¡Ya Wey, Ya!: Amor de la Hecatombe

Decidí que tenía que ser diferente, ya lo había probado el año pasado y no fue nada placentero por lo que esta vez me dije Va a ser distinto, y así ha sido. He estado trabajando, además de trabajar mucho, he estado trabajando en mí. El libro llegó milagrosamente, El arte de desaprender, desaprendiendo a través de un proceso de la Bio Neuro Emoción, y el desapego.

Se habla que la forma en que mejor va a funcionar todo es cuando las personas son dos soledades independientes que se respetan, donde uno no tiene nada que poner ni nada que quitar al otro. Cuando no nos necesitamos para nada pero nos queremos para todo. Van veinte días desde que la vi por última vez, la última vez que estuvimos separados tanto tiempo fue una hecatombe emocional para mí . Recuerdo perfectamente cómo me sentí y dije que eso no me iba a volver a pasar. No porque fuera una reacción mala, sino que entiendo que la reacción provenía del miedo. Ahora, ya no es un impulso caótico, ahora ya no estoy caminado en este proceso desde el miedo, sino desde la calma.

Ahora es una tripartita, Acepto, Integro y Suelto, ese es el proceso milagroso. El otro no va a llenar un vacío que yo crea tener. Escuché algo que me voló la cabeza y me hizo todo el sentido del mundo. Nos conocimos siendo nosotros, con nuestros gustos y nuestros hobbies, nuestra parte social y nuestra independencia y fue siendo ese tipo de persona que nos fuimos enamorando uno del otro, yo viéndola caminar por las montañas y tirándose a los charcos, en sus viajes, con su risa y la emoción por la comida y ella, yo estando en mis ejercicio, mi trabajo, la vida social y las fotos que tomaba. Pasa algunas veces que te pierdes en la relación, dejas de hacer las cosas que te gustan y te abandonas, pero si te abandonas, la persona que está contigo ya no te va a reconocer, ya no tiene con quien estar ya no eres esa persona de la que se enamoró, porque esa persona de quien se enamoró ya no existe, se perdió en la relación, se abandonó. Por esa razón es que yo no lo voy a hacer, porque primero que, me gusta ser yo, me encanta ser yo y fue de ese yo de quien se enamoró, por lo que abandonarme no puedo hacerlo y debo seguir con mis cositas yo y cuando podamos, nosotros para así ser fiel a mi palabra conmigo.

Así que, decidí que esta vez, no iba a ser igual, no iba a pasar por lo mismo dos veces, las emociones están ahí para ensenarte algo y está en ti aprenderlo. Yo aquí, jodido emocionalmente, por las razones que la cabeza me diga, era mi norte. La amo, la amo como a nadie, lo bello y hermoso es que no nos necesitamos para nada, pero hasta el día de hoy, nos escogemos a la distancia.

Eso le conté a mi amiga la de Pilates, que por cosas del destino, mi hijo y yo nos la encontramos en la playa el domingo, el día después de la fiebre, decidimos darnos un baño de agua salina para terminar de sacar al chamuco. Platicamos un poco, pero de lo poco que platicamos fue de su proceso, resulta que la habían operado, le había sacado kilo y medio de fibromas o una madre así y que la persona con la que estaba, ya era un pasado. La plática estuvo buena, tanto así que me dijo si tenía algo el siguiente día para seguir la charla, al yo saber que había chisme interesante, mi radar chísmico se activó y mi respuesta fue inmediata, Hora y lugar. Si hay chisme, ahí estaré, porque que un estudio de la Universidad de Alejandría, dice que es vital para una relación el tener chisme.

No ha sido un tiempo perdido, ha sido un tiempo de descubrirme y re descubrirme, encontrar respuestas y estar un poco más tranquilo y seguro de mí y de nosotros, no desde el miedo sino desde el amor, amor propio y amor por ella, pero sabes algo, ¡Ya wey, Ya! Ya casi casito, qué emoción.

YO

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.