Ayer volví borracho al amanecer

La sonrisa sale espontanea, la sonrisa no deja mentir el placer y sobre todo la felicidad que me da ver a personas disfrutar de lo que hacen, ver cómo lo sienten, lo disfrutan y simplemente se van a otra dimensión donde nada importa y lo único importante es el momento, ese instante que acontece en el ahora. Así me descubrí, moviendo la cabeza al ritmo de la música que sonaba en el pequeño templete improvisado. El sonido del saxofón, la guitarra eléctrica, el bajo, la batería y la percusión hacían una mezcla perfecta, un sonido peculiar que dibujaba la felicidad en forma de sonrisa.

Así me sentí al verla llegar, abrir la puerta del carro y observar el atuendo seleccionado para el día. Solamente quería darle un beso de esos que siente uno que la ropa estorba. Entramos al lugar del evento. Lugar donde está toda la gente que hace la magia posible, queriendo cambiar para bien una isla llena de contrastes con un mapa a la vez.

La recepción fue buena, le tocó hasta una tarjeta de regalo de bienvenida y unos bizcochos hechos artesanalmente. Comienza la interacción con la gente, todo fluye bien. Ya compartimos la comida, la bebida y los fluidos, ahora, también compartió la gente nerd que me rodea. No sé cómo fue el transcurrir de las acciones, si primero fue la comida o primero fue la cantada. Todo mundo estaba cantando seleccionando sus canciones de Karaoke preferida…exacto, las mismas de siempre. Le había dicho que ella necesitaba seleccionar una canción, pero estaba en negación, porque era la primera vez que iba a la actividad y las primeras impresiones son importantes. Lo que no sabía hasta el momento que la única persona en más de 11 años de trabajo que me ha acompañado a una fiesta laboral había sido mi hijo, el Nezahualcóyotl de Cupey. En realidad era la primera vez que presentaba a una pareja en ese tipo de actividad.

El ambiente comienza a subir los decibeles mientras la gente comienza a cantar cada una de sus canciones. Nadie se ofrecía, la gente cedía a la presión de grupo. De repente los muchachitos comienzan a pedirme, a gritar cada vez más fuerte Hombre instruido, hombre instruido en coro, cada persona se iba uniendo hasta hacerlo insoportable. Por lo que decido levantarme y mostrar la canción que iba a ser totalmente mía.

Quito un micrófono y pido el otro, llego hasta ella y fallé, se lo di aunque me dijo que no. Pero gracias a que es una persona sumamente considerada, no como esta pareja que se consiguió, tomó el micrófono, se quería quitar el “sueter” para verse más sexy aún y comenzó. Hizo suyo el escenario, tan suyo que ni siquiera leía las letras que aparecían en la pantalla. Cuando comienza a sonar quédate ay, ya, ya, ya vete pa’ su casa ahí fue que la confianza se desproporcionó, toma el micrófono como una profesional, una persona con ese talento innato, coloca el micrófono con el final viendo hacia arriba y continúa cantando solo como ella sabe hacerlo. La escena es genial, es maravilloso poder verla realizando una actividad que en cierto modo disfruta estando en un lugar seguro, con su gente. Aquí fue en completa sobriedad y en un lugar nuevo y desconocido. Mientras yo, admirando, admirándola.

La gente me quiere, la gente tiene una idea y una visión que yo no la veo o seguramente no le doy importancia. Te llevas un gran tipo le advirtieron al final. Son esos momentos en que mi sonrisa se dibuja sin esfuerzo alguno. Decidí que no iba a perderme de nuevo, que iba a disfrutar los momentos, socializar y no necesitar de nadie, pero sí buscar a todos, porque esa gente es mi familia y les amo con locura. De ese modo prevengo volver a tocar fondo, volver a estar jodido emocionalmente, y no hablo de cualquier tipo de jodido, hablo de jodido como Britney Spears jodido, esa de los 2000les Britney, la que se rapa el pelo y casi tira a su hijo por la ventana de jodido.

La suerte es para los perdedores, lo que yo tengo es destino, yo hablo de un destino que hasta ahora está bien cabrón. Así que, seguiré disfrutándome cada momento e instante simplemente para continuar aprendiendo a vivir, que es propósito de este nuevo comienzo. El resto, vendrá con el trabajo, trabajo interior y exterior.

