El día comenzó de la mejor forma, ella dándome los buenos días, pero esta vez desde el mismo espacio. Tomando café, comiendo el desayuno y trabajando desde casa. Las escapadas de las reuniones para robarle un beso no faltaron. Ya mi cara sonreía y mi aura estaba dorada de pura felicidad.
Entonces llega a la casa el elegido, el primogénito, el dueño de mis quincenas, por el que me levanto todos los días a meterle. Con la ilusión de ver unos aviones que le había prometido, llega a la casa buscando por ellos. No vamos a buscar los aviones si no comemos antes, fueron las instrucciones. La comida, sazonada por ella y preparada según las instrucciones, fue un éxito. Riquísimo, fueron sus palabas, con la voz de 5 años. Sin que se diera cuenta, dejo la caja de los aviones y el lanzador sobre la mesa de centro al lado del sofá. Tira una bola y ve la caja. Wow, mira papá, apareció, como magia, tiré la bola y apareció papá. Wow, eres mágico. Sí papá, cuando tiro la bola, fue.
Luego de estar un rato tirando los aviones en el parque, jugando, corriendo, ganando carreras, regresamos a la casa. Voy a tirar la bola a ver si se desaparecen los imanes. ¿Qué hace el papá? Sin que se dé cuenta, muevo, escondo y cambio todo lo que mágicamente aparece y desaparece. La cara del morro al ver que aparecían, desaparecían y se movían las piezas de magneto fue increíble. La inocencia de un niño, ahí presente, hizo que mi aura pasara de dorada a blanca, amarilla, azul, todas, pasé todas las emociones en ese momento. Pura felicidad, pura vida.
Entonces, luego vino mi momento de sentarme y tener una introspección de lo que había sido mi noche anterior y mi día. Tienes miedo de abrir tu corazón. Tienes miedo de sentir dolor otra vez, pero sabes, la única forma de sanar, es confiar. Está bien. Tener el corazón roto, quiere decir que te arriesgaste. ¿Tienes miedo verdad? entiendo, no quieres perderte, ya te pasó una vez, te viste al espejo y dijiste, ¿Quién chingados es este wey amargado que está reflejado? El amor es aterrador, peligroso. Pero bueno, al final, como dijo el gurú, a veces perder el balance personal cuando encuentras el amor, es parte de vivir una vida equilibrada. Y la mía está bastante equilibrada ahora, y doy gracias todos los días por mí, por él y por ella. Porque no hay tal cosa como moverse muy rápido.
YO