En su mente

En su mente, creía que la seguridad era algo que ya había aprendido a dominar, además de la forma en que se habla y, sobre todo, se trata a los demás. No cree que haya sido la vida quien se lo enseñó, porque ha tenido una vida bastante privilegiada: rodeado de una familia que lo ha guiado y aceptado, y con suficientes recursos materiales para vivir, sin lujos, pero tampoco con carencias.

Lo aprendió cambiando su mentalidad, leyendo y aceptando lo que tiene y lo que es, aunque sin conformarse del todo, siempre buscando mejorar un poco cada día. Entendió que comprar cosas no lo hacía feliz y que querer acumular lo innecesario era una forma de llenar un vacío que no sabía que existía. Comprendió muy pronto que nada de lo que posee lo define: no es el exingeniero, ni sus estudios, ni su trabajo, ni su estatus —si es que tiene alguno—, y mucho menos lo que posee.

Aunque el mundo te trate según cómo te ve, él entendió que quien lo quiera, lo hará por razones más profundas que todo eso. No tiene del todo claro quién es, pero sabe perfectamente quién no es. Así fue como se lanzó a una nueva aventura, sin permitir que las viejas heridas interfirieran en las nuevas experiencias.

Se sentía muy seguro, y ese pensamiento tenía mucho sentido: “No me importa lo que piensen de mí. Como dice la Negra, a alguien le va a gustar esta cara, este cuerpo y esta forma de ser”. Por fortuna, así ha sido. De ese modo, sentía que su seguridad en ser quien es estaba completa… pero se dio cuenta de que no era así.

Hay inseguridades cuando habla con gente nueva, cuando baila con desconocidos. Al parecer, el miedo al rechazo —uno que no ha experimentado mucho, ya que casi todo lo que ha querido, pedido o deseado, lo ha tenido— le genera un profundo estrés. Estar solo en un lugar de baile, invitar a alguien que no conoce a bailar, preocuparse por el qué dirán… es algo cuya raíz aún no encuentra. Porque, si en el trabajo aplica el mantra “¿Qué es lo peor que puede pasar?”, ¿por qué no usarlo para todo? Es un gran mantra.

Su novia le ha dicho que es un hombre raro, además de loco. Raro, porque se comporta y actúa de formas que, al parecer, muchos hombres ni siquiera logran alinear con sus palabras. Por alguna razón, no entiende cómo eso podría hacerlo especial. También le han dicho que, cuando se habla de un buen padre, siempre lo ponen de ejemplo, por su dedicación a la crianza de su hijo. Eso, nuevamente, lo hace diferente. Estos son solo dos ejemplos que él sigue cuestionando, sin darse ningún tipo de crédito.

Así que hoy se da una palmadita en la espalda. Hoy, al pasar por su hijo, este no quería irse de casa porque le tocaba extrañar a su mamá. Por ahora, sonríe, porque el regalo que su hijo pensó para él le muestra cuánto lo tiene en cuenta.

YO.

Un miércoles

Son las 11:11 de la noche. Es la hora en que me siento a escribir este diario, un ejercicio que, según la inteligencia artificial, debería formar parte de mi rutina. Es miércoles, pero tiene sabor a viernes.

Hoy, una clienta del Departamento de Finanzas del Municipio de Carolina me pidió que ajustara un dashboard, añadiendo una variable. Al terminar, le avisé que el cambio ya estaba visible y, sin pensarlo mucho, le escribí: “Te iba a desear un excelente fin de semana, pero acabo de recordar que hoy es miércoles”. ¿Por qué lo hice? No lo sé. Tal vez porque, después de cometer el error más costoso de mi carrera —uno que le costará a otro cliente cincuenta mil dólares adicionales—, ya nada me importa. La ironía es que, gracias a ese error, mi jefe recibirá veinte mil dólares más cada año.