YO

El ninja musical sin la i al revés…

Es que no quiero hacerlo. Es difícil sí, hacer una presentación, yo también me ponía nervioso, te acuerdas como en el cuento el niño estaba nervioso por su primer día de escuela, y el otro por ir a comprar pan él solo, eso nos pasa a todos, fue lo que le dije. Es que no estoy nervioso, solo que no quiero hacerlo, además la maestra me dijo que la viera a ella nada más y no a las personas.

Llegué justo a tiempo, pensaba que la presentación iba a comenzar a la una y no fue así, kínder ya estaba presentando y luego siguió primaria. Sale él caminando con los brazos cruzados y la cabeza medio chueca. Le había prometido que no iba a gritar y silbar cuando saliera a escena. Me dijo que no lo hiciera, que le iba a dar mucha risa. Se había llevado un polo y zapatos para la presentación, y estaba listo, él solo se había cambiado la ropa.

El silencio se apodera del espacio, comienzan a cantar y a mover las manos, hace su parte cantada junto con la coreografía. Desenvaina la flauta como si fuera un sable samurái y lo coloca en la boca. Coloca los dedos en posición adecuada y solamente veo como los dedos suben y bajan tapando los huecos que junto con el aire que soplaba en ella, iba formando una melodía que sonaba bastante bien. Un papá sorprendido y orgulloso resulté. Grité, grité y silbé en mi interior, para mis adentros.

Al llegar a la casa, me contó sin yo preguntarle cómo se sintió, le dije de lo orgulloso que estaba por haber realizado su primera presentación frente a tanta gente, algo que no le hizo nada de caso o importancia y luego me contó de la tarea que tenía que hacer, una plana de letras para las vacaciones.

T…e…a…mmmm…o. leyó en voz alta. Papá ¿por qué Te amo tiene una i al revés?  Volteo a ver el mensaje que está en el refrigerados que tiene un signo de admiración al final de la palabra. No es una i, es un signo de admiración. Ese Te amo que ves ahí no es un te amo cualquiera así como ti ami, es un ¡TE AMO! Un te amo de verdad un te amo con emoción. Sonríe, hace el movimiento de su cara hacia arriba, queriendo atrapar las palabras que están sueltas y que no le llegan. ¿Así lo sientes con la que es joven consagrada a Júpiter? No me quedó más que mostrarle una sonrisa grande y genuina porque sí, así es exactamente lo que siento por ella.

YO

Fragilidad masculina: el verdadero baile prohibido en color café

No sé en realidad cómo verlo, no sé si sentirme orgulloso y darme un poco más de crédito del que por lo general no me doy o simplemente pensar mal de todos aquellos que tienen un sentimiento rato ante la situación. Yo fui lo contrario de precoz para todo lo que tiene que ver con salir con mujeres, sexo, alcohol, drogas, jangueos o salidas a los bares. Todo fue a una edad donde ya la mayoría de las personas tenían mucha más experiencia que yo en todos esos aspectos claves de la vida.

Pero por alguna razón, al parecer, he tenido este problema más de lo que me he enterado. Estando en México una chica dejó de hablarme porque no le encantaba a su pareja que tuviera conversaciones con ella. He tenido situaciones donde minimizan mi existencia y no entienden por qué razón esa chica está o sale conmigo. Una vez, estando en un supermercado salíamos hacia el carro de la chica, cuando un grupo de hombres comienzan a piropearla y cuando ella me toma de la mano, le dicen, Pero andas con eso, no, cómo puede ser posible entonces tengo oportunidad dijo uno.

En otra ocasión, llegaba a un bar de Santurce con una chica, que ha sido y es mi amiga desde la primera vez que hablamos. Sentados, me levanto a bailar y un tipo que estaba interesado en ella, se imagina que al nosotros ser tan unidos, llegar a los lugares juntos, ya éramos pareja. No entiendo por qué no sales conmigo y sales con él, veo que es interesante, un tanto cool y hasta charming, pero mírame, yo soy una mejor opción, a lo cual mi amiga se le ría en la cara. El tipo le dice, por eso lo eliminé de mis amigos en Facebook. Y tú crees fulano de tal, que a él le importa o se ha dado cuenta de eso. Se queda pensando un poco y según me contó terminó la conversación con un Es verdad, se levantó y se sentó a hablar con otra gente y seguir tomando en otra área del lugar.

