(¡Ese olor traicionero!), celebrando el estár vivo, deseante, y conectado.

Creo que mi cuerpo está teniendo una confusión; a lo mejor es él quien está sintiendo como la crisis de la mediana edad y no mi mente queriendo comprar un carro deportivo, una moto o salir con veinteañeras. Ya se había puesto loco al volverse a enamorar de nuevo de la novia, sin pensar mucho, sin medir consecuencias, sin averiguar en qué se metía, hasta que una pequeña parte del lóbulo se asomó por ahí que fue entonces que la mente reacciona y comienza a ver más allá de lo evidente.

El amor fue de adolecente, comportándome como tal, saliendo a buscarla a las tres semanas de haberla visto por primera vez con mi hijo. Luego, después de la primera vez que hubo el revolcón que fue después en que me dijo que dejara el playlist para cuando consumemos esta situación, y me haya tenido que explicar de forma clara y contundente para cuando sea la primera vez que tengamos sexo, después de eso ha sido una calentura constante, donde me autonombré señor cogelón debido a la cantidad descomunal que estaba teniendo una persona que se creía asexual.

Ahora, mi cuerpo también, además de emocionarse cuando la besa, también tiene un olor que me recuerda a mi sobrino de 10 años, ahora 11, un apeste cabrón. Mi cuerpo ya estaba claro que el desodorante que utilizaba, hacía el efecto correcto en mis glándulas sudoríparas, pero parece que se le olvidó. Haga esfuerzo o esté sentado en la oficina bajo aire acondicionado que miss donas lo tiene debajo de 70, el olor aparece, colocándome desodorante todos los días a la hora correcta con uno que miente en la publicidad diciendo que tiene efecto por 72 hras, en mí, no funciona.

Ahora, tengo uno en el carro, otro en mi mochila, otro en la maleta de ejercicio y tres más en el baño. Todo para que no me confundan con español, de esos apestosos. Así que, le pido a mi cuerpo que sepa que no creo estar pasando por ningún tipo de crisis existencial por el momento, que puede volver a la completa normalidad, pero puede dejar el despertar listo para estacionar el auto en la chochera, tal como lo ha estado haciendo en esto últimos dos años, en que la vida me hizo el favor de que una mujer tan linda y deliciosa se fijara en mí y que la manía asexual esa se me pasara o tal vez fue que ella me la quitara.

YO

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.