Tres cosas bien claras

Dentro de mi anormalidad, tengo tres cosas bien claras. Primero que nací. Le doy gracias a mi papá por tener esa cita con mi mamá esa noche, el resultado les quedó cabrón. Segundo, que en algún momento voy a morir, cosa totalmente normal y natural. Tercero, que el tiempo entre medio es totalmente mío y lo tengo que utilizar para hacer cosas que me hagan feliz y que me agraden, ser un poco más mamón de la cuenta y sacar una que otra bichería porque, si el tiempo es tan poco, debo de seleccionar lo mejor, lo no común para que entre a mi círculo. Es por eso que creo que soy un sapiosexual cualquiera (para la gente del Turabo que probablemente no saben lo que significa, pues es una persona que se siente atraída por la inteligencia de otra persona). Y cómo sé eso, fácil, cuando veo CNN en español la sección económica y sale Gabriela Frías, me quedo embobado, dice cosas tan raras, tan inentendibles por mí que me gusta, me reta a buscar qué quiere decir ella con reserva financiera, dolarización de la economía, inflación, activos, agentes económicos, el crecimiento potencial de un país vs el real. Una chica que utilice todos los acentos, las comas, los puntos…algo demente sapio para mí. No quiere decir que yo sepa mucho o me crea intelectual ni nada, por favor, escucho reggaetón, simplemente me gusta estar con gente interesante, inteligente que me hagan buscar, crecer, vivir.

Me dijeron que yo no era un macho, que era un hombre, un caballero, así de esos… (con puntos suspensivos y todo) pero que me falta madurez, pero cuando la tenga, ay papá, cuídate mundo. Resulta que me falta madurez por no ir acorde con lo que la sociedad espera de una persona graduada, con maestría e ingeniería, trabajadora, profesional. Por usar el dinero para viajar, conocer, experimentar, que me importe tener el dinero suficiente para vivir, por no pensar a mi edad en comprar una casa, en tener una hija y formar una familia. Resulta que la madurez te la da la sociedad, eres maduro cuando haces lo que la sociedad espera de ti sin importar que trabajes en tus vacaciones porque el caso no te deja dormir, sin importar que las personas vean que eres puntual, atento, que sacas tu trabajo antes de tiempo y bien hecho, que todas tus deudas las paguas sin demoras, que no compras más de lo que puedes pagar, que tienes un sentido del ahorro. Sí no sigues las normas sociales, no puedes madurar porque «yo a tu edad (25)» me dijo mi papá una vez «ya tenía casa, carro, tres hijos, un trabajo, una familia, una vida que seguiría siendo así por los próximos 30 años». Se quedó callado y pensativo y me dijo «sabes qué, sigue disfrutando de tu vida». No todos quieren o buscan seguir las normas, yo soy uno de esas personas, yo quiero pasar ese tiempo entre medio del uno y el dos con una felicidad que irradie.

Entonces esa chica potable y «petite», aunque sea un hombre con cualidades que no siempre se encuentran, que sea un hombre en toda la descripción de de su palabra, como no pretendo madurar como la sociedad le enseñó, pues, se fue. Lástima porque la iba a invitar a surfear un domingo a Isabela.

YO

29 comentarios en “Tres cosas bien claras

  1. Eso me han dicho, que la farmacia tiene más salida que las leyes. Y que la carrera de leyes es más cara que la de farmacia… Pero aún tengo tiempo para pensarlo más a fondo y continuar definiendo el camino. Me importa elegir una profesión que me permita vivir cómoda.

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