Un Proceso Espiritual

Yo creo que aún tengo guardada esa nota que escribí en Facebook en esos tiempos de juventud y mi incredulidad en los procesos de mejorar como persona. No entendía el por qué uno tenía que ir al psicólogo para resolver sus situaciones y no simplemente se ponía los pantalones bien puestos y decidía arreglar su vida. Pero bueno, la vida me llevó por otros caminos. En mi incredulidad mexicana y creencia superior además del gran trabajo que hizo mi mamá en la crianza, pensaba que mi estabilidad emocional era buena, que no tenía ningún issue. No fue hasta el 2016 que me dijeron una y otra vez lo “mal” que estaba. No dudo que estaba mal pero también hubo muchos cambios que exacerbaron esa inestabilidad emocional. Todo esto duró por más de 2 años sin aceptar que  mi responsabilidad. Pero de repente llega un chamacón guapetón y chulón a mi vida que me hizo ver todas estas cosas de las que estaba huyendo.

Mi afán por darle mi mejor versión me ha llevado a leerme un fracatán de libros, tener ya 3 años de terapias con una psicóloga, podcast, meditación, budismo, neurópatas, ponerme agujas en el cuerpo, quiropráctico y por poco hasta una limpia chamánica. En todo este tiempo mi crecimiento ha sido por fases. Los cambios más grandes han sido bastante recientes. Toda esta información es agobiante y no es hasta que a uno realmente le cae el 20 de todo lo que lee, le dicen o encuentra entonces es que el cambio se realiza en la persona. He dicho ya un par de veces “no quiero ser esta persona” decidido, de corazón y el cambio aparece y la liberación llega.

Hace cerda de 9 meses comencé a pagar por mis clases de yoga. Mi yo viejo, era un individuo que se negaba a pagar por estas cosas. Se me hacía bastante estúpido e incredulidad hacia los instructores. Esta vez, el llamado fue fuerte, necesitaba otro cambio más y decido pagar. Es aquí donde me han explicado desde mis comienzos que la vida es como un río, que debe fluir libremente y  uno no debe tratar de detener el agua que corre. Me han dicho que no haga preguntas, que confíe en lo que viene, que visualice y que me deje llevar por la vida sin preguntar, no cuestionar, solo aceptar, solo mover mi energía y que visualice todo lo que quiero y deseo. Tarde o temprano eso va a llegar.

HOY, hoy fue un día de los que otro 20 me cayó y logré ver el significado de lo que me habían estado repitiendo por 9 meses. Todas esas preguntas que hacía, todo volvía a la misma respuesta. No preguntes, sigue y cree. Noto otro cambio en mí. Noto que un peso se me fue. Mi visión y mi misión son claros ahora. Es cuestión de tiempo y de derramarme, desbordarme al deseo y al trabajo que esta vida y estos deseos me han encaminado. Ese YO está ahí, camino para allá. Namasté.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.