Por todos y ninguno a la vez

La tradición mundial habla que el día de hoy, el primer día de un nuevo año, en este caso, dos mil veinticinco años después del nacimiento de Emanuel, es el día perfecto para realizar un cambio que sea de beneficio para ti y tu salud, para tu crecimiento, ese hábito que te está causando problemas pero que, nunca es tarde para mejorarlo. Pero lo que nadie nos dice es lo difícil que realmente es realizar algo así.

Requiere de mucho amor por uno mismo y mucha voluntad para lograrlo, es necesario de este par de cosas que, por lo menos en mi caso, continúan en proceso de construcción. Ayer, mientras la luz se estaba ocultando por el horizonte, la de la casa estaba inexistente y la interior no lograba brillar, me vi pensando, qué bueno sería el no despertar. De esa forma, no debo hacer un esfuerzo para poder aceptar a una persona que su fuerte no es la consideración. De ese modo la mitad de las cosas con las que debo trabajar, se terminan.

Sabiendo o sintiendo que mi hijo me ama, el que le sea tan difícil su transición y me recuerde que extraña y quiere estar con su mamá es fuerte. Estaré haciendo mal y será ego el querer estar presente en sus todas sus etapas, como las primeras palabras, gatear, sentarse, comer, caminar y todo lo que he logrado ver. No sé si, como lo pide, debería dejarlo con la mamá y listo.

Sé lo que tengo que hacer, pero no me nace, en este momento la voluntad. Está como extraviada. Sé el origen, comer mal, no hacer ejercicio, ser un poco intensito y creer que la vida y todo lo que la compone me vale madre, pero en realidad no. Intento aceptar que la vida es perfecta tal y como es, y que debería tener la valentía y el coraje de hacer lo que se debe hacer, pero el amor por mi hijo de querer estar con él un tiempo de calidad, y el tener miedo a un cambio me mantiene en esta posición. Cómo se podrá entrenar al cerebro a aceptar, pero más allá de eso, cómo puedo tener 21 días seguidos de amor propio para poder crear una rutina que me lleve a otra realidad.

Me siento un tanto perdido, como cuando leí y escuché mucho y no sabía cómo aplicar todo lo aprendido. El que pasó fue bueno, fue un gran año, pero quitando la relación, no logro identificar el éxito que hizo que el 2024 valiera y tampoco la enseñanza. Sé que debo de encontrar la forma de sentirme menos culpable con la vida, de ser más suave. Ya estamos en otro comienzo, es un día de nuevas oportunidades para de una vez y por todas poder conquistar lo que mi cuerpo y mente necesita y poder encontrar eso que haga que mi corazón baile de emoción, algo que no sea alguien, porque los alguien se van, desaparecen tarde o temprano de este plano. Creo que necesito lograr dormir mejor, dormir bien, dormir mis ocho horas de calidad, porque mi cabeza está por todos lados y por ninguno a la vez.

YO

Hoy voy a cambiar

Tengo que cambiar de amigos. Ya mi novia me había dicho de lo mucho que afectaba la diferencia de edad, por eso ella solamente colocaba en su rango de edad para la aplicación que tuvieran cinco más o cinco menos de lo que ella tuviera. Además de eso, me repitió un sinfín de ocasiones que ella ya tenía cuarenta y cinco y si estaba seguro y no quería conseguirme a una vieja en sus veintes. Porque, al parecer, los hombres con crisis existenciales de los cuarenta, como la que debería de tener yo, siempre se buscan mujeres mucho menores que uno, pero yo preferí conseguirme a una mayor que yo  y sin saber la mejor parte, con cesaría. Ok, dejen explico la razón del comentario. Dice un tipo ahí con un meme, que las mujeres que tuvieron a su hijo de ese modo, la parte inferior, permaneció intacta, nueva de paquete.

Entonces, yo no estuve interesado en una chamaquita. Pero esto no es reciente, ya había decidido hace muchos años que ya no saldría con nadie que hubiera nacido después de 1990 y esto fue allá por el 2011. Pues ahora, necesito nuevos amigos. Amigos que tengan una edad aproximada como yo y que tenga las necesidades fisiológicas como las mías, dormir temprano, no beber y no estar en desmadres. Tengo la situación que haber llegado a la UPR con 25 años ya, y volver a comenzar de cero, me hizo un desfase en la edad de mis amigos, amigos que no tienen hijos, que no están en la misma situación en la que yo estoy, pero que son amigos que están a otro nivel. Las novias de mis amigos, tienen menos anos todavía, por lo que los amigos de las novias de mis amigos, son más chiquitas que ellos, por lo que la diferencia en edad comienza a ser mayor a la ya existente.

