De niño especial a adulto ejemplo.

Como todos ya sabemos, hace poco se descubrió la verdad, una verdad que la mamá, no es que la tenía guardada, pero se logró darle forma a la situación  y fue de tal forma que se descubrió que a diferencia de mis hermanos, fui un niño especial con problemas de aprendizaje, a mis hermanos nunca los trataron de sobornar para tener buenas calificaciones, a mí cada año escolar, era un nuevo soborno, mi amá le llamó motivación.

En resumen, no fui una persona de As, mi carrera no la pasé con  Summa, ni Magda cum laude, lo mío fue Cum Laude, Laude o puede que hasta E. Esto me dio pie a que al llegar a este pedazo de tierra, esta isla tropical, y pisar por primera vez terreno universitario y salir con tortícolis  congénita, no me senté a estudiar un solo día para un examen por los primeros tres años de mi paso por la universidad.

Mi vida dio un giro gigante estando en Pe Erre, de ser un niño especial, me volví el niño ejemplo a seguir. Tengo tres casos. El primero fue cuando estaba en estudios generales, donde en una clase de Español, me dejaron hacer un escrito, el cual, mi profesor estaba bastante molesto porque no lo habíamos hecho bien, entonces dice, Voy a leer un ejemplo de alguien que tiene una idea de lo que se pidió, y cabizbajo, triste y acongojado, por el regaño general del profesor, comienzo a levantar la mirada poco a poco al ir escuchando que en la lectura que estaba haciendo el profesor, era mi escrito del cual estaba poniendo como ejemplo. Mientras leía, yo con mi cabeza ya levantada y esbozando una pequeña sonrisa, nuestras miradas se cruzaron y vi, según yo, cómo hizo una pequeña reverencia con la cabeza diciendo Sí, es el tuyo. No volví a ir a esa clase, ya la había pasado.

Ay un ejemplo similar con mi clase de inglés, donde dejé un gran sabor de boca a la maestra por mis historias que creaba. Ahora, me he logrado sentir orgulloso de mí mismo al resolver casos o lograr superar obstáculos en mi trabajo que me habían dado un dolor de cabeza fuerte por un rato, eso no ha sido tan especial, porque soy yo mismo quien me doy una palmadita en la espalda y me digo, Buen trabajo muchachón.

Pero ahora, luego de llenarme la cabeza de piojos, (esa es otra historia) y regresar al gimnasio luego de parar por una semana porque el morrito está conmigo, me levanto en la madrugada para salir corriendo hacia la clase. Hoy es circuito, ocho estaciones repitiendo el circuito tres veces. Concentrado como de costumbre, por no decir, antisocial como siempre, estoy yo en mi mundo haciendo los ejercicios, tratando de romper mi record de calorías quemadas en una sola sesión de entre 45 a 55 minutos, de repente cuando estoy en el ejercicio de dead lift en la tercera vuelta, siento una palmada en la espalda, al subir la mirada es la entrenadora diciendo Buen trabajo hoy.

Y es así, como la superación personal es posible, tan posible que uno puede pasar de ser un niño especial a un adulto ejemplar, al fucking matatán…Prrrra.

YO

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