Dos estudios llamaron mi atención, a veces me voy a la página del Reer Review, para leer lo que los científicos y otros no tan científicos han escrito y “comprobado”. Busqué una teoría que dice mi amá, que disque si dejas remojando las lentejas con algo acido, como limón o vinagre, las lentejas pierden su capacidad de generar gases en el ser humano, destruye o inhibe los carbohidratos complejos oligosacáridos que hay en las legumbres. No encontré nada al respecto, pero lo que sí encontré fue un estudio que dice que si te tiras pedos rente a tu pareja, puede fortalecer la relación.
Esto me trajo un recuerdo, más bien una especie de reclamo o algo del estilo donde me dijeron que en todos los años que estuvimos juntos no nos tiramos ningún pedo frente a nosotros. Y al hacer un repaso de mi corto paso en el acto matrimonial, encontré la verdad sobre el comentario. No es algo que he hecho frente a ninguna de las 245 parejas sentimentales o 2980 parejas sexuales y siento que no es algo que deliberadamente haré, eso lo siento algo tan personal.
Luego, estoy con mi hijo, y me tiro uno sin ningún tipo de pudor. Por qué lo hago sin que me importe lo que mi hijo, de seis años, que apenas se encuentra en frecuencias teta, se encuentra programando su software, está en el despertar, en que el yo le baje completamente. Con él, comemos intencionalmente refritos y comenzamos a jugar a que el sonido sea el sonido de un poder, un disparo o cualquier juego del momento. Por qué con él es tan normal y no hay pudor. Debo averiguar esa vergüenza que existe frente a otros que no sea él, porque ni con la madre que me parió ha escuchado sonidos salir de mi culo, solamente ha visto mi cara.
Mi cara de culo es real, existe, así como existe mi cara cuando hay comida rica, la cara cuando se la meto a la novia y la cara cuando me vengo, caras de pensar, y quien sabe qué tantas otras caras que dice mi novia que ya logra identificar. Pero la principal es la que se ve por donde salen esos pedos. Ahora recuerdo, mi amigo el de las luces no tiene ese tipo de pudor o vergüenza con para tirárselos frente a sus parejas, no sé si frente a todas, pero por lo menos la 10 543 me lo mencionó, como hizo un kame hame ha con su efecto especial.
Por ahora, hay algo que comprobé, y es que al ponerle un chorro grande de vinagre a las lentejas que hice ayer, no tuvo ningún tipo de efecto adverso, así que ya saben, la que sabe, sabe y esa es mi amá, pónganle vinagre de manzana a las lentejas, frijole o garbanzos cuando los pongan a remojar y de este modo se pueden evitar poner cara de culo, pero si pasa, pues nomás no se chivee.
YO