Ya necesito que sea viernes, un viernes para tirarme un rato. Han sido un par de semanas fuertes, cargados. Mi novia es la que me mantiene al tanto de los acontecimientos del universo, ahora, además de cojerme bisemanalmente de una forma que parece que no hay mañana, también funciona como mi astróloga de cabecera. La advertencia fue que piscis iba a tener días complicados, los demás signos que estaban en problemas, realmente no me acuerdo, pero el que sí me acuerdo es que los pececitos íbamos a sufrir la maldición lunar.
Mi semana comenzó con un entrenamiento de las 9 de la mañana a la 1:30 de la tarde por tres días. El lunes, debo presentarme, prender mi cámara, saludar, dónde estoy, qué me gusta, qué hago en la compañía y esas cosas. Mi computadora no tiene cámara, por lo que me conecté utilizando mi celular. Había bebido mi té mañanero y mis primeras 16 oz de agua, por lo que necesitaba liberar espacio. Me fui al baño con el teléfono en la mano para seguir “escuchando” la conversación, suena el liquido cayendo y al terminar, dejo el teléfono para poderme lavar las manos y hacer mis 10 squats que me tocan cada vez que voy al baño. Al regresar a sentarme le doy clic para prender la cámara y me vean sentado en mi lugar prestando toda la atención. En realidad, lo que hizo mi clic fue apagar la cámara, doy múltiples clics por si acaso. Es posible que más de 50 personas de 40 diferentes países vieron como nitrificaba el baño mostrando mis dos centímetros de esplendor.
Me he tirado en varias ocasiones a mi astróloga de cabecera, y he tenido varios momentos memorables con gritos que escuchan los perros. Me ha comentado que, si no fuera porque me corté mis tubos, en un par de ocasiones habría quedado embarazada, que sintió que de seguro la preñaba, por fortuna eso no es así, tener un hijo a esta edad, ya no lo queremos. Sin quererlo, el fenómeno de Baader-Meinhof ha estado presente conmigo, veo niños por todos lados. Tengo a mis vecinos con bebé, mi hermano con bebé, yo con bebés que se quedan sin nacer pero que la novia siente que a lo mejor. Pero me emocionan los bebés, cada vez que recibo una foto de la nueva sobrina que comienza con R y termina ton tuzin, me sonrío y digo que linda, pero de lejitos.
Mi persona favorita, , con su juventud acumulada, la vida ha hecho su milagro y su hijo está embarazado. Si vieran la cara de mi novia, si se pone al lado del sol, no sabes cuál es cual. Lo bueno que ese ser que está por nacer, tampoco es nuestro. La mejor parte de todo esto, es que, gracias a eso, mi estatus ha cambiado, ha subido de rango, ahora no me voy a tirar a un MILF, si todo sale bien, el fin de semana me tiro a una futura GMILF, y eso sí está bien cabron de cool.
YO