Hay grandes cambios que se pueden notar a simple vista, o mejor dicho, a simple leída. Estos cambios son notables. Si hablamos de escritos de esta nueva temporada que abarca de finales de noviembre del año pasado a la fecha, estos escritos se han vuelto menos románticos para volverse más gráficos. Y esto tiene un por qué, comencemos desde el principio.
Desde el momento que nací, un lunes 17 de marzo de 1980 a la 1:30 de la tarde, no me había logrado conocer, es más, no me había propuesto trabajar en esa parte tan importante del ser. Si había una chica potable que me llamara la atención y decía, Ah, como que quiero con esta persona, entonces, muchas veces mi forma de proceder era haciendo lo que a esa persona le gustaba y entonces yo intentaba ser esa persona que ella estaba necesitando o gustando, por ejemplo, hubo una chica cupeyana que me dijo cómo le parecía mil porciento sexy que hablaran Francés, entonces yo bajo mi aplicación de Duolingo para aprender francés. Hubo otra que me gustaba mucho, y que me dijo que ella buscaba a alguien que se pareciera a su papá, que fuera handyman, que supiera hacer cosas en la casa. Hoy me doy cuenta de lo dañada que estaba y de la gran bandera roja al tener el complejo de Edipo tan a la vista, pero en aquella época, me puse a hacer cosas que no quería hacer simplemente para ver si eso era suficiente y lograba tener una oportunidad.
Muchos años han pasado desde esto y muchos sesiones de terapia uno a uno que he tenido que hacer para poder identificar ese problema. El lograr verlo, el ser y hacer lo que a mí me hace sentir cómodo y sobre todo el identificar que si me quieren van a querer a esta ser con sus virtudes y defectos, me llevó a un divorcio, pero también a poner límites, ser fiel a lo que quiero ser y sobre todo a una libertad y felicidad como ninguna.
Entonces, recapitulemos, la nueva temporada de escritos eran poco gráficas, un tanto más recatadas pero de un tiempo para acá, han ido cambiando, siendo más libres. Hay algo que no me había pasado, con nadie me había sentido tan yo como en esta relación, me siento libre, escuchado, validado y sobre todo seguro. Libre de decir lo que yo quiera sin tapujos, porque sé que si algo no están de acuerdo, si algo no gusta, lo vamos hablar de forma civilizada y solucionarlo. La conocí, y poco a poco nos hemos sentido en un ambiente seguro, el pasar tiempo, el conocernos el convivir algunos días a la semana nos ha llevado a tener una familiaridad y seguridad el uno con el otro. Fue así como ella me tiraba indirectas y yo con esa inocencia que me caracteriza no entendía como cuando me dijo me gusta sebi y yo pensando que se trataba de un restaurante y luego me aclara en mayúsculas para dejarlo perfectamente entendible que se trataba de ESE BICHO.
Entonces, poco a poco fui sintiéndome más cómodo con ella, más libre, sabiendo que la dinámica es una que hasta ahora, esta inocencia no es un impedimento, comencé a realizar escritos más abiertos, más libres y esto porque es así como me siento, me siento en un espacio seguro con ella. Ya no puede compartir los escritos ni hablar sobre este “secreto” a voces de que “escribo, porque ahora en varios de los escritos son muy gráficos en lo sucedido. Lo que no está claro es que si mi explicitad ha sido debido a la forma en que mi novia ha interactuado conmigo, con palabras como sebi y un sin número de palabras escritas o dichas al oído, o si en realidad, ya lo tenía en mi ser y simplemente el sentirme en un espacio seguro a su lado, sentirme libre y sin miedo al qué dirá, me ha sacado del closet de la naquería, ha sacado algo, que por ser mexicano, está arraigado en mi genética.
Lo que sí sé es que ella no era changa, o tan changa, pero ahora, se siente tan changa que a veces le da vergüenza. Será que lo era pero no lo expresaba o será que su seguridad de ser abrazada y validada le permite expresarse de esa forma, esa es una gran pregunta.
Por ahora, la naquería, la changuería, la complicidad y la vida, la quiero seguir cultivando con ella, porque soy naco, naco, pero no tanto.
YO