Algo había pasado en estos días que de repente todo mejoró, todo se hizo más real. Estuve de jueves a domingo con la novia y todo fue tan bueno, incluyendo el sexo mudo, parte divertida de la aventura de conocer a la que será la suegra y convivir en un mismo espacio y tiempo por unos días.
Los días pasan, y los 45 días de visita han terminado, llegaron a su fin. El nieto la pasó bien, el hijo engoró como 20 libras, que se supone baje en los próximos meses. Creo que ella también la pasó bien, casi siempre es así, o por lo menos con su cool-osidad no deja saber otra cosa y siempre está de buen humor, feliz y fluyendo a como nos lleve la vida en esa zona del continente americano con fronteras oceánicas.
En estos días de visita, fueron unos activos, muchas cosas pasaron, hicimos y descubrimos juntos y separados. Fuimos por el puerco, fuimos a comer a lugares nuevos, atravesamos la isla, compramos matas, vimos la cosa para que los barcos no chocaran en los otros años, caminar rumbo a San Juan y por supuesto acabar con Plaza, Barceloneta, Canóvanas, Marshalls, Berlington y lo que se pusiera de frente. Aprendí que no todos añoran la comida de la amá, porque algunas no cocinan así, uff que rico, pero yo quedé satisfecho. Parte de mis libras adicionales, además de los dulces, chiles y papas vienen de los quesos, tortillas y los platillos recreados en Cupey. Carne con chile, Carne molida con papas, ceviche, quesacoas, frijoles, lentejas, pozole, hasta los sándwiches hechos con pan sobao saben distintos cuando ella lo hace que cuando yo los hago.
Mientras tanto, en mis aventuras en solitario con la novia, conocí ahora sí a toda la familia, tres de los cuatro perros, las nenas, los hijastros to be y el segundo mejor capinaE del mundo, solamente después de ella. Mijo estará ya una semana sí y otra no conmigo desde agosto hasta que se mude, y sobre todo, he estado conociendo a mi novia un poco más cada día. Llevamos, en 5 días, nueve meses y no hemos peleado ni una sola vez, y el mundo está sorprendido de eso, puede ser que sea porque, aunque nos hablamos todos los días, solamente nos vemos y estamos juntos una o máximo dos noches cada dos semanas, o tal vez sea, porque en realidad no tenemos nada por qué pelear, simplemente fluimos tan bien, tan bien que ahora que yo le pido un con una señal un beso, ella sabe que voy a tener que ir al baño.
YO