He tenido problemas porque yo aprendí a bailar salsa, incluso así de mal que lo hago, mis amigas que bailan, quieren salir a bailar y me invitan porque por lo menos bailo un poquito, entonces están los hombres que ni mal o poquito como yo, lo hacen y no van a bailar, y no practican pero tienen un problema de que “sus mujeres” salgan a bailar con un hombre amigo de ellas.

Bailar es un problema, verte hablar o Pasar mucho tiempo con una persona del sexo opuesto es un Están Cogiendo o Están saliendo. Y ahora, salir a platicar, a ponerse al día con amigos cactus, un ser que lleva más de 15 años de conocernos, es un problema. Pero bueno, como yo ya estoy más allá del bien que del mal, me importa tres cuartos de verga que eso pase. La fragilidad del ego masculino es genial, y más porque el preocuparse por mí, me deja mucho muy bien parado. Tipos altos, guapos fornidos, con dinero y estudios, otros sin dinero o estudio, y no tan guapos, en resumen, de un amplio margen de tipos, tienen un problema de que un mexicano minion café pueda quitarles a su pareja. Yo diría que esto es hijo de tigre pintito, y mi novia lo diría correctamente, el ladrón juzga por su condición.

Yo tengo que darme más crédito por el tipo que soy, al parecer un gran tipo, si otros lo ven, generando ese dolor de ego, celos y peleas internas, brodel, pues mira para allá ( pa’dónde), ser graciosito y bailarín mata todo lo demás.

Las inseguridades son trabajables, si tu presencia genera incomodidad en otros, es porque proyectas algo que ellos perciben como valioso: confianza, carisma, conexión genuina, así que agradece que tu gente le importa un carajo lo que le digan los machos y continúan la búsqueda de conexión contigo, para todo ese poder, como dice spiderman, tienes mucha responsabilidad, sigue así que ya no te usan para dar celos, como en el pasado, ahora debes actuar como Ken, porque lo que tienes, bailar, ser gracioso, conectar con la gente… son habilidades sociales que no se compran con dinero ni con estatus

YO

Self Care, La Vida No Se Recicla… Pero Yo Sí

Así ha sido y así debe ser. Dicen las escrituras y hasta el nuevo Daddy Yankee, Cuando me vaya de aquí nada me llevo, lo que quiere decir que llegaste solo, te vas así, sin nada y sin nadie. Y luego de iluminarse en el nirvana sin haber consumido sustancias ilícitas de ningún tipo decidió tomar cartas en el asunto, asunto que involucraba cubrir sus necesidades de tener tiempo para cultivar el crecimiento íntimo entre seres humanos. Es un trabajo completamente personal que debe ser cumplido meramente por él.

De ese modo volvió al gimnasio luego de casi morir por una gripa. Una muerte por gripa no ocurría desde los años 1200. Comenzando así a ser auto responsable con su sentir recientemente descubierto. Continuando con el ejercicio, también se fue al baile solo. Una actividad que le gusta y le llena el corazón de bienestar. Le preguntaron más por compromiso que por convicción, si quería un poco de movimiento. Al principio se negó con todo su fundamentalismo: en México solamente existen dos formas de bailar. Bien y mal. Y él baila mal. Y a los que bailan mal la gente los mira con sorna. Y ya bastante lo miraban por su estampa, su cara de asombro ante la revelación de un mundo exótico brotado de sabe Dios qué pliegues de la sociedad. Después se recuperó de la impresión y fue a buscarla y la sacó, si no para qué vienes, se dijo.

Luego vino la banda. Su amiga le dijo que no porque otra amiga tenía prioridad, por eso de nuevo se fue solo, algo le decía que debía salir. Allá llegó la pilatera y luego la amiga deja amigas, que dejó a la amiga por venir con el amigo finalmente. Fue una noche llena de recuerdos, pláticas y canciones. Gente en todos los extremos, jóvenes universitarios o menores y otros como él con canas en las barbas. En una parte, los artistas piden que todo mundo se pare y que la gente brincara al ritmo de la música. Él estuvo confiado, la app de música le había dicho que su edad musical era de tan solo 21 años, así que brincar no iba a ser un problema. Luego de hacerlo por un minuto, se mareó y decidió sentarse en la silla, junto a la persona que silla de rueda, que al igual que él, no siguió las instrucciones correspondientes.

