganchó en el short, y al jalarlo para desengancharlo, se tiró la tela y se rompió de forma irreparable. No fue hasta ese momento en que dije, Ya me lo venía diciendo el día desde temprano, toma las cosas con calma. Respiro profundo, me vi el hueco hecho por el jalón, y me digo, Menos mal que hoy me puse bóxer porque el exhibicionismo sin intención, estaría genial. Ese short roto no fue solo un accidente. Fue un recordatorio físico de algo que ya venía sintiendo internamente: estaba corriendo más rápido que mi propio ritmo emocional.

Luego, tengo que salir corriendo del trabajo, porque mi hijo se creía campana y se dio un golpe fuerte en la frente, corriendo como loco, no se dio cuenta del tubo que estaba frente a él y sonó, poing. Ahora, debo de resolver lo del doctor y cancelar la clase de natación, solamente como método preventivo.

Ha cambiado mi actitud, y ha cambiado por que es como reacciono luego de los meses mágicos y de las necesidades que aparecen en mi ser por las heridas del niño de en medio, seguramente. Pero siempre llego a un límite, un límite donde el cómo me siento o el sentir que estoy entrando en un estado de “pobrecito” no lo permito. Porque si algo tengo bueno, es jamás hacerme la vistima, una vez comienzo a “sentir pena de mí mismo” hasta ahí llegué y comienzo a actuar. De ese modo me dedico a trabajarlo y resolverlo, porque como dice la canción, más vale pájaro en mano que mil años de perdón.  

YO

Y sobre el “la vida es corta”

He estado viendo mucho unos videos de esos expertos de tiktok que hablan de psicología y cosas de esas. Entonces, este tiktoquero es psicólogo y habla de los roles masculinos y femeninos y de las energías. Menciona como nos juntamos con otra persona por tener traumas similares y que un hombre como mucha energía femenina no va a ser respetado así como una mujer con mucha energía masculina. Pues ahí estaba yo, en la cocina, sacando a flote mi energía femenina, de esa que tengo mucha. Resulta que mi hijo, acababa de llegar de la escuela y me pide jugar. Le digo que no puedo ahora porque estoy haciendo comida. En mi caso, si no hago todo lo que se tiene que hacer en una casa o cuidar a mi hijo o hacer tareas de ese tipo ¿pues quién lo va hacer?

Mi hijo llega y me dice, Estoy aburrido papá, Qué buena oportunidad para encontrar algo qué hacer, inventarse un juego o algo así. Sigo en la cocina como unos 20 minutos y se escucha un silencio raro. Cuando termino y quiero pasar unos minutos de calidad con el primogénito antes de llevarlo a entrenar esas dos técnicas más importantes en el karate, matar y dormir al enemigo. Cuando llego, mi hijo regó tierra, le echó agua, hizo pasteles de tierra, bolas de tierra. Él, estaba con tierra en las manos, en los pies, en las piernas. Me ve con una cara de Fack, me jodí, ahora sí que me va regañar, pero para su sorpresa no hice cara, le pregunté qué estaba haciendo y me tiré con él a mezclar tierra con agua. La cara le cambió completamente y se puso feliz.

¿Por qué iba a decirle algo si fui yo quien le dijo que era momento de inventarse algo para quitarse el aburrimiento?  No era justo para él hacer eso, él se inventó un juego…y qué juego. Ahora tengo tierra tirada, en el patio, pero ya será mañana que lo levantará y lo colocará en el lugar correcto, por ahora, me puse a hacer pasteles y bolas de tierra, porque, ¿por qué no? Ya dijo el video de los expertos de tiktok, que lo que me queda por vivir es muy poco, así que, vamos a disfrutarlo un poquito por lo menos.

