La parte espiritual en mi vida ha sido un proceso que he comenzado a trabajar desde hace unos años. Es una parte reveladora del ser cuando llegas a desenterrar algo que tienes en tu subconsciente y lo externalizas para deja de ser una carga para ti. Esto lo he vivido ya en un par de ocasiones cuando de repente algo que tenía guardado bien adentro, sale a la superficie, lo estudias, lo ves, te das cuenta de tu tendencia y luego lo dejas ir.
Hay otras cosas que no logras identificar, sabes que tienes algo, que algo no está bien, te sientes pasado, sientes que no eres tú, sientes que el mundo está en tu contra. Lo puedes catalogar como una pequeña depresión, como fue en mi caso, pero no logras identificarlo. Cuando esto pasa, muchas veces tu cuerpo sufre las consecuencias. A este proceso se llama, según me cuentan, somatizar el sentimiento interno.
Dependiendo en qué parte del cuerpo es la somatización de tu sentir, es el significado. Por ejemplo, hace unos días me comenzó a doler mucho mi bolita izquierda y a inflamarse mis ductos de los dieguitos. Yo no soy tan espiritual en ese sentido, pero ella lo es, así que rápido pone en práctica su habilidad de buscar en internet. En el aspecto espiritual mi tipo de somatización, la Epididimitis, uno de los aspectos espirituales puede ser el “sentir culpa luego de la ruptura con una mujer”, Resentimiento de haber perdido mi tiempo o “quiero mantener a mi hijo conmigo para que se pueda convertir en un hombre”. También esto me informa que me siento indefenso, frustrado o enojado con la mujer. Cosa que no estaba alejado de la realidad.
Mi realidad es que se me inflamó mi bolis mientras estoy pasando por un proceso de reconocimiento de enojo, dolor, resentimiento y furia, durante un proceso donde mi hijo está en el medio y durante un proceso donde nos dimos cuenta que uno debe ver por sí y sus necesidades y si no son cumplidas pues seguimos adelante.
Me he liberado de estupideces que han pasado, me he dado cuenta que mi nivel de madurez era muy pobre y ahora estoy dándome cuenta que la vida es muy fácil, hay que ser fiel a tu decir, pensar y actuar. Entonces, debo estar más atento a mi cuerpo y qué me está queriendo decir. Ahora mismo, por ejemplo, está moviendo la pierna derecha mientras suena Desesperados de Chencho Corleone por lo que puedo interpretar que mi cuerpo pide Perreo, y perreo es lo que le voy a dar…
YO