El instructor dijo “mãos para baixo e sinta como a energia está fluindo através de seus braços. Fechar os olhos e vai sentir no mantra, seu mantra favorito” entonces inicio a escuchar el latir de mi corazón, el sonido de la lluvia cayendo y escurriendo, a escuchar a los pájaros e insectos a mi lado, comunicándose entre ellos…y me fui…recordé…recordé que:
-El baile y yo somos totalmente incompatibles, le tengo terror al tiempo en que se divide. Soy mexicano, mexicano de cartón y ella es el son. Ella tiene ritmo, arte y es flexible. Por sorprender me digo que nada es imposible. Yo los dejo que me miren, que nos miren porque es con salsa donde soy y me siento libre y bailando salsa fue que la vi. Si me lo piden me hecho pa’lante y me arrojo y en un despeine me armé de valor y bailé con ella la pista, salsa. De pronto veo que no hay nada imposible, un hombre de cartón bailando como niño. Magia tuya, bailaba yo con tu cintura, solo por no perder la ocasión de estar ahí. Me dijeron, “loco, si la quieres enamorar tienes que hacerla reír y sonreír” el pequeño y delicado problema es que siempre que se ríe y sonríe, me enamoro YO.-
Me gusta darme cuenta que mejoro, que me subo a olas sin fatigarme tanto, que le pego a las bolas de tenis mejor cada golpe, que mi mantra aparece en mi mente como si consumiera droga v. que mi récord de fit your brain poco a poco sube y nunca baja.
Incrementando mi ki lentamente…