Tiene razón, así lo pedí. Eso fue lo que visualicé. Son varias cosas que me han dejado anonadado. Resulta que estamos haciendo planes ya bien a futuro y dentro de ellos está el siguiente: Uno de mis mayores atributos es que no sé hacer café y tampoco tomo café, pero sabes quien sí le encanta, a mi visión. Tiene una rutina. Dos café en la mañana y uno por la tarde.
No sé hacer café y no tengo cafetera. No te apures yo te la regalo. El 18 se iba a hacer entrega pero se olvidó, todo lo demás estuvo más divertido que eso y la entrega pasó desapercibida. En la segunda cita, ahí se hizo entrega de la greca que será utilizada cuando amanezca a mi lado. Pero el regalo no vino solo. Le conté de mis males y sufrimientos por lo que pensó más allá. Una té para poder dormir y una miel mágica para acompañar.
La segunda fue una invitación. La invité a que formara parte de mi ritual de clausura. Debía terminar con lo que había comenzado en Colombia, mi constelación familiar, mis antepasados, mi linaje tenía que quedar en orden. Para esto debía quemar mis respuestas y dejar las cenizas en agua, agua que corre y se mueve. La playa fue lo elegido. Dentro de la plática y explicación de lo que pasaría, ella lleva aditamentos para la ceremonia.
La tercera fue una pregunta, dónde puedo buscar una greca pequeña porque el crío quedó loco con la que me regaló y él quiere tener una igual, resulta que ella movió cielo, mar y tierra para conseguir una pequeña y darla de reglo. La veo recargada/sentada, esperando a encontrarnos. Vestido negro y sandalias que pegan con el vestido. Linda como de costumbre. Un abrazo, necesario, y hace la entrega del paquete que el crío estaba loco por tener. Otro abrazo. Luego caminamos hasta su destino y otro abrazo más. Nunca son suficientes. En la caja, la cafetera, con papel rosa, sus colores favoritos de ambos. Y además otra cosa, adornos para el árbol, Papá, Hijo dicen las esferas.
Tres cosas en un mes, que desde la primera me hizo sentir querido, visto, especial. Sentir lo que no había sentido en mucho tiempo. Así la vi, así lo afirmé, así lo escribí en la carta y creo que me he portado bien, porque el universo no me hizo perder el tiempo en PR dando a la derecha o izquierda. Cada vez que la veo lo único que pienso es en un “Vámonos” porque no quiero despertar, no quiero que esto acabe.
YO