Así continua su camino de bienestar. Utilizando una frase que la puso en su cuenta de las aplicaciones de mujeres. Self Care, era la opción que colocó en algunas ocasiones solamente porque sonaba espiritual. No es hasta ahora que cae en cuenta realmente lo que quiere decir y también las razones por la cual las debe aplicar. El sentirse bien, además de hablarse bonito y decirse cosas lindas, también se deben hacer cosas que le guste y le haga bien. La vida con los amigos, las salidas a los lugares que le gustan, hacer las cosas que llenan, son actividades que se deben realizar para que el espíritu, aunque se sienta bien, brille con mayor intensidad

Ya la semana que está con su bebé, va al gimnasio. Ahora también, buscará actividades más sociales y emocionales, para que, en todo momento, ese brillo no se apague, porque cuando papá está bien él estará bien. Así es que se dijo, así es que lo ha aplicado, viernes, amiga, sábado Gran Combo, domingo amigos y comida, lunes, el bebé de papá. La vida es un ciclo, y lo que no sirve yo no lo reciclo.

YO

Cuando el brillo no es oro: la dieta más corta del mundo

No todo es lo que parece, y mucho menos ahora que estoy juicioso escuchando información que tiene que ver el modelaje de nuevas estructuras cerebrales. En esta aventura de obtener nuevo conocimiento que me ayude al final ser un mejor ser humano, me di cuenta de que, aunque diga que cuando un mexicano promete, cumple, y por lo general es así al resto de las personas que me tienen cerca, con la persona que principalmente fallo es conmigo mismo.

Llevo años tratando de bajar centímetros a mi cintura, cintura que ha sido rellenada por grasa corporal que ha crecido gracias a las papas, a las galletas y a la comida chatarra, que, aunque no lo consumo constantemente, lo hago en horas de la noche, la peor hora. Por lo general sucede cuando siento que estoy un poco deprimido por alguna razón. Le había dicho a mi novia que me siento inflamado y que iba a comenzar a comer solamente proteína y verdura, que iba a comprar lechuga para hacerme unos tacos de carne. No hice más que colgar y me compré un paquete de madalenas de las cuales me eché como 8 seguidas. No solamente no comencé el proceso de desinflamación de mi cuerpo, sino que me re inflamé, me puse peor.

 No solamente salgo yo afectado en esta cruzada, también mi novia. Con un pasado de padre alcohólico funcional, al tomarme mis copas de vino y teniendo la novia cerca, ella sale perjudicada. Al tomar, me pongo un tanto imprudente y la utilizo de objeto. Su cabeza queda con huecos de los jalones de cabello y mis 3.5 minutos que duro, punto cinco más gracias al alcohol, le quedan moretones en las nalgas de los golpes propiciados mientras está arriba. Sin contar de la vez que hablé de más con mi hermano y la vomitada que me eché mientras ella estaba dormida.

Las intoxicadas mariguanísticas, que me he puesto con mis amigos y estando ella. Mi hijo también sufre de mis humores erráticos que trato de mejorar con la meditación que no hago o la cantidad de No que me he dado cuenta de que estoy diciéndole. Y ni hablar del mostrar afecto o empatía cuando me dice que no se quiere ir, que quiere que no trabaje y se quede conmigo más tiempo. Le digo que yo también me pongo triste cuando se va, que si por mi fuera estuviera todo el tiempo conmigo y que son bien feliz cuando él está en casa, pero que tiene que ir con mamá que también quiere pasar tiempo con él. Se queda en palabras y no salgo corriendo a abrazarlo, a que sienta mi calor, mi cariño. Me di cuenta de eso y lo voy a mejorar, mi cerebro hará una conexión nueva, eso sí que va a pasar.

