¿Y si soy yo el que no se ve?

Hoy me iba a sentar a escribir, era un tema en específico que en la tarde dije Ah, sería divertido escribir de esto que me dijeron. Pero, esta situación es común, olvidarme de lo “interesante”, “divertido”, o “especial” que quería plasmar en palabras.

Pero, ya que estoy sentado, voy a escribir, porque, más que una necesidad, puede ser como una terapia. Me han dicho que personas hacen sus diarios, otros se ponen a dibujar, algunos meditan y otros tantos van a terapia, yo, simplemente escribo estupideces cotidianas y espero que tengan algún tipo de resultado positivo.

Apenas va un día, y no sé por qué tengo tanta ansiedad y presión, puede ser porque tengo un deadline el 30 de algo que no sé cómo hacer, pero debo entregar algo bien hecho. O Puede ser que quiero ponerme a estudiar, pero no hago los trámites para conseguir el material. O también puede ser que estar con mi hijo se me hace más difícil cada día. No es que me pesa estarlo, es que no tengo las herramientas de hacerlo bien. Come puras porquerías, que por lo menos, dentro de las porquerías, las hago que sean un poco más saludables. Me tiene preocupado su comportamiento serio y extrovertido que, a diferencia de otros niños, no entiendo lo de él. Me preocupa que no tiene la emoción de verme porque no lo ha hecho en una semana pero luego no se quiere ir a estar con su mamá la semana que le toca. Cuánto daño pueda ser tener esta dualidad, siento mucho que esto haya sido su karma.

Debe ser mi preocupación por sentirme tan cansado siendo el inicio de semana. O a lo mejor es el menos precio que tengo de mí mismo y de mis capacidades. A lo mejor, debe ser este síndrome de complacedor nato, que todo lo hago pero no me hago. O a lo mejor es este sentimiento de no querer ver por mí y mi desarrollo profesional y poner de pretexto el quedarme con mi hijo y verlo crecer y no perderme ninguna de sus fases. Veo clientes que ganan, a veces no más que yo, otras sí, y no tienen idea de lo que están haciendo. Pero, debe ser el miedo a lo nuevo y lo desconocido, a lo más vale lo malo por conocido que lo nuevo por conocer y escudarme que mi trabajo me da todos los privilegios que en otros no tendría, aunque nunca haya hecho el intento de pedir lo mismo o más. También debe ser al sentido de fidelidad y agradecimiento a un jefe que ha estado para mí en las buenas y en las malas. O al qué dirá de mí al irme. O simplemente sea que estoy desaprovechando el portal energético de Virgo que se abrió ayer 21 de septiembre por el eclipse parcial en los 29º de Virgo unido al equinoccio de otoño cuando el Sol ingrese a 0º de Libra.

Seguramente, no, mejor dicho es eso, que Libra, uy y Virgo…meh, puede ser. No iba escribir, pero al parecer ya van más de 518 palabras hasta el momento de escribir 518. Sabemos que los niños, los escritos sin tena y los borrachos dicen la verdad, por lo que hay una alta posibilidad que algo de lo que está aquí plasmado, sea verídico, lo interesante sería saber qué.

«Y sí, como dijiste: los niños, los escritos sin tema y los borrachos dicen la verdad. Este escrito tiene verdad, tiene alma, tiene…»

YO

La rutina fue chafa, pero el chisme no

La mañana había comenzado bien. A eso de las 5:20 ya me había sacado una sonrisa: el “Dios le ayuda” como respuesta a por qué se colocó justo al lado, pero un poco al frente de mí en la clase de yoga. Madrugada como de costumbre: ejercicio, llegada temprana, y mi lugar habitual, justo donde el abanico apacigua el calor cabrón que ya se sentía desde esa hora.

Varias personas presentes, pero una en particular me causa antipatía. La tipa llega tarde, gritando, llamando la atención. Mueve el abanico que estaba en diagonal, refrescando a varios, incluyéndome, para que le dé directo a ella. Me le quedo viendo con cara de “qué cojones tienes” y responde: “Pues tengo calor, y esa es la que hay”. Mi respuesta inmediata: “Te entiendo, comprendo el calor que debes estar pasando… una mujer de tu edad”. Me abrió los ojos como platos y dijo algo que no logré escuchar.

Una mujer que se la pasa en el gym, rozando los cincuenta, de esas que gritan, apoyan, y se creen maestras. Tenía a alguien de más de 18 que le ponía todos los materiales, mientras ella daba instrucciones como si supiera más que la entrenadora. Yo, a tres sacos de distancia, escuchando sus comentarios y sus gritos para que le explicaran el ejercicio que no había escuchado por andar en su show.