Este viernes que no lo es, me reuní con dos seres espectaculares: uno que lleva veinte años en mi vida, desde 2005, y otro que me acompaña desde hace dieciocho. Sabía lo que iba a pasar. El alcohol fluiría sin medida, cortesía del novio de la casada, repartido a diestra y siniestra. Y así fue. Creo que ahora mismo tengo un 85% de alcohol en la sangre, si sumo todas las cervezas que llegaron a mi mano.

Pero hay algo bueno en todo esto: estoy estudiando. Estoy aprendiendo a moldear mi cerebro, a ser yo quien le da las órdenes, quien dirige los pensamientos. Este pensamiento —ella— ha sido el más recurrente desde que la conocí. Mientras me embriagaba con estos dos seres de luz y otros que no conozco ni me interesa conocer, hablé de ella. De esa mujer que ha llenado mi vida de felicidad. La misma a la que le pedí al universo, y que, de alguna forma, me fue concedida.

Hablé de lo bien que me va, de lo bien que hacemos el amor, de lo bien que me hace sentir, de cuánto la amo. Y aunque el universo insista en poner pruebas, yo ya aprendí mis lecciones. Esto es lo que quiero para mi vida.

He aprendido a moldear mi mente, igual que al universo. Por eso, estos días, al final del ejercicio, engaño a ambos. Ha sido una semana larga y pesada. Cada día he tenido que interactuar con personas que, por alguna razón, encuentran valor en compartir tiempo conmigo. Y yo, en la semana en que no tengo a mi cría, acomodo mi agenda para ponerme al día.

Mi cerebro necesita estar advertido de todo lo que ocurrirá después del trabajo, para poder manejar la exposición social a la que este mexicano se somete. He descubierto que puedo mejorarlo. Ahora, cuando golpeo el saco de boxeo, acompaño cada golpe con un “fu” que sale de mi boca. Así, mi cerebro cree que estoy golpeando con fuerza. En el gimnasio solo se escucha: “fu, fu, fu, fu”, y la gente voltea a mirar. Pero yo sigo con mi “fu”.

Y si se preguntan de qué carajos estoy hablando, la verdad es que ni yo lo sé. Solo sé que esto es lo que me sale en una borrachera de miércoles.

YO.

Sí, pero no

Hace ya algunos meses, estuve encargado de realizar la migración de una tecnología vieja y obsoleta a una nueva de las más de 1.5 millones de parcelas que tiene el CRIM a nivel de toda la Isla. Dentro de este proceso de migración que hice los preparativos en la oficina y luego llevé los datos al CRIM se colocó mi nombre con apellido en todas las parcelas. Esto debido que el sistema lleva un record de quién modifica qué y a qué hora lo hace. Esto quiere decir, que, en cada una de esas parcelas de toda la Isla, está mi nombre puesto, y lo estará por el resto de los días porque soy yo quien las creó en este nuevo sistema, como supuestamente, usuario original de creación.

Tuve una reunión con todo el equipo del Catastro Digital para explicarles el proceso que tendremos de actualización y configuración de todos los servidores a la nueva versión de Enterprise 11.5 y pues, obviamente dije yo soy fulano de tal y les quiero explicar tal y cual cosa.

Al terminar la función, me siento a hablar con los muchachos con los que más me llevo y una cosa llevó a otra. Mencionan que mi nombre aparece en los datos donde dice Creado por: SFlamas, y me dice uno, que, a una chica, que no me conocía se le cambia la cara de la emoción y dice él es SFlamas que sale en el Parcelario, él es quien lo creó, pensé que no existía.

Para bien o para mal, mi nombre quedará marcado en Puerto Rico por lo que duren los datos del CRIM y la mejor parte es que, como en el gringo, yo tomaré el apellido de mi esposa y ya no seré ese, sino el otro, pero el mismo. Me dirán, eres tú y diré, sí pero no.