YO

Lo que deja tu relato

Se me prendió el foco de camino, o mejor dicho caí en cuenta, pero como dicen por acá, me cayó el veinte, o es esos son otros veinte, ni idea, pero me di cuenta de lo que paso ya rumbo a la tienda. Me despierto temprano porque me gusta aprovechar el beneficio que tiene mi black card para entrar antes que los demás. Ya casi llegando, pasando la intersección que te lleva a los lugares fancy que la novia solía pasar, dije Me quité esa polo blanca tan linda porque estaba bien arrugada. Todo eso me hizo dar cuenta que aunque en solamente dos años de relación y un promedio de treinta días de haber visto a la novia, ella ya se encuentra en mi cabeza. Me quité esa y busqué otra que el arrugado fuera menos visible. Parece que ese dicho que dice que uno se comienza a parecer a las personas con las que pasas más tiempo, tiene un tanto de razón.

Solamente sacudí la cabeza para sacarme ese pensamiento que no volverá a ocurrir y continué con mi proceso de comprar las cosas de la semana. Así de la nada, se fueron 200 dólares, por lo que me pregunto si de verdad necesito comer tanto. Pero la energía de la carretera se sentía un poco fuerte, como que ocupaba todo el espacio, es sábado por la mañana y la gente está loca por llegar quién sabe a dónde a las nueve de la mañana. Ya estaba de regreso, colocado en el lugar número tres para dar la vuelta a la izquierda (satanás), para tomar la 177 para llegar a mi casa. A mi lado estaba una doña, de unos tres años para enterrarla, y de repente me pasa muy rápido por mi lado, una carretera de 35 km ella iba a 235. No solamente ella, mucha gente iba como poseída por la calle, un tipo de una RAM 135 iba a una velocidad grande, que al de enfrente frenar por tráfico, el RAMero frena y quiere invadir mi carril y yo reacciono frenando, viendo los retrovisores para que nadie estuviera cerca y el tipo de la RAM se mete de nuevo a su carril frenando nuevamente más. El sonido de las llantas chillando se escucha y al voltear por el espejo retrovisor, porque uno va a hacer eso, como cuando uno se tropieza y voltea a ver el piso y mentarle la madre por meternos el pie, así volteé a ver el tipo, y él mueve la mano en forma de disculpa. Luego de eso, manejó despacio, como merece el día de fin de semana a las nueve de la mañana.

Así sobreviví a la mañana, luego de comprar medicina para el primogénito y procurar que la semana que entre esté mejor para que pueda ir a la escuela, porque no solamente él necesita ir a la escuela para aprender, sino yo también lo necesito para descansar. Descansar de ser papá un rato, porque como me dijo la mamá luchona cinta negra del karate, está cabrón ser mapres solteros. Por ahora, el fin de semana apenas comienza, me voy a la playa y se aproxima mi segunda semana de padre para irme a mi viaje de trabajo, por ahora, agradezco todo lo bonito que tengo y sobre todo, todo lo que soy.

YO

Das vuelta en U

Está jodido, lo dejé a la mitad pero funcional y eso es lo que importa. Debe estar arriba para el lunes, no importa qué, así que así lo dejé, funcional para el lunes. Desde anoche estoy con eso, saliendo a las ocho de la noche de la PR-1 para llegar a Cupey y continuar haciendo el trabajo a eso de las 11. Despertarme a las 5, rodar y rodar, luego escuchar mensajes a las seis y tantos, mira llama, para estar de nuevo allá a las 7 y tantos.

Doy la vuelta en U para entrar y estacionar el carro en el subterráneo. Por alguna razón veo que en el estacionamiento está bastante lleno para la hora en que llegué. Me doy cuenta de la razón, un montón de viejitos pidiendo turno para pedir hablar con alguien que les resuelva su problema. Está la fila hecha mientras otros están ya sentados con papelito en mano. La guardia me dice, oye, te conozco, ven acá. Me salgo de la fila y les paso a todas las personas por el lado hasta llegar a la ventanilla. Le digo lo que vengo a hacer y me dice Claro, desde ayer mijo y tan temprano ahora. Llaman por teléfono al Catastro y me dice Mera, que pases.

