A medio tiempo

Es mi quinto aniversario, quinto año consecutivo en que me llevo el premio del mejor papá del mundo. Es increíble que casi todos los que tienen uno, los catalogan del mismo modo como me catalogan a mí, pero yo no catalogo al mío como tal, hizo lo mejor que pudo dentro de sus posibilidades. He aprendido a ver cómo él no me debe nada, ni es culpable de nada, pero sin embargo no logro pasar una página que en realidad no necesita ser pasada, no sé si me hará falta o si en algún momento me gustaría tener una “relación” con él. Tener una conversación que dure más de treinta segundo y que las conversaciones sean algo más de un bien.

La chica de la cola de caballo, me festejó. Mi fin de semana con ella comenzó un viernes donde tuve un encuentro con una amiga y su esposo de hace mucho, la conocí desde el 2005 y es una gran amiga cactus y ella, la chica, me acompañó. El día siguiente, la mañana estuvo llena de descanso, tirados en el fresco y un poco frescos. Más tarde, vino otro amigo, un poco más reciente, de mi época de vivir en la calle Ponce en el 2010, hubo una invitación, pero decidimos descansar para la tarde. La cita de padres con su combo. Bonito, bonita y rico todo. Luego Caguas y la casa. Me llenó de regalos y sorpresas, me festejó mucho, ahora creo entender la razón de por qué a veces me dice papi.

Luego de comenzar la semana, creo que llegué a una conclusión, no quiero un noviazgo así. El amor es la libertad de volar acompañados, pero creo que no estoy listo para esto. Así como he luchado tanto para tener una mayor presencia con mi hijo y como he dejado claro que no quiero ni pretendo ser un papá de solamente fines de semana, tampoco lo quiero para una relación, no quiero un noviazgo ni compromiso solamente de fines de semana. La quiero en mi vida, la quiero por siempre y la quiero mucho a mi lado.

El amor, según cuentan los expertos, está dividido en tres fases, la primera fase es la melosa, la fase en que todo es bonito, todo lo que hace el otro nos gusta y nos saca suspiros, la siguiente fase es donde comenzamos a humanizar a la otra persona, los “defectos” comienzan a ser visibles y lo que antes era grato ahora es un martirio, con verle, hablarle o escucharle te llena la vida de furia. La tercera fase es lo que catalogan como el verdadero amor, ya que es uno de aceptación, aprendemos a querernos tal y como somos y se comparte la vida con mucho más placer. Entonces, según la definición experta, me encuentro en la primera fase, pero creo que es porque soy novio de fin de semana alterno y eso como que no me agrada.

Me la paso de show con ella, me encanta cómo me siento al despertar a su lado y darle un beso o abrazo y esto de hacerlo solamente cada 15 días, no es de mi agrado. Aún estoy en un proceso de adaptación y lucha legal por tener a mi hijo el tiempo que creo justo y la mamá continúa con la lucha de que yo tenga la menor comunicación posible con él. Es por esto, que no he dado el segundo paso, ese paso que me permitirá verla un poco más, pero, sin embargo, es una de las cosas que estaré dedicado a que pase de mi parte lo más pronto posible, y cuando ella esté lista y la custodia también podré ser un prometido de por lo menos medio tiempo, porque en este momento no hay nada que ame más en este mundo que a estos dos seres.

YO

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