No fue hasta la maestría que más o menos se hizo un poco más cercana la edad en otros amigos que tengo, pero aun así, sigue siendo diferencia.  No hay necesidad de que yo esté bebiendo en La Perla, gratis, en la espera del estreno de un video musical de alguien que me tiene sin cuidado. Tampoco debo por qué estar metido en el Watusi, un viernes por la noche, con un chingo de personas, ruidos, lluvia y carros después de las 12 de la noche.

Es momento de cambiar de ambiente y personas que estén pasando por mis mismos procesos y gustos, como no salir de noche, no beber tanto, no ir a lugares concurridos, tirarse en la cama y dormir lo más posible. Veo la diferencia entre las salidas con los amigos de mi novia, algo relajado, lugares sentados, música bajita, comida y agua, y dan las 9 y ya estamos de salida. Algo así, tranquilo, y no estar yo a las dos de la mañana escribiendo sobre como la diferencia de edad, al final, si afecta y cómo prefiero mil veces estar tirado en la cama con mi novia hablando de cualquier cosa, que estar metido bajo la lluvia en desmadres de gente de 40 para abajo, ya no estoy para esos trotes, mi etapa de desarrollo es otra, y la prefiero. Otra cosa para hacer el 2025, dejar a todo mi pasado y que amigos de mi novia se hagan mis amigos, con eso estoy seguro que a las 9 de seguro ya estoy de regreso en casa.

YO

Identificando

La tendencia es poder identificar de dónde viene el dolor o las necesidades que uno tiene para poder ver por dónde estoy en la vida, y este nuevo año entiendo que debe de suceder. Fui papá y sabía que quería serlo desde que tenía unos 18. Ha sido con él y por él también que he querido ser un poco mejor. Ahí comienza mi proceso de veldá veldá. Creo que hoy se ha revelado esta epifanía.

He sentido envidia, he sentido frustración, me he encontrado diciendo por qué me pasa esto y por qué tal o cual tiene y le pasa eso y a mí no. Cosas bien fuertes, cosas que ya logro identificar y ahora cambio la forma en que me hablo y digo, ese dialogo interno ya es distinto, conmigo y hacia los demás. Agradezco lo mucho que tengo, lo mucho que he logrado y las personas que tengo a mi alrededor, la nueva familia que me ha traído la vida.

Ya lo dice ese señor, lo que ha de ser, ya fue. La vida es sabia y perfecta, todo pasa como debe de pasar y solamente hace falta que lo que ya fue, llegue. Mi proceso con la abogada ya se acabó, solamente que pues viene por ahí y sobre todo, salió como debe de salir y lo perfecto que debe ser. De este modo, el ejercicio es algo que me mantiene en un mejor estado mental, más allá de agradecer todos los días, respirar y escuchar frecuencias de ondas alfa, que logran mantener mi estado de ánimo no explosivo por el bien mío y de mi hijo que a veces vive conmigo, debo colocarlo también como prioridad en el periodo que mi hijo está, para así poder mantener ese equilibrio físico y mental que todo ser humano debería tener o buscar.

Por otro lado, ayer tomé, y hoy me desperté a las 7, pero no fue un descanso saludable, estuve despertando en varios momentos de la noche. Ya es todo lo que hay que contar al respecto. Creo que ya no debo de tomar, afecta mi sueño.

Yo

La apropiación.

Quiero creer que no hay nada más puertorriqueño que la bomba,  aunque tenga una procedencia negra, fue aquí donde se perfeccionó, se criollizó el sonido, un sonido que por alguna razón, acelera mis genes taínos africanos que he adquirido gracias al intercambio de fluidos corporales con locales.

No lo conocí hasta mi segundo o tercer semestre de estar en la isla. Desde el piso siete de la residencia de estudiantes escuchaba un sonido de tambores los lunes por la noche a la distancia, a lo lejos. No sabía de qué trataba, no tenía amigos locales que fueran para allá, simplemente escuchaba ese grito de guerra a la distancia.

No recuerdo el día exacto que fui a verlo y tampoco recuerdo quién me dijo que lo que estábamos viendo era bomba, pero lo que si recuerdo fue lo que me hizo sentir, recuerdo la emoción que sentí al escuchar los sonidos del tambor y los cánticos unísonos que se escuchaban de las y los coristas. Hasta el día de hoy, es el sonido que más me gusta. Luego de eso, ver a una persona bailar este ritmo, entrar al batey, saludar al tamborilero y realizar los movimientos que el tambor seguirá, es una locura espectral gigantesca.

