Pero…es que lo necesito!!

No sé si el capitalismo se hizo o lo hicieron. Si fueron los cristianos por ordenes de el Señor o fueron las Grandes Corporaciones  y su insaciable sed de dinero. Más importante, no sé si pensamos capitalísticamente o es que fue el capitalismo quien nos hizo pensar así. Nuevamente, otra cosa que me hace raro, anormal, diferente a la gente socialmente adaptable a su entorno. Es verdad que me gustan las cosas nuevas, que me compro un nuevo celular que tiene más que su uso básico que es el hacer y recibir llamadas. Por primera vez en mi vida compré una camisa en su precio original, 39.90 dólares, pero qué camisa.

La ropa me parece exageradamente cara, no creo que se pueda o deba pagar 100 dólares por un pantalón, ni aunque tenga el dinero lo haría. Toda mi ropa tiene o ha tenido algún tipo de etiqueta roja o descuento. Un ejemplo de mi compra es una camisa que costaba 70 dólares…yo la compré a 13. Me di cuenta hace poco que mucha de mi ropa es regalada, me estaban formando un guardarropa a su gusto, un buen gusto debo aclarar, pero se acabó, de ahora en adelante cuando compre seguirá siendo esas cosas anticuadas con plátanos y signos de pesos dibujadas en la tela.

No entiendo esa necesidad de comprar y comprar, esa “necesidad” de tener las cosas aunque ya tengan montones de las mismas. “es que necesito un pantalón negro” “es que necesito pintura de uñas de todos los colores”  “es que necesito abrigos y botas porque es invierno en Puerto Rico” “es que necesito una camisa, un vestido, unos pantis, un pantalón, más maquillaje, el nuevo celular, más ropa con cositas brillantes, más zapatos aunque me duelan los pies al minuto de usarlos o sólo los use una vez cada tres meses” el escudar  que es una necesidad cuando en realidad es un  querer me pone mal. Esa forma de autosugestionarse y crearse necesidades para sustentar compras innecesarias simplemente me recuerdan al gobierno con su crisis energética y su nueva crisis marítima que les permite hacer compras sin remordimiento y hacer mal gasto de dinero público.

Me han dicho que necesito renovar mis polos, aunque haya comprado hace menos de cuatro meses dos Abercrombies. Parece ser que la ropa es igual que el reggaetón, que en menos de un mes ya es una viejera y se necesita cambiar. Al igual que mis polo, necesito renovar mis zapatos, tenis nuevos ya que los que tengo son de hace cuatro años, nuevos pantalones, nuevos cinturones. Me dijeron que  gracias a ella mejoré mis boxers, pero la verdad es que no, yo conocía esos boxers, que no los comprara era otra cosa. No fue que gracias a ella que mejoré mi estilo boxerístico, en realidad fue por ella que lo hice, porque le gustaban cuando le gustaba.

Yo no tengo una necesidad por cosas, quiero cosas eso es obvio, no muchas pero quiero. Prefiero gastar mi poco dinero en comida y viajes, experiencias. Me falta comida por comer, lugares por conocer y cosas por vivir, cosas que un par de playeras, polos o tenis nuevos no me darán. Hay de necesidades a necesidades, y estar a la moda no es una de ellas para mí y ahora sin quien me regale lo bonito del mundo, mal vestido estaré.

Sin muchas necesidades…

YO 

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