5

Tratamos de hacerlo lo más racional posible, entrar con el pie derecho. En mi mente debía hacerlo, pero una vez estoy en éstas me pregunto una y otra vez ¿para qué? ¿qué es lo peor que puede pasar? ¿vale de algo contener lo que uno está sintiendo? ¿por qué eres tan mamón?. Esa forma de pensar, qué es lo peor que puede pasar, me ha hecho dañar la base de datos completa de Luma y también la aplicación del Catastro Digital.

En mi vida he hecho las cosas de ese modo, sin pensar ni investigar, me tiro de una y resuelvo en el camino. Así llegué a Puerto Rico, renunciando a mi trabajo sin tener la certeza de que me iban a dar la visa de estudio. Así me hice novio, sin saber que la obsesión compulsión me iba a dejar soltero a unos meses de llegar. Así me metí a la maestría, sin saber qué estaba haciendo de mi vida y terminé con la misma duda. Así me casé, así tuve un hijo, así me metí a la app. Sólo en este tipo de cosas no pienso adelantado, en esto mi modo es resolver en el camino, y así estoy ahora, sin lo racional, sabiendo que, si algo no se da, hay curitas que uno se pone en el corazón y sigue con la vida.

La diferencia es que ahora, mi destino sabe, mi futuro está consciente y eso me pone un pie en tierra. Pero esa tierra en algunas cosas no es suficiente, y una de esas es cómo baila mi corazón al escucharla, al hablar, al comer, en los dates, en la imagen celular. Entonces, si el ser está en ese mood, si mi cuerpo siente esto ¿qué más hay que pensar? Si desde hace años mi humanidad no sentía un beso como el que me da mi presente, es por algo.

En 13 días van a ser dos meses desde el primer mensaje que se preguntó sobre la foto de Perú, sobre el columpio de Aguadilla. Dos semanas luego de ese primer mensaje vino el primer beso, ese beso que me descontroló, un beso que electrocutó mi alma. Recuerdo haber pensado, ´te jodiste´. Tres semanas después ya no había vuelta atrás, se lo dije a mi final, «¿estás preparada para lo que viene?»

Si no mal recuerdo ya he tenido unas cuantas primeras veces que he experimentado con mi Este, y siguen pasando. Otras veces en mi vida me he sentido algo parecido a lo actual, pero esas otras veces tienen algo en común, he expresado lo que siento en una borrachera, con mucho alcohol en mi sistema y según me contaron, ni me acuerdé que lo dije. Pero como ahora estoy en esta nueva forma de vivir, en ser esta persona diferente, ser mi mejor versión, pues, ahora fue diferente, lo dije sin una sola gota de alcohol en mi sistema. Expresé lo que ya estaba sintiendo hace tiempo y que lo estaba escondiendo detrás de otras vocales y consonantes, esta vez fue distinto, el cinco letras lo dije sobrio.

YO

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.