Como ven, no todo lo que brilla es oro, no creo tener tanta luz, pero si tengo un montón de defectos más. Algo tengo claro, que soy un ser humano en constante crecimiento y mejoramiento y que este ser que está escribiendo no es más que una mujer promedio que tiene que hacer todo en su casa y en la vida. Y de mi novia, ella es como el café me dicen, que quita el sueño y acelera el corazón. También con ella debo mejorar, para que no sufra tanto a mi lado. Es de lo mejor que tengo en esta isla y debo de cuidarla más, porque personas como yo hay miles por ahí, pero como ella, como ella hay muy pocas.

YO

De la reacción a la reflexión: De gota en gota, se forma el océano

La semana ha pasado demasiado lenta para mi gusto. No entiendo la razón. Creo que le falta algo a mi vida pero no sé exactamente qué o simplemente es que Urano está retrógrado. Me levanto a hacer la merienda que me voy a llevar y la de mi hijo, además de su desayuno. Quiero echarle la culpa a la edad, de que no está comiendo bien, de que todo es guácala y de lo difícil que resulta esta situación. Buscar la forma en que le entre proteína a su cuerpo, esa es mi tarea principal.

Así que me levanté, igual dando mis brinquitos para ayudar a mi drenaje linfático, dando gracias por las bendiciones y con prisa de no sé qué. El día no había comenzado del todo bien. Tengo a mi hijo que le hago el desayuno y le doy la oportunidad de escuchar un cuento mientras come. Ya le había dado la oportunidad de hacerlo porque me dijo que podía comer y escuchar al mismo tiempo, por lo que pusimos el cuento. Le expliqué cómo se ganaba la confianza, que pensara en un bote de vidrio y unas canicas, que cada vez que diga algo y lo cumpla una canica entra al bote de vidrio y es así como papá puede estar confiado de que él va a cumplir su palabra.

No fue así, tuve que apagar el cuento y colocar minutos para que terminara de desayunar porque ya se había hecho tarde. El despertador sonó y no se acabó la batida, por lo que le puse consecuencias. La forma de hablar no fue la mejor y la consecuencia creo que estuvo de más, lo dije por el enojo guardado que estaba sintiendo porque un niño de seis años no podía cumplir con su palabra.

Estando en el trabajo, me di cuenta de mi error, de lo exagerado que está la situación, cuando había podido comer todo pero le quedaba bien poco de la batida. Tengo una especie de culpabilidad en el momento y quiero remover la consecuencia exagerada pero de alguna forma en que no se vea que estoy incumpliendo con mi palabra. Me puse a verificar en mis nuevos conocimientos adquiridos de cómo hacerlo.

Escuchar y leer cosas de la maleabilidad del cerebro no se puede quedar ahí, tengo que poner en práctica para tener más paz, más visión panorámica de lo que está sucediendo y poder tomar decisiones correctas con un niño tan pequeño que aún está en proceso de aprender lo que es ser un buen ser humano. Para eso, debo de mejorar yo. También, debo leer sobre la edad en la que está, qué esperar y cómo lo han manejado otros padres. En mi caso, tuve la ayuda de una persona que se hacía llamar experta en crianza y estaba confiado, me hacía mucho sentido lo que me decía, pero ahora, es mi responsabilidad ponerme al día, porque, aunque intento hacer lo mejor que pueda como padre y modelo a seguir, también debo de estudiar y aprender para mejorar cada día. Sé que hago mi mayor esfuerzo y no me culpo ni me presiono tanto por hacer las cosas “mal”, pero está en uno poder mejorar por lo menos un 1% al día, porque como dice el dicho, de gota en gota, el agua se agota.

YO

De Plaza a la mecánica: una lección inesperada

Por fin la gira internacional de presentaciones terminó, San Juan, Santo Domingo, UPRRP y RUM era suficiente y ya me puedo dedicar a otras cosas más interesantes. Luego de la última presentación tenía que ponerme al día en las labores diarias, ya estaba atrasado y era necesario terminar lo comenzado, no porque me diera estrés ni mucho menor, pero las cosas que se tiene que hacer, se tienen que hacer, no hay de otra.

Estaba el ver cómo me puedo deshacer de todas las hormigas que están entrando en la casa, que según el don que mantiene a raya los insectos y roedores, solamente con echarle del mata cucarachas lo iba a hacer, pero no es verdad. Ahora, hasta duermo con ellas. También era parte fundamental darle el mantenimiento preventivo al carro, que yo se lo estaba ofreciendo a la novia para que lo usara para su viajes continuos a la metro, y terminó arreglando el de ella antes que yo hacer lo que tenía que hacer.

