No eres tú

¿La reunión fue por mí, papá? ¿Estoy haciendo algo mal? Parece que algo le afectó, la separación de sus papás, el alejarlo de una de sus principales figuras de apego, pero lo mandaron a terapia. El plan era reducir la jornada de la escuela en tres días sí, dos no. Luego, dice la maestra, de la reunión con la psicóloga, decide que saldrá a medio día dos de los cinco días. Según, eso le ayudará con la ansiedad que cree que tiene y la falta de concentración. El día que pasé por él, tuve la reunión con la maestra, nos tomó unos cuantos minutos más de la media el terminar la reunión. Él estaba ahí, sentadito en su sillita, esperando pacientemente a que saliera. Tardaste mucho papá, Sí, es que la reunión se prolongó, Qué es prolongó, Que se tardó en terminar ¿Con quién estabas papá? ¿Con la maestra La reunión fue por mí? Sí, hablamos de ti ¿Estoy haciendo algo mal, papá? Ahí sí se me rompió el alma. Me detengo en el carro, me quito el cinturón para poder voltear a verlo y le digo, Tú no estás haciendo nada mal, no es que hagas cosas mal, estamos aprendiendo y practicando es todo, pero no haces cosas mal ¿ok? Me sonríe.

Esta es una de las pendejadas que más me preocupa de ser papá, hacerlo bien para él, hacer las cosas bien por él. Cada vez siente más mi ausencia, se despide de mí con muchos abrazos cuando lo dejo en la escuela los lunes violeta, cuando me subo al carro y él está en el parque me dice que baje la ventana y me dice adiós y que va a correr a mi lado, corriendo por el otro lado de la reja siguiendo el carro. Cuando está con su mamá en la casa me grita que ya me extraña, me dice cómo se pone triste y quiere verme o cómo lloró en la noche porque quería dormir en su casa de San Reynaldo.

Ya pasó la fecha de discutir el tiempo que pasará conmigo, la excusa, ver qué dice la psicóloga. Mayo es mi tiempo límite, en mayo podré un límite. Él necesita de mí, más que yo de él, y no sé cuán bien o mal lo estoy haciendo, pero el tiempo de calidad y la presencia no pretendo quitárselo. Algo tiene, y no debe ser fácil para él manejarlo, lo digo porque no lo es para mí y ya soy un viejo que intenta manejar lo que siento y aún, con la poca consciencia que pueda tener, no me sale, ahora no puedo imaginar lo que él debe pensar. Pero como lo he dicho antes, no voy a parar hasta lograr que esté conmigo el tiempo que merece, aunque me vaya a la quiebra, no pararé.

YO

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