Me lo dijeron las estrellas

En esa época estaba decidido a intentar todo, entre ello, ver qué me tenía destinado las estrellas para mi vida. Decidí entrar a hipnoterapia y consultar con un astrólogo para que me leyera mi carta astral. José García, mi astrólogo de cabecera, esa fue mi elección. Luego de 150 dólares, me dijo varias cosas. Las mujeres boricuas son problemáticas, en este mes es el perfecto para hablar y llegar a acuerdos. Tu luna está en no sé dónde chingados, por lo que tu situación con el dinero es deficiente. Me recomendó tener una piedra lunar pegada al pecho para que mi problema con la luna y el dinero fueran mejorando.

Ninguna de sus recomendaciones funcionaron, al yo tratar de hablar y llegar a acuerdos, lo que pasó fue que me mandaron abogados y días después una orden de protección. Me dijo que me veía en 10 meses y eso se cumple próximamente. Por ahora estoy dispuesto a dejar pasar la oportunidad de ver qué me tienen deparadas las estrellas para mi vida. Pero lo que si tengo es mi piedra lunar colgada en el cuello con un hilo rojo, por si José le pega a una y me hace el milagrito de ganarme la loto.

Mientras eso pasaba y decidía cancelar mi cita astrológica, creo que la luna, la lluvia o el frío están afectando mi estado de ánimo. Está bien sentirse así, a mí me pasa, me dijo la novia, que, no mames, está re buena. Creo que el ejercicio tiene el mismo efecto en mí que José García, ninguno. Se supone que el ejercicio te da más energía, te hace más feliz, te llena de químicos que no te dejan irte al lado oscuro, a la depresión. El ejercicio es el José García, no dan una.

Al estar haciendo ejercicio o caminatas entre3-5 veces a la semana, mi estado de ánimo debería ser intachable, debería sentirme bien y estar bien. Resulta que hay veces que me siento un tanto mal agradecido. Me pongo a enumerar todas las bendiciones que tengo en mi vida y me digo que no hay razón alguna para sentirme como me siento. Logro despertar con vida, respiro, tengo todas las partes de mi cuerpo en perfecto estado, la granada está haciendo maravillas, ahora hasta cremitas debemos de ponernos. Mi hijo está bien, tengo trabajo, tengo grandes amigos, mi familia en México está bien, tengo novia potable, pero ¿por qué puedo sentirme de ese modo? Me voy al lado oscuro.

Cuando la veo se me pasa, mis fines de semana con ella o él me siento bien, ¿cómo puedo lograr quitar el poder a terceros de que me afecten positiva o negativamente?

Es una tarea que debo darle prioridad, me dice la que amo, que es parte de vivir, eso pasa, hay días buenos y otros no tanto. En algún momento me gustaría que mi sobre análisis me diera una respuesta, una señal, una guía.

Por ahora ya estoy bien, tengo mi piedra en el pecho, por si los changos y me compré unos boletos de lotería para que esta vez, las estrellas sí hagan bien su trabajo.

YO

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