Untuoso

La botella de vino francés de la noche anterior lo había dejado irreconocible, o habrían sido los mejillones, no lo sabremos. La mañana había comenzado a las 8, luego de los buenos días, se dispone a cumplir con culminar su ajetreada agenda semanal. Desde el martes había tenido compromiso y ya había cumplido con casi todos. Aunque con uno que otro inconveniente que se cruza en el camino y ellos lo entienden.

Comienza la danza. Se crea una mezcla armoniosa de harina, maicena, mostaza, mayonesa, con un par de ajos, orégano, pimienta y sal con una pizca adicional de comino. Le agregamos la cerveza del país para ir creando una pasta viscosa donde se coloca los trozos de pescado y camarón previamente sazonados con sal y pimienta y así marinarse por una hora. Cebolla, tomate, chile, pepino, aceite, sal, pimienta, mayonesa, leche y lo que no puede faltar, cilantro abonan a la creación del día. Se coloca la tortilla en el plato, pones los trozos de pescado y camarón color oro, agregas el pico de gallo, la cebolla salteada, la salsa blanca, las gotas de limón con chile al gusto. Acompañas con pepino bañado en tajín.    

Este proceso de ir construyendo con distintos ingredientes las diferentes variables que forman parte y son indispensable en el platillo final, así mi novia ha ido descubriendo o re descubriendo su ser, por partes. Al estar sentada en el columpio del patio, donado por la oficina del doctor con la flor, degustando y disfrutando de su café mañanero, nos pusimos a hablar. Continuo con la fascinación de que una mujer como ella se fije en alguien como yo, una persona que ha comenzado su vida ya casi tantas veces como las vidas que tiene un gato. Ella está incorporando todo lo que le resuena de sus investigaciones y estudios de podcast, videos y libros de autoayuda en su vida.

Un te amo espontaneo, una presencia tántrica completa, una cascada de emociones, la cama siendo una selva y yo encontrándome a la fiera, verla sentir orgullo de como su cuerpo logra subir las montañas de la isla, es fascinante. Cuando me cuenta de su crecimiento personal que ha logrado en este par de años, viéndome con esos ojos grandes, llenos de brillo y auto orgulloso, es de admirar. Que le nazca practicar conmigo su nuevo yo, me halaga. Compartir con ella su untuosidad, una gran bendición. Mis segundos lunes siempre son los mejores.

YO

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