YO

La culpa es del cortisol

Por fin di con lo que es, y todo gracias por ver una doctora que es valiente y habla del tema, es el cortisol, la culpa la tiene el cortisol. Hace unos días, estando con mi hijo jugando, voy por mis pesas caseras de 20 libras para mostrarle cómo hago el peso muerto, vi el reflejo en el peso de cómo mi inflamación de apachurraba cada vez que hacía una flexión. Quiero bajar esta panza, me dije. Al instante, aparece este video donde menciona que uno no baja por causa hormonal y el cortisol es una de esas hormonas que hacen que la grasa de acumule en la panza, exactamente donde está lo mío.

Según el video enviado por mi novia bella y preciosa, fue el karma, porque el viernes, mencioné el cuerpo de una gorda, perdón karma, de una muchacha obesa y el viernes nos pusimos a mencionar como miss gordis quiere que todo mundo se entere sobre que va a participar en un concurso de belleza para sentirse mejor con ella misma y mi aprendiz y yo haciendo comentarios inadecuados hacia esta acción, pero qué hacer si toda acción tiene una reacción. Aprendí que soy yo el responsable de que mi reacción a la acción sea adecuada.

Tanto que estoy tratando de guiar a mi hijo a que piense cosas bonitas y visualice lo que será su día. El campamento comenzó hoy, él, como niño de 6 años, tenía ansiedad de hacer algo nuevo, algo que le causaba miedo. Lo terapié por varios minutos, se quedó un poco lloroso, pero enfrentó su miedo, y yo acá hablando cosas de la gente, que si miss dona, que si miss tal o cual.

Ser fiel a tu palabra es importante, ya lo dice Don Miguel Ruiz en su libro de los Cuatro Acuerdos. Por ahora, voy a recoger a mi hijo del cuido y llegar con alegría y emoción a preguntarte sobre todas las aventuras que ha tenido el día de hoy, mientras que yo, comeré las cosas que mencionó la doctora, para que mis niveles de cortisol bajen y así no echarle la culpa a mis papitas o helados que me como a las 8 de la noche antes de hablarle a mi novia.

YO

Un caco piririsnais

Tuve une pequeña conversación con una amiga, que al parecer también se acaba de dejar de un novio, y aunque no me dijo la razón de la ruptura, y tampoco me importa por lo que no pregunté, si pregunté y qué estás buscando en una futura pareja, entre la lista salió Masculino y que tenga el temple o la capacidad de entender las múltiples personalidades y su intensidad Qué entienda que estoy trabajando con estas cosas, dijo. Lo que me trajo primero fue a dar las gracias por la persona que me encontré y también a darme cuenta que qué bueno que la gente trabaje en sus issues, pero que yo necesito alguien ya más consciente, que no se le salgan las cosas y luego se de cuenta, sino que se dé cuenta y medite antes de cualquier acción. Luego, yo dije mi vida actual con el mujerón que me ha escogido a compartir su energía y depositarle mi ADN cada dos semanas, y dije la paz que existe. Mi vida es demasiado intensa como para tener que buscar para buscar paz para mí y también para el otro, yo no doy paz. Ahí me di cuenta de que mi participación en esa conversación era exclusivamente para escuchar y no dar “consejo” o cualquier tipo de ayuda no solicitada, y claro, hacer preguntas para ver por dónde iba la cosa. La cosa va que, va comenzando una travesía de autoconocimiento y eso, va comenzando.

Mientras tanto, el pai luchón ha estado muy ocupado con los preparativos previos a la llegada de la abuela luchona, removiendo pintura y pintando techo y eso para que el cuarto esté lo más presentable posible. Todo esto, después de una semana, donde decidí que por lo menos iré dos días al gym aunque tenga a mi hijo, porque es importante que vea que su pai le mete, y le mete cabrón al gym, a veces. Y que ya no son 5 ni 10, sino 20 libras y 40 en la bola con gancho esa, a su pai ya le sale un conejito diminuto.