Ha estado en mi lista aprender, he visto mujeres y hombres que lo hacen y me da mucha admiración verlos. Algunas lo hacen con un ritmo muy duro, otras con una clase y suavidad, dependiendo si son independentistas/feministas que por lo general están enojadas con la vida, con todo y con todos o personas que simplemente le gusta el proceso de apropiación cultural.

Tenía mucho que no escuchaba bomba, hasta que llevaron a un grupo de bomba a la actividad del trabajo y nos dieron una clase básica de ello. Entonces recordé el por qué me gustaba tanto y me recordó que ese es una de las cosas que me falta tachar de la lista, esta es una actividad que ya no se puede considerar apropiación cultural de mi parte, porque los genes ya los tengo.

Yo

Me cacho.

A veces me cacho y  me autoanalizo. He aprendido a no ser tan duro conmigo mismo, pero a veces tengo sentimiento de culpa con mi hijo, de cómo lo estoy criando y lo que le doy y lo que no le doy. La forma en que lo guío y si lo debo de obligar a hacer ciertas cosas para que aprenda disciplina y que vea que es con esfuerzo y repetición que se logran las cosas.

Desde anoche, sabe que al despertar debe arreglar su cuarto y todas las cosas que tiene regadas por la casa. Antes, eso sería una situación grave conmigo y mi afán de tener las cosas remotamente arregladas, pero ahora, lo dejo ser, lo dejo ser niño y lo trato de disfrutar. Ahora, despertó y me llama, voy a comenzar a arreglar el cuarto. Pero luego quiere usar sus nuevas cosas de jardinería y dice primero ahora eso, luego quiere regar las matas con la regadera de plantas de Bluey. Luego termina y va a arreglar, pero se lleva los juguetes de un lado a otro a seguir jugando, luego regresa a su cuarto y se pone a jugar otra cosa que se inventó y así pasan las horas y no termina de levantar nada.

Le recuerdo que no vamos hacer nada más hasta que logremos arreglar la casa, porque hoy es día de limpieza, por lo que se queja, que está cansado que lo hace en la tarde, pero así con calma le recuerdo que no, que habíamos quedado en un acuerdo. Papá tú nunca te enojas, mamá sí grita, se le acaba la paciencia, Y yo grito?, Sí, no mentira tu no gritas.

Después de ese logro de mantener la cordura con mi hijo, de hablarle bajito cuando él está muy emocionado y alterado, aun así, hay momentos en que me siento que no lo estoy haciendo bien, y me da sentimiento de culpa. Hoy fue uno de esos días, cuando me gané en la rifa de la oficina una consola de video juego y él quiere ver cómo funciona y yo ay, para qué me gané esto y el mal que le voy hacer, pero tengo el control de no dejarlo en la tecnología todo el día, le controlo lo que ve y cuánto tiempo ve. Lo llevo a que haga deporte y me siento a jugar con él juegos de mesa, por lo que, sí, una palmadita en la espalda para mí, porque dentro de todo lo que tienes que hacer, primero es su necesidad de tiempo de calidad y buena crianza dentro de mis conocimientos y después a quitarme la culpabilidad que de nada funciona.

Ahora, a desayunar y a prepararme para la tarde, que seguramente la pasaremos muy bien.

YO     

Negocio

Nadie bailó, nadie bailó a frente a mí mientras yo iba creciendo. De ahí provenía mi falta de sentido rítmico que me ha venido atormentando hasta que decidí que no. El no bailar y el silencio para resolver problemas, fueron ejemplos dados por mis paternos. Y estos ejemplos los apliqué ya durante mi adultez.

Todo cambió, cuando me enamoré por primera vez en esta isla. La muchachita con la que estaba saliendo, muy fuera de mi liga, le gustaba bailar, lo hacía muy bien y lo hacía mucho. Con esta persona no tenía muchas cosas en común, por lo que, para dar una sorpresa y lograr tener algo que pudiéramos disfrutar juntos, fue como decidí inscribirme a unas clases de salsa, clases que las daba en un lugar llamado Taller C, por allá por el 2006/2007.

Comencé con miedo, con vergüenza, con nervios y pavor a que juzgaran mi a-ritmosidad que de familia y nacionalidad están inscritas en mis genes. Poco a poco fui cogiendo la técnica, sabiendo cuándo se da para la izquierda, y luego para la derecha, más no la sabrosura y ritmo de calle que veía en los taínos locales.

