Algo había en el ambiente, o en el ambiente que estábamos creando con las letras que nos enviamos de chat a chat. La primera vez en que se estuvo frente el uno del otro fue 13 días más tarde. En el transcurso de esos días pre conocerse en persona, ya existían indicios de que lo que se estaba fraguando iba a tener un resultado positivo. Algo que no he aprendido a tomar, ha sido el tomar el gusto al café, resulta que, a ella, sí le gusta, más bien le encanta, fascina. Al yo no ser un cafetero compulsivo ni social, existe un déficit de materiales para crear este elíxir matutino. Ella lo compra y me lo regala para utilizarlo para hacer té, pero la función final era preparar el café cuando ella despertara en un espacio nuevo. Luego de eso se cuadra el acompañarla como “amigo” en esa época a un concierto que iba a ser cuatro meses después.
Estas era señales de un futuro prominente, de un futuro que iba a llegar y en el cual se visualizaba estar en el proceso de conocernos. Sin pensarlo, sin planificarlo así pasó. Mi cara se llena de sonrisas cuando me di cuenta que eso había pasado así. Hasta ahora, casi siete meses después, me gusta lo que soy con ella, me gusta cómo me siento y cómo se ve ese futuro más futuro a su lado. La vida sigue siendo fácil, ella la hace así.
Aunque en realidad, según revelaciones astronómicas y astrológicas, piscis no pega con capricornio ni con sagitario. Ella lo sabe y me lo ha dicho, fuego con agua no van juntos, al contrario, son mutuamente excluyentes, lo que significa que estamos yendo contra la corriente o, mejor dicho, en contra del destino y las estrellas. Pase lo que pase, acordamos, vamos a disfrutar, como dice romeo “Ella y yo”. Por ahora, ya sabemos dónde estaremos el próximo noviembre.
Me gusta la persona que soy a su lado, me gusta cómo me siento a su lado, me gusta lo que refleja el espejo y sobre todo me gusta mucho el significado que le da cuando me llama por mi pseudónimo, cuando me escribe, cuando me dice ¡Te amo Diego! Todos los pajaritos comienzan a cantar en mi cabeza. Lo quiero, lo decreto, lo visualizo.
YO