Desconozco el origen de esta situación, entendería que fue a mi desentendencia a las clases, la falta de práctica o a la simple y llana razón a la falta de práctica a la escritura o movimiento muñequístico. Este movimiento de muñeca comenzó tarde, como a las 14, que pasaba más minutos en el baño de lo usual, y por eso entiendo que no se soltó a tiempo para tener una letra un mucho más legible y bonita.
Tengo 45 años con esa misma forma de escribir, es algo que en el fondo me causaba vergüenza e inseguridad en algún momento de mi vida, sobre todo al ver a mi profesor de Electrónica y Circuitos que el tipo parecía salido de los libros mismos con su forma de escribir y dibujar los circuitos y números en el pizarrón.
Llegó el 2024, continué con la misma práctica, escribiendo jeroglíficos en los cuadernos, cuando necesito sacar de mi sistema lo que estoy sintiendo y utilizando la tecnología para el resto, continuando con el deterioro de mi escritura y mi sentido cognitivo gracias al uso de las pantallas y computadoras. Finales del 2023 hubo un cambio en mi vida y en el 2024 se tuvo un tema al respecto. La intriga de cómo era posible que un ser humano en verdad pudiera escribir tan mal, la tuvo en ascuas por un tiempo. No fue hasta que se me ocurrió o ¿ella tuvo la idea? No recuerdo, de enviar una carta escrita a puño y letra por mí.
Me tomó mucho tiempo escribir una página, estaba tan consciente y tan atento a lo que estaba haciendo, tratando que la letra sea lo más legible posible. Arrancando una hoja tras otra, porque mi perfeccionismo inexistente, no me dejaba enviar esa media hoja. Al sentirme un tanto cómodo con el resultado y haber levantado el reguero que dejé al lado del escritorio, me puse a mover mis contactos para conseguir la dirección del Árbol americano bombacáceo, de 15 a 30 metros de altura, de tronco grueso, ramas rojizas, flores rojas tintóreas y frutos de 10 a 30 centímetros de longitud, que contienen seis semillas envueltas en una especie de algodón. Por fin logré conseguirla y rogando que algo de lo escrito se entendiera, la envié.
El tiempo pasó, y el tema de conversación también. Dejé saber mi admiración por toda esa gente que dibuja y escribe bonito y no solamente que escribe, sino que también lo hace en escritura ancestral, de viejita, esa forma que solamente mi mamá y algunos elegidos pueden entender, el lenguaje cursivo. Sabiendo cómo es la novia, uno de esos días que le toca pasar sus horas junto a mí, llega con un obsequio, un cuaderno para practicar escritura cursiva, para aprender a soltar la muñeca, porque desde que está en mi vida, esa práctica se ha ido.
Me pongo a escribir, me pongo a practicar, sigo las instrucciones que tiene el cuaderno de ejercicios y se nota la diferencia cuando no hay letras pre hechas con líneas entrecortadas indicándote la forma en que se debe escribir. Viene mi segundo intento, una segunda carta es enviada, la letra sigue igual de fea, pero ahora con un intento de letra cursiva ininteligible.
Hoy, mientras practico con el cuaderno que me regaló la que es, me pongo a pensar, debo aceptarme tal y como soy, aceptar el hecho que mi letra parece de doctor y que sería más fácil hacer un doctorado y así mi letrapor fin vaya acorde con mi título. Aunque mi letra es de doctor, no de ese tipo de doctor, pero pues, doctor es doctor.
YO