23 mil clases después, sigo son tener la sabrosura o ritmo, pero sí masterizada algunas vueltas, que, para un imberbe en el tema de la salsa, que me di cuenta de que hay muchos, en una isla donde se reinventó luego de Nueva York. Este dinero y horas invertidas en la práctica y perfeccionismos de mis pasos para adelante y atrás, debía de servir para algo, y así fue, llegó la señal.

Viendo un documental de asía, donde los asiáticos no quieren tener sexo, ni amigos, ni visa social, hay personas que se rentan como compañía. Compañía para comer, ir al cine, hablar o cualquier otra cosa que tenga que ver con un aspecto social, que tal si yo me rento para salir a bailar, no he visto nada de eso hasta ahora, es toda una mina de oro, que criptos ni qué nada. ¿No tienes pareja para mover el bote este fin de semana? Aprovecha la oferta, compañero de baile básico y gran conversador de temas psicológicos, está disponible. Compra dos horas y te regalo media y hasta un psicoanálisis incluido.

Ya lo vi, un espectacular en el expreso frente a plaza. La agenda está abierta para Enero. Y todo porque, sin Salsa no hay paraíso.

YO

Pensamientos sí pensados

Estoy en la tarea de remasterizar mi mente, de hacerla que cumpla con mis deseos. He estado viendo videos y “leyendo” (que según lo aprendido debo de leer de verdad) sobre el tema de controlar los pensamientos y lograr ir de lo negativo a lo positivo en un santiamén, el cacharme en pensamientos no adecuados y darle una calificación si pasa o no la prueba de positividad.

Entonces, decidí documentar qué tipo de pensamientos tengo durante un lapso de tiempo. Los resultados no sé si fueron lo que esperaba, porque según se dice que tenemos entre 1 y dos pensamientos por segundo, pero puedo confirmar que sí uno piensa mucho.

Abro los ojos luego de sonar el despertador. Debo de dar las gracias, por qué voy a dar gracias hoy, bueno primero por poder despertar. Necesito ir al baño, por lo que luego que termine debo ir al baño, me estoy orinando. Algo huele a sexo, volteo a ver mis partes, yo me bañé, cierto, sí me bañé dos veces, qué será lo que huele entonces. Qué rico es orinar. Debo apurarme que se me hace tarde, ah no aún no, falta, dónde están las cosas del gimnasio, tengo camisa limpia, deja veo. Ay se me hace tarde, debo acelerar.

Por qué hago esto, por qué me levanto tan temprano para esto. Me duele todo. Debo salir corriendo, van a llevar a mi hijo a las 8, de seguro se le hace difícil hoy también, se le hará difícil el lunes que lo lleve yo? Mi novia me invitó a cenar, a qué hora era? Tengo hambre, pero es lunes y debo tomarme el té y comer hasta las 12, pero tengo hambre. Piensa en otra cosa y así se te va el hambre. Ay, no quiero escuchar el podcast de política hoy, deja pongo… ay nada, vamos en silencio.  A lo mejor y esto puede ser costumbre de ir los lunes y llegar a tiempo a bañarme y a la ronda y ver al chamaco. No es buen momento para medir el tiempo, ya no hay escuela. Ibas a ir en silencio.

Recomiendan estar presente en cada cosa que haces en el día, ok, voy manejando. Pon las dos manos en el volante, qué lento va el de enfrente, deja lo paso. Ah es una viejita, dito. Mi novia me dijo de comprar bitcoins y también mi amigo, pero debo meter como 10 mil. Si pongo mucho, gano mucho. Y si comienzo a comprar y vender, a ver qué tal sale, meto unos 500, pero eso es mucho en este momento, pero es que cada vez sube más, si me dan al fin de año en el trabajo, meto un poco y compro y vendo.

Ah, llegué a casa, me voy a poner a caminar para cool down, que me fui corriendo de allá. Ah, ya tengo 5 mil pasos, me falta la mitad. Bueno no llegó, voy a subir. Ah, ya llegó, voy a bajar.

Y es así como en un ratito tengo tantas cosas en mi cabeza. Mi cabeza no para, pero está divertido per cómo tantas cosas distintas aparecen y cómo salto de una cosa a otra y estoy seguro que las cosas que no me acuerdo están más locas aún,

Pero llegaré, llegaré, de eso estoy seguro.