No podía esperar menos. Por mi experiencia en programas de televisión de realidad, sé reconocer a una persona egocéntrica y narcisista. No tiene respeto ni consideración. Se le ve en la cara, se siente en su energía. Tenis Nobull y carro X9. Nada más que decir.

Por mi parte, hice los ejercicios, sudando a más no poder. Quemé apenas 380 calorías. La rutina estuvo bastante chafa hoy. Usé un keter más pesado y probé mi nuevo peso en los dumbbells. La vida sigue. Y si algo estoy aprendiendo, practicando y teniendo claro, es que nada ni nadie va a quitarme mi paz.

Porque al final, la pinche doña ni sabe que me rejodió la mañana. Ella, normal por allá en Dorado. Y yo, quejándome por acá. Así que no, no me va a afectar. Pero sí, es buen chisme para un escrito.

YO

Romper ciclos, amar consciente

En realidad, ya éramos novios mucho antes de pedirle que lo fuéramos, por lo menos en mi mente. Sin saberlo, esto ha sido un comportamiento recurrente, pensar que soy pareja de alguien y comportarme como tal mucho antes de colocar una etiqueta. La parte que más me gusta de esto, es que ahora, siento que, más allá de romper el ciclo sentirme pareja de alguien sin serlo, rompí otro ciclo, uno mucho más importante.

Secretamente veo programas de telerrealidad, donde personas comunes y corrientes, intentan encontrar el amor. Me gusta porque lo que me pongo a hacer, es psicoanalizar a las personas que, por voluntad propia, quieren estar en ese programa.

Y es gracias a esta práctica y a estudiar, leer y escuchar personas que se han dedicado a esto por años, que he llegado a una realización profunda. Dicen los expertos, que el 95% de las cosas que realizamos en nuestra vida y como nos comportamos son programaciones que ya tenemos guardadas, programaciones que se crearon en los primeros 7 años de nuestra vida. Es sumamente difícil romper con ese comportamiento o grabación que tienes ya metidos en tus células.

Uno lo lee, uno lo logra ver, sacarlo del subconsciente al consciente y estar atento cuando estés repitiendo y vuelve a salir, es con el tiempo que logras llegar a un punto en el que te sientes cómodo con lo que has logrado. Y es muy gratificante, es de valientes lograr salir de un ciclo de irrespeto, de desvalorización, de maltrato emocional, de querer tener el control, de que alguien utilice tus traumas que sabe que tienes en tu contra, de manipular con palabras como desagradecido, no ves todo lo que hago por ti, nunca nadie te va a querer como yo, nadie te va a amar porque eres así o asado etc.

Yo no sufrí nada así de fuerte, pero, luego de escuchar un capítulo del libro y ver una parte del programa, no tuve nada más que agradecimiento, porque por fin decidí abrirme y recibir a mi novia con total vulnerabilidad, porque al encontrarme con ella, al cruzar caminos, he logrado romper ciclos. Pretendo seguir creciendo, sanando y mejorando, porque uno no saba primero para poder amar después, en mi caso yo sano mientras la amo, y juntos, las cosas son más divertidas y llevaderas.

YO

Entre el dolor y la risa, también se sana; quiso ser negro y terminó siendo violeta (como mis emociones)

Buscamos en los otros, todo aquello que no podemos darnos a nosotros mismos. Esto incluye amor, compasión, respeto, atención. Por alguna razón me puse muy filosófico esta semana. La semana estuve con mi hijo, siento que estoy perdiendo el enfoque con él, no la veo muy productiva. Y a veces siento culpa por estar así. Esto me dice que debo buscar de qué parte de mi árbol genealógico viene este tipo de sentimiento.

Para evitar en esos pensamientos profundistas, decidí elevar un poco mi energía masculina, trabajar con por lo menos nivelarla. Más allá de haber creado un survey que de una foto te identifica y llena todos los campos de preguntas utilizando AI, decidí usar herramientas pesadas y guantes de latex.

Primero, mi novia quiere un pantalón de una marca en específico para su futuro viaje a tierras lejanas. Ese pantalón, es ligero, delgado y de color negro. Nos dimos a la tarea de buscarlo, ya que tiene uno pero no en el color que quiere. La búsqueda se hizo, se encontró varios de la misma marca pero no del color, por lo que me pregunté, si compro uno y lo pinto de negro, quedará bien –dado que es rayón y algodón, en distintos porcentajes- al ser material natural, es probable que funcione.

