“Sintió miedo desde el día uno del acontecimiento. El sueño se había perjudicado por el estrés y la ansiedad, la meditación y ejercicios no estaban funcionando. La incertidumbre del futuro era grande, qué iba a pasar ahora, qué iba hacer, cuándo lo iba a tener con él. Por suerte, en su vida está rodeado de ángeles y uno de ellos le recordó –Eres un ser que hace todo por estar, por comenzar de nuevo. No tienes un lugar, no tienes un estado, no tienes una raíz y sin embargo tus hojas son siempre verdes. Luego de esas palabras mágicas, el miedo desapareció y la visualización de su futuro era más clara. Un nuevo espacio, un nuevo lugar, una nueva forma, un nuevo futuro, un nuevo comienzo y una nueva vida. Ya ha tenido muchos de estos comienzos y en cada uno de ellos han sido para mejorar. Ahora no iba a ser diferente. Él y el heredero van a estar bien porque lo ve, porque lo siente, porque lo desea, porque lo afirma. Toda esta tormenta bajará, regresará a su estado natural y entonces seguirá sonriendo, como la primera vez con la ayuda de toda esta gente y los que faltaron que también son su familia”