Le hicieron el cambio de aceite y filtro y me dijeron que era necesario hacer el cambio del aceite de la transmisión y también remplazar el filtro de aire del motor. Uno tenía un costo de 170 y el otro 80, le dije Cambia el aceite de transmisión, lo otro lo hago luego. Mi pensamiento fue, no tengo idea dónde en el motor está la transmisión ni mucho menos cómo cambiarlo, pero el filtro de aire, eso suena fácil y me quieren ensartar, lo intento hacer yo. Hice la búsqueda en internet, colocando el modelo, marca y año del carro y me dio un filtro en específico, la cual lo pasé a comprar a la tienda. 17 dólares era el costo del filtro ese, o sea que 60 eran de ensartada y 20 de material.

Veo un video, cojo los utensilios y hago comienzo con el proceso. El mero hecho de levantar la tapa ya era una emoción cabrona. Saco el desarmador de cruz de mi pantalón y la sangre comenzaba a circular con mayor velocidad, estaba respirando más rápido. Las manos comienzan a tener mangas de grasa y suciedad proveniente del motor. No podría con la adrenalina, al momento de aflojar esos 4 tornillos, que según internet, eran los que me separaban del filtro. Levanto la tapa luego de aflojarlos, batallé unos segundos para encontrar la forma correcta de hacerlo. Saco el filtro en la posición original colocándola al lado y abro la puerta de la novia para sacar el filtro nuevo. Hago la comparación y lo coloco en la posición del original. Mis manos ya están más manchadas y mi cara comienza a esbozar una emoción, comienzo a palpitar de felicidad, coloco el filtro en su lugar en la forma en que el original se sacó y coloco la tapa en su lugar. Doy vuelta a los tornillos para apretarlos lo suficiente para poderlos abrir la próxima vez y cierro el bonete, lo cierro dejándolo caer.

Espero unos segundos luego del ruido provocado por la tapa y mi cuerpo no puede más, veo mis manos llenos de grasa y me dan ganas de chuparlos por la excitación yo había cambiado el filtro de aire de motor, yo. Menos mal que mi novia no estaba en ese momento porque como estaba, si se lo metía, no duraba ni los tres minutos de rigor. Me ahorré dinero, pero sobre todo, me emocioné, hoy me emocioné. Luego voy a plaza a realizar un encargo, regresar una ropa que la novia no le encontró el suficiente chiste, era muy blah para su gusto, así que me dedico a cumplir con la misión Adelante, rocinante, me digo a mí mismo. Me dio una tristeza ir a plaza. Estoy tratando de practicar la presencia, de estar consciente de mi respiración, de hacerlo por la nariz y de sentir como el aire recorre su camino hacia los pulmones, ver el espacio, sentir las pisadas que doy. La gente está en sus teléfonos, todo el día a cualquier hora, en sus teléfonos, me incluyo, es triste ver mesas enteras de personas que están pero a la vez no, es más interesante los científicos de tik tok que la persona frente a ti.

La vida va a cambiar, estoy seguro, yo me dedico a lo mío, los otros hacen lo que quieras con lo suyo y espero que algún día algo cambie, paso a paso, poquito a poquito, con ejemplo, solamente con el ejemplo.

YO

Dos años después entiendo todo…

Pasaron dos años exactamente para enterarme. Lo que aceleró el proceso fue el confesar mi asexualidad a las tres semanas después de comenzar con la conversación digital y textual. También el detonante fue el enterarse de que una de las quejas que tenía la mamá de mi hijo fue la falta de sexo, a lo que su cabeza la llevó a interpretar que la mamá tenía una insatisfacción sexual y por esa razón, yo era un mal polvo. Esto meramente por hablar sobre el inexistente deseo de iniciar el acto por estar muy cansado de todas las otras tareas que tenía que realizar en mi diario vivir pasado.

Una cosa llevó a otra, el estar atenta y precavida de involucrarse demasiado sentimentalmente con una persona que la mayoría de sus palabras se veían reflejadas en acciones. Al parecer, hacer lo que se dice que se va a hacer, es algo muy extraño en esa parte de la isla. Por lo que, ella se estaba sintiendo emocionada con la situación, y esa situación era yo, pero resulta que ese yo no satisfijo, satisfixio, satisfasió a su pareja anterior, además, que de sus dedos había salido la palabra asexual.