Me puse mi atuendo de cirujano y comencé con el experimento junto con mi hijo. Al terminar, el resultado quedó en el peor color que puede existir, bueno para ella, violeta. Color que realmente es el menos color de los colores que le puede gustar. Intentaré una segunda vez, a ver cómo sale. Luego del resultado fallido, me puse a lavar el carro y luego pedí prestada una máquina de presión para limpiar los escalones.

Una máquina que realmente tiene presión. Me dan las instrucciones, las guardo muy bien en mi cabeza y utilizo la máquina. Alguna vez había visto caricaturas, donde abren una manguera a presión del carro de bomberos y el agua te da una patada, como cuando disparas un arma de alto calibre. Ahí estaba yo, con mi disfraz de limpiador a presión, me puse unas botas de goma, un short, una playera, mis lentes y un sombrero, para evitar el sol. Debía picar primero el botón rojo mientras presiono el “gatillo”. La presión de la “pistola” fue tal que hizo un movimiento hacia atrás. Lo tenía colocado cerca de mis bajos instintos. Tardé varias veces en aprender la lección, caí con la misma piedra más de una vez. Me doblé del dolor, el dolor se me fue por toda la pierna y por el costado derecho. Menos mal que mi novia ya no quiere hijos, porque seguramente, me quedé sin conteo espermal.

Ya me sacaron una cita para dar mi famoso masaje uterino para el sábado 20 a las dos de la tarde, solamente espero que, luego de tanto golpe a presión, mi amigo se levante de donde está

YO

Me consagré a Júpiter. Ella me siguió. Él me observó. Y yo entendí que el ejemplo es la forma más pura de amor.

Hoy me puse en el mood de la que está consagrada a Júpiter. Tocaba hacer ejercicio, pero era el tipo de ejercicio que comúnmente le llaman los mortales circuito para ejercitar todo el cuerpo. Por lo general, siempre que hay ejercicio de circuito, procuro irme a una de las 8 estaciones que esté vacía, porque a las seis y tantos de la madrugada, a no muchos les encanta la ayuda de Dios y puedo encontrar una estación para mí solito.

Veo que alguien va a iniciar en la estación donde yo quería comenzar, por lo que me voy a otra. De repente, una chica viene y se sienta en la bicicleta contigua. Sin conversar, ver, como normalmente hago, me pongo a realizar los ejercicios. Paso una estación, hago otra estación, me reto a mí mismo a quemar tantas calorías en los segundos destinados para cada ejercicio. Hago uno, hago dos, hago tres, hago seis, y de repente la chica comienza a buscarme y me dice, te me perdiste y pienso “se me fue el chico, que yo lo estoy siguiendo y hago lo que hace”.

Con una media sonrisa, porque mi enfoque no deja que tenga distracciones, seguimos haciendo ejercicio. Mi estado está consagrado a júpiter, en mi mente hablo conmigo, creo que la chica que está a mi lado me está queriendo ganar. Poco a poco veo como el ritmo de ella está bajando mientras que el mío, gracias a los 5 gramos de perco que me metí, sigo activo y con fuerza. De repente, mientras estamos en las bicicletas, ella se detiene y no empieza. “dale, dale, tú puedes mujer, no te quites” le digo todo esto en mi mente a la mujer de al lado como lo hiciera la verdadera consagrada a júpiter.

Me traías al palo, me dijo la mujer, algo que, con el problema que existe en el mundo de echar la culpa a otros con lo que uno se debe hacer cargo, es algo falso. Ella quería seguir mi paso, un paso que cabe recalcar, no es muy difícil de seguir. Tomando como ejemplo la forma en que yo realizo mi ejercicio, ella intentó hacerlo así.

Hace poco decidí utilizar las palabras, esto me va a ayudar a llegar a mi meta, y si es un no, lo dejo. La decisión de ser fiel a mi palabra y dar el ejemplo, ha tenido un resultado un tanto emocionante. Primero, he bajado unas cuantas libras, aunque mi ansiedad me llevó a flaquear, pero retomé el rumbo. Luego, vino la situación, Pero si tu no comes eso papá, por qué quiere que yo lo haga. Esas palabras me resonaron, hay que dar el ejemplo. Fue así, como comenzó mi travesía para comer aguacate, un aguacate que hasta hace poco no comía y tampoco era de mi agrado. Sigue no siendo, pero ahora lo consumo para dar el ejemplo, y pues en realidad no debe hacer daño algo que es considerado un super food al contrario, algún efecto positivo debe tener.