YO

Las historias que me cuentan

Bueno, ya sé que mi aura es de un color ahí medio violetita, mis dos auras, y creo que es ese tipo de energía que hace que la gente confíe en mí y me cuenten sus cosas. Como que les genero confianza, no entiendo. Y estas últimas semanas se han acordado de mí y llamado para contarme sus cosas o invitado cervezas para psicoanalizarnos mutuamente. De este modo fue que comenzó esta historia, de otra persona que me contactó y me contó su proceso. Tenía muchos años sin saber de él, mi amigo Niego, y por casualidad nos encontramos en el gimnasio.

Me dijo que se había casado, pero que también divorciado y que tenía una niña de casi seis años y le hice la pregunta de rigor, y cómo estás, me dijo que bien, que estaba trabajando sus cosas con una psicóloga y que llevaba más de 5 años con ella que me la recomendaba, se llamaba libis. Me dijo que había comenzado gracias a que su esposa, en ese tiempo, le había insistido en que tenía que ir a terapia porque si no las cosas se iban a terminar. Ella ya tenía experiencia en esa rama, por lo que lograba “identificar” que él necesitaba hacer unos cambios. Por miedo de perder la relación, me dijo, fue a terapia y no paró desde entonces.

Poco a poco se fue metiendo más a fondo, seleccionando terapia de pareja como opción, leyendo de budismos y distintos libros de autoayuda. Se dio a la tarea de comprenderse y conocerse. Trabajó su inteligencia emocional, que viene del latín intellegere, que quiere decir “mirar adentro”.  Y fue así como poco a poco, fue sobrepasando en inteligencia emocional a esa persona que insistió en que fuera, y me dijo que le agradece por ese empujón. Aprendió a saber qué quiere, qué no quiere, a poner límites y sobre todo a sentir la energía de los otros.

Fue así, gracias a todo esto que ha vivido, aprendido de él mismo y cambiado, que tomó una decisión. Había dos opciones, o seguir en un lugar donde sabía que las cosas no iban a cambiar, donde no iba a existir comunicación, no iba a existir empatía, donde el 90% del esfuerzo iba ser de él, donde nada de lo que hiciera iba a satisfacer las necesidades del otro, o irse. Me cuenta que se puso a meditar tres veces al día por 20 minutos por dos semanas sin parar, que le pidió ayuda al universo y que le decía, dame una señal. La señal llegó, tú estás cargando esta relación. Al despertar le llegó a su mente de cómo le habían aceptado que ella estaba de brazos caídos, de cómo los lenguajes del amor eran totalmente opuestos y que su niña merecía algo mejor. De este modo fue que le dijo que deben ir pensando en la separación. Otra cosa que le agradece es que ella dijera, pues dale ahora te vas, y eso hizo, se fue, porque si no fuera por ese empujón, si ella hubiera dicho, pero por qué, vamos a hablar, seguramente seguiría ahí.

Me dice mi compa, que todo esto que ha trabajado en conocerse, en identificar los sentimientos, en tratar de seguir a su intuición, todos estos años de terapia, le ayudo a darse cuenta de que la vida le había dado una gran lección y le había puesto a una persona en su vida de la cual, le agradece infinitamente este crecimiento, esta experiencia de vida. Seguramente, me dijo, por más que intentáramos esto no iba a funcionar, las heridas de ella y de él eran muy profundas y después de tanto tiempo estudiándose, ya estaban en lugares diferentes. Esto le ayudó a ser y estar feliz como una lombriz, soltero y dedicado a su retoño, me dijo. Viendo el futuro es como construimos nuestro presente, y yo no quería eso para mí por los próximos cuarenta soles, me veo sonriendo, me dijo.

Me alegré por él mucho y me puso también como lombriz. Yo escuché, escuché mucho, así como lo recomendó el libro y como lo recomendó el doctor Amen. Lo único que le dije fue, yo tengo novia y estoy enamorado, muy enamorado y emocionado. Pónganse los guantes, y comenzamos con Jab y Recta, se escuchó y dejamos de hablar.

A veces se nos olvida la grandeza que hay en nuestro interior, pero ya no.

YO

Una aguja en un caviar.

Fino como el haze

Mi novia me dice que, si cualquier mujer se da a la tarea de conocerme, ella está segura de que se enamora de mí. Algo a lo cual no estoy de acuerdo con esa premisa que ella trae. Pero, si se habla de mujeres que están trabajando en encontrar su razón y el conocerse a sí mismas bueno, esa es otra historia. También existe la posibilidad de que a esas mujeres que dice mi novia, no le gustan lo que ven.