También la novia y yo, hemos estado cambiando de escena, rodeándonos de cultura, gente piririsnais que sale en la televisión y afinando el oído escuchando a la sinfónica, opera en el Centro de Bellas Artes. Nadando como el pez que quería ser conductor, sale al aire y murió. Estando en un ambiente un tanto desconocido para mí, sin decir esa cafrerías que le digo a cada rato de índole sexual y nacas, pero bueno, lo siento, soy un caco por dentro, mi amol. Nos queda el vino con música clásica. Mi novia se puso a ver pantalones para mí, y de este modo este amol no vaya con los mismos pantalones de siempre, aunque ahora que lo pienso, un pantalón no sería suficiente, porque solamente tengo unos zapatos café claro manchados y no son blancos de charol dominicano, para eso, ella ya está Set.

YO

Semsticio

Cuatro, siete, ocho, esta fue mi herramienta para pasar la semana más larga del año, tan larga que el solsticio de verano se queda corto comparada con la semana del 19 al 26 de mayo. Esta semana ha sido una de mucho aprender y sobre todo de entender a mi mamá y a muchas de las personas que por razones de la vida o de escoger mal, tienen a su cargo y sin ayuda, el 100% del tiempo a sus hijos sin ayuda de una de las partes. Es una semana de transición al verano, es una semana en la cual, el pequeño saltamontes salió del kínder pero no ha entrado al campamento de verano. Es así como él debe estar conmigo todo el día. Una semana en la que me tuve que quedar en casa “trabajando” remoto debido a mi falta de ayuda familiar para poder dejar a mi hijo con su abuela. Una semana, el 100% del tiempo con él.

No es una queja, es más bien una falta de manejo de energía, la energía no he logrado aprender a acomodarla y distribuirla como debe y sobre todo, lograr dedicarme tiempo a mí para poder ir a caminar o hacer ejercicio y por algún motivo existe una especia de culpa por poder dedicarme este tiempo llevándolo a él a aburrirse, pero luego me cuenta que los sábados con su mamá, está casi dos horas aburrido porque su mamá, su hermana y su madrastra van al gimnasio versión temu de lo que yo hago, entonces, por qué no hacerlo yo? A lo mejor, mi subconsciente me está saboteando porque sabe que el ejercicio no lo hago con gusto, sino por necesidad.

Inspiro cuatro, sostengo siete y expiro por la boca en 8 tiempos, eso por 15 o 20 minutos al día y baja mucha de mi ansiedad que puedo generar. Una vez la paciencia se me acabó, y el muchacho no se quitaba la ropa para bañarse luego de haberlo solicitado en más de 10 ocasiones, un juguete, una plática, una idea o cualquier otra cosa era la distracción para no realizar la tarea solicitada. “QUE TE QUITES LA ROPA, AHORA!” fue la palabra que dije en voz alta, a él lo tomó por sorpresa, porque por lo general eso no es algo que pasa, desde que tenía dos años y medio había logrado comprender que los niños no hacen nada para hacernos enojar a propósito, solamente que  están en su mundo. Al terminar el baño, cuento y oración le pedí disculpas, le dije que no me estaba sintiendo bien y que el levantar la voz no había lo mejor,  que me disculpara, pero que necesitaba saber por qué lo hice. Me lo dijo, que no había hecho lo que le había pedido y que lo había repetido mucho.  Le dije, con la voz calmada y la cara de culo, que necesitaba que él me ayudara con eso para yo poder mantener la calma en días que fueran complicados como ese martes negro.

Aplaudo y respeto a todas esas mamás, que como la mía, aunque tiene marido, lo hizo sola, con tres chamacos o a todas esas otras amás solteras que le tienen que meter cabrón y además estar presentes con los hijos, las admiro de verdad. No es nada fácil, pero aprendo mucho, aprendo mucho de mí y me doy cuenta que puedo con muchas cosas al mismo tiempo. Logro entenderme mejor, logro y mejoro mi paciencia, veo crecer a mi hijo y que siempre me diga, gracias a que estoy presente con él, que no se quiere ir a su casa y llora al separarnos. Lo veo crecer y sonreir y lograr cosas, graduarse de kínder y estar nervioso para entrar a primaria, lo veo conversar mucho con personas, como mi novia, que es la segunda o tercera vez que se ven, y sin problema alguno. Con todo eso, sonrío y me emociono una y mil veces porque lo estoy haciendo tan chido, que mi cara se pone de culo, pero de culo feliz.