Siendo la razón del ejemplo que compré aguacates en Costco y los dejo en el refrigerador y saco uno para su maduración. Ayer, a la hora de la cena, lo abrí y lo puse en mi plato. Mmm papá, comes aguacatito. Quieres, Sí, dame. Luego de comer yo algunos bocados de salmón con limón y aguacate, mi hijo me solicitó, le partí unas medias rodajas y se lo puse en el plato. Esta vez, sí sonreí ¿Qué te pasa papá? Le dije que nada, simplemente me di cuenta de que sí, el ejemplo tiene mucho valor, y por eso es por lo que comencé para que me viera y el resultado es uno espectacular, un resultado que me da una emoción como pocas. La otra emoción no tiene que ver con comida, pero sí con los sonidos finales al comerme la papaya.

YO

La tercera es magia

Luego de muchos años, la verdad no sé ni cuantos han pasado, pero al fin lo he aceptado. Entiendo que el origen de esto se debe por la acumulación de sustancias químicas que ha ido acumulando mi cuerpo a través del tiempo por estar en relaciones, dos, de pareja, esas sustancias que el mismo cuerpo produce al estar ahí metido. Y creo que gente a mi alrededor lo sabe o más bien, lo sabía antes que yo, sabía que soy un tecato de los psicotrópicos del cuerpo.

 Mientras entraba a la oficina del administrador de la oficina, hago un comentario de la novia y de casarme de nuevo. ¿Pero chico, estás de nuevo en eso? ¿Casarte pa’ qué? Entonces la que me conoce desde geografía responde, Éste, éste si lo dejan se casa 10 o 15 veces más, a lo que respondí, afirmativamente moviendo la cabeza, con en plática en una cita con la novia.

Entonces, en los 15 minutos de visitar a la amiga de San Yo, le cuento lo sucedido en la oficina, y me responde, Ay, pero si ya te lo he dicho muchas veces, eres un enamorado del amor, si eso te encanta. Entonces, en una cita de lo más romántica, que terminó sin ropa y bien orgasmeado, le digo eso a mi novia. Estaba el tema que hemos tenido últimamente del libro que escuchamos sobre la falsedad y el peligro del Amor romántico. En la discusión del libro, le digo cómo varias cosas del libro ya la estamos aplicando y otras con las cuales no estoy muy de acuerdo, entre ellas, que el amor romántico es una mierda. Y lo que le dije fue “a mi me gusta estar enamorado, no, mejor dicho, me encanta, me fascina estar enamorado”.

Estar en ese estado es uno de los sentimientos y sensaciones más fuertes y bonitos que he sentido en mi vida, no recuerdo nada, absolutamente nada, que me traiga eso que no sé explicar a la cabeza. El nacimiento de mi hijo, podrán decir, que tuve la suerte y dicha de verlo nacer frente a mí, en la sala de la casa, en una piscina. Lo que sentí fue amor, o sea, el mismo sentimiento.

En la misma plática con la amiga, me dice, eso me recuerda a una canción. La verdad, nunca existió una canción que hable o me transporte a algún lugar o me provoque algún tipo de sentimiento porque representa mi vida. Pero ahora puedo decir que existe una, una que dice lo que yo creo que seré y pretendo ser, un incansable buscador del amor para toda la vida. Si hay algo que no le tengo miedo es a volver a empezar, empezar una y otra vez cualquier cosa, no importa qué lo voy a empezar y esto incluye el amor, puedo enamorarme 515 o 516 o las que sean necesarias, porque la vejez no me ha quitado las ganas de seguir.

Por ahora, en mi tercera, soy inmensamente feliz. La persona que Dios me puso en frente y ella decidió en plena de sus facultades mentales darme una oportunidad, ha sido una de las mejores experiencias de mi vida, amor el sentirme como me siento a su lado y hay un reto, que lo acepto, de mi parte, la seguiré escogiendo y pondré todo de mi parte para que esa mujer que estaba en una línea del espacio tiempo que iban en forma tangente a la mía, en algún momento antes del 2024 se desvió y en algún momento los caminos separados se lograron intersecar y caminar juntos, siga escogiéndome por voluntad. Por ahora, en el presente que estamos, con las líneas del tiempo solapando una con la otra, me encanta estar enamorado del amor que ella tiene por mí y que tengo por ella, y por lo demás, solo el tiempo lo dirá.

YO

Solo soy un papá

No doy mucho crédito a los comentarios y palabras que me han dicho de ser un “buen o gran padre”. Entiendo que esto viene simplemente porque yo quería tener un hijo, sin saber lo que eso conllevaba y porque me considero una persona responsable que se hace cargo. No puedo dejar a un niño sin que tenga a su papá en su vida. También, creo que viene a que existe un problema interno con mi propia figura paterna.

