Oliendo mona

Estoy en un proceso raro, y entre ello se encuentra la jibarización de los escritos que voy a estar haciendo. Siento que debo tener una pausa de muchas cosas que estoy haciendo y que, a mi entender, me está causando una sobre estimulación e intoxicación del cuerpo que se convierte en una sobre dosis de cortisol que mi cuerpo al parecer no está pudiendo manejar.

Ya llegó a su fin mi etapa anterior, mi etapa que creí que sería para siempre. Ahora todo está claro, mi aportación económica, el tiempo que pasaré con mi hijo y, sobre todo, la firma donde dice que mi estatus legal vuelve a ser soltero. Mi etapa es otra, ahora soy el papá luchón, empoderado, viendo pa’ lante, arriba siempre, nunca pa’ bajo, pa’ atrás ni pa’ agarrar vuelo.

Pensaba que mi metanoia estaba avanzada, pero en este momento, mi cuerpo me está diciendo todo lo contrario. Siento ansiedad, siento dolores que están ahí, no siento paz, no siento que disfruto la vida, mi vida, mi día. Esa metanoia no ha sido lo suficiente, hasta donde quiero llegar, hasta donde logre controlar mi mente para que se sienta bien, suficiente, contenta la mayor parte del tiempo.

Tengo que fomentar y desarrollar mi talasofilia, estoy en el centro de él. Tengo que aprender a disfrutarme, disfrutar lo que hago para que así mi hijo vea que su padre, como él me dice ahora, es feliz, le gusta hacer cosas, disfruta de la vida, y así poder dar un buen ejemplo, no solamente en como ser un buen ser humano, sino también en mostrar qué es ser humano.

¿De dónde viene esa presión que siento? ¿De dónde sale este sentimiento que no me permite disfrutar? Esa es una gran pregunta. Me quieren enviar de nuevo a California para una conferencia, pero hay algo en este momento que no me llena de emoción. Tengo las ganas de irme a intoxicar de comida chatarra, pero en lugar de eso, me estoy haciendo las preguntas: ¿Son mis pensamientos útiles? ¿Cómo se comportan mis pensamientos?  Y para tratar de manejar mi sentimiento actual, ando con mi mona en la mano, muy cerca de la nariz, aspirando profundamente para que esa mona de aceite doTERRA haga el balance que realmente mi cuerpo necesita, sin yo tener que hacerme responsable de todo lo que me pasa, sino que el aceite balance, me ayude también con esa tarea.

Por ahora, la decisión está tomada, y estoy seguro de que todo estará bien, ya una vez lo dejé todo en manos del ser superior, ahora, también, pero haré la parte que me toca.

YO

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.