YO

Batallas de Café Tacuva

Hasta hoy, el ejercicio no me había traído ni energía y mucho menos claridad. El ejercicio siempre fue una forma de manejar de equilibrar lo que como con lo que engordo, una manera de manejar la ansiedad y hasta hace poco, una forma de mantenerme sano para poder vivir un poco más de tiempo y así ver crecer a mi chamaco. Hoy, hoy fue un día distinto, hoy tuve una epifanía, hoy vi como mi cerebro explotó al darme cuenta y entender lo que pasó.

Estaba haciendo un ejercicio donde con los dumbers de 20 estaba haciendo pecho y llevándolos hacia atrás, mientras yo estaba acostado. En el fondo se escucha la canción de Julio Voltio y Calle 13m la de Chulin, Culin, Chunfly, canción que apareción cuando llegué a la isla, en el 2005. Cuando se escucha la estrofa “What you gonna do? Deja mojar el palitroque en salsa Ragú, ahí fue que mi cabeza explotó. Que queee, este cabrón está diciendo que se lo quiere meter en regla, mi cara no pudo evitar sonreír porque, luego de 20 años, entendí lo que este tipo estaba cantando.

Terminó la canción y mi cabeza se fue a otro lado. Dicen los expertos que uno debe encontrar felicidad en la soledad, tomarse un tiempo de sanación y ser feliz con uno mismo y en su nueva realidad. Cuando uno esté bien, encontrará pareja, pero no desde la herida, sino desde la abundancia y sanación. Y así estuve, soltero por la vida por cerca de 4 años reconstruyendo ese corazón mal trecho que me había quedado luego de una relación. Entonces, en mi día de ejercicio y mi cerebro entendiendo cosas que antes no entendía pensé, redondeando, estuve cerca de cuatro años en soltería y sanación, por lo que, solamente hay dos cosas probables. La primera, es mentira esto de que, aunque uno esté soltero y sanando, vas a escoger bien, o, segundo, en realidad no estaba para nada sano.

Pienso esto, porque la persona que apareció en mi vida fue la mamá de mi hijo, y al parecer no escogí bien y no estaba para nada sano, al llegar esa idea a mi cabeza, ésta volvió a explotar. Ahora entiendo que ella ha sido lo mejor que me ha pasado en mi vida, primero porque tengo a mi hijo, segundo porque logré reflejarme y darme cuenta de que debía sanar de verdad, ahora sé lo que quiero para mi vida y lo que no quiero para mi vida y como dice el meme, Dios les da las peores batallas a sus mejores guerreros, por acá se despide uno de tus mejores padres luchones de toda la isla que descubrió el beneficio de hacer ejercicio y que gracias a eso, hoy, hoy martes 13 le explotó la cabeza con la salsa Ragú.

YO

Pura energía

Lo descubrí hoy, al hacer las afirmaciones matutinas frente a éste con mi crio, para que sepa desde pequeño que es suficiente, que es perfecto tal y como es, el espejo miente, miente tan bien. Estando de frente, sin ninguna ropa encima, me vi al espejo y vi una ilusión, pero ahora que estoy con el cambio de mentalidad, me dije a mi mismo, que Te ves cabrón. Luego, de decirme la verdad a la cara y de frente volví a sonreír al mover una de las puertas del closet con un solo dedo, lo que antes sería imposible.

Mi novia me dijo que me podía ayudar a cambiar las llantitas del espejo, que estaban inservibles. Ya me había dado las llantitas que tenía en su casa que le había sobrado del cambio en sus respectivos closets. No hice el cambio antes, porque la puerta del closet es alta, larga y en mi mente, se podía romper el espejo al sacar yo solo la puerta y colocarla en la cama para manipular con las llantitas, por lo que, al estar mi novia y decirme que lo cambiáramos, pues tuve esas manos extra que me hacían falta y que en realidad había procrastinado por todo este tiempo, porque manos extra, existían.