No sabía ni mucho menos había reconocido el problema que yo tenía con mi papá, creo que esto lo comencé a reconocer ya estando en tierras lejanas. De mi papá puedo decir que era responsable en su trabajo, nunca faltó nada, deporte, vestido, comida, viajes. Tiene quien sabe cuántas maestrías y es una persona inteligente. Tengo una imagen, de él sentado en una mecedora, pensando. La persona que estaba haciendo la remodelación de la casa llevaba mucho tiempo y ya estaban desesperados. Él, usando su segunda ingeniería, pero Civil, se pone a pensar se va. Regresa con una tabla clavada con otra en ángulo recto y tres pedazos de metal cortados con la forma de la moldura que el don estaba haciendo y colocando en las paredes que le tomaba horas en hacer, gracias a esto que mi papá pensó, en minutos ya había creado la moldura, se secaba y la colocaba en la pared. Tengo otros recuerdos, papelones que hizo en alguna de mis graduaciones, por el alcohol y también de verlo en ese estado semanalmente.

Recuerdo que él tiene un amigo en los ángeles que sin pensarlo nos dejó con él para ir de paseo, al regreso a México le dije a mi mamá que por qué mi papá no era más como el otro don. Mi mamá trató de explicarme que él era diferente, pero un par de días después pasó lo que nunca. En uno de los extraños días que en La Paz llueve, mi papá salió al patio a jugar conmigo y con mi hermano futbol. Estuvimos jugando como por una hora. La única vez que eso pasó y lo recuerdo, una especie de felicidad.

Es una posibilidad de donde viene mi decisión de presencia con mi hijo, eso me dejó un buen recuerdo y espero poder llenarlo a él de muchos. Son las mujeres, mamás o no las que “admiran” esta parte de mí, de mi lucha campal por tener a mi hijo presente en mi vida, una lucha incluso contra su propia madre. A esto, no le doy cabeza ni mucho crédito tampoco, porque creo fiel mente que, si tienes un hijo, también es tuyo y debes estar ahí para todo. Aunque, me he dicho en tono sarcástico el padre luchón, alguien me dijo y creo que fue mi novia, sentados en el carro, entrando a la urbanización por la entrada VIP, residence only, cuando dijo unas palabras “aunque me va a disculpar, lo que hace, no es nada diferente a lo que hace cualquier mujer madre soltera todos los días” creo que sí fue ella, la verdad no estoy tan seguro, pero quien haya sido, tiene toda la razón, y es precisamente por eso que, al hablar de un gran padre, lo único que pienso es que simplemente soy un papá, un papá como me hubiera gustado tener o que me hizo falta a mí. Mis hermanos están bien con haber tenido el papá que les dio la vida, pero yo no, a mi hay algo en el fondo que me ha afectado, seguramente debe ser porque también recientemente, descubrí que era un niño especial. Quién iba a pensar que fui unicornio desde chiquito.

Yo

Entre pasos de salsa sin ADN caribeño

No tomé ayer que fui a ver a mi amiga de San Yo, ni hoy que fui a ver a mi amiga de MiraMart. Eso sí, nos volvimos a poner al día, preguntamos por todos los demás «oyé y qué son de sus vidas», a ver si alguien sabía algo nuevo de algún otro personaje, pero al parecer no sabemos nada de nadie, por lo que nos dedicamos al egocentrismo puro, hablar de nosotros, en lo que tenemos, de lo que nos pasa, de lo que trabajamos y de lo que nos depara el futuro. La plática de ponerse al día fue larga, hablando y preguntando y respondiendo que dio la hora de tomar una clase de salsa gratis que estaba ahí, sin saberlo nosotros.

Aprendí un paso que utilizaré con mi novia el día que vamos al baile pipiris nais, y luego comenzó a sonar el DJ antes de que llegara la banda principal. De repente vi a una muchacha que bailaba súper bien. Me gusta ver la ente bailar y si tiene sazón, alegría y reguetón, más aún. Por lo que me dediqué a observar lo que estaba haciendo ella y los bailarines que la sacaban para ver si lograba aprender algo nuevoy llevarlo a mi repertorio del sábado, porque mi novia ya lo sabe todo.