Pero parece que esto es una crisis mundial, donde muchos de los hombres son una basura tóxica y muy pocos de ellos se toman a la tarea de trabajar si mismos. Según estadísticas y estudios dicen que los hombres de las nuevas generaciones tienen más a trabajar en su ser, pero que los que están de 35 en adelante, la cantidad de hombres baja sustancialmente, reduciendo las esperanzas de las mujeres de encontrar una pareja estable, si es lo que están buscando. Por eso, al escuchar las respuestas de las mujeres que les preguntaron, qué buscan, una de ellas dijo, un saludo a los hombres que están haciendo trabajo de sanación interior, ustedes son los nuevos sexys. Entonces me sonrojé.

La buena noticia es que, aunque tengo la oportunidad de tener muchas pretendientas por hacer trabajo de sanación, mi novia no tiene miedo y está segura. Está segura de que la amo, de que la seguiré escogiendo, de que sin tener algo que nos atrape, volveré y diré que la escojo a ella. Y así lo hago, la escojo una y mil veces, porque con ella encontré todo eso que estaba buscando, complicidad y más.

Ya lo dijo Cortázar, Existe algo que el tiempo no puede, a pesar de su innegable capacidad destructora, anular: y son los buenos recuerdos, los rostros del pasado, las horas en que uno ha sido feliz. Y esto ha sido mi vida con ella estos últimos días de mi vida, experiencias, muchas experiencias, rostros nuevos y un sinfín de felicidad.

No creo que se enamoren de mí, creo en que un hombre debe saber lo que busca y quiere y es por eso por lo que, cuando salí de nuevo al mercado local, ya sabía lo que buscaba, si algo llegaba. Cuando la conocí y fui hablando con ella, supe que era ella y espero que ella me siga escogiendo por mas tiempo de mi vida, y lo quiero mucho, jamás había estado tan seguro de algo en mi vida y es ella lo que quiero y con quien quiero estar en este momento de mi vida.

YO

Crecer

Hace un tiempito ya que escribí una nota donde explicaba la razón por la cual quería volver a ser niño, olvidarme de esta vida adulta llena de responsabilidades, problemas, miedos y adversidades y volver a los cuatro años que tenía mi sobrino en ese tiempo. El libro de caras me recuerda de esta nota del 2008 el día de hoy.

 Sorpresivamente un par de días atrás, mi hijo, que ya pasa de los cuatro, me dice Ya quiero ser un adulto, y yo pego un brinco de su cama en la que estaba platicando con él en su rutina de dormir, a eso de las seis y media de la noche, luego del cuento. Y cuál es la razón que quieres ser adulto, Para poder ver serios y cosas, me dice, Series le contesto, Sí, serios. Por lo que le respondo, Ay no, mejor ser niño más tiempo, así juegas y vas aprendiendo muchas cosas y te diviertes sin tener que trabajar aún y eso. Se me queda viendo serio, con el trozo de sábana que le queda en la mano y contesta, Quiero ver Moana.

El control, y el auto control es algo que quiero enseñarle, además de aprender a identificar lo que está sintiendo y poderlo expresar, quiero que pueda ver en mí confianza y que aprenda y comprenda que no necesita nada exterior y que el ser que es y se está convirtiendo es perfecto y que nada ni nadie lo haga cambiar, sino que sea fiel a lo que siente y quiere, todo eso quiero para él.

En el trabajo, luego de bajarme el salario en un 40%, me regalaron una televisión, la cuál la había sugerido para la rifa que se realiza en la fiesta de navidad, tenía fe, ya era mía, la visualización lo había hecho, pues tuvo efecto, porque me regalaron una sin tener que esperar a participar. Por lo que ahora en mi casa, luego de 20 años, voy a tener un televisor, donde mi plan es tener una tarde de película con mi hijo una vez a la semana y con eso su necesidad de querer ser un niño un poco más normal y ver películas o series que sean adecuadas para su etapa de desarrollo y con evite querer ser un adulto, un adulto tan pequeño, será satisfecha.

Y es así, como un adulto que le gusta ser niño, quiere que su niño no quiera ser adulto, o por lo menos tan pequeño. Lo que estamos claro es que los dos niños, el adulto y el niño se podrán a ver caricaturas y a comentarlas, juntos sentados viendo la tele nueva los sábados o domingos y eso si que no tiene precio. Chavoruco for life.

Yo