Solo soy un papá

No doy mucho crédito a los comentarios y palabras que me han dicho de ser un “buen o gran padre”. Entiendo que esto viene simplemente porque yo quería tener un hijo, sin saber lo que eso conllevaba y porque me considero una persona responsable que se hace cargo. No puedo dejar a un niño sin que tenga a su papá en su vida. También, creo que viene a que existe un problema interno con mi propia figura paterna.

No sabía ni mucho menos había reconocido el problema que yo tenía con mi papá, creo que esto lo comencé a reconocer ya estando en tierras lejanas. De mi papá puedo decir que era responsable en su trabajo, nunca faltó nada, deporte, vestido, comida, viajes. Tiene quien sabe cuántas maestrías y es una persona inteligente. Tengo una imagen, de él sentado en una mecedora, pensando. La persona que estaba haciendo la remodelación de la casa llevaba mucho tiempo y ya estaban desesperados. Él, usando su segunda ingeniería, pero Civil, se pone a pensar se va. Regresa con una tabla clavada con otra en ángulo recto y tres pedazos de metal cortados con la forma de la moldura que el don estaba haciendo y colocando en las paredes que le tomaba horas en hacer, gracias a esto que mi papá pensó, en minutos ya había creado la moldura, se secaba y la colocaba en la pared. Tengo otros recuerdos, papelones que hizo en alguna de mis graduaciones, por el alcohol y también de verlo en ese estado semanalmente.

Recuerdo que él tiene un amigo en los ángeles que sin pensarlo nos dejó con él para ir de paseo, al regreso a México le dije a mi mamá que por qué mi papá no era más como el otro don. Mi mamá trató de explicarme que él era diferente, pero un par de días después pasó lo que nunca. En uno de los extraños días que en La Paz llueve, mi papá salió al patio a jugar conmigo y con mi hermano futbol. Estuvimos jugando como por una hora. La única vez que eso pasó y lo recuerdo, una especie de felicidad.

Es una posibilidad de donde viene mi decisión de presencia con mi hijo, eso me dejó un buen recuerdo y espero poder llenarlo a él de muchos. Son las mujeres, mamás o no las que “admiran” esta parte de mí, de mi lucha campal por tener a mi hijo presente en mi vida, una lucha incluso contra su propia madre. A esto, no le doy cabeza ni mucho crédito tampoco, porque creo fiel mente que, si tienes un hijo, también es tuyo y debes estar ahí para todo. Aunque, me he dicho en tono sarcástico el padre luchón, alguien me dijo y creo que fue mi novia, sentados en el carro, entrando a la urbanización por la entrada VIP, residence only, cuando dijo unas palabras “aunque me va a disculpar, lo que hace, no es nada diferente a lo que hace cualquier mujer madre soltera todos los días” creo que sí fue ella, la verdad no estoy tan seguro, pero quien haya sido, tiene toda la razón, y es precisamente por eso que, al hablar de un gran padre, lo único que pienso es que simplemente soy un papá, un papá como me hubiera gustado tener o que me hizo falta a mí. Mis hermanos están bien con haber tenido el papá que les dio la vida, pero yo no, a mi hay algo en el fondo que me ha afectado, seguramente debe ser porque también recientemente, descubrí que era un niño especial. Quién iba a pensar que fui unicornio desde chiquito.

Yo

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