Entonces, mientras mi amiga hablaba con otro amigo en común y los cientos de conocidos que se para a saludar, porque ella es bastante popular, pues yo me puse mi botella de agua en la mano, y pasé de una banqueta a la otra a pararme al lado de ella, mientras sonaba el gran combo de fondo, hice un comentario, Me gusta mucho como bailas, lo haces muy bien y me gustaría bailar contigo, eso sí te debo advertir que soy extranjero, aunque llevo ya mucho tiempo bailando aquí, no tengo esa genética que tienen ustedes para bailar salsa, que lo hacen tan bien, se ve que lo disfrutan tanto y les sale tan natural, mis pasos son bastante básicos y un tanto insaboros, vi como bailas y me gusta esa boricuisidad que tienes dentro, la salsa es otra cosa cuando bailas. Se me quedó viendo extrañada, por lo que seguí, dónde aprendiste a bailar tan bien y cómo hago para que esos movimientos también sean naturales en mí. Sin decir una palabra, se quitó la bolsa que tenía colgada en el hombro, enredó el cordón con el que colgaba y lo colocó en una silla. Caminó al centro de la calle, se paró y volteo a verme. Al ver que me estaba esperando, solté la botella de agua ahí mismo en la calle, caminé tímidamente hacia ella, mientras volteaba a ver dónde estaba mi amiga.

Con los nervios encima, me acerco, coloco primero la mano derecha sobre su espalda y la izquierda, ya ella la había tomado. Identifiqué el uno, pero se me pasó, se fue sin yo haber hecho nada para alcanzarlo, por lo que ella toma la iniciativa y hace el tres, y comienzo, comienzo a hacer el paso básico que ese sí lo tengo un tanto perfeccionado y fue precisamente con ese paso con el que me dio pie a tener una segunda cita con mi ahora novia, si no hubiera sido por eso, seguramente hoy no estaría escribiendo esto.

Comienzo a hacer mis pasos que domino, los movimientos que aprendí en mis clases básicas que repetí 32 veces y conectando con uno que otro paso y giro que aprendí en otras clases. Logré llevar el paso, cuando la canción se puso un poco más rápida y uno de los pasos que estaba haciendo llevó a soltarla, a dejarla expresarse y fue ahí que salió lo que le dije, esos pasos, ese disfrute, ese ADN, esa boricuisidad en forma de movimientos que tanto disfruto ver, cuando simplemente me quedo hipnotizado viendo a la gente bailar.

Me acerco y coloco la mano nuevamente en la espalda, dando un medio giro y volviendo al paso básico donde realizo una combinación de 5 pasos con tres vueltas y una mano volando por los aires, para que ella la vuelva a colocar sobre mi mano, realizar una media vuelta de titanic, detenerla frente a mí para terminar dando una vuelta precisamente al final de la canción. Sin decir una palabra, la choca conmigo y se va por su trago y su bolsa. Camino hacia mi amiga, que se encontraba hablando ahora con un ex compañero de maestría. Estoy en el otro lado de la calle, volteo y me digo Qué baile inolvidable.

En realidad esto nunca pasó. Todo esto ha pasado cientos de veces en mi cabeza,, tal vez miles de veces, me hago esta película en mi cabeza, cada vez que veo a alguien bailar tan bien, que simplemente me da un terror ir a sacar gente. Ya había sacado una vez a una gordita a bailar, pero existían algunos vasos de titos dentro de mi sistema, ahora, no hubo ninguno, la banda tocaba horrible y yo, tomé una clase y vi a la gente bailar. No cabe duda que realmente soy un piscis hecho y derecho, con ascendente en cáncer, es de esperase que tenga esta imaginación y sueños despiertos de cómo sacaría a una de estas mujeres que bailan así. La buena noticia de todo esto, es que el sábado, estaré bailando con la persona que pone la boricuisidad a otro nivel, porque por si no lo sabes, ella es de Ciales, y en Ciales se canta y les encanta “Esto es pa’ la fiebre, los banshee los prende, baja pa’la per que a la’do’es que se enciende”

YO

Pollo con papas, la historia de un suertudote

Jugarretas del destino

Hubo una época en la que parece que alguien me estaba poniendo pruebas, no entiendo el sentido de las pruebas porque en realidad no sabía qué era lo que quería hacer con mi vida, pero lo que sí sabía era que no quería regresar a México, o por lo menos no en el momento de lo sucedido. Estaba cursando mi segunda carrera universitaria y luego la maestría cuando me llegan ofertas de trabajo que había aplicado en México hacía ya varios años atrás, unos cuantos antes de llegar a este archipiélago. Este era un trabajo federal bien remunerado, con prestaciones superiores a la de la ley, lo que me estaría dando una vida bastante cómoda económicamente, para ser el tercer mundo y un trabajo muy sencillo, quitando que cientos de vidas están en tus manos, porque de eso depende el bienestar de los aviones, de que hicieras bien el trabajo. Tres veces me escribieron ofreciéndome el trabajo que me llevaría a parecerme aún más a mi papá, trabajar como ingeniero en aeronáutica y telecomunicaciones en aeropuertos de ese hermoso país, pero como dijo Paquita la del Barrio: tres veces los engañé, solo que en lugar de engañarlos, tres veces los rechacé hasta que me dijeron  ña ño tñe vamo a ñamar mñás, a lo que les dije, OK.