La energía masculina comenzó a subir en el cuarto, se sentía las feromonas en el aire y la testosterona era cada vez más evidente dentro de esas cuatro paredes. Llegué con un desarmador de pala y uno de cruz, para intentar sacar las llantitas oxidadas, llenas de pelos de perros y gatos. Algo pasaba que no estaban logrando salir, ella hace su respectiva investigación y se necesita otra herramienta, pinzas.

Aparecen las pinzas y aplasta las orillas para poder salir, la energía ya está bien cargada, parecía que había echado de ese perfume que atrae miradas. Al poner las pinzas en la pieza que no salía, la mirada se hace más penetrante y hay hasta mordedura de labios propios. Me dice cómo se prende la luz del celular, ahí la energía masculina y la testosterona se va hasta cero, porque cómo es posible que no sepa prender la luz. La luz me ayuda a saber que definitivamente se tiene que sacar un tornillo extra que ella ya había identificado, pero que el video no hablaba de él. Salgo del cuarto y entro con un taladro y una caja llena de piezas para colocar en el taladro. Al escucharse el run run del taladro, de nuevo los labios comienzan a sentir la lengua pasar por ellos, el calor sube exponencialmente. Al usarlo y lograr sacar el tornillo junto con la pieza, casi se arranca la blusa con todo y botones y se avienta sobre mí, que este macho está manejando todas esas herramientas, puñeta, que rico.

La pieza no era la misma, por lo que se hace una intervención con pinzas para lograr que encaje a presión. La segunda ruedita tomó un poco más de tiempo, el sudor que está saliendo de mi cuerpo inundaba el cuarto de testosterona que se habían esfumado por la pregunta de la luz del celular. Se coloca la segunda ruedita y ponemos la puerta del closet donde pertenece. Mucha energía por un tiempo.

La cosa no paró ahí, el universo sigue buscando que manifieste mis destrezas hombriles, más allá de dar una que otra lambía’ y orgasmo. Ahora, tengo que construir una camita para el proyecto final del beibi, que está cociendo, rellenando y formando una muñeca para poder pasar a primero de primaria.

No he lavado la ropa que usé el día del closet, porque quiero entrar a National o Home Depot a comprar el material para construir mi nuevo proyecto que el universo me puso para continuar cosechando mi energía. Mañana es el día, el día que las miradas volverán al sentir las feromonas en el aire que circula en estas dos grandes cadenas.

YO

El infectólogo.

La mañana de hoy estuvo un tanto caótica en mi lugar de trabajo. Se tuvo que activar de emergencia la configuración de doble autenticación para el uso de Microsoft dentro de la oficina y esto hizo que se formara un desmadre, algunos no tenían permiso para Teams, otros no podrían configurar el autenticador para que les llegue el código, había luz, pero el semáforo no estaba funcionando, en fin, un desmadre completo.

Hace un par de días, de esos días que no tenía ganas de ir a la oficina e informé que me quedaría trabajando remoto en mi casa, alrededor del mediodía, me llega un email a mi Outlook que dice que tiene un cheque de 250 mil dólares a mi nombre y no saben a dónde enviarlo, yo dije, Es la señal que estaba esperando, las afirmaciones están dando resultado. Le doy clic a ese email, al enlace que me decían que debía ir para reclamar tal cantidad de dinero. De repente, mi computadora hace como que se apaga, y yo pienso, Ay, qué extraño, como que se está yendo la lu’.

Recibo una llamada del administrador donde me dice que hay par de correos electrónicos sospechosos donde dicen que mi cuenta del trabajo está flageada como posible spam sender y yo, Pero por qué, pregunto. Al hacer la prueba con mi correo electrónico, no podría enviar emails, me tiraba un error. Luego me pongo a revisar y en la sección de envío de emails y había cerca de 540 correos que habían salido de mi cuenta, todos donde yo solicito que le den clic a una cajita de DocuSign para que firmen un documento que “yo” les envié. Clientes de alto, mediano, bajo nivel recibieron “mi” email, de toda la cartera de clientes con la que trabajo o he trabajado o me han copiado y ni siquiera los conozco.