La preocupación era entendible, nadie quiere una mala cogida por el resto de la vida. La emoción la había dejado saber y la preocupación, ahora luego de dos años, la puedo ver.  El 9 de diciembre del 2023 me envió un texto que ahora logro comprender las palabras de preocupación que existieron en su cabeza – Solo falta que me coja rico y listo (emoji cerrando el ojo)–  mostrando claramente la angustia y miedo en esas palabras.

Así comenzó el plan, el plan de validar esas letras salidas de mis dedos, falta de sexo, traducida por ella como un polvo fatal y asexual, traducida por ella como Esto no podía ser tan maravilloso, ahí está el meollo del asunto, como chinga mal, pues tiene que ser gracioso y hacer lo que dice, porque de qué otro modo una mujer se puede quedar ahí. Por lo que, procede a hacer su plan macabro de estropear mi visión de la quinta para poder decidir ese mismo día si se quedaba conmigo o no.

Es por eso que, aunque sabía que íbamos a ir a comer empanadas temprano y luego a respirar agua salina al mar, llegó tarde a propósito, usando el ejercicio y el baño tardío como excusa para así poder usarme sexualmente y aclarar sus dudas ocho días después del mensaje aquel. Todo indicó que el primer lengüetazo en la pájara fue una sorpresa mayor, pero sorpresa más grande fue para mí que, luego de planificar el usarme como un burdo trapo para sexual para dejarme o seguir en su búsqueda del nirvana, no pensara en traer condones. Yo no tenía porque llevaba mucho tiempo en celibato, todo el tiempo de separado más el tiempo de asexualidad y en mi pulcra y limpia mente jamás imaginaría el plan macabro que tenía entre manos.

Mayor fue la sorpresa, cuando luego de haber vaciado mis fluidos creadores de vida en su interior varias veces, le confesé que en algún momento de mi infancia adolecente, fui monaguillo de la iglesia y tuve planes grandes de entrar al seminario para convertirme en el Padre Didacus. No tuvo otro remedio que persignarse ante su santidad luego de la noticia.

El cinco fue el día exacto que se cumplieron dos años del primer mensaje y en dos días de hace dos años le dije que me gustaría volverla a ver en una segunda cita, con esto quiero decir, que le agradezco que siete semanas después, o 49 días, haya abusado de mí de ese modo tan espectacular y sobre todo que sus dudas se hayan disipado. Ha aportado grandes cantidades de emociones, risas, comidas, felicidad y cogidas a mi vida, que no tengo más que agradecer que su frecuenta haya estado a la misma que la mía desde entonces.

YO

(¡Ese olor traicionero!), celebrando el estár vivo, deseante, y conectado.

Creo que mi cuerpo está teniendo una confusión; a lo mejor es él quien está sintiendo como la crisis de la mediana edad y no mi mente queriendo comprar un carro deportivo, una moto o salir con veinteañeras. Ya se había puesto loco al volverse a enamorar de nuevo de la novia, sin pensar mucho, sin medir consecuencias, sin averiguar en qué se metía, hasta que una pequeña parte del lóbulo se asomó por ahí que fue entonces que la mente reacciona y comienza a ver más allá de lo evidente.

El amor fue de adolecente, comportándome como tal, saliendo a buscarla a las tres semanas de haberla visto por primera vez con mi hijo. Luego, después de la primera vez que hubo el revolcón que fue después en que me dijo que dejara el playlist para cuando consumemos esta situación, y me haya tenido que explicar de forma clara y contundente para cuando sea la primera vez que tengamos sexo, después de eso ha sido una calentura constante, donde me autonombré señor cogelón debido a la cantidad descomunal que estaba teniendo una persona que se creía asexual.

Ahora, mi cuerpo también, además de emocionarse cuando la besa, también tiene un olor que me recuerda a mi sobrino de 10 años, ahora 11, un apeste cabrón. Mi cuerpo ya estaba claro que el desodorante que utilizaba, hacía el efecto correcto en mis glándulas sudoríparas, pero parece que se le olvidó. Haga esfuerzo o esté sentado en la oficina bajo aire acondicionado que miss donas lo tiene debajo de 70, el olor aparece, colocándome desodorante todos los días a la hora correcta con uno que miente en la publicidad diciendo que tiene efecto por 72 hras, en mí, no funciona.