La cena y el presente

Estas jugarretas del destino apareces cuando menos las esperas para que tengas que escoger, probar tu seguridad, ver si eres capaz de corregir tus viejas costumbres y ayudarte a sanar. Hace poco, mi actual y última novia -roguemos al señor que así sea… no, espera, así será- tuvimos una cena en un lugar un tanto fancy. Por lo general, cuando tenemos citas, nunca nos aburrimos y tampoco nos hacen falta los temas de conversación. Ella tiene los temas y yo tengo el oído y una que otra aseveración y comentario refutando o agregando al respecto. En esa ocasión, debido a que el tipo de cena así lo ameritaba, el tema fue de su viaje a Francia y de cómo sus comidas tuvieron que girar alrededor de lugares donde en la carta dijera que hay pollo con papas; dudo que fueran a la francesa, porque ese término es estadounidense y seguramente no existen papas francesas en Francia, o por lo menos con ese nombre, o quién sabe, eso no fue parte de la conversación. Por lo que lo dejaremos como: pechuga a la plancha con papas de algún tipo.

Los fantasmas del pasado

Mencionó como la persona con la que había ido al viaje, le había mandado un mensaje, resurgiendo de las cenizas, comentando de cosas que él sabe que le iban a interesar y haciendo la pregunta de si estaba sola. En alguna otra ocasión alguien también le había enviado otro mensaje, no sé si la misma persona u otra, pero bueno, la cosa es que los admiradores siguen preguntando y, siendo hombres y yo pensando como uno, entiendo que están buscando alguna oportunidad de verla o alguna otra cosa más, otra oportunidad. La verdad, no los culpo, porque, por la razón que haya sido, perdieron la oportunidad, la tuvieron, esa suya y la dejaron ir. Dejaron ir a una gran mujer, una mujer que ahora es mi novia y hasta el día de hoy y seguramente mañana también lo será. Es ella es con la que quiero pasar el resto de mis días con vida. A mí me dieron esa misma oportunidad y parece que el ser yo, ha sido bueno, porque, según nos dijimos el fin de semana pasado, viéndonos a los ojos y tratando de recuperar el aliento,  nos amamos mutuamente.

Estas jugarretas de la vida, me habían pasado, ofertas de trabajo o personas que llegaban a destiempo ya sea porque cada uno tenía algo con otra persona y de la nada había un rencuentro inesperado y se traía el tema. Lo interesante de esta historia, es que, una semana después de que ella me cuenta sobre sus resurrecciones bíblicas, soy yo quien recibe un mensaje diciéndome ¡Hola Perdido! Hace varios años ya,  había estado saliendo con una chica. No terminamos por razones de disgusto, situaciones entre nosotros o malos entendidos, simplemente la sincronización de lo que uno estaba buscando con respecto al otro era totalmente diferente. Esta persona, siendo extranjera, siempre habló directo y al grano, lo que tenía en mente lo decía y así vino el mensaje. Le dejé saber que lo que ella recordaba era una versión vieja de mí, había pasado por mucho aprendizaje y ahora era una persona con una visión diferente de la vida. Dejé saber que tenía una prioridad en la vida que es mi hijo y lo más importante, que tenía una pareja. La pregunta fue ¿pero la amas? a lo que respondí, como no lo había hecho  desde hace mucho, mucho tiempo y espero que sea la última a la que ame. Me platicó unas cosas superficiales de su vida post-fire, (o sea, luego de mí). Me despedí, agradecí la comunicación y me fui a hacer ejercicio.

Reflexiones finales

Me vino a la mente dos cosas. La primera: mi relación es una totalmente libre, libre en la que ninguno de los dos necesitamos nada del otro, y podemos decidir irnos en el momento que así queramos, pero al mismo tiempo decidimos escogernos todos los días, por lo menos hasta el momento. Eso lo dijo el actor colombiano ese que no me acuerdo del nombre. Pero lo explica mucho mejor Mario Fucking Benedetti:

 “Me gustaría pasar el resto de mis días con alguien que no me necesite para nada, pero que me quiera para todo”

Y hasta el sol, o mejor dicho, la noche de hoy, soy bendecido.

Lo segundo: nos acercamos a octubre, y las energías se comienzan a revolcar porque en octubre es el mes donde todos los muertos se levantan y reaparecen y creo que eso es algo que puede estar pasando, los muertos se están despertando. Pero bueno, por lo menos el mío, ni exorcismo necesita.