Haciéndome el que no sé qué pasó, pues duro cerca de una semana sin correo electrónico, y el administrador de correos no sabe cómo resolver mi problema. Al hacer la búsqueda del error encuentro un paso a paso para lograr habilitar nuevamente mi cuenta de correo y se lo doy al que sabe y saca mi correo de la cuarentena, pero esto obligaba a que toda la organización tuviera que salir de sus cuentas, activar el segundo autenticador para asegurar que los hackers no se llevaran nada de la oficina. Gente que no sabía qué hacer, que había olvidado su contraseña, la energía matutina estuvo un tanto densa. Mientras tanto yo, hago el cambio de contraseña con mucha calma.

Pedí disculpa a los compañeros que están cerca de mi espacio de trabajo por lo que estaban pasando gracias a que mi cuenta fue tomada como rehén. Parece que debo continuar con mi trabajo de neuro plasticidad, afirmaciones para que esto no vuelva a suceder y utilizar mis años de ingeniería y trabajar con tecnología y darme cuenta que, la tecnología no trabaja con la espiritualidad.

YO

Con la cara

Dos estudios llamaron mi atención, a veces me voy a la página del Reer Review, para leer lo que los científicos y otros no tan científicos han escrito y “comprobado”. Busqué una teoría que dice mi amá, que disque si dejas remojando las lentejas con algo acido, como limón o vinagre, las lentejas pierden su capacidad de generar gases en el ser humano, destruye o inhibe los carbohidratos complejos oligosacáridos que hay en las legumbres. No encontré nada al respecto, pero lo que sí encontré fue un estudio que dice que si te tiras pedos rente a tu pareja, puede fortalecer la relación.

Esto me trajo un recuerdo, más bien una especie de reclamo o algo del estilo donde me dijeron que en todos los años que estuvimos juntos no nos tiramos ningún pedo frente a nosotros. Y al hacer un repaso de mi corto paso en el acto matrimonial, encontré la verdad sobre el comentario. No es algo que he hecho frente a ninguna de las 245 parejas sentimentales o 2980 parejas sexuales y siento que no es algo que deliberadamente haré, eso lo siento algo tan personal.

Luego, estoy con mi hijo, y me tiro uno sin ningún tipo de pudor. Por qué lo hago sin que me importe lo que mi hijo, de seis años, que apenas se encuentra en frecuencias teta, se encuentra programando su software, está en el despertar, en que el yo le baje completamente. Con él, comemos intencionalmente refritos y comenzamos a jugar a que el sonido sea el sonido de un poder, un disparo o cualquier juego del momento. Por qué con él es tan normal y no hay pudor. Debo averiguar esa vergüenza que existe frente a otros que no sea él, porque ni con la madre que me parió ha escuchado sonidos salir de mi culo, solamente ha visto mi cara.

Mi cara de culo es real, existe, así como existe mi cara cuando hay comida rica, la cara cuando se la meto a la novia y la cara cuando me vengo, caras de pensar, y quien sabe qué tantas otras caras que dice mi novia que ya logra identificar. Pero la principal es la que se ve por donde salen esos pedos. Ahora recuerdo, mi amigo el de las luces no tiene ese tipo de pudor o vergüenza con para tirárselos frente a sus parejas, no sé si frente a todas, pero por lo menos la 10 543 me lo mencionó, como hizo un kame hame ha con su efecto especial.

Por ahora, hay algo que comprobé, y es que al ponerle un chorro grande de vinagre a las lentejas que hice ayer, no tuvo ningún tipo de efecto adverso, así que ya saben, la que sabe, sabe y esa es mi amá, pónganle vinagre de manzana a las lentejas, frijole o garbanzos cuando los pongan a remojar y de este modo se pueden evitar poner cara de culo, pero si pasa, pues nomás no se chivee.

YO