Más de esos

Sigo teniendo una gran admiración por toda esta gente que logra encontrar su destino en este mundo, que, desde su cabeza, logra imaginarlo y crearlo, o simplemente tienen claro y lo hacen. Las historias de los underdogs me causan mucha fascinación e interés, y creo que es porque es algo que me hace falta, algo que no tengo pero que en el fondo me encantaría que así fuera y aunque yo no lo tenga, me alegra mucho que otras personas sí, me hace feliz ver todo lo que el ser humano puede lograr.

De ese modo, tuve una fascinación por lo que vi, gracias a que la sikita bebé me tuvo fe y me invitó al concierto. Fuera de que, esto es un negocio, y todo cuesta y cuesta caro, y todo lo hace con la idea de “darle algo a su país” aunque su gente gaste cientos de dólares en mercancía, bebida y entrada, porque, el capitalismo siempre gana, es un viaje sideral. Da mucho placer ver todo el proceso. Pensar en todas esas mentes juntas creando un producto final, que, yo no siendo de este pedazo de tierra colonizado, sentí emoción por lo que estaba pasando.

Aunque vea un poco la contradicción de dar a un país, fomentar y fortalecer el orgullo patrio a niveles fascisticos, también te crean experiencias y venta de mercancía que la gente acaba con ella para no quedarse fuera de lo que en este momento está “in” ¿y sabes qué? Me encanta, me encanta la forma en que lo hacen, el pensamiento que le meten, la psicología de manipulación envuelta es espectacular y lo disfruto mucho, tanto así que hasta yo compré algo para que mi primo pueda disfrutar de este evento mundial.

Me gusta estas historias, es un evento histórico, el muchacho ha logrado algo que nadie más lo ha hecho y aprovecha, que estoy seguro de que tiene un amor verdadero por este archipiélago y estoy seguro y se le nota, que está cansado de la situación política, corrupción y abuso con el pueblo. Pero también, hay que comer, hay que generar y sobre todo, los Cartier (que es la marca más cara que he aprendido que existe en estos últimos dos años), no se pagan solos.

Una persona que tuvo un sueño y me imagino que le llegaban todas estas fotos mentales cada vez que colocaba un producto de la compra en la bolsa, el sonreía por todo lo que en su mente iba a crear, y así lo hizo, de verdad que me encanta esta historia y me pone feliz y me cae bien y todo. También, me cae bien mi amá, que a sus 70 sigue corriendo con los nietos, jugando y pasándola muy bien, olvidándose de todo y siempre que le doy las gracias por todo lo que hace por mí, siempre me responde con un “ay, gracias de qué mijo” y eso…me da más cosita aún, porque de verdad que mi amá lo hizo bien, y los de él, de verdad que rompieron. Los sueños se cumplen, la suerte existe y la energía llega. Y estoy seguro de que más de esos existirán.

YO

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