La forma más primitiva y pura…

Mi hijo es el más pequeño del salón, y ha tenido algunas situaciones. Solamente son 5, tres niños y dos niñas. Los dos niños, se conoces desde hace mucho y él entro nuevo, solo, sin notro que entrara con él. Los otros comenzaron no aceptando jugar con él, dejándolo solo y hasta le escribieron una carta donde le decían que nunca jamás estaría en el equipo con ellos. Me lo dijo que le pasó dos veces donde se fue debajo de las bancas y que lloró un poco, que extrañó a su mamá y a mí, cada uno en su semana. Se activó algún tipo de protocolo en la escuela, porque, al ser tan pocos, no puede sacar a uno del grupo.

Están haciendo un fuerte, un campamento, recuerdo cuando yo hice uno también. Hoy querían ir después de la escuela, por lo que él se encargó en hablar con la mamá del compañero para que lo dejaran ir. Así que fuimos al parque que está al lado de la escuela por treinta minutos para que ellos continuaran un poco con su proyecto. Al poco tiempo llegó el tercero. Los dejé solos, no estuve detrás de ellos, pero sí estuve viendo de lejos lo que hacían y siguiéndolos con la mirada. ¿Pero sí me vas a invitar a tu fiesta verdad? Preguntó mi hijo con mucho interés.

De repente viene corriendo desde el lado contrario de donde yo estaba, pasa la cancha de básquet y al lado de la de futbol la cual tiene una malla alta que divide las canchas. Veo que está corriendo y noto que un perro, más bien una PERRA, le está ladrando con rabia, lo va siguiendo pegada a la malla mientras él viene a la zona donde yo estoy. Veo que hija de su chingada madre, corre hacia donde está el hueco de la malla para ir directo hacia él. Cuando veo que va en su búsqueda, me levanto y salgo instintivamente a colocarme entre la bitch y él. El otro niño le dice corre, por lo que él se da la vuelta y sale corriendo de regreso, el animal quiere ir tras de él pero yo me muevo moviendo los brazos, anchando el cuerpo y con el corazón a mil, esta puta me va a morder.

Abro los brazos, me coloco derecho e incluso saco un poco de senos y camino poco a poco hacia donde está la animala. Ella retrocede un poco pero sigue ladrando, tirando un mordisco. Al fondo se escucha Mera fulana, ven, Mera, ven para acá, pero el tipex no se mueve. Veo que ya él está dejos, por lo que comienzo a retroceder, sintiendo el corazón y la adrenalina a mil. Al irme alejando, veo que sigue queriendo ir por ellos, así que regreso y me voy acercando más. Se aleja y finalmente le hace caso a su amo para ir con él y que la amarre a la desgraciada.

Al regresar a sentarme en mi puesto de observación, reflexiono. Le dije al terapeuta que cada domingo me había dado cuenta que mi cuerpo se llenaba de tensión y que sentía que no existía amor, sino una especie de responsabilidad y una carga. Más eso que amarlo. Comenté cómo quiero disfrutarlo más y, aunque todo lo demás se tiene que hacer, procurar estás minutos grandes presente con él. Luego de esto, me doy cuenta que realmente lo amo con todo el alma y lo único que hago es quererlo proteger de más y de todo. Dando un espacio suficiente para él para que se conozca, para que se desarrolle, para que viva, para que aprenda de los errores. Tuve este momento de protección sin pensarlo, sin dudarlo y sin ver consecuencias, solamente pensé a mí y no a él. Hice todo eso sin tener testosterona suficiente, ahora imagina si ya estuviera tomando mi clase de pilates con todas esas mujeres ovulando al mismo tiempo, esa mother fucker bitch no estaría viva para contarlo.

YO

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