Que mucho me divierto y aprendo. Me siento bien a su lado y me siento mejor cuando algo me jode la existencia y luego, sin querer y sin prestarle mucha atención, me llega la respuesta como arte de magia. Y eso fue lo que me pasó este fin de semana que me toca con ella.
Aquí está a mi lado, tratando de dormir, mientras mi cabeza poco a poco se va llenando de una sustancia química ingerida oralmente la C21 H30 O2 del isómero delta -9, que por alguna razón su efecto secundario es hacer que me ponga a pensar en cosas sin sentido. Aún tengo heridas, al parecer y aún logra controlar mi estado de ánimo. Luego de un comentario hecho e interpretado, me dejó en un muy mal estado emocional. Al pasar el tiempo, al distraerme, al hablarlo con la chica de la cola de caballo, por alguna razón esta parte me parece espectacular, en una buena parte de mi vida lectora fue con literatura de ficción del género policiaco del autor que en algún momento llego a ser mi favorito y cayó de mi gracia al entrar a la política, Paco Ignacio Taibo II. En su serie del Detective Héctor Belascoarán Shayne, en la época de los 70’s mexicanos, fue ahí donde por primera vez, en alguno de sus libros leí el término de “la chica de la cola de caballo”, y quién iba a pensar que ahora, 45 años después de que Belascoarán tuviera su encuentro con la chica, a mí me encante cuando ella agarra el cabello con una cola de caballo para hacer lo que más le gusta, limpiar, y a mí me fascine ese look en ella. Bueno, volviendo a mi cuento, en qué iba. A sí, hay una reflexión, todo lo que puedan decir, en un reflejo de la persona de quien proviene. Lo que dicen de mí, es lo que son, y soy yo quien debe de aprender a que no me afecte lo dicho.
Lo mejor de todo, que ella me da una paz y tranquilidad que me hace falta en las dos semanas que no la veo. En este viaje astral que estoy teniendo, me vino a mi mente una vida pasada, que al parecer, según mis registros akashicos, fue una persona que vivió en Rumanía y ya eso tiene mucho que decir y sobre todo explica muchas cosas. En la ciudad de Transilvania, donde mi antiguo yo se la pasaba, tuvo una experiencia bastante fuerte, según recuerdo de mi sesión con la persona que me leyó los registros. Algo le pasó en esta ciudad, que no logro recordar muy bien ahora con esta serie de cosas que me están rodeando en la cabeza, por las reacciones químicas en el cerebro, pero hay sangre envuelta, sangre como ahora, que circula por mi cuerpo… a mí me fue bien, espero que en aquella época a él también y no haya sido que esa experiencia fuera porque se lo comió el vampiro.
YO