Estuve fuera de la isla muchos días, los cuales se sintieron más de los que realmente pasaron. Dijo un tipo por ahí, que podía ser algo psicológico, esa parte no la sabré, pero lo que sí sé son dos cosas. La primera es, que, aunque sigo a distancia, a 79 km de Cupey a Ceiba, se siente distinto, se siente diferente, se siente que está bien. Y segundo, mi mexicanidad ha ido disminuyendo, aunque la novia diga que me escucho mexicano, la verdad es que, al llegar el lunes a la oficina, tuve ganas de comer arroz, habichuela, carne guisada, amarillos y no tacos. Algo un tanto preocupante.
No soy vidente, pero soy piscis, dicen que los pececitos tenemos la facilidad de ser sensibles, sentimos lo que puede pasar a futuro. Fue por eso que, al final, estando yo solo en la oficina para poner los nombres a los recién llegados al planeta, no le puse a mi hijo Iztaccíhuatl Gokú, porque, siendo yo un signo mutable y de agua, el último signo del zodiaco, el más rico y complejo de todos, sentí que el llamarlo como el personaje principal de una caricatura, iba a causar problemas, y mejor decidí poner el nombre que la mamá escuchó entre sueños “Sumo Sacerdote y Juez de Israel, de la familia de Itamar, de la Tribu de Leví.”
Pero todo tiene un contexto, son importantes los contextos, expliquemos. El pájaro y la pájara son felices, se compenetran en pareja, como los pingüinos o como los guacamayos que una vez se encontraron, o aceptaron la piedra, no se separan, están juntos. Este concepto pajarístico, se llama libertad. Entonces, hace tiempo que le bajé la intensidad de ver cosas en mi teléfono, comencé a romper el vicio en seco, así, como ahora con el Nyquil, así lo hice con el celular. Pero, resulta que un día vi algo que me dejó pensativo, y luego la novia, que es una gran investigadora, me envió el video completo. Una maravilla, es tan emocionante para mí, escuchar a personas mortales llegar a un nivel de conocimiento de su ser. Me llena de felicidad por ellos y por mí, porque si ellos, personas famosas lo logran, un mortal como yo, lo puede hacer, y comienzo como niño chiquito a brincar y emocionarme, esto es posible.
Y dijo, imagina, que una persona que no tiene ningún tipo de candado espiritual, o legal contigo regresa una y otra vez, es porque es real, porque te elige, eligen estar juntos y eso es mucho más fuerte que cualquier otra cosa. Hay una decisión, con este naco quiero estar. Eso me llevo a pensar, por qué mi deseo de casarme ¿es acaso una imposición social? ¿Es un deseo aprendido por lo que se considera normal? ¿Porque es lo que se tiene que hacer? ¿Porque es ese es el concepto de familia? Ya no me quiero casar, pero el contexto es importante, muy importante, no quiero que sea una obligación, o un si es importante para ti lo puedo hacer, quiero que sea una elección. Y hoy, 18 de marzo, día de la expropiación petrolera, Estoy totalmente seguro que elijo mil y un millón de veces, estar con ella, darle mi piedra como lo hacen los pingüinos, que su pájara comparta con mi pájaro, que vivamos juntos como los guacamayos hasta ser viejitos, aunque de vez en cuando, sea un tanto alérgica a lo mexicano.
YO