La sonrisa

Según la última recomendación de la novia para leer, El Poder de la Gratitud, explica en uno de sus minutos que la sonrisa es contagiosa. Luego de escuchar esta parte del libro en mi caminata nocturna, tratando de cansarme para poder dormir a tiempo y no quedarme como búho en la noche por dormir toda la tarde abrazado de la chiquiyolla, al escuchar la sonrisa contagiosa, me regresó como acto de magia la situación rara que vino al momento de hacer el pago de ciertos productos que compré en el supermercado en la ardua búsqueda de un desodorante que me funcionara.

Ya en la caja, esperando mi turno muy paciente para pagar los 4 productos seleccionados que sin lugar a duda pagaría como 35 dólares, la vida está cara, estaba una persona muy conversadora siendo atendida por la cajera, hace comentarios random mientras guarda sus cosas en las bolsas plásticas reusables con un costo de 15 centavos. Voltea a verme y dice sonríe, inmediatamente saca una sonrisa bastante genuina de mi cara y la chica dice, Viste qué lindo te ves, así, sonríe, de aquí pá Hollywood, en un comentario bastante exagerado. La cajera termina de cobrar, la chica termina de poner las cosas en sus bolsas plásticas y luego colocarlas en el carrito para ser llevadas al carro. Al terminar de poner la última bolsa en el carrito de super y la cajera comenzar a cobrar mis productos, sale la pregunta ¿Y tú estás casado? Los ojos de la cajera se abren por completo, voltea a verme extrañada y con grinch o pena ajena, sonríe un poco. Yo, con una sonrisa muevo la cabeza en forma afirmativa. Qué afortunada es tu mujer.

Lo que no sabe la chica es que soy yo el afortunado que mi novia, en algún momento de su vida, esté dispuesta a casarse conmigo, de considerar poner su firma en un papel o hacer una sesión espiritual con chamanes o lo que sea para pasar lo que me quede de existencia en este plano. El tema del agradecimiento es uno bien poderoso y bonito, algo que me gustaría poder practicar y hacerlo parte de mi rutina diaria. Dar gracias al creador o a quien mueve mis hilos del destino, llena el espíritu. A esta mujer, quien me ha elegido todos los días desde hace unos cuantos meses es algo por lo cual debo sonreírle a la vida. En el supermercado casi tuvieron toda la razón, pero es en dirección contraria, yo soy un afotunadazo por porque esta mujer despierta a mi lado.

YO

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.