Y ya, ahora que termino esto, me vino otra cosa a la cabeza, así de último minuto: soy un suertudote porque mi novia, es tan cool, tan cool que deja marcas por donde sea que pasa, y al saber esto volteo hacia arriba y agradezco haberla encontrado. Y utilizando una frase que le queda muy bien a ella y además puso la estocada final para tomar la decisión de decir next; como dijo el gran prócer y filósofo (además de actor y comediante) mexicano, Mauricio Garcés:

“Debe ser terrible tenerme y después perderme”

¡Arrooooz!

YO

Conocer desde el silencio, el arte de estar aquí…

Estuve en un viaje, un viaje que ha llegado a una parada donde la estación me mantiene queriendo estar en un presente puro y constante. Un lugar donde todo lo demás no importe y solamente logre identificar el aquí y el ahora. Sentir todo, ver todo, sonreír interiormente a los pequeños detalles y emocionarte al encontrar un árbol de tamarindo o ganarle a un pájaro una guayaba, esas cosas, han tomado un lugar importante en mi corazón.

Mi incorporación y práctica de la atención plena la he llevado a distintos rubros de mi vida, cuando leo, cuando siento mis manos tensas y regreso a practicar la respiración 4, 7, 8 y repetirme que todo está bien, cuando como y disfruto de la comida que me hice, cuando camino y siento cuando la planta del pie toca el piso y cuando escucho o leo un libro, trato de prestar toda mi atención. Ha sido un cambio significativo en mi vida, sin ello, seguramente estaría metido en un hueco oscuro, porque la vida a veces uno mismo se la complica y la hace creer que es más difícil de lo que en realidad puede ser.

La primera acción consciente que realicé fue estar presente totalmente cuando hablaba con ella, cuando me enfoqué en hablar y escuchar, hacer preguntas y responderlas sin siquiera titubear al respecto. El tiempo que estoy junto a ella, es un tiempo donde todo lo demás se va y yo regreso a mí, no necesito pastilla para dormir, no necesito teléfono para escrolear, no necesito caminata para estabilizar y mi mente por alguna razón está tranquila y serena.

Porque tener presencia es ha sido una acción que me ha abierto los ojos y sobre todo, lo disfruto mucho. Las idas al futuro y al pasado han formado parte de mi vida, y han sido causa de muchas insatisfacciones y dolores, hasta hace poco han seguido ocurriendo, aún no lo tengo controlado al 100 por ciento, pero es una intensión bien clara que tengo y por lo menos con ella va bien, quizás sea porque no nos vemos tanto, que sale más fácil esa acción pero lo que sí sé es que me gusta el resultado.

Así fue como la luz tenue generando un cuarto carmesí apareció, colocando música relajante, un cuarto un tanto frío y un olor vainillezco que sale de luz apenas visible de la vela. Un espacio que llamaba a estar en el momento y un deseo de disfrute total, de sentir, se añorar, de disfrutar, de conocerla, porque esa es la intensión, o mejor dicho, mi intensión conocer poco a poco todos sus gustos, disgustos, pasiones, lo que le causa alegría, felicidad, incomodidad y disfrute, sobre todo disfrute. Una necesidad de que cuando las dos pieles se rozan, sentir su presencia, su calor. Que sea el tacto que me guíe y el sonido que me reafirme.

Cuando paso mis manos por su cuerpo y mis labios dando besos de forma recta o a veces de forma aleatoria desde la parte de su boca hasta llegar a la puerta oculta entre sus piernas y comienzo a juguetear, rozar, acariciar, besar y pasar por toda el área y sentir como las gotas comienzan a generarse y el río a elevarse. Es el sonido que me muestra el camino correcto y las acciones por donde deben seguir. Es la presión que sus manos ejercen sobre mis hombros que me indican que la hazaña realizada entre sus piernas gracias al movimiento de mi lengua, lienzo de emociones logra generar un placer majestuoso y son las uñas que se clavan en mi piel denotan además del sollozo final que el trabajo ha sido concretado. Es un placer lograr sentir, conocer, aprender todo sobre ella y eso lo he podido hacer gracias a enfocarme, decidir poder estar dispuesto a aprender, a conocer. Sé que mi lugar es ahí, con ella en este momento de mi vida, porque el lugar correcto es donde el corazón está contento y el alma tiene paz. Dice un monje que la calidad de tu amor depende de la calidad de tu atención, y recomienda que preste atención, y ahora, ya sé cuándo lo estoy haciendo bien, solamente por decidir estar ahí.

YO