Ahí es que viene lo interesante de la situación, el montonal de personas que están ahí, ven que abro la puerta del pasillo y entro. ¿Quién es esta persona que está entrando primero que nosotros? ¿Por qué lo dejan pasar así como si nada? Algunos dijeron hasta ¿Qué tiene él que no tenga yo? Al voltear, veo que me ven. Ah, esto es lo que se siente ser influenza, qué padre. Así, pasar primero por una llamada telefónica donde te dice el bouncer del CRIM, sí pasa.

Así mismo con esa misma cara me escapé luego del medio día, porque me enteré que mi primogénito tenía una presentación en la escuela. Hoy era día de presentar los trabajos de los niños y entonces hacen una pequeña presentación y que me fui compadre. Hoy siguió con los brazos cruzados, se puso las manos en los oídos, pero por lo menos esta vez cantó alto, lo escuché y al final me volteó a ver y dije Ese es mi hijo, chingao, lo que provocó que saliera corriendo.

YO

Un egocéntrico con suerte

No entiendo la razón ni cómo se originó pero el lunes fui el tema de conversación. Parece que fue un viaje al pasado provocado por un comentario. Se fue la discusión, la cual no estaba prestando atención pero me contaron después. Se pusieron a mencionar personas con las que había salido en algún momento de mi estancia cuasi pasajera en la isla. Al final, determinaron que, para ser yo, las chicas con las que he salido, han sido mujeres lindas. Coño brodel, se escuchó decir del pupilo mayor, luego de que a la que ha conocido desde geografía, maestría y trabajo, le mostrara fotos de no sé quién. 

Entonces, entre botella tras botella, todo tiene una razón de ser y una lógica oculta. En mi mente, las mujeres bonitas tienen siempre muchos prospectos y posibilidades,  ellas pueden escoger entre una gran gama de hombres que les están tirando maíz a diestra y siniestra. Entonces dije, Confío más en una mujer bonita con amplias posibilidades que decidió escogerme y salir conmigo y no con otro tipo. Eso quiere decir que es ella quien quiere salir conmigo. Prefiero salir con alguien que me escogió por mí y por decisión propia. Y luego hice una pequeña pausa, vi hacia arriba y dije Eso es puro ego.

Por ejemplo, eso pasa con mi novia. Ella tiene todo, no necesita absolutamente nada de mí, si yo me esfumo de su vida, ella continúa como si nada. Ella tiene una casa propia, un trabajo, su dinero, ella misma se da sus gustos  y autosatisfacciones, e incluso, no tuvo problemas con encontrar pretendientes luego de su separación, pretendientes que aun yo estando ya en el panorama, le tiraban un ¡Hola qué haces! Para ver si salía con alguien y poder retomar el pasado. Pero es ella, que por voluntad propia y sin forzarla, decide estar conmigo. Comemos, paseamos, hablamos, bailamos y de vez en cuando viajamos, y todo porque ella decide estar conmigo.

Teniendo la fortuna de haber salido con chicas bonitas, puedo estar seguro que deciden estar conmigo, es por mí. Creo que la parte importante de todo esto, les dije, es que no me importa lo que digan las personas de mí. Creo ser un humano seguro de mí mismo en la parte que si quieres estar conmigo pues está bien si no, cada quien con su vida.  Mi novia sale conmigo, pudiendo salir con cualquiera de los que salió antes o los nuevos que puedan estar, pero no, decide estar conmigo y no solo eso. Por qué voy a estar inseguro de eso, al contrario me infla el pecho. Algo una vez me dijo, la forma de reírse de ella, no esconde nada, lo disfruta y el mundo se entera de su felicidad y de su risa. Me dicen que le decían “no te rías así, No te rías tan fuerte” ¿Por qué no?  Cómo lo tomo yo, Soy una persona bien chistosa, y eso me sube el ego también. En resumen, soy una persona egocéntrica, con suerte, agradecida y con suerte, sobretodo eso, tengo mucha suerte en muchas ocasiones de quienes han puesto su mirada en mí

YO