La mañana de hoy estuvo un tanto caótica en mi lugar de trabajo. Se tuvo que activar de emergencia la configuración de doble autenticación para el uso de Microsoft dentro de la oficina y esto hizo que se formara un desmadre, algunos no tenían permiso para Teams, otros no podrían configurar el autenticador para que les llegue el código, había luz, pero el semáforo no estaba funcionando, en fin, un desmadre completo.
Hace un par de días, de esos días que no tenía ganas de ir a la oficina e informé que me quedaría trabajando remoto en mi casa, alrededor del mediodía, me llega un email a mi Outlook que dice que tiene un cheque de 250 mil dólares a mi nombre y no saben a dónde enviarlo, yo dije, Es la señal que estaba esperando, las afirmaciones están dando resultado. Le doy clic a ese email, al enlace que me decían que debía ir para reclamar tal cantidad de dinero. De repente, mi computadora hace como que se apaga, y yo pienso, Ay, qué extraño, como que se está yendo la lu’.
Recibo una llamada del administrador donde me dice que hay par de correos electrónicos sospechosos donde dicen que mi cuenta del trabajo está flageada como posible spam sender y yo, Pero por qué, pregunto. Al hacer la prueba con mi correo electrónico, no podría enviar emails, me tiraba un error. Luego me pongo a revisar y en la sección de envío de emails y había cerca de 540 correos que habían salido de mi cuenta, todos donde yo solicito que le den clic a una cajita de DocuSign para que firmen un documento que “yo” les envié. Clientes de alto, mediano, bajo nivel recibieron “mi” email, de toda la cartera de clientes con la que trabajo o he trabajado o me han copiado y ni siquiera los conozco.
Haciéndome el que no sé qué pasó, pues duro cerca de una semana sin correo electrónico, y el administrador de correos no sabe cómo resolver mi problema. Al hacer la búsqueda del error encuentro un paso a paso para lograr habilitar nuevamente mi cuenta de correo y se lo doy al que sabe y saca mi correo de la cuarentena, pero esto obligaba a que toda la organización tuviera que salir de sus cuentas, activar el segundo autenticador para asegurar que los hackers no se llevaran nada de la oficina. Gente que no sabía qué hacer, que había olvidado su contraseña, la energía matutina estuvo un tanto densa. Mientras tanto yo, hago el cambio de contraseña con mucha calma.
Pedí disculpa a los compañeros que están cerca de mi espacio de trabajo por lo que estaban pasando gracias a que mi cuenta fue tomada como rehén. Parece que debo continuar con mi trabajo de neuro plasticidad, afirmaciones para que esto no vuelva a suceder y utilizar mis años de ingeniería y trabajar con tecnología y darme cuenta que, la tecnología no trabaja con la espiritualidad.
YO