Ahora, tengo uno en el carro, otro en mi mochila, otro en la maleta de ejercicio y tres más en el baño. Todo para que no me confundan con español, de esos apestosos. Así que, le pido a mi cuerpo que sepa que no creo estar pasando por ningún tipo de crisis existencial por el momento, que puede volver a la completa normalidad, pero puede dejar el despertar listo para estacionar el auto en la chochera, tal como lo ha estado haciendo en esto últimos dos años, en que la vida me hizo el favor de que una mujer tan linda y deliciosa se fijara en mí y que la manía asexual esa se me pasara o tal vez fue que ella me la quitara.

YO

Ni de allá, ni de aquí – El tiempo que nos transforma

El tiempo pasa y no se detiene y era de esperarse que esto iba a suceder. Hace muy poco caí en cuenta que ya llevo más tiempo viviendo en la isla, que lo que viví en la Península de Baja California. Lo bueno es que, aunque llevo tanto tiempo viviendo aquí, el papá de un niño del parque contiguo identificó correctamente mi acento, que aunque ya no sueno de allá, y tampoco sueno de aquí, al parecer sigo sonando más de allá que de aquí, aunque ya no me sienta ni de allá ni de aquí, sino que me encuentro en un limbo de identidad.

Cinco de esos años viví con ella, ella me rentó un cuarto que quedaba a dos minutos caminando a mi trabajo. Siempre me ha gustado estar céntrico a las actividades que realizo, simplemente para que el tiempo pueda ser mejor aprovechado y el sueño mejor distribuido. Con ella llegaba del trabajo y le gritaba, salía a chismear un poco, le decía que iba a comprar si necesitaba algo, le contaba las cosas que hacía y simplemente bajada a platicar un poco, así por 5 años, hasta que un enero saqué cosas y tiré más, para irme al Viejo San Juan. Recuerdo que en la Catedral me dio una tarjeta con 20 dólares adentro.

Viviendo ya fuera, iba a visitarla, con menos frecuencia de la que me hubiera gustado, pero la visitaba. Conoció a mi familia de ese entonces. Llegó el día en que me dijo que las monjitas, con las que se había criado y fueron sus múltiples mamases, se la iban a llevar a su país natal, porque ya no veía bien y tampoco caminaba tanto. Pasaron muchos años de no saber de ella. Creo que no conoció a mi hijo, solamente a la nena. No fue hasta hace dos años, que me enviaron a presentar en la conferencia que la oficina hace en esas tierras, que hice las preguntas para saber dónde es que se estaba quedando. La visité, aún caminaba y veía un poco. Me conoció, platicamos un rato y la abracé.

No volví a saber de ella, hasta esta otra visita que hice la pregunta si seguía en el mismo lugar y me dijeron que sí, llamé y me dieron el visto bueno para irla a visitar. Ahora fue diferente, ahora se veía más viejita, más frágil, más decaída. Me dio sentimiento cuando la monjita me advirtió que ya no recordaba muchas cosas, pero sin embargo, ella, al yo comenzar a hablarle y tomarla de la mano, me pregunta por todo el mundo que ella conocía, me pregunta por mí, por la nena, por la mamá de Gael, le doy la noticia, le enseño a mi niño y comienza a escurrirme las lágrimas cuando en voz baja me dice que yo soy como si fuera su hijo, algo que no merezco. Le hago la pregunta que qué es lo que quiere que le lleve en el próximo viaje, me dice que quiere una leche en polvo que los viejos toman en esta latitud, La venden es Costo o en Sams, me dice, Y dulces, quiero dulces.

Por poco me regreso sin visitarla, sin buscarla, porque no había recibido respuesta. Al recibirla, cancelé cualquier plan de conocer la isla, para ir a visitarla, porque no puedo irme de esa otra isla sin verla. Ahora, tengo una misión, hacer que me envíen el año que entra a la conferencia y comprar esa leche y dulces para que ella pueda tener un poquito de su